jueves, 16 de octubre de 2014

Mujer de influencia en el hogar {con los hijos}







         El tema es que, tenemos una enorme responsabilidad en nuestro hogar, somos quienes están la mayor parte del tiempo con nuestros hijos y ellos aprenden más por el ejemplo que les damos que por lo que les decimos que deben hacer.



         Estoy aprendiendo a ser mamá, observo mucho a otras mujeres con hijos y he llegado a la conclusión de que todas somos diferentes, todas creemos que tenemos el modelo perfecto de educación y todas creemos que nuestros hijos son los mejores hijos, los mejor educados, los que tienen los mejores valores, lo realmente duro es cuando alguien externo te muestra que no es así.



         Todas aprendemos con el paso del tiempo y no podemos medir la educación o los valores de nuestros hijos comparándolos con otros porque, todos somos diferentes, somos “individuos”, cada uno toma sus propias decisiones y elige para sí lo mejor o peor de la vida según sea el caso y la perspectiva con que se vea.


***Sería injusto exigirle a nuestros hijos comportarse de manera similar a otros niños cuando nuestro ejemplo, educación y valores son distintos en cada familia.


         Te menciono esto porque mucho tiempo me comparé con otras mamás y a mis hijos con sus hijos y sin duda me frustraba.



Yo en muy poco tengo el ser juzgado por vosotros,
o por tribunal humano; y ni aun yo me juzgo a mí mismo.
Porque aunque de nada tengo mala conciencia, no por eso soy justificado;
pero el que me juzga es el Señor.

1 Cor 4:3-4



         He decidido dejar de compararme como mamá y dedicarme a dar el mejor ejemplo a mis hijos basándome en la Palabra de Dios, pues siendo objetiva, no me gustaría que ellos se comparasen con alguien más siguiendo mi ejemplo.




¿En qué áreas crees que somos de influencia con nuestros hijos?


         He tomado 5 áreas en las que creo es importante ser de muy buena influencia en nuestros hijos; si tienes alguna otra compártela con nosotras para edificación y crecimiento también.



1.      Amar a Dios: ¿Quién enseñará a nuestros hijos cómo amar a Dios?

Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón;
y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa,
y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes.
Y las atarás como una señal en tu mano, y estarán
como frontales entre tus ojos;
y las escribirás en los postes de tu casa, y en tus puertas.

Deuteronomio 6:6-9




         Si nosotras como madres de familia NO les damos ese ejemplo, ellos difícilmente lo adoptarán; en las escuelas se les predica de diferentes doctrinas bien vistas por el hombre, pero no se les habla de la Palabra de Dios. ¿Quién mejor que nosotras para inculcársela? Es nuestro deber enseñarla a los hijos, no es un tema que podamos delegar a la escuela dominical o a la iglesia en general, la responsabilidad es nuestra. Así que lo mejor sería que nuestros hijos nos vean leer nuestra Biblia, que ellos nos escuchen orar y por supuesto, que ellos sean partícipes de altares de oración enfamilia.



2. Honrar a los Padres: exigimos que nos honren como padres pero, ¿nosotras honramos a los nuestros? ¿qué ejemplo le estamos dando a nuestros hijos? Mi madre decía: “cuando tengas hijos entenderás” pues si, tenía razón; uno cree que será soltero toda la vida, que jamás tendrá hijos, que jamás será viejo y que nunca necesitará de nadie hasta que llega a viejo.


Honra a tu padre y a tu madre, como Jehová tu Dios te ha mandado,
para que sean prolongados tus días, y para que te vaya bien
sobre la tierra que Jehová tu Dios te da.

Deuteronomio 5:16


         La honra a los padres comienza en nosotras mismas, que nuestros hijos nos vean honrar a sus abuelos, así daremos 2 ejemplos en uno “obedecer la Palabra de Dios y honrar a los padres”



3. Respetar a las autoridades: este es un tema que podría (y debería) hablarse aparte, sin embargo hago mención breve de ello porque también en él somos influencia.

Sométase toda persona a las autoridades superiores;
porque no hay autoridad sino de parte de Dios,
y las que hay, por Dios han sido establecidas.

Romanos 13:1



         Todas las autoridades son establecidas por Dios, todas. Buenas o no, han sido puestas para enseñarnos, instruirnos y hasta exhortarnos en algo; de nosotras depende tomarlo como bendición o no, de aprender de sus aciertos y de sus errores también y eso mismo enseñarle a nuestros hijos también.


         ¿Qué hacemos cuando un policía nos detiene? ¿qué hacemos cuando la directora del colegio es injusta con nuestros hijos? ¿qué hacemos cuando el líder de la iglesia nos ofende? ¿qué hacemos cuando el presidente no actúa como creemos que debería actuar? ¿cómo reaccionamos ante ello? Nuestros hijos ven nuestras reacciones y escuchan nuestras palabras, es osado pensar que 30 cm de pared ocultarán nuestra verdadera intención al hablar mal de una autoridad. ¿Queremos que nuestros hijos respeten autoridades y principalmente la nuestra? Seamos de influencia positiva y comencemos a honrar a nuestras autoridades y oremos por ellas.



4.  Amar a sus hermanos: comúnmente hay conflictos en las familias, peleas entre hermanos, podremos dejarnos de hablar tal vez, pero eso no significa que nos dejemos de amar. ¿Qué mejor ejemplo podemos darle a nuestros hijos del amor entre hermanos que amando a los nuestros?


Si alguno dice: Yo amo a Dios, y aborrece a su hermano, es mentiroso.
Pues el que no ama a su hermano a quien ha visto,
¿cómo puede amar a Dios a quien no ha visto?
 Y nosotros tenemos este mandamiento de él: El que ama a Dios,
ame también a su hermano.

1 Juan 4:20-21


Si nuestros hijos están acostumbrados a vernos discutir con sus tíos y a dejarnos de hablar o tal vez sólo nos escuchan hablar lo malo de ellos, seguramente harán lo mismo y  no por falta de amor sino que, será algo “normal” en la vida familiar.


Es tiempo de unión en familia, de demostrarnos el amor fraternal, de estar unidos en las buenas y en las malas. Al final de los días, siempre podremos contar con nuestro hermano de sangre, venimos del mismo padre, acerquémonos en humildad, perdonemos ofensas, olvidemos el pasado, hagamos una familia en la que se antoje estar y agradezcamos por pertenecer a ella, con diferencias o no, pero somos de una misma sangre.



5.Hablar bendición: en esto me refiero a las palabras “auto conferidas”  ¿Qué es lo que ellos escuchan que hablas de ti misma? En el artículo “ámate a ti misma”  compartí que en mi obsesión por adelgazar mi hijo de 4 años ya comenzaba a repetir la frase “quiero bajar de peso” ¿Qué estamos hablando que pueda ser de influencia a nuestros hijos?


El que guarda su boca y su lengua,
Su alma guarda de angustias.

Proverbio 21:23


         Este versículo es clave para mi… me pasaba muy a menudo que decía algo y todo el día (incluso la noche) estaba pensando “aaah para que lo dije” mi alma se angustiaba por usar mal mis palabras; lo mismo sucede con nuestros hijos.
Cada que hablamos palabras que no edifican ni bendicen nuestra vida y la de ellos, les estamos enseñando a hacer lo mismo y ellos comenzarán a hablar de la misma manera. Un claro ejemplo sería analizar como habla nuestra madre y ver si acaso nosotras hablamos igual.


         Decidamos hablar palabras de bendición a nosotras mismas y a ellos, hablemos palabras que los haga saberse especiales, únicos, elegidos por Dios, con un propósito divino y predestinados desde antes de la fundación del mundo para nacer en el tiempo en el que la gloria de Dios es manifestada, hablemos palabras que den fruto bueno, que hagan resplandecer no solo el rostro de nuestros hijos sino de quienes están a su alrededor, usemos nuestra boca para proclamar las buenas nuevas de Cristo en nuestra vida, en la vida de nuestros hijos y en la de las personas que nos rodean para así dar a conocer que tenemos un Dios que es hacedor de milagros y maravillas. En nuestra boca hay un milagro… ¡grítalo!




Seamos de buena influencia mujer, ellos, nuestros hijos cuando son pequeños “absorben” todo lo que les mostramos, como una esponja, será mejor si nuestra influencia es positiva siempre ¿cuál es el secreto para serlo? Temer a Jehová, seguir sus mandamientos y enseñárselos a nuestros hijos.




Te bendigo, mujer.



Renovada en Su Gracia



Karla

Artículo escrito originalmente para Unidos Radio



No te pierdas el siguiente video que va de acuerdo al último punto.

                                                                           




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