martes, 30 de septiembre de 2014

Algún día seremos viejos {Honra a tu padre}





         Te escribo mientras asimilo en mi mente y en mi corazón acerca del amor y de la honra a nuestros padres.    Es increíble como cuando somos niños no imaginamos el dolor que pudiera sentirse al perder a alguno de nuestros padres.


         Cuando niña, mi oración era por una sola cosa “Dios, por favor, que no se mueran mis papás”  hoy después de 30 años sigo orándolo, y no sabes lo agradecida que estoy con Dios porque a través de todos estos años Él ha sido fiel y ha contestado esa oración.


Honra a tu padre y a tu madre, que es el primer mandamiento con promesa;
para que te vaya bien, y seas de larga vida sobre la tierra.

Efesios 6:2-3

Me sorprende ver a los ancianos, me preguntaba qué es lo que hacían o comían para llegar a viejos, y la Palabra de Dios es clara “Honra a tus padres para que tengas larga vida” ¿qué mejor respuesta que esa?

         Pero, ¿cómo les hablo de ello a mis hijos? ¿Cómo les enseño a mis hijos a honrarme como su padre y madre?

HONRA: Respeto y buena opinión que se tiene de las cualidades morales
y de la dignidad de una persona.

¿Quiénes mejor que nosotros como hijos, podemos darles ejemplo a nuestros propios hijos acerca de honrar a los padres?
        
La verdad es que, la honra es una cuestión de ejemplo, no es teoría sino practica, no es otra cosa sino realzar las cualidades de alguna persona en particular y en este caso a nuestros padres. ¿Cómo nos expresamos de ellos en público y en privado? ¿Qué tan dispuestos estamos en darles más de lo que recibimos de ellos?


¿Debemos honrarlos aún cuando no fueron buenos padres? Si, la Palabra de Dios no dice que los honremos si fueron buenos, sólo da la instrucción de hacerlo; el que decide si fueron buenos o no es nuestro amoroso Dios, Él será quien nos juzgue a cada uno, por lo pronto nosotros cumplamos lo establecido en su Palabra y honremos a aquellos quienes fueron elegidos para ser nuestros padres, se que podrá costar trabajo honrar a unos padres que nos abandonaron, abusaron o rechazaron, sin embargo obedezcamos la voz de Dios y hagamos lo siguiente:

1.      Oremos por nuestros padres
2.      Perdonemos
3.      Agradezcamos porque a pesar de todo, ellos fueron el medio por el cual hoy tenemos vida
4.      Clamemos a Dios por ellos y su perdón



No sé cuantas veces habré leído este versículo, pero hasta hoy tuvo significado para mí:


Delante de las canas te levantarás, y honrarás el rostro del anciano,
y de tu Dios tendrás temor. Yo Jehová.

Levítico 19:32


Un anciano en el Antiguo Testamento describe a los miembros de una sociedad considerados sabios y venerables en virtud de su edad y conocimientos, el vocablo no necesariamente implica mucha edad, pero sí madurez y experiencia; imagínate que tanta estima será a los ojos de Dios que nos lo muestra así.



Amemos a nuestros padres, nosotros no los elegimos ¡Fue Dios quien lo hizo! Y por eso debemos honrarles, tendremos una vida larga y feliz llena del amor del Padre, sembremos honra y recibiremos lo mismo de nuestros hijos, y ellos vivirán larga vida y vivirán bien también.



¿Cómo los puedo honrar?


1.      Respeta SU mundo y el ritmo en el que viven; para ti y para mi es muy común usar una computadora, un teléfono celular, un cajero automático, para ellos puede ser una pesadilla, hagamos de su entorno un lugar cálido, seguro para ellos y que se sientan en paz.


2.      No te burles (ni permitas que alguien lo haga) de sus limitaciones físicas o intelectuales, nadie tiene el derecho de hacerlo, ni siquiera tú.


3.     Sé su porrista, todas las mujeres vemos a nuestro padre como nuestro súper héroe díselo, haz que lo sepa, hazle saber que eres la mujer quien eres por la protección que te dio siempre.


4.     Dales tiempo de calidad, que ellos sientan lo valorados que son, llámales, envíales una tarjeta, visítalos. El tiempo que estés con ellos no les reclames nada, no les regañes ni les hagas sentir mal, ámalos por el simple hecho de ser tus padres.


5.     Tenles paciencia, aunque sea muy difícil escuchar una y otra vez la misma historia, escúchala, aunque te desespere el hecho de que no puede hacer bien un sándwich, cómelo, puede causarte impaciencia el que no camine rápido cuando tienes prisa, espérales.  Algún día ellos tuvieron la paciencia para enseñarnos a caminar, a hablar, a comer.


6.     Provee sus necesidades. No te sientes a comer un manjar cuando tus padres comen alimentos enlatados, se que hay necesidades y gustos diferentes, pero ellos merecen lo mejor también; algún día suplieron tus necesidades y lo hicieron sin dudar.


7.     Pídeles su bendición para ti y tu descendencia. Hazles saber que anhelas y aprecias el que te bendiga y a tus hijos también, dales esa importancia por ser tus padres y diles lo agradecida que estás por sus enseñanzas y su amor.


8.  Ámalos. Ríete de sus chistes, abrázalos, bésalos, haz todo lo que se te venga a la mente por hacerlos sonreír, que ellos sepan que no hay nadie más en el mundo que pudieran ser mejores padres para ti.


Guarda, hijo mío, el mandamiento de tu padre,
    Y no dejes la enseñanza de tu madre.

Proverbios 6:20


Es increíble como cuando te enteras de una enfermedad en alguno de tus padres te das cuenta que todos esos viajes pospuestos debes adelantarlos, esas comidas que dejaste pasar quisieras regresarlas, esos besos, esas llamadas, esos tiempos en los que pudiste haber estado y no estuviste… No dejemos tiempo para después, amemos y honremos a nuestros padres hoy.



Te bendigo mujer.



Renovada en Su Gracia


Karla




Te comparto un escrito de una madre a una hija y un video de un padre y su hijo, espero sean de bendición.













viernes, 26 de septiembre de 2014

Perdón y olvido {Salmo 32}








Bienaventurado aquel cuya transgresión ha sido perdonada, y cubierto su pecado.
Bienaventurado el hombre a quien Jehová no culpa de iniquidad,
Y en cuyo espíritu no hay engaño.

Salmo 32:1-2 RV60




¡Oh, qué alegría para aquellos
    a quienes se les perdona la desobediencia,
    a quienes se les cubre su pecado!
Sí, ¡qué alegría para aquellos
    a quienes el Señor les borró la culpa de su cuenta,
    los que llevan una vida de total transparencia!

Salmo 32:1-2 NTV



¡Sí, que alegría!  Tú como yo, hemos experimentado ese perdón de Dios y conocemos la alegría que provoca saber que todos nuestros errores fueron no sólo perdonados sino, olvidados, tirados al fondo del mar.


         ¿Recuerdas cuándo fue que recibiste por primera vez el perdón de Dios por tus pecados? Yo no podía dejar de llorar al saber que nuestro increíble Dios es misericordioso y que todo aquello que hice contra sus ordenanzas fueron perdonadas en una cruz, lloraba porque había tantas cosas que jamás pensé que lo ofenderían, y mucho menos pensé que todo eso que estaba haciendo mal me alejaba de algún día estar en su presencia.


         Ciertamente todos hemos pecado, todos hemos sido destituidos de la gloria de Dios hasta que nos acercamos al trono de la gracia e imploramos misericordia, lo más espectacular es que no somos nosotros quienes decidimos amar a Dios y por consiguiente seguirlo, sino que Él nos amó primero y de ahí viene el recibir su misericordia y su perdón.


         Cuando recién nos convertimos a Cristo, ésta es la enseñanza que recibimos “El perdón de nuestros pecados”  pero aún para los que tenemos ya tiempo en el evangelio es una enseñanza que debemos aplicar todos los días, porque pareciera que, es más sencillo convencer a una persona que jamás ha experimentado de la gracia de Dios a una que ya la conoció.


         Y es que, los que ya hemos conocido del perdón de Dios y llegamos a cometer alguna falta o pecado nos sentimos culpables y hasta condenados, sin embargo la vida del cristiano no es perfecta, nos está perfeccionando día a día hasta el día que regrese.



Y estoy seguro de que Dios, quien comenzó la buena obra en ustedes,
la continuará hasta que quede completamente terminada
 el día que Cristo Jesús vuelva.


Filipenses 1:6 ntv




El peor error que un cristiano puede cometer después de haber pecado, es alejarse por completo de Dios, entiendo que eso nos aleja de su presencia, pero no debe ser escusa para no regresar arrepentidos a pedir perdón por pena o por sentirnos condenados por ello; esto no es una apología al pecado sino que anhelo entendamos todos que la gracia de Dios es para los que se arrepienten y buscan el perdón.


         Imagina a un enfermo en fase terminal que decide no ir al hospital hasta estar mejor de salud, es similar lo que trato de expresar, no podemos decir que acudiremos a la presencia de Dios hasta que dejemos de pecar porque entonces eso tardará mucho en llegar o de plano no llegará ese día; el momento adecuado para acudir en busca del perdón de Dios es todos los días, todo el tiempo pues, podemos cometer errores y no es sabio decidir buscar ese perdón cuando ya no estemos errando.


         Dios sigue interesado en cada uno de nosotros, tanto que siendo Él el juez supremo de la humanidad, nos dejó al mejor abogado… Su hijo.



Mis queridos hijos, les escribo estas cosas, para que no pequen;
 pero si alguno peca, tenemos un abogado que defiende nuestro caso ante el Padre. 
Es Jesucristo, el que es verdaderamente justo.       


1 Juan 2:1






Alégrate hoy mujer, porque tu pecado ha sido perdonado, alégrate hoy porque nuestro amoroso Dios ha tenido cuidado de ti y escucha tu oración cuando de corazón te acercas a pedir perdón, no te angusties más, búscale en la intimidad en oración, busca encontrarte con Él hoy mismo, que no pase un momento más, un día más sin que te pongas a cuentas con Él para obtener de su gracia y su perdón y puedas gritar a viva voz ¡Que alegría para mí que se me ha perdonado mi desobediencia, a mi que se me encubrió mi pecado, qué alegría para mí que Dios borró la culpa de mi vida y desde ahora llevaré una vida de total transparencia!



Pero si confesamos nuestros pecados a Dios,
él es fiel y justo para perdonarnos nuestros pecados
y limpiarnos de toda maldad.

1 Juan 1:9



Te bendigo, mujer.


Renovada en Su Gracia



Karla




No te pierdas ésta serie que se estará publicando los días viernes, estaremos escudriñando el Salmo 32 para entender un poco más de la libertad que recibimos de parte de Dios. ¡Gracias por estar aquí!



miércoles, 24 de septiembre de 2014

Mujer de influencia en el hogar {introducción}







Creo que casi todas las mujeres que leemos la Palabra de Dios nos sabemos el proverbio 14:1 que dice:


"La mujer sabia edifica su casa; mas la necia con sus manos la derriba"


Y es muy cierto, todas anhelamos ser esa mujer de influencia sana que levante un hogar digno de admirar; sin embargo también el proverbista habla de otro tipo de mujer, la mujer necia, insensata. Hoy quiero darte un adelanto de lo que estaremos estudiando estos días y de cómo Dios nos ha dado las herramientas para ser una mujer de influencia en el hogar.


¿Qué clase de mujer somos?


Prov. 27:15 dice: “Gotera continua en tiempo de lluvia y la mujer rencillosa, son semejantes



¿Cómo es una gotera? Molesta, implacable, destructora, ruidosa, etc. dice que la mujer rencillosa y la gotera en tiempo de lluvia son semejantes. ¿a quién de nosotras le gustaría ser una gotera?



He escuchado que antes utilizaban las goteras como método de tortura, sentaban al preso en un cuarto donde solo cupiera él en cuclillas y día y noche había una gotera que caía en su cabeza; imagínense la molestia del ruido, de la mojada, y aparte los llevaba a la locura, porque una gotera es destructora, tal vez han tenido la oportunidad de ver cuando hay una llave que no cierra bien cómo el cemento o concreto está perforado; bueno al igual que el cemento, se perforaba el cráneo hasta que llegaban a la locura. Una gotera es destructora cuando esta sin “control” cuando no se tiene el cuidado de arreglarla, pero hoy estamos aprendiendo a dejar de ser goteras.


Se nos ha dicho que las mujeres somos el corazón del hogar y eso me encantó cuando lo escuché, somos una parte esencial en el hogar, sabemos que el varón es cabeza del hogar, es sacerdote de nuestra familia, es quien está al frente.


El varón es cabeza de la mujer como Cristo lo es de él.


"Las casadas estén sujetas a sus propios maridos, como al Señor;
porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia,
la cual es su cuerpo, y él es su Salvador.
Así que, como la iglesia está sujeta a Cristo,
así también las casadas lo estén a sus maridos en todo."

Efesios 5:22-24


“Pero quiero que sepáis que Cristo es la cabeza de todo varón,
y el varón es la cabeza de la mujer, y Dios la cabeza de Cristo.”

1 Cor 11:3


El varón es quien está al pendiente de nosotras y de nuestros hijos y muchas veces se involucran en las tareas del hogar porque también son parte de ella. En eso no hay duda, en el papel que tienen ellos como varones, en lo que representa ante nosotras, ante sus hijos, ante la sociedad y la iglesia; sin embargo, la mujer es diferente; la mujer tiene un rol distinto dentro del hogar y siempre se le ha visto diferente del varón y si; de hecho las mujeres somos distintas, muy distintas de ellos ¡gracias a Dios!


Desgraciadamente muchas mujeres han tomado por la fuerza, voluntaria o involuntariamente el rol del varón; ejemplo:

·        En el hogar pues hay mujeres como cabeza (matriarcado)

·        En los trabajos (mujeres albañiles, y en construcción en gral.)


y eso no va con lo que establece Dios, no porque no podamos o no sepamos hacer las cosas, sino que la mujer tiene un rol distinto al varón, somos princesas del omnipotente, somos una creación especial tomada de la costilla del varón para estar a su lado apoyándole, más no suplantándolo. Somos su ayuda idónea.


 ¿A qué mujer le gustaría tomar el rol del varón? La mujer se ha visto como la que apoya al esposo, cuando se hablan de las mujeres esposas en la Palabra de Dios, se habla de mujeres comprometidas con el varón, no me imagino a Sara la esposa de Abraham poniéndose al tú por tú con él, con el amigo de Dios; ni me imagino a Séfora diciéndole a Moisés que era un tartamudo que no podía decirle una palabra a las borregas menos al pueblo…


Al contrario esas mujeres aparecen en la Biblia porque eran mujeres sabias, piadosas, que estaban al pendiente de su esposo y de su hogar, se sabían someter al esposo y a Dios, eran mujeres temerosas de Dios,  no eran perfectas lo sé, Sara se rió cuando escuchó que sería madre a los casi 100 años pero ella estaba al pendiente de su hogar, con su marido y creo que tenemos mucho por aprender de ellas...



Así que te invito a que los próximos jueves estudiemos las características de las mujeres sabias y qué mejor ejemplo que el de la mujer virtuosa como influencia en el hogar.






Renovada en su gracia



Karla


Imitando la actitud de Ana






¿Cuántas veces hemos sentido que alguien más tiene las cosas que nosotros necesitamos?  ya sea en el hogar, en el trabajo, en la iglesia, en el matrimonio, con nuestros hijos o en nosotras mismas? ¿En qué momento es cuando dices ¡no puede ser! qué necesito hacer para tener eso que anhelo?



·         Un buen puesto

·         Un matrimonio estable

·         Estabilidad en tu hogar

·         Mejores relaciones con tu familia y la de tu esposo…



Como esposas, sabemos la importancia del papel de nuestro esposo en la vida espiritual; veamos el ejemplo de Elcaná en el primer capítulo de Samuel dice:
  

“Todos los años aquél varón subía de su ciudad para adorar y para ofrecer sacrificios a Jehová de los ejércitos…”

 1Samuel 1:3

Un pilar importante en cualquier hogar es el esposo como cabeza de familia, como sacerdote del hogar, como ejemplo para seguir a Dios en su camino. Nuestro esposo, nos da lo mejor, porque nos ama aunque, a veces eso no “suple” las necesidades que tenemos como mujeres y podemos ver en el versículo 6 y 7 que dice:



“Y su rival la irritaba, enojándola y entristeciéndola, porque Jehová no le había concedido tener hijos. Así hacía cada año; cuando subía a la casa de Jehová la irritaba así, por lo cual Ana lloraba, y no comía”.



Creo que pasó mucho tiempo para que Ana saliera de su “conformismo” porque según en el versículo 4 Elcana tenía hijos e hijas con Penina, así que quiero pensar que Ana duró bastante tiempo llorando por ese hijo que no tenía.



Hasta que decidió hacer algo por su vida y por sus sueños, en el versículo 8 dice:



“Y Elcana su marido le dijo: Ana, ¿por qué lloras? ¿Por qué no comes? 
¿Y por qué está afligido tu corazón? ¿No te soy yo mejor que diez hijos?”



Yo me imagino a Ana sentada con la cabeza en sus rodillas y los brazos cubriendo su rostro llorando amargamente, cuando se acerco su esposo y en todo su amor le formuló esas preguntas, sin afán de ofender o de hacerla sentir mal, pero a veces las mujeres necesitamos más, no que los varones no nos “llenen” sino que las mujeres tenemos sueños e ilusiones así como metas personales.


“Y se levantó Ana después que hubo comido y bebido en Siló…”

1 Samuel 1:9




Supo que era el momento de actuar…

Supo que era el tiempo exacto, el tiempo preciso para ver un milagro en su vida…

El momento justo en el que Dios la escucharía…




No tenía absolutamente nada que perder, y todo para ganar…



Así que “Mientras el sacerdote Elí estaba sentado en una silla junto a un pilar del templo de Jehová, 
ella con amargura de alma oró a Jehová, y lloró abundantemente” 


1 Samuel 1:9b-10


Sabía lo que estaría por pasar, Dios es así, nos hace saber cuándo actuar, y nos muestra el papel importante que tienen nuestras autoridades espirituales,  Elí estaba presente mientras que Ana estaba decidida a actuar.



Es una parte importante y que me encantaría hacer un paréntesis, porque es necesario una buena comunicación con nuestras autoridades espirituales, esto porque ellos son los que están pendientes de nuestro crecimiento y andar con Dios, ellos oran e interceden a Dios por nosotros,  se preocupan y velan, es por eso que la comunicación con ellos es primordial porque así  sabrán cómo apoyarnos en oración; creo que por eso hace mención ese versículo de que el sacerdote Elí estaba ahí cuando Ana llegó a orar y desahogarse con Dios.



En el versículo 11 podemos ver como Ana realmente estaba desesperada por su situación. Dice:



“E hizo voto, diciendo: Jehová de los ejércitos, si te dignares mirar a la aflicción de tu sierva, 
y te acordares de mí y no te olvidares de tu sierva, sino que dieres a tu sierva un hijo varón,
 yo le dedicaré a Jehová todos los días de su vida y no pasará navaja sobre su cabeza”…



Creo que Ana realmente SABÍA que es lo que quería para su vida y para suplir su necesidad en ese momento, tanto que en su oración pidió EXACTAMENTE lo que deseaba, un hijo varón  pidió con exactitud lo que deseaba ver y tener, en su oración puedo ver que también estaba segura que lo tendría (Activó su Fe) pues hace mención de que no pasará navaja sobre su cabeza; hizo un voto pero ella sabía que Dios vería su amor, su deseo, su necesidad, su corazón, pero sobre todo SU FE…



Versículo 12: “Mientras ella oraba largamente  delante de Jehová, Elí estaba observando la boca de ella. Pero Ana hablaba en su corazón, y solamente se movían sus labios y su voz no se oía, y Elí la tuvo por ebria”



No fue una oración de unas cuantas palabras, dice este versículo que ella oraba largamente, lo que me hace pensar que ella realmente tenía:



1.        Una relación intensa con Dios

2.        Un deseo por ver su sueño hecho realidad

3.        Un agradecimiento enorme por lo que vería realizado



Derramaba su corazón, no necesitaba hacer grandes aspavientos ni mostrarle a nadie lo “espiritual” que  era, ella sabía con quién tenía que ir, y a quien mostrarle cuánto había crecido, con Dios, sólo con Él.



Entonces le dijo Elí: ¿Hasta cuándo estarás ebria? Digiere tu vino. Y Ana le respondió diciendo: No Señor mío; yo soy una mujer atribulada de espíritu; no he bebido vino ni sidra, sino que he derramado mi alma delante de Jehová. No tengas a tu sierva por una mujer impía; porque por la magnitud de mis congojas he hablado hasta ahora.”

1Samuel 1:14-16



 Después que Ana se sincero con Elí este le respondió:



“Elí respondió: y dijo: Ve en paz, y el Dios de Israel te otorgue la petición que le has hecho. 
Y ella dijo: Halle tu sierva gracia delante de tus ojos. Y se fue la mujer por su camino, 
y comió y no estuvo más triste”

1Sam 1:17-18




"Ve en paz y el Dios de Israel te otorgue la petición que le has hecho" ¿Se imaginan a Ana? Yo creo que abrió los ojos grandemente, sintió mariposas en el estómago, sonrió y supo que eso que tanto había estado esperando y soñando estaría por llegar, esa bendición que había estado “guardada” llegaría pronto…



Por eso es que mas delante dice: “Y se fue la mujer por su camino, y comió y no estuvo más triste” supo que llegaría el tiempo adecuado, confió, tuvo fe y tuvo paciencia también.  Así es Dios, nos da esperanza, aliento, da la seguridad que lo tendremos   y nos hace sentir confiados tanto que no hay más tristeza, más desesperanza…





Y ya para finalizar dice el versículo 19:

Y levantándose de mañana, adoraron delante de Jehová, y volvieron y fueron a su casa en Ramá. 
Y Elcana se llegó a su mujer, y Jehová se acordó de ella”…





Ser agradecidos con Dios no importa que aun no veamos las cosas realizadas, no importa que parezca que no llegan aún… no importa, seamos agradecidos con Dios y tengamos la confianza que Él lo hará, en el momento preciso, pero es ahora el tiempo en el que debemos pararnos de ese llanto, de esa autocompasión y salir caminando victoriosos hacia el lugar santo; ahí donde esta nuestra razón de vida y nuestro refugio, caminemos con los ojos viendolo a Él y con la seguridad de que él escuchará nuestra oración…



“porque todas las promesas de Dios son en el sí, y en el amén,
por medio de nosotros para la gloria de Dios”



2 Cor. 1:20



Renovada en Su Gracia




Karla

¡únete a la comunidad instagram!

Licencia Creative Commons
Este blog y todo su contenido gráfico y escrito está protegido por derechos de autor bajo Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

¡Suscríbete a mi canal!

Blogging tips