miércoles, 29 de enero de 2014

¡Respira!



Mientras te escribo esto me encuentro en mi habitación con la t.v. al fondo pues mi amado esposo mira el futbol deseando que gane la selección, bebo mi café que se enfría más rápido de lo acostumbrado o tal vez es que me adentro tanto en lo que escribo que olvido beberlo de cuando en cuando, la tranquilidad en el hogar se percibe al no escuchar ningún ruido ajeno al de los comentaristas deportivos, la calle se encuentra vacía por el frío que se siente en la ciudad y mis hijos duermen plácidamente en la habitación de enfrente...

Pero en el día no es así, nada parecido a la tranquilidad que se vive en mi hogar después de las 9 p.m. mi día comienza muy temprano, las responsabilidades como esposa, madre y ama de casa parecieran no terminar nunca, y cuando por fin pienso que ya tendré un tiempo para mi, me doy cuenta que olvidé hacer algo y lo retomo nuevamente, para ese entonces ya debo preparar la comida, ir por los chicos al colegio, atender a mi esposo, tareas, juegos, ducha, preparar todo para la mañana siguiente, estrés porque no se duermen temprano y mi paciencia se agota y de pronto recuerdo respirar...

¡Respira! me digo una y otra vez para mis adentros, pues es eso o terminar frustrada llorando en las escaleras por la presión de querer hacer las cosas con excelencia y a la primera. 
¡Respira! No siempre es necesario hacer todo de manera impecable si no lo disfrutaste.
¡Respira! El hogar no se caerá porque no limpiaste lo suficiente hoy.
¡Respira! Tu esposo y tus hijos te aman aún cuando fallaste en el hogar hoy.
¡Respira! ¿De qué sirve afanarte con todo si no hay descanso que te llene?

¡Respira! en verdad respira... y ve lo privilegiada que eres al tener un hogar que limpiar
Respira y observa las paredes que tus hijos rayaron al crecer y jugar.
Respira y diviértete al ver a tu hijo danzar, correr, patinar de grande tal vez lo añorarás.
Respira y agradece a Dios por esos tiempos que hoy tienes y que no regresarán, vívelos ahora vívelos hoy, disfruta cada minuto, cada lugar en tu hogar, cada grito, cada travesura, cada demostración de amor lleno de inocencia de tus hijos...

Disfruta... Respira... Vive...

Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora.

Tiempo de nacer, y tiempo de morir;
tiempo de plantar, y tiempo de arrancar lo plantado; 
tiempo de matar, y tiempo de curar;
tiempo de destruir, y tiempo de edificar; 
tiempo de llorar, y tiempo de reír; 
tiempo de endechar, y tiempo de bailar; 
tiempo de esparcir piedras, y tiempo de juntar piedras; 
tiempo de abrazar, y tiempo de abstenerse de abrazar;
tiempo de buscar, y tiempo de perder;
tiempo de guardar, y tiempo de desechar; 
tiempo de romper, y tiempo de coser; 
tiempo de callar, y tiempo de hablar; 
tiempo de amar, y tiempo de aborrecer; 
tiempo de guerra, y tiempo de paz.
¿Qué provecho tiene el que trabaja, de aquello en que se afana?

Eclesiastés 3


Tomate un tiempo para ti, sólo para ti, es necesario, tu cuerpo, tu mente y tu familia te lo agradecerán, recarga pilas, ámate, consiéntete y ¡a vivir!


Agradecida Sirviendo

martes, 28 de enero de 2014

Día 21 Bendiciendo su Vida



Continuamente le decimos a las personas "Dios te bendiga", "Recibe bendiciones", "Te bendigo" o simplemente "Bendiciones"  y es algo importante y bien recibido por cualquiera que cree en Dios.

Pero, ¿cuántas veces o cuándo bendecimos a nuestros hijos?

Bendecir: "Dar beneficios"

Cuando oramos a Dios por nuestros hijos seguramente le pedimos que los bendiga, no se que tan específica pueda ser esa oración o si sólo nos limitamos a decirle a Dios "Bendícelos Padre". Te confieso que así era mi oración hasta que descubrí en la Biblia que los grandes patriarcas de la antigüedad bendecían de manera específica a sus hijos; ellos sabían el poder de una bendición y de cómo podría alcanzar a sus generaciones futuras y eso me entusiasma pues me gusta pensar que somos parte de una bendición de nuestros antepasados y que de nuestra cuenta corre el que bendigamos a nuestros descendientes.


"Y Jacob se acercó, y le besó;
y olió a Isaac el olor de sus vestidos, y le bendijo, diciendo: 
Mira, el olor de mi hijo; como el olor del campo que Jehová ha bendecido; Dios, pues, te dé del rocío del cielo, y de las grosuras de la tierra, y abundancia de trigo y de mosto. Sírvante pueblos, y naciones se inclinen a ti; sé señor de tus hermanos, y se inclinen ante ti los hijos de tu madre. Malditos los que te maldijeren, y benditos los que te bendijeren."
Génesis 27:27-29


Mira el olor de mi hijo, esto me dice 2 cosas:
  1. Los padres conocemos las capacidades, virtudes y talentos de cada uno de nuestros hijos y sobre eso mismo podemos bendecirlos para que les vaya bien en lo espiritual (rocío del cielo) y en lo terrenal (grosuras de la tierra)
  2. Los hijos deben conocer la importancia de una bendición dada por sus padres, es bueno que desde niños ellos reciban palabras que edifiquen su vida para que crezcan conociendo su potencial y las bendiciones sean una realidad.
Tal vez tus hijos son muy pequeños como para saber en que son buenos, no te desanimes ni dejes de orar por ellos, ora para tener una visión de parte de Dios y conocer dónde Él los quiere usar y en qué los bendecirá, es como si nuestros hijos estuvieran bajo "un telescopio divino" en el que nosotras tenemos acceso y podemos ver a futuro lo que Dios tiene para ellos.


"Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros,
dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal,
para daros el fin que esperáis."
Jeremías 29:11


Y si tus hijos son grandes aún tienes la oportunidad de bendecirlos; realmente no importa la edad, solo que ya siendo adultos sabrás en que área bendecirlos y también lo mismo que los menores, puedes pedir dirección de Dios para conocer hasta dónde los va a llevar.

Lo podemos ver en Abraham, pues pensaríamos que a los 75 años de edad su vida estaría resuelta, pero en realidad apenas comenzaría a vivir las bendiciones de Dios. (Recuerda que el vivió 175 años, Génesis 25:7)






Demos bendiciones a nuestros hijos, abrázalos, ora por ellos, cree en cada bendición que le darás y cree también en que lo que les digas será de bendición a tus futuras generaciones y enséñales a tus hijos a bendecir a tus nietos para que su vida sea bendecida desde ahora y para siempre.





ACTO DE AMOR: 

Escribe en una hoja los dones y talentos en los que los bendecirás específicamente y ora por ellos.


PARA RECORDAR:

Las palabras tienen poder, lo que les hable hoy a mis hijos pueden darles bendición o no.



Agradecida Sirviendo

sábado, 25 de enero de 2014

Día 20 "Detente... detente... ¡detente!"



"Instruye al niño en su camino,
y aún cuando fuere viejo
no se apartará de el."
Proverbios 22:6


Anteriormente ya había compartido acerca de los niños hiperactivos y lo difícil que es a los padres educarlo; es una condición que genera rechazo, es criticada y hasta juzgada por personas que no tienen idea de lo que se vive cuando un integrante de la familia es así.


Puedo entrar en lujo de detalles y sé que quizá muchas de ustedes se sentirían identificadas conmigo, podemos hablar tal vez horas acerca de anécdotas con nuestros niños con hiperactividad y tal vez muchas de ellas serían muy parecidas.


Desde los berrinches de niños pequeños, las rabietas en la calle, los pleitos entre hermanos, las discusiones interminables por querer ver t.v. más tiempo, las peleas con los compañeros del colegio, la desobediencia a los maestros, la pérdida de sus pertenencias, no poder estar en un sólo lugar mucho tiempo, la distracción con cualquier objeto que haga ruido o se mueva, no poner atención en clase, la lucha de poder en el hogar con los padres etc, etc, etc.


En nuestro caso hubieron tantas complicaciones en la escuela y el rechazo generado por los maestros que tuvimos que actuar; se nos condicionó la estadía del niño en clases si no era "diagnosticado" por un psicólogo, acudimos a él, y resulta que el niño no tenía rastro del "Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad" (TDAH), pero en la escuela no estuvieron de acuerdo y lo enviaron a un neuropsicólogo; 2 meses en terapias y el diagnóstico que le dieron fue "normal, con un ritmo de aprendizaje más alto que el de los niños promedio".


Pero y entonces si no tenía nada fuera de lo normal psicológicamente ¿Cómo puedo ayudarlo? Recurrí al método antiguo... "el consejo de los que ya lo han vivido"


"Dónde no hay dirección sabia,
caerá el pueblo, más en la multitud de consejeros
hay seguridad."
Proverbios 11:14


El psicólogo nos recomendó que manejáramos tiempos, rutinas y límites pero no teníamos idea de como hacerlo; una de mis queridas amigas me orientó, me dio tips y me sugirió como hacerlo; en realidad es un trabajo en conjunto "Padres - hijos - maestros" para ver resultados y aunque los cambios son paulatinos, la constancia hará cambios positivos.

No quiero entrar a detalle en el tema porque en realidad es muy extenso y prefiero compartirte lo que he visto que da resultados.

PRIMERO: Establece horarios para sus actividades y responsabilidades. (Ejemplo de rutina en mi hogar)




NOTA* No puede pasar de una actividad a otra si no ha terminado lo que tiene que hacer.


SEGUNDO: Debe tener responsabilidades en casa y en el colegio

Las responsabilidades pueden ser:
  • Tender su cama
  • Sacar la ropa sucia
  • Lavar su plato
  • Poner los utensilios para la comida (servilletas, salero, etc.)
  • En el colegio ponte de acuerdo con la maestra para especificar responsabilidades.

TERCERO: Cada acto positivo o negativo conlleva una consecuencia, si el niño no cumple con alguna de sus responsabilidades pues tendrá una consecuencia; aquí le podemos dar a elegir cuál pues por lo regular ellos eligen "perder" algo que les gusta porque están motivados y retados a cumplir. (en nuestro caso mi hijo decidió que si no cumple, no comerá galletas)

*Ejemplo: Si perdió los colores en la escuela, el deberá comprárselos, ¿cómo? de lo que se le da para gastar deberá destinar una parte (impuesta por ti) para comprar nuevamente sus colores. No se los compres tú porque entonces no valorará sus pertenencias y no sabrá que el responsable de sus cosas es él, no tú, no hay que solucionarle la vida sino enseñarle a vivirla.


Por lo pronto esos consejos los aplicaremos, es recomendable tener una actividad extra-escolar que no sea académica sino que le sirva para quemar energía; algunos psicólogos recomiendan el Tae Kwon Do o Natación pues les ayuda físicamente, les marca límites, reglas y disciplina; y por supuesto la Oración que nos da fuerza, sabiduría y paciencia para tratar con un niño hiperactivo.


Si tienes algún otro consejo que nos pudiera ayudar, compártelo con  nosotras para aprender juntas.


Agradecida Sirviendo

viernes, 24 de enero de 2014

Día 19: AMÁNDOLOS




Al principio de ésta serie compartí contigo un versículo que cuando lo leí, entendí muchas cosas como hija y ahora como mamá.

Recuerdo mi infancia con mucho entusiasmo, de hecho siempre comento que tuve una niñez muy feliz, aunque fui una niña solitaria, soñadora y audaz los recuerdos que predominan en mi mente son muy lindos, siempre corriendo descalza, hablando sola, inventando juegos y personajes que me acompañaban en mi travesía diaria, amaba la quietud de las tardes con mucho viento, solía irme lejos, lejos de mi casa, hasta un lugar donde estaba lleno de flores silvestres llamadas "dondiego de noche" y había otras que mi papá les llamaba "mirasoles", justo ahí, al centro de ese lugar me tumbaba en el césped, me pasaba horas escuchando el sonido del viento, veía las nubes pasar y pasar, de hecho nunca he visto una parvada de pájaros estorninos tan enorme como las que veía de niña.

Llegaba la hora de ir por el pan y escuchaba el motor de la camioneta de mi padre arrancar, me ponía en pie en un salto y corría lo más veloz que podía para alcanzarlos, la mayoría de las veces sin éxito y los veía alejarse lo que significaba que era tiempo de entrar y ver t.v. 


Hoy que soy mamá entiendo tantas actitudes de mis padres para conmigo y me doy cuenta que su amor por mi siempre fue grande, me dieron una niñez inolvidable, feliz, me amaron a su manera, me alimentaron, me cuidaron, estaban pendientes de mi desempeño escolar, etc. Hoy a la distancia puedo ver que el amor de los padres va más allá de la demostración afectiva; sin embargo como niña que fui confieso que me habría encantado recibir más abrazos, más besos, más "te amo" en el vocabulario de mis padres.

Hoy mi anhelo es que cada mamá pueda expresar todo el amor que les tenemos a nuestros hijos, seamos más expresivas, démosle todo el amor que tenemos para ellos.




Oremos para poder darles todo ese amor a nuestros hijos hoy.




ACTO DE AMOR:

Comparte con nosotros la forma en la que demuestras amor


PARA RECORDAR:

Aún cuando el amor por mi pareciera ser poco, el amor de Dios llena y cubre cada hueco que pudiera existir.


Agradecida Sirviendo

jueves, 23 de enero de 2014

Día 18: "Buena conciencia"




Hoy desperté con una inquietud en mi corazón, y supe que era Dios quien me pedía orará por algo específico para mis hijos.


Podrías pensar que tengo una vida color de rosa y que tal vez no tengo fallas al ser mamá, pero en realidad es que tengo luchas todos los días, tal vez menores a las tuyas o tal vez mayores; no lo sé, pero es por eso que comparto contigo acerca de lo que aprendo día a día, hay cosas que me cuestan mucho trabajo asimilar y hay otras en las que tengo habilidad para sacarlas a flote.


Como madre de 3 niños pequeños he aprendido que todos somos diferentes y que no puedo educar, corregir ni mostrar amor a los niños de la misma manera; aunque los 3 son mis hijos son tan diferentes uno del otro y es gratificante verlos crecer y aprender con ellos.


Mi padre decía que con el primer hijo hacemos todo mal, muchos son los errores que cometemos con ellos, siendo padres inexpertos comúnmente dañamos a nuestro primogénito, no creo que sea por falta de amor, sino lo contrario y tampoco creo que sea una regla general, pero analizando ese dicho de mi papá, en mi caso creo que ni mi esposo ni yo supimos como manejar nuestra paternidad desde un principio y consentimos mucho a mi hijo el mayor, tratamos de que estuviera siempre feliz que lo dejábamos hacer lo que quería y le dimos todo cuanto quiso (en la medida de nuestras posibilidades). Mientras crecía feliz y sin reglas claras en el hogar también crecía junto con él una falta de sujeción a sus autoridades (nosotros) y en su caso a las maestras del colegio; nuestro error fue pensar que ellas tenían algo en contra de nuestro hijo y que era normal que el niño no obedeciera porque era un niño al final de cuentas; pero pasaba el tiempo y su actitud no mejoró y Dios trajo a mi memoria:


"La necedad está ligada en el corazón del muchacho;
mas la vara de corrección la alejará de él."
Proverbio 22:15


Y sufrí al saber que debía corregirlo y no entendía por qué su carácter era así, tan diferente, tan criticado y rechazado por los demás. Y en mi desesperación por verlo feliz comencé a orar.


Hoy sigo orando por esa área en él, veo cambios a través de la oración, veo su cara diferente y aunque se que Dios podría hacer un cambio radical en él, agradezco que lo haga paulatinamente porque moldea su carácter, el mío y el de mi esposo también; y eso con ayuda de Dios me da la oportunidad de compartirlo con mujeres que pasan por la misma situación.


El deseo de mi corazón es que no dejemos de orar por nuestros hijos, nadie orará por ellos más que nosotras, nadie anhela verlos bien, felices y plenos más que nosotras, así que si oramos por nuestras necesidades personales, oremos por la de nuestros hijos también.




Hoy oremos por cada uno de nuestros hijos sean chicos o grandes, para que ellos aprendan a discernir entre el bien y el mal y que tengan buena conciencia delante de Dios.




ACTO DE AMOR:

Observa, escucha y entiende la forma de pensar de cada uno de tus hijos y ámales.


PARA RECORDAR:

Cada uno de mis hijos es diferente, debo aprender a educarlos de acuerdo al carácter de cada uno y respetar su individualidad.



Agradecida Sirviendo

martes, 21 de enero de 2014

DÍA 17 "Su vista"



¿Has escuchado que los ojos son la lámpara del cuerpo? En ese caso, que importante es lo que vemos en lo natural porque entonces todo aquello que vea, alimentará a mi cuerpo y eso puede contaminarme o nutrirme.


"La lámpara del cuerpo es el ojo, así que, si tu ojo es bueno,
todo tu cuerpo estará lleno de luz; pero si tu ojo es maligno,
todo tu cuerpo estará en tinieblas. Así que, si la luz que en ti
hay es tinieblas, ¿cuántas no serán las mismas tinieblas?"
Mateo 6:22-23


¿Y qué es lo que tengo que ver y qué no? debemos fijar nuestra vista en las cosas celestiales, esas que no tienen fin y que alimentan nuestro espíritu, cosas que nos benefician por dentro y fuera y que nos hacen crecer espiritualmente.


"A ti alcé mis ojos. A ti que habitas en los cielos."
Salmo 123:1


Nos da dirección, nuestros ojos nos pueden conducir a la victoria o al fracaso, ¿qué es lo que en realidad vemos en las diversas situaciones por las que pasamos? Dios nos exhorta a ver lo bueno, lo que nos edifica.


"Tus ojos miren lo recto y diríjanse tus párpados hacia 
lo que tienes delante. Examina la senda de tus pies, 
y todos tus caminos sean rectos.
 No te desvíes a la derecha ni a la izquierda;
 aparta tu pie del mal."
Proverbios 4:25-27


¿Por qué será tan importante hacia donde dirigimos nuestra mirada? Quiero pensar que se debe a que el pecado de vanagloria, de vanidad, de ambición, etc., entran por los ojos. ¿Recuerdas a Eva en el Edén? tuvo 3 formas en las cuales pecó y una de ellas fue los deseos de la vista.


"Y vió la mujer que el árbol era bueno
 para comer (deseos de la carne), 
y que era agradable a los ojos (deseos de la vista),
y árbol codiciable para alcanzar 
la sabiduría. (vanagloria de la vida)"
Génesis 3:6


No es muy diferente hoy en día puesto que se nos ha enseñado a usar nuestra vista para cosas que no edifican, cosas que deseamos y queremos porque son agradables a los ojos, cosas que contaminan nuestra mente y nuestro corazón; por eso cuando el diablo tentó a Jesús en el desierto, usó la misma técnica que con Eva.


"Otra vez le llevó el diablo a un monte muy alto,
y le mostró todos los reinos del mundo y la gloria de ellos,
y le dijo: Todo esto te daré,
si postrado me adorares."
Mateo 4:8-9






Hoy oremos por todo aquello que ven nuestros hijos y si acaso se han contaminado con imágenes que los lleven a pecar aún con el pensamiento, sean borradas; alguna vez escuché a un predicador mencionar que una imagen que vemos durante 20 segundos puede durar toda la vida en nuestra memoria, oremos por nuestros hijos.






ACTO DE AMOR:

Comienza por ver lo positivo y nutrirte con la palabra de Dios para ser ejemplo a tus hijos.


PARA RECORDAR:

Lo que veo puede nutrir o contaminar mi cuerpo.



Agradecida Sirviendo


lunes, 20 de enero de 2014

Día 16 "UNIDAD ENTRE HERMANOS"



UNIDAD


Siendo mamá de 3 niños y hermana de 3 varones y 3 mujeres creo que es importante hablar y orar por la unidad entre hermanos.


¿Tienes hermanos? ¿Cuántas veces al año salen juntos? ¿Cuántas discuten? ¿Estás en pleito con alguno? ¿Hay alguno con el que tengas un acercamiento más de amistad? Te formulo éstas preguntas porque creo que todos los que tenemos hermanos hemos discutido alguna vez con ellos, y seamos honestos, nos hemos dejado de hablar, de frecuentar y en casos extremos nos olvidamos de buscarnos para perdonar posibles ofensas o rencillas del pasado; y que importante es la comunión entre hermanos y otorgarnos el perdón porque:


"Si alguno dice: Yo amo a Dios,
y aborrece a su hermano, es mentiroso.
Pues el que no ama a su hermano a quien ha visto,
¿cómo puede amar a Dios a quien no ha visto?"
1Juan 4:20


¿Por qué será tan importante nuestra relación con nuestros hermanos de sangre? En lo personal creo que es una representación del cuerpo de Cristo, todos somos hermanos por ser hijos de Dios y si en nuestra familia que somos nacidos de una misma madre hay divisiones lo mismo ocurre en la iglesia con los hermanos en Cristo, aprendamos a vivir de acuerdo como Jesús nos ha enseñado y demos el perdón pero sobre todo pidamos perdón a nuestros hermanos a quienes hayamos ofendido y olvidemos esas ofensas.


"Y se disipará la envidia de Efraín,
y los enemigos de Judá serán destruídos.
Efraín no tendrá envidia de Judá,
ni Judá afligirá a Efraín."
Isaías 11:13


Hagamos del perdón un estilo de vida y actuemos entre hermanos, si hemos ofendido a un hermano sea de sangre o en Cristo vayamos dónde él, hablemos con él y pidamos perdón, no descanses en sólo orar a Dios y pedirle perdón orando, no, si él o ella se sienten ofendidos lo correcto es que acudamos y pidamos perdón, así ellos quedarán libres de ofensa y nosotros habremos actuado conforme Jesús nos enseñó; y saldremos victoriosos porque el arrepentimiento y la misericordia unifica a los creyentes y hermanos.


"Entonces los reinos de Israel, y de Judá
volverán a unirse, y desde el norte volverán a la tierra que les di
como herencia a los antepasados de ustedes."
Jeremías 3:18 TLA


Seamos ejemplo a nuestros hijos de unidad entre nuestros hermanos y no busquemos excusarnos con ellos culpando la actitud del otro porque ellos, nuestros hijos siguen nuestros pasos. Hoy oremos para que la unidad, el amor, la compasión y misericordia sea en abundancia entre nuestros hijos, expliquemosles que ese vínculo que los une no lo encontrarán en otra persona, un hermano o hermana es lo más cercano a nosotros cuando los padres ya no están y aunque seamos casados y tengamos vidas completamente distintas, venimos al mundo con un propósito familiar y así sucederá con ellos también pues somos la promesa de generaciones pasadas y ahora que tenemos conocimiento de la palabra de Dios, nuestra responsabilidad es ser un canal de bendición para nuestras futuras generaciones comenzando obviamente con nuestros hijos.





Únete en oración por tus hermanos y por tus hijos para que se unan y haya amor fraternal entre ellos.





ACTO DE AMOR:

Llama a tus hermanos y diles que los amas.


PARA RECORDAR:

Debemos estar en unidad así como Cristo anhela una iglesia unida. (Juan 17:21)



Agradecida sirviendo

Día 15 Fruto: "BENIGNIDAD Y BONDAD"


BENIGNIDAD Y BONDAD

Hola ¿cómo estás? hoy hablaremos y oraremos por el fruto del espíritu, en especial por la benignidad y la bondad.


Estas 2 cualidades están muy ligadas a nuestra forma de relacionarnos con otros, entiendo la benignidad como "amabilidad"; es el deseo de hacer el bien o pensar bien; ¿te has dado cuenta de que una persona bondadosa siempre se mantiene dispuesta a ayudar a quién lo necesita? Que maravilloso es contar con una persona así a nuestro lado, y aún mejor es que seamos esa persona dispuesta a ayudar siempre y que nuestro trato con los demás se antoje a otros, es decir que la gente desee imitarnos por tener un comportamiento diferente y guiado por el Espíritu Santo.


"Por el contrario, sean amables  unos con otros,
sean de buen corazón, y perdónense unos a otros,
tal como Dios los ha perdonado a ustedes
por medio de Cristo."
Efesios 4:23 ntv


La benignidad o amabilidad es el deseo de hacer el bien a otros al igual que la bondad, éstas dos las produce el Espíritu Santo y nos lleva a hacer el bien a los que nos rodean. 


Habrá personas con las que podemos mostrar nuestra amabilidad y bondad sin que sean nuestros amigos o familiares; me he percatado en varias ocasiones de cómo son tratadas las personas que brindan servicio a otros, por ejemplo: las meseras, he visto personas tratarlas mal, pero cuando el Espíritu Santo mora en nosotros la bondad y la amabilidad debiera ser parte de nuestro diario vivir y ejercitarlo siempre con todos.


"Qué grande es la bondad que has reservado
 para los que te temen. La derramas en abundancia 
sobre los que acuden a ti 
en busca de protección,
y los bendices ante la mirada del mundo."
Salmo 31:19 ntv


El mayor ejemplo de bondad sin duda es nuestro Dios, anhelemos parecernos a Él todos los días, que podamos crecer en conocimiento y en su sabiduría.






Hoy oremos por nuestros hijos para que la bondad y la benignidad del Espíritu Santo sea derramada a los que les rodean y puedan mostrar el amor de Dios con su actitud.




ACTO DE AMOR:

Seamos amables con nuestros hijos, sembremos en ellos semillas de paz y demos ejemplo de bondad.



PARA RECORDAR:

La sabiduría que viene del cielo es amable.



Agradecida sirviendo

jueves, 16 de enero de 2014

Día 14 Fruto: PACIENCIA




FRUTO PACIENCIA

Hemos visto 6 de 9 cualidades del fruto del espíritu, los 3 primeros son enfocados en Dios, los 3 siguientes vimos que nos benefician de manera personal y éstas 3 últimas cualidades son para con las demás personas. Hoy hablaremos y oraremos por desarrollar nuestra paciencia y por supuesto en nuestros hijos.

Sinceramente, ¿puedes decir en qué área eres impaciente? Con el paso del tiempo como que aprendemos a ser pacientes, no se si sea cuestión de edad o de madurez, pero se aprende a ser paciente, gracias al Espíritu Santo que nos deposita su fruto es que podemos desarrollarlo; se que muchas personas aún sin Dios pueden manifestar éstas cualidades pero en nosotros esa paciencia va acompañada de fe.


"Sabiendo que la prueba de vuestra fe
produce paciencia."
Santiago 1:3


PACIENCIA: Viene del griego "hupomone" y quiere decir "firmeza, perseverancia, constancia". El poder resistir es resultado de la fe que ha sido probada y ha triunfado; es decir que cuando Dios está actuando en o con nosotros tenemos la convicción de que al tiempo preciso la respuesta llegará.

Pero en el ámbito "terrenal" muchos somos impacientes, en mi caso lo reconozco, soy impaciente a la hora de consultas médicas y te diré por qué, trato de llegar mínimo 30 minutos antes de mi cita y por lo regular la persona antes que yo es impuntual lo que genera que se retrase mi hora de entrada, hasta 1 hora eso me impacienta, camino de un lado a otro, bebo agua, me siento, me levanto, miro el reloj, suspiro... el hecho de cumplir y que otros no respeten sus compromisos me altera la paciencia y tengo que ir delante de Dios y decirle: "Señor... por favor... ¿te los llevas o te los mando?"  es broma jeje, pero la verdad es que Dios sigue trabajando conmigo y me recuerda que otros (Muchos) también me tienen paciencia y entre ellos está mi esposo quien aplica muy bien eso de que "El amor es paciente, todo lo soporta" y créeme que aprendo de él.


¿Te pasa que tienes poca paciencia con tus hijos? a mi si, y sabes que analizando me di cuenta que era porque me enfocaba tanto en todo lo demás para que ellos estuvieran bien, tranquilos, cómodos que lo esencial se me salía de las manos, por ejemplo: Dedicaba gran parte del día en arreglar el hogar, comida, limpieza, etc, etc. y cuando ellos llegaban del colegio yo estaba cansada, sin humor y al mínimo desorden me alteraba... y me acerqué a mi esposo y le dije "por favor apóyame en oración, necesito ser paciente con mis hijos" y se que Dios habló a mi vida a través de él y me dijo: "Tranquila, disfruta cada momento del día, establece prioridades y hazlo; no te gastes haciendo todo en un sólo día y todos los días, divide las tareas y disfruta" ¿sabes? me funcionó ¿que te quiero decir? que la paciencia la tenemos gracias al Espíritu Santo que mora en nosotras, pero tenemos que activarla y usarla en nosotros y con los demás.


"No nos cansemos de hacer el bien. 
A su debido tiempo, cosecharemos numerosas
bendiciones si no nos damos por vencidos."
Gálatas 6:9 ntv


¡Bájate de ahí! ¡Guarda silencio! ¡Es ahora o nunca! ¡Tienes 3 para decidir! me pregunto si la paciencia que tengo para con mis hijos y otras personas es la misma paciencia que tengo para con Dios.

Ese es otro punto, se que muchos esperamos que la respuesta a nuestras oraciones sea inmediata y al no verla actuamos impulsivamente, recuerdo a Abraham, no tuvo paciencia en cuanto a ser padre y engendró un hijo con su criada y no con su esposa como le había prometido Dios y la impaciencia de ambos les llevó a actuar anticipadamente (Génesis cap. 15 y 16). Dios bendijo a ese hijo, pero no de la manera que lo hizo con el hijo prometido ¿me explico? No seamos impacientes con la respuesta de Dios porque podemos recibir menos de lo que nos correspondía.

"Con paciencia esperé que el Señor me ayudara,
y él se fijó en mi y oyó mi clamor."
Salmo 40:1 ntv






Hoy oremos por nosotras y por nuestros hijos, para que la paciencia desarrolle firmeza en nuestro carácter.





ACTO DE AMOR:

Preguntémosle a nuestro esposo o a la persona que nos conozca bien en qué área ellos se han dado cuenta que necesitamos desarrollar la paciencia.


PARA RECORDAR:

La paciencia para con Dios me da más de lo que puedo hacer yo.



Agradecida Sirviendo

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