miércoles, 19 de marzo de 2014

Hogar mi refugio seguro




Desde que te casaste, ¿cuántas veces has dado gracias a Dios por tu matrimonio? Cuando todo marcha bien es más fácil ser agradecidos, pero tenemos que agradecer a Dios siempre, en lo bueno y en lo malo que suceda.



¿Cuántas veces oras por tu matrimonio? No por tu esposo, no por ti, sino por su unión.



Hagamos de la oración un estilo de vida.


“Escucha, oh Jehová, mis palabras; considera mi gemir.
Está atento a la voz de mi clamor, rey mío y Dios mío
porque a ti oraré oh Jehová, de mañana oirás mi voz;
de mañana me presentaré delante de ti, y esperaré.”

Salmo 5:1-3




Porque a ti oraré…


Hagamos algo tú y yo... desde hoy antes de ir y contarle nuestro sentir a nuestra mejor amiga o a alguien en quien confiemos, vayamos directamente con Dios; seamos sinceras, nos pasa algo y corremos donde la amiga, o al teléfono; está bien, las amistades nos ayudan y nos hacen crecer, pero sería mejor si primero acudimos a nuestro Dios, dejemos cargas ante Él y seamos agradecidas.



Si vas con una amiga está bien, pero a medida que nos presentamos ante Dios en oración específica por nuestro matrimonio, las pláticas con terceras personas serán más de edificación que de quejas, aprendamos a guardar la espalda de nuestro esposo, se que habrán ocasiones en las que vamos a querer gritar lo que nos disgusta de él; créeme, eso no ayuda en nada a tu relación, lo mejor será orar y hablar con él y ver en pareja que están dispuestos a modificar y hacerlo.



Terceras personas no convienen cuando es algo que sólo se vive en el lecho nupcial, la única tercera persona involucrada en tu unión debe ser Dios; sólo Dios, ni tu mamá, ni tu suegra, ni tus hijos o amigos deben estar inmiscuidos en temas conyugales; podrán dar opiniones cuando se las soliciten, sin embargo los que toman decisiones y arreglan situaciones son tu esposo, tú y por supuesto el consejo de Dios; si es necesario busca apoyo en tu iglesia con hermanos maduros en la fe quienes puedan apoyarte en oración a buscar consejo divino.



“Oh Jehová, de mañana oirás mi voz;
de mañana me presentaré delante de ti y esperaré”


Salmo 5:3



Oremos por nuestro matrimonio mujer, oremos antes de que sucedan cosas de las cuales nos arrepintamos por no haber orado a tiempo, oremos para prevenir y no sólo solucionar.



De mañana me presentaré a ti y esperaré…


Cuando leo que David oraba de mañana, imagino que lo hacía “para sacar ventaja” de sus enemigos, imagino al rey caminando de un lado hacia el otro en su palacio mientras oraba y adoraba a Dios solicitando su consejo para así obtener la victoria contra aquello que se avecinaba, y me hace reflexionar en la importancia de orar –antes- no porque vaya a suceder sino para –evitar- que sucedan, o si acaso Dios permite que pasen entonces vayamos con la confianza de que hemos orado antes y que saldremos victoriosos



“Más yo por la abundancia de tu misericordia entraré en tu casa;
adoraré hacia tu santo templo en tu temor.
Guíame, Jehová, en tu justicia, a causa de mis enemigos;
endereza delante de mi tu camino.”

Salmo 5:7-8



Entremos en su casa todos los días, presentemonos ante Él y adoremos, demos gracias a Dios y bendice:


·         Tu matrimonio
·         Tu pacto con Dios
·         El día de tu boda
·         El día que supiste que amabas a tu esposo
·         El día que concebiste a cada uno de tus hijos
·         El día que tal vez tu esposo te falló
·      Bendice este día, hoy, bendice tu día porque sigues aquí, sigues creyendo en que tu matrimonio no será perfecto pero será mucho mejor.



Adora, agradece a Dios en todo y por todo, levántate nuevamente y sigue confiando que algún día Dios te dará la respuesta qye necesitas.



Guíame, Jehová…


Señor, ¿en qué debo mejorar? ¿Qué enemigos son los que tengo que derrotar?


·         Indiferencia
·         Desamor
·         Adulterio
·         Rencor
·         Lucha de poder
·         Finanzas


¿Cómo puedo ser mejor esposa? ¿Qué necesito para que mi matrimonio sea como tú lo estableces? Guíame Señor, endereza delante de mi tu camino, por amor de tu nombre.



Resguardemos nuestro matrimonio ¿Cómo?


Mujer, hagamos de nuestro hogar un refugio seguro, que sea un lugar donde esté la presencia de Dios, santifiquemos nuestro hogar en oración, invitemos al Espíritu Santo a morar en nuestra casa.


Te diré que cuando oro por mi hogar pongo ángeles alrededor de ella, cubro las puertas con la sangre de Cristo y pido a Dios que su presencia no se vaya nunca de mi hogar, confío en que estoy junto con mi esposo y mi familia en un refugio cubiertos por la gloria de Dios y en ello incluyo mi matrimonio.



Dicen que la actitud define tu altitud. Y estoy convencida de ello, la actitud que tomemos en nuestro matrimonio hará grandes cambios, podemos hacer la prueba durante un tiempo, cambiemos nosotras, hagamos de nuestro hogar un pedacito de cielo, un lugar donde se antoje estar, te daré un ejemplo: viví un tiempo en casa de mi hermana y su familia, estábamos recién convertidos a Cristo y de pronto mi cuñado se alteraba por cuestiones de su empleo y alzaba la voz, mi hermana sonreía y le hablaba dulcemente, él cambiaba su actitud y todo se tranquilizaba y era un hogar dónde me gustaba vivir. Yo le decía a mi hermana “no inventes, yo le habría aventado el sartén” jajaja y ella me decía: “No, tranquila nosotras como mujeres marcamos la diferencia”… Seamos agradecidas, estemos felices aún cuando la situación no sea la mejor.



“Pero alégrense todos los que en ti confían;
Den voces de júbilo para siempre, porque tú los defiendes;
En ti se regocijen los que aman tu nombre.”

Salmo 5:11



Sólo por el hecho de estar en el refugio de Dios es motivo de estar alegres y eso se debe reflejar primeramente con nuestra familia y por consiguiente afuera, dando testimonio de lo que Cristo hace en nosotras.


Porque tú, oh Jehová, bendecirás al justo;
Como con un escudo lo rodearás de tu favor.

Salmo 5:12



Nuestro Señor nos ha justificado, somos justos a sus ojos por medio de Jesucristo, recibamos sus bendiciones, créelo mujer, cree que tus oraciones tienen poder y que tu matrimonio está resguardado de todo aquello que planea desintegrarlo, dañarlo o acabarlo… El Señor nos rodea con su escudo de amor, nuestro matrimonio es un regalo de Él, una bendición de Dios y Él tiene cuidado de nosotras.




Dedicada a Servirle


Karla


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2 comentarios:

  1. Precisamente estaba pensando ahorita antes de leer, como me encanta estar en mi casa y disfruto de mi hogar, es un verdadero refugio, y tu me das otras ideas por las cuales dar Gracias, lo cual es muy bueno porque no me habia dado cuenta de esos detalles, hay mucho que agradecer y disfrutar, no todo puede ser color de rosa porque asi no tendria chiste la vida, no podriamos crecer pero tener una actitud de gozo a pesar de todo y convertir el hogar un cielo para nuestro marido e hijos tiene su recompensa. Gracias Karla

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  2. Gracias por pasar querida Elena, comencemos a dar gracias a Dios por todo, y orar por tener un hogar como Dios lo desea y como nosotras nos gustaría que fuera también, te bendigo mucho, recibe un abrazo mujer!

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