lunes, 9 de junio de 2014

Los Caballeros Existen





El tema de la caballerosidad pareciera que se quedó a principios del siglo pasado y que nadie se interesó por continuar con la tradición y dar clases de ello.


Lo cierto es que, la caballerosidad se aprende observando (como la gran mayoría de los hábitos), teniendo a alguien como ejemplo.


Gracias a Dios aún existen caballeros; esos varones que tienen corazón de siervo, son bondadosos y considerados con los demás.


Hoy quiero hablarte de un caballero quien me ha sido encomendado ser su ayuda idónea, te contaré cuáles son sus actos de caballerosidad y bondad y que gracias a Dios no han disminuido en estos  años de matrimonio.


Es caballeroso en cuanto a:

·       Abre la puerta del auto para que suba o baje de él, siempre tendiéndome la mano
·       Carga todo cuanto traiga en el maletero de mi auto, rara vez me deja bajar una bolsa del super.
·       Me cede el paso cuando entramos a un lugar.
·       Retira la silla del comedor para cuando me siento a comer.
·       Me ofrece su abrigo o suéter cuando es tiempo de frio o lluvia.
·       Mantiene ordenado el cuarto de baño y tiene cuidado de sus artículos de aseo personal.
·       Cuando llegamos a algún lugar donde no conozco a las personas, me presenta como su esposa y se mantiene a mi lado.



Sus actos de bondad:

·       Siempre me prepara café cuando estoy escribiendo (ahora mismo disfruto de uno de ellos)
·       Me ayuda en los quehaceres del hogar
·       Cuando he estado hospitalizada por maternidad, no se ha despegado de ese lugar por estar pendiente de mi salud y bienestar.
·       Cuida de nuestros hijos las tardes que tengo oportunidad de tomar una siesta.
·       Trata de llegar a comer con nosotros con un chocolate para mi.
·       Baña a mi hijo menor, eso para mí es espectacular.
·       Ama a mis padres y es servicial con ellos.
·       Es amable con sus compañeros de trabajao.
·       Tiene compasión y ayuda a los necesitados, principalmente si éstos son ancianos o niños desamparados.
·       Siempre sostiene mi mano al orar.



Cuando me enamoré de Carlos, llamó mucho mi atención por la forma en la que me trataba y como se dirigía verbalmente a mí con ese porte de galantería, quiero pensar que lo aprendió de su abuelo, un hombre nacido en 1919 y que Dios nos dio la dicha de disfrutarlo hasta hace apenas un mes atrás.



Me apasiona pensar que mis  hijos estén aprendiendo esa parte de él, ellos a su corta edad ya tienen atenciones para conmigo, pues mi esposo ha tenido el cuidado de mostrárselos con hechos y de expresárselos cuando hay oportunidad, muestra su corazón de siervo y de amor.


“Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús,
el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, 
sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo,
hecho semejante a los hombres”

Filipenses 2:5-7


Y te preguntarás ¿eso que tiene que ver conmigo o con mi rol de mamá y de esposa? Mucho mi querida amiga, tenemos a nuestro cargo hijos varones que crecerán y de nuestra cuenta corre si son unos caballeros o no; tenemos hijas que igualmente crecerán algún día y sabrán diferenciar un caballero de alguien que no lo es y nosotras debemos mostrarles la diferencia.


Desgraciadamente hoy en día a través de la televisión y del internet se habla más acerca de que los hombres son unos patanes a presentarlos como caballeros; “ya no existen” dicen muchas mujeres, pero las mujeres podemos rescatar esa galantería, si tu esposo no es caballero bien se puede comenzar con una plática a solas en la que expreses tu deseo de recibir ese tipo de atenciones, y aunque son conductas aprendidas, no son de la noche a la mañana (para que no te desesperes o desanimes si no ves cambios repentinos) podrías mencionarle el hecho de que sus hijos son los que aprenderán de él y que sería maravilloso que fuesen considerados unos caballeros en esta época.


Levantemos una generación de hombres bondadosos y gentiles, que sepan amarse a sí mismos y que aprendan a amar y respetar a los demás, preparemos a los caballeros que serán algún día esposos de unas mujeres que esperan recibir lo mejor de parte de ellos.


“De la misma manera, ustedes maridos, tienen que honrar a sus esposas.
Cada uno viva con su esposa y trátela con entendimiento.
Ella podrá ser más débil, pero participa por igual del regalo
de la nueva vida que Dios les ha dado. Trátala como es debido,
para que nada estorbe tus oraciones.

1 Pedro 3:7 ntv



Dejemos que sea Dios quien nos muestre como orar por ellos, como enseñarles a conducirse y como deben amar a sus esposas.



{ORACIÓN}

Padre en nombre de Jesús, gracias te doy por el caballero que has puesto como mi compañero de viaje, como mi compañero de aventura y mi mejor amigo, gracias por el corazón que has depositado en el, un corazón de servicio y bondad para ayudarme no sólo a mi sino a quienes lo rodean, te doy gracias porque su ejemplo está alcanzando a mis hijos y ellos cada día aprenden de cortesía y de caballerosidad, se que aún falta mucho por enseñarles pero también sé que con tu ayuda y tu Palabra podemos ser ejemplo de lo que un corazón de siervo es. Pongo en tus manos a cada uno de mis varones, creyendo que conforme crecen su vida será de ejemplo a las generaciones que vienen detrás, creo en que son varones de honor y de virtud y que todos cuantos lo conozcan sabrán que son linaje bendito tuyo. En nombre de Jesús, gracias amado Dios, amén.




Dedicada a Servirle


Karla


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