sábado, 19 de abril de 2014

¿ME ESCUCHAS?




Que importante es la comunicación en las parejas, de hecho es fundamental porque a través de ella es que conocemos más a nuestro cónyuge.


Cuando somos novios las conversaciones pudieran ser muy superficiales y para conocer gustos y preferencias, sin embargo en el matrimonio las cosas se acentúan y hay muchas más cosas por las cuáles tenemos que estar siempre en comunicación con el otro.


Comunicarnos significa intercambiar mensajes con alguien más, para compartir ideas, pensamientos, valores, metas, sueños, etc… pero para que una comunicación sea eficaz se necesita otra persona que esté escuchando. Podemos estar hablando y expresando nuestro sentir y derramando nuestro corazón pero si la otra persona no nos escucha de nada sirve que hablemos sin parar. Ahí comienzan los problemas de comunicación, cuando alguna de las dos partes no escucha o cuando esperamos que piensen lo mismo que nosotros o como dice mi amado esposo, que piensen por el otro.


Cuando recién nos casamos experimentamos el conocernos verdaderamente y eso se logra (entre otras cosas) con una buena comunicación, cometemos errores cuando pensamos que nuestra pareja ya nos conoce y tiene o debe hacer las cosas “que esperamos” sin tener que decírselo. Error, comenzamos a conocernos a fondo y si no nos comunicamos será muy difícil que sepamos los gustos y deseos del otro.


Los sabios son conocidos por su entendimiento,
    y las palabras agradables son persuasivas.

Prov. 16:21


Entendamos que hombres y mujeres nos comunicamos de diferente manera, eso podría ser un problema si acaso no estamos dispuestos a entender y darle la atención que requiere nuestra pareja; dicen los que saben que un hombre habla en promedio 7,000 palabras al día mientras que la mujer habla 20,000 ¡tres veces más! Y por lo regular el hombre “gasta” sus palabras en el transcurso del día, llega a casa y la mujer tiene una reserva de 15,000 palabras más para compartirlas con él, no es una regla general sin embargo es muy común verlo.



Deberíamos ponernos en el lugar del otro y ver cómo es que podemos mejorar la comunicación, tal vez podríamos permitirnos conocernos haciéndonos preguntas uno al otro sin tratar de adivinar o pensar que ya lo sabemos todo de él, hay matrimonios nuevecitos donde comienzan a conocerse y hay matrimonios con muchos años juntos y que aún no se conocen del todo porque no han sabido llevar una buena comunicación, tristemente eso puede llevar a un mal termino la unión, se pueden solucionar muchas cosas hablando.


Una buena comunicación fortalece nuestra unión, animemos a nuestra pareja a conversar todos los días a pesar del cansancio y de la rutina, darnos unos minutos para conversar sólo de nosotros dos es enriquecedor.



¿Cuándo es que una comunicación se deteriora?


Creo que es cuando dejamos de escuchar y nos dedicamos a criticar o a juzgar y humillar a nuestra pareja, hagamos un análisis hoy acerca de cómo es que escuchamos a nuestro esposo, por ejemplo en mi caso es algo que tengo que mejorar mucho porque cuando él está hablando creo que le estoy poniendo atención y en realidad estoy pendiente de los niños, estoy pensando en que debo poner atención y no lo hago y mientras él sigue hablando, llega un momento en el que lo veo a los ojos y le digo discúlpame no entendí lo que me dijiste y él lo repite pero no debería ser así porque aparte de que no le pongo atención le estoy faltando al respeto por no escucharle. Él por el contrario cuando hablo deja de hacer lo que está haciendo y me pone toda la atención y me ve a los ojos, me escucha de verdad y no me interrumpe. Nuestra comunicación ha mejorado con el paso de los años, sin embargo me confieso contigo no siempre escucho con atención, por eso al escribir este artículo dudaba en hacerlo o no, sin embargo me nutre y debo llevarlo a la práctica al 100% si quiero mejorar mi comunicación.



Cuando estamos enojados no siempre decimos lo que queremos decir y lastimamos, permitimos que el enojo controle nuestras palabras y herimos, la Biblia habla mucho acerca del poder de las palabras, nos enseña cómo es que deberíamos llevar una buena comunicación, habla de que nuestras palabras dan vida o muerte, edifican, exhortan, dan aliento, comparten el evangelio, etc.



¿Cómo usamos nuestras palabras con los que amamos? En este caso nuestro cónyuge. Lo que yo te pueda decir de mi experiencia es menos, por eso basémonos en lo que Dios nos enseña en su Palabra y apliquémosla con nuestro esposo.


{Recomendaciones para una buena comunicación}


1.      Habla cuando debas hablar, di las palabras adecuadas

A todo el mundo le gusta una respuesta apropiada;
    ¡es hermoso decir lo correcto en el momento oportuno!

Prov. 15:23 ntv



2.      Se sabia al hablar, amable, no reclames enojada ni humilles.

De una mente sabia provienen palabras sabias;
    las palabras de los sabios son persuasivas.
Las palabras amables son como la miel:
    dulces al alma y saludables para el cuerpo.

Prov. 16:23-24 ntv



3.      Cuando te sientas atacada, piensa antes de responder

El corazón del justo piensa bien antes de hablar;
    la boca de los perversos rebosa de palabras malvadas.

Prov. 15:28 ntv



4.     Evitemos conversaciones que no edifiquen.

Que sus conversaciones sean cordiales y agradables,
a fin de que ustedes tengan la respuesta adecuada para cada persona.

Col 4:6 ntv



5.      Escucha, comprende, habla.

Por esto, mis amados hermanos, todo hombre sea pronto para oír,
tardo para hablar, tardo para airarse

Stg. 1:19



6.      Aprende cuando hablar y cuando callar

En las muchas palabras no falta pecado;
Mas el que refrena sus labios es prudente.

Prov. 10:19



7.       Más vale no hablar que arrepentirse de lo dicho

El que guarda su boca y su lengua,
Su alma guarda de angustias.

Prov. 21:23



8.       No te enfrasques en conversaciones que no llevan a ningún lado

Nunca respondas al necio de acuerdo con su necedad,
Para que no seas tú también como él.

Prov. 26:4



9.       Dale ánimo a tu cónyuge, que él confíe en tus palabras de aliento.

Jehová el Señor me dio lengua de sabios, para saber hablar palabras al cansado; despertará mañana tras mañana, despertará mi oído para que oiga como los sabios.

Isaías 50:4



10.  Escúchale antes de hablar

Al que responde palabra antes de oír,
Le es fatuidad y oprobio.

Prov. 18:13




11.  Y la más importante… Háblale de las buenas nuevas de Cristo, bendícelo, ámalo y se su mejor amiga, que él ansíe llegar a casa a platicar contigo.



El Espíritu de Jehová el Señor está sobre mí, porque me ungió Jehová; me ha enviado a predicar buenas nuevas a los abatidos, a vendar a los quebrantados de corazón, a publicar libertad a los cautivos, y a los presos apertura de la cárcel; a proclamar el año de la buena voluntad de Jehová, 
y el día de venganza del Dios nuestro; a consolar a todos los enlutados.

Isaías 60:1-2




La comunicación con nuestro esposo comparémosla con la que tenemos con Dios, podemos hablar y escuchar a Dios ¿por qué no hacerlo con nuestro esposo también?




{ORACIÓN}

Padre en nombre de Jesús, gracias por enseñarme que la comunicación es importante en mi matrimonio, no le había dado la importancia que debe, pero hoy me pongo a cuentas contigo pidiéndote perdón por haber dejado que la mala comunicación afectara mi matrimonio, no quiero que esto vuelva a suceder y menos contigo; permíteme hablar con mi esposo de la misma manera que hablo contigo, me arrepiento tanto de haber dejado de hablarle cuando estaba enojada y castigarlo con mi silencio, perdóname Padre porque no me gustaría recibir eso mismo de su parte o de ti, hoy decido hablar siempre que sea necesario, decido escucharlo con atención, mirarlo a los ojos cuando me habla, a no enojarme cuando me da sus puntos de vista, a no levantar la voz cuando él me dice cosas que no estoy de acuerdo, hoy me levanto como una mujer prudente, que sabe cuando hablar y cuando callar, que mis palabras edifican y dan vida, permíteme controlar mi habla mi Dios, para que cuando mi esposo hable conmigo, mis palabras sean miel a sus oídos suaves a su alma y medicina a sus huesos, pongo en tus manos los dichos de mi boca, pon un guarda en mis labios amado Dios para que no diga palabras que pudieran herir el corazón de mi esposo, en Cristo Jesús muchas gracias por tu enseñanza, amén.



Dios te bendiga mujer.




Siendo uno con Él


Carlos y Karla




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