lunes, 2 de junio de 2014

Cuidando la Vista






Tengo 3 días meditando si acaso es sabio escribir acerca de este tema, pues podría tocar fibras muy sensibles, pero creo y espero en Dios que será de bendición para muchas que pasamos por esto en alguna etapa de nuestro matrimonio.


Culturalmente es bien sabido que el varón es más sexual que la mujer y que continuamente batallan en esa área, sea con la mente, la vista, el corazón o físicamente.


Hoy no hablaré del adulterio físico, sino del adulterio del corazón.



“Pero yo digo que el que mira con pasión sexual a una mujer, ya ha cometido adulterio con ella en el corazón.”

Mateo 5:28 ntv



Antes de enamorarme de mi esposo, mis amigas que tenían una relación estable continuamente discutían por la forma en la que su pareja veía a otras mujeres; en aquel entonces pensaba: “¿qué tiene de malo, total está con ella y a las otras solo las ve?” pero cuando me enamoré y mi pareja veía a otras mujeres aún en mi presencia fue muy doloroso, y recién ahí entendí a mis amigas y es que, en realidad duele.



He tratado de comprender por qué tienen esa debilidad o costumbre y créeme que aún no la entiendo, no concibo la idea de tener que mirar a alguien más cuando se está enamorado de su cónyuge. ¿Te ha pasado?



Podría contarte tantas anécdotas de amigas y personales de cómo es que se siente cuando la persona a la que más amas en la tierra voltea a ver a alguien más. Pero creo que es preferible buscar una solución y no sólo enfocarnos en el problema, me he preguntado muchas veces ¿por qué esa necesidad de ver a otras? La Biblia menciona:



“El Seol y el Abadón nunca se sacian;
Así los ojos del hombre nunca están satisfechos.”

Proverbios 27:20


Los hombres son más visuales que la mujer, y el hecho que voltee a ver a otra mujer es por esa causa, sin embargo, eso no es una excusa o una licencia para pecar con los ojos. He escuchado infinidad de veces que “la segunda mirada es la que peca” una frase con la que no estoy de acuerdo, hay varones que pecan al ver a una mujer con una sola mirada cargada de deseo, y es un tema tan recurrente que está escrito desde el libro de Génesis:



“Y vio la mujer que el árbol era bueno para comer, y que era agradable a los ojos, y árbol codiciable para alcanzar la sabiduría; y tomó de su fruto, y comió; y dio también a su marido, el cual comió así como ella.

Génesis 3:6



“agradable a los ojos” los deseos de la vista, el enemigo de nuestra alma, el diablo sabe de esa debilidad y la usa para hacer pecar al hombre y claro a la mujer también.


“Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo.

1 Juan 2:16




Todo es una cuestión de naturaleza humana, sin embargo no es normal, lo que sucede es que nos hemos acostumbrado a ese tipo de actitudes, así que, si tú como yo te incomodan esas miradas hacia otro lado que no seas tú, busquemos una solución basándonos en la Palabra de Dios pues en nuestras fuerzas sinceramente no haremos mucho, las malas actitudes, las debilidades, flaquezas y las malas costumbres logramos cambiarlas con el poder de Dios  y su Espíritu Santo.


Me senté a platicar con mi esposo acerca de este tema y mi percepción cambió por completo, créeme que nunca imaginé que podría ser más que una simple “manía” por hacerlo, y encontramos estas recomendaciones y las comparto contigo, espero que si tienes alguna otra nos la compartas también.


La relación entre cónyuges se basa en la confianza de uno y otro, debemos brindarnos ese voto de confianza para poder hablar de cualquier cosa para buscar una solución antes de que sea demasiado tarde, si vemos las cosas desde el punto de vista que vivimos con una persona imperfecta y que nosotras lo somos también, podemos ponernos en sus zapatos y entender la situación y, en lo personal prefiero que mi amado esposo venga y me diga a en qué cosas está batallando, para que juntos busquemos una solución delante de Dios y a su vez un consejo de parte de una persona temerosa de Dios y salgamos adelante en pareja.



1.   Habla con tu esposo

Es muy fácil ver el problema desde nuestro lugar, desde nuestro punto de vista o de lo que estamos viviendo nosotras, tal vez lo que creemos que es una mala costumbre y falta de respeto hacia nosotras, realmente sea un problema más serio en la vida de tu esposo. Analizaba ésta situación junto a mi amado esposo y veíamos como es que desde niños somos bombardeados con mensajes que apuntan hacia los deseos carnales, continuamente vemos en la T.V. imágenes cada vez con menos pudor, revistas con fotografías de mujeres semi desnudas que lo único que hacen es frustrar a la mujer promedio por no tener un cuerpo tan delgado y tan perfecto como el de la modelo de la portada, y a su vez, esa misma imagen puede despertar el deseo en algún varón que la vea. Y desgraciadamente son conductas que se van adoptando con el paso del tiempo y que si no tenemos una orientación adecuada hacia ello  puede convertirse en un problema serio.


Habla con él, tal vez esté batallando con eso, tal vez ni siquiera sabe que es un problema grave y que puede lastimarte con esa conducta, es buen tiempo para hablarlo e identificar flaquezas y cambiarlas, hazle saber que te incomoda y que juntos pueden orar para que sus ojos sean guardados de ver lo que no tiene que ver, sino centrarse en ver las cosas a través de los ojos de nuestro creador.


“La lámpara del cuerpo es el ojo; cuando tu ojo es bueno, también todo tu cuerpo está lleno de luz; pero cuando tu ojo es maligno, también tu cuerpo está en tinieblas.  Mira pues, no suceda que la luz que en ti hay, sea tinieblas.

Lucas 11:33-34




2.   No te compares, ni te culpes

Nada tan dañino como el compararte con alguien más, porque terminarás frustrada, recuerda: “eres única”, especial y hermosa, por eso tu esposo te eligió a ti como su compañera de vida. Realmente somos nosotras quienes nos comparamos con otra mujer, y sé que cuando te das cuenta que tu esposo ve a alguien más, pasa por tu mente si acaso la imagina cuando está contigo, es algo doloroso, por eso no te compares, no te dañes, saca lo mejor de ti, explota tu potencial, eso que a él enamoró.


“Presta mucha atención a tu propio trabajo, porque entonces obtendrás la satisfacción de haber hecho bien tu labor y no tendrás que compararte con nadie.”

Gálatas 6:4 ntv




3.   Enfócate en sus fortalezas, se paciente con él

A veces quisiéramos que cambiaran de un día para otro, y que dejaran de hacer todo eso que daña, de la noche a la mañana y no se puede que, claro no dudo que alguien lo haya logrado en poco tiempo, pero creo que es un proceso donde sin duda Dios nos pulirá a ambos así que seamos pacientes. Es muy fácil perder la paciencia y enojarnos con nuestro cónyuge pero tranquila, aprendamos a estar en paz y seamos pacientes con nuestro varón.

“Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo.

Efesios 4:32



“El amor es paciente, es bondadoso. El amor no es envidioso ni jactancioso ni orgulloso. 

1 Corintios 13:4



Enfócate en sus fortalezas, él podrá tener esa debilidad en la que trabajando juntos puede cambiar, pero mientras están en espera deléitate en sus fortalezas, obsérvalo, haz una lista de todas esas cualidades que te mantienen con la llama encendida, todo aquello que hace para que sigas sintiendo mariposas en el estómago, pues si solo nos enfocamos en lo erróneo nos frustraremos, hagamos que la llama del amor, esté siempre encendida sin necesidad de centrarnos solo en el problema.



4.   Oren, expóngalo a Dios como debilidad

Juntos en oración como matrimonio, porque estarás de acuerdo que es algo que le corresponde a los dos, desde el momento que nos unimos en matrimonio nos pertenecemos uno a otro, así que hagámonos partícipes de su petición de oración como si fuera nuestra y pidamos a Dios perdón por nuestras debilidades, nuestras flaquezas confiando en que Él se perfecciona en nuestra debilidad.


“Confiésense los pecados unos a otros y oren los unos por los otros, para que sean sanados. La oración ferviente de una persona justa tiene mucho poder y da resultados maravillosos

Santiago 5:16



5.   Ayúdale

¿Quién mejor que tú para ayudarle en una batalla que te afecta también? Imagina lo que es estar batallando con algo que sabe que te lastima y que no puede decirlo porque podrías molestarte, creo que cuando dejamos de ver sólo lo que nos afecta a nosotras y comenzamos a entender lo que nuestro esposo está pasando, queda atrás el orgullo, el egoísmo y buscamos ayudarle para que esté bien, sabiendo que su bienestar es nuestro de igual forma. Hazle sentir confianza, que él sepa que en ti puede apoyarse en esos momentos en los que podría caer, que sepa que eres su ayuda idónea, su complemento, y que estás con él en las debilidades para volverlas fortalezas.


Si su debilidad es la vista, amiga, no tengas a la mano revistas donde pueda ser ocasión para caer, yo cometía el error de mostrarle los catálogos de lencería para que eligiera un conjunto para mi, cuando supe que eso podría ser motivo para que él pecara con sus ojos, dejé de hacerlo, cuidemos su vista.


“¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros?  Porque habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios.

1 Corintios 6:19-20


Recuérdale que su cuerpo es sagrado y que debemos guardarlo de cualquier cosa que no glorifique a Dios, todo lo que hacemos debe agradar a Dios.


6.   Ora por él

Como te lo he mencionado antes, nadie va a orar por él más que tú, a nadie le interesa tanto su bienestar como a ti, tú eres la mujer con la que él pasará el resto de su vida, tú conoces sus debilidades, sus fortalezas, sus miedos, sus sueños, sus metas, en fin, ¡todo! Nadie más que tú, ni su mamá, ni tus hijos ni nadie lo conoce tan bien como tú, eres su carne, su complemento su ayuda idónea así que siéntete privilegiada por levantar su vida en oración porque eso significa que tienes un varón a tu lado para protegerte, amarte y bendecirte.


Ora por él para que ninguna tentación sea más fuerte de lo que parece.


“No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar

1 Corintios 10:13




{ORACIÓN}


Amado Padre, en el nombre de Jesús hoy me presento ante ti para implorar tu favor con mi esposo, como un solo cuerpo que somos por el pacto que hicimos ante ti pido que nos perdones por las ocasiones en las que hemos caído en cuanto a nuestra vista, te pido mi Dios que el día de hoy limpies nuestros ojos con colirio del cielo para que veamos solo aquello que edifica y que nutre nuestro cuerpo, nuestra alma y nuestro espíritu, perdónanos por las veces que vimos hacia otro lado y que dañó a alguien más, toma nuestras debilidades y perfecciónate en ellas, te entregamos esas flaquezas para que tú las conviertas en fortalezas y podamos dar testimonio de que si estamos contigo somos más que vencedores en todo lo que nos afecta. Guarda nuestros ojos para que sigan siendo luz a nuestro cuerpo, permítenos ver con tus ojos para que miren siempre lo recto, lo que está delante y que no sean ocasión de caer. Gracias Jesús porque contigo somos más que vencedores y todo esto que nos aflige tú ya lo has tomado y clavado en la cruz, hoy renunciamos a todo eso que no viene de tu parte y decidimos santificarnos para tu servicio,  guarda nuestro corazón amén.



Tienes todo para ser feliz, mujer. Disfrútalo al lado de tu esposo.



Dedicada a Servirle

Karla


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