miércoles, 28 de enero de 2015

Al lado de cada hombre {su esposa victoriosa}





         Después de más de un año sin empleo mi esposo se sentía devastado, veía sus ojos y su actitud de derrota y lejos de sentir compasión por él tenía cierta molestia por verlo así. No entendía cómo es que no se levantaba moral ni espiritualmente; teníamos un negocio que no nos daba más que para reinvertir lo de la venta del día siguiente y para comer ese día, muchas noches nos quedamos sin cenar, muchos días sin desayunar, algunos otros mis pequeños hijos se quedaron sin leche para dormir y sabíamos que las cosas mejorarían algún día porque esa era la promesa de Dios.


Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien,
 esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.

Romanos 8:28


Pero, no veíamos esa respuesta y la verdad ni parecía que llegaría pronto, es muy fácil creer las promesas de Dios cuando todo está bien, pero cuando las cosas cambian de manera repentina, dichas promesas parecen tan lejanas y tan difíciles de creer.


Cada mañana veía como mi amado esposo se levantaba aún obscuro y preparaba todo para salir a vender, se vestía tan guapo como siempre, besaba a sus hijos a mí y salía con esperanza de ver las promesas cumplidas, con la esperanza de vender todo lo que un día antes había preparado con esmero y dedicación; sus ojos delataban que sufría por dentro y algunas noches lloraba en silencio tratando de ocultarme su desesperación y tristeza.


Fue un año muy difícil, pasamos cosas que no pensábamos que podrían pasar en una pareja que se ama tanto, pero pasó. ¿Por qué? ¿En qué momento fue que las cosas dejaron de ser miel sobre hojuelas entre nosotros y comenzó a haber un distanciamiento cada vez mayor? Cuando nos alejamos de Dios y su propósito para nuestro matrimonio, cuando permití que la soberbia se durmiera entre los dos, cuando el egoísmo formó parte de mi ropa de vestir todos los días. Dejé de ser su ayuda idónea y me convertí en una esposa que dejó de honrar a su esposo y por consiguiente a Dios quien nos unió.


Lastimosamente lo culpaba a él por lo que nos estaba sucediendo, le exigía que tomara su papel de varón en nuestro hogar y seguía culpándolo de todo, tenía tanto enojo en mi que perdí el norte en mi matrimonio, era como si yo hubiese sido la victima de algo que los dos provocamos, pero yo no lo aceptaba así, en ese momento él era el culpable, él era quien tenía que reconquistarme y desvivirse por mí. ¿Sabes cuándo nos íbamos a recuperar y restaurar con esa actitud? Nunca, pero Dios tenía otros planes y mejor sería que entendiéramos las cosas cuando todo está bien para así evitar los malos momentos y la disciplina tan dura de parte de Dios.


El matrimonio es un equipo de 3 {Dios, esposo, esposa} unidos llega a ser como un cordón de 3 dobleces que no se rompe nunca, se hace frágil cuando uno de los 3 decide salirse del trenzado o bien cuando lo quitamos a la fuerza.


Y si alguno prevaleciere contra uno, dos le resistirán;
y cordón de tres dobleces no se rompe pronto.

Eclesiastés 4:12



Lo frágil del matrimonio se corrige con una buena actitud, con estar consientes que somos unidos por un propósito y que Dios está entre nosotros para fortalecer nuestra unión.
Lo entendimos tiempo después cuando nos decidimos a luchar por ese matrimonio, por sacar adelante a nuestros hijos y ser de bendición, pero no podíamos hacerlo solos, necesitábamos a Dios, a aquél que decidió unirnos para hacer un matrimonio a su manera, con diseño divino.


Hoy a la distancia vemos que nuestra historia y en específico esa noche que nos unimos en oración los dos clamando a Dios por una nueva oportunidad, se asemeja a Moisés en la cumbre del collado junto a Aarón y Hur:


Y sucedía que cuando alzaba Moisés su mano,
Israel prevalecía; mas cuando él bajaba su mano, prevalecía Amalec.
 Y las manos de Moisés se cansaban; por lo que tomaron una piedra,
y la pusieron debajo de él, y se sentó sobre ella; y Aarón y Hur
sostenían sus manos, el uno de un lado y el otro de otro;
así hubo en sus manos firmeza hasta que se puso el sol.


Éxodo 17:11-12



Las victorias de nuestro esposo son nuestras victorias también. Somos UNO con ellos, no es sano que los dejemos andar por la vida solos ni en lo espiritual ni en lo terrenal. Llega un momento en el que ambos necesitan tomarse de las manos y elevarlas al cielo juntos.


Dios es con nosotros, por eso creo de suma importancia el levantar las manos en oración por nuestro esposo, si ellos se cansan y flaquean, tú y yo debemos estar al lado de ellos levantando su mano, intercediendo por ellos, apoyándoles y haciéndoles sentir amados, entendidos, cuidados y honrados. Demos el lugar que le corresponde a nuestro esposo, es tiempo de dejar todo aquello que nos distancía atrás y buscar el bien de ambos con Dios, por nuestro bien y el de nuestras futuras generaciones, dejémosle un buen legado con bendición a nuestros hijos y a sus hijos y los que vienen después; porque mujer, al final de nuestros días sólo estaremos los dos, nuestros hijos se irán y ellos serán quienes acompañen nuestros años y nuestras canas, hagamos lo mismo para con ellos y sembremos ese amor y apapacho desde hoy.



Levantemos las manos de nuestro esposo en oración, apoyo, comprensión, ánimo, perdón… espera lo mejor y cree las promesas de Dios para tu matrimonio aunque las veas lejanas.


Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, 
pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis.

Jeremías 29:11



Dios te bendiga, mujer



Renovada en Su Gracia



Karla 





Escribe tu e-mail y recibe las publicaciones directo a tu bandeja de entrada:

martes, 27 de enero de 2015

Mañana {postergando una bendición}






         Mañana…la gran mayoría de las personas en México tenemos la mala costumbre de dejar todo para el último momento, hay filas inmensas el último día de inscripción a los colegios, los bancos están a reventar el último día para pagar las cuotas de servicios, la pintura de la casa está incompleta porque decidimos pintarla… mañana.


         Hay un dicho que cita:

“No dejes para mañana, lo que puedas hacer hoy”


Creo que lo sabemos pero no lo aplicamos en todos los casos, de hecho en lo espiritual lo hacemos también.

…Mañana oro
…Mañana leo mi Biblia
…Mañana evangelizo
…Mañana visitaré a mi vecino
…Mañana me congrego
…Mañana, mañana, mañana



Hace poco más de un año hacía mi devocional por las mañanas en la quietud de mi sala de estar; hubo una semana –una semana- que mientras oraba, veía a través de mi ventana a mi vecina de enfrente, una joven madre soltera de 30 años de edad y sabía que era la voz de Dios diciéndome: -sal, habla con ella, háblale de mi- y en repetidas ocasiones contesté: -es muy grosera conmigo, ¿qué tal que me le acerco y me cierra la puerta en la cara? Mañana voy…- pasaron 3 o 4 días y la misma petición… ve, háblale de mi… y decidí hacerlo, me levanté y salí a buscarla pero no la encontré, no estaba su carro y todo estaba en paz, así que pensé para mis adentros: -perfecto, ahora que regrese en la tarde con su hijito la visitaré-  y pasaron horas, pasó la noche y otro día y uno más; de repente desde la ventana de mi habitación una de esas noches vi que había flores en su puerta, pensé que algún enamorado había venido a visitarla sin encontrarla y no, cuando salí a preguntar por ella me informaron que había fallecido en un accidente de auto el día que salí por fin a buscarla para hablarle de Cristo. Lloré mucho tiempo, desobedecí la voz de Dios por postergarlo para mañana “por miedo al rechazo” lloré pensando que tal vez era la última oportunidad que Dios le estaba dando de arrepentirse y yo no fui a verla. Cuando lo platiqué con una amiga de ambas me dijo: -aunque le hubieras hablado de Dios, ella se hubiera muerto de todos modos- pues si, tal vez eso no habría cambiado el designio de Dios para su vida, pero si habría cambiado el lugar en el que moraría por la eternidad.


Fue un tiempo muy difícil para mí, me sentía muy mal y tuve que presentarme con Dios para pedirle perdón por todo lo ocurrido, por dejarlo para mañana.



Leyendo el libro del Éxodo me encuentro con el Faraón de Egipto, un hombre que no conocía a Dios pero si conocía de su poder al ver las grandes proezas y señales que hacía por rescatar a su Pueblo; llama mi atención el ver cómo es que Dios le daba día a día una oportunidad para arrepentirse y que cambiara su situación, sobre todo llama mi atención ver que él también postergo una bendición por dejarlo para “mañana”


Y dijo Moisés a Faraón: Dígnate indicarme cuándo debo orar por ti,
Por tus siervos y por tu pueblo, para que las ranas sean quitadas de ti
Y de tus casas, y que solamente queden en el río.
Y él dijo: Mañana. Y Moisés respondió: Se hará conforme a tu palabra,
Para que conozcas que no hay como Jehová nuestro Dios.

Éxodo 8:9-10


¿Por qué esperar una noche más, si Dios podía hacer el milagro en ese momento?
¿Cuántas veces hemos tenido la oportunidad de orar por algo, alguien o por nosotras y nuestras necesidades y esperamos “hasta mañana”?
¿Hemos adoptado una actitud de pasividad con Dios?
¿Hemos sido duras de corazón aún cuando vemos su poder manifestado en nosotras?


         No entiendo el por qué no pidió que se quitaran las ranas en ese preciso momento, por qué tuvo que esperar una noche más y dormir rodeado, infestado de ranas. ¿Qué fue lo que pasó? Y veo mi vida y entiendo que entramos en una zona de confort en la que nos acostumbramos a todo, sea bueno o malo, sea de bendición o no y cuando Dios llega y nos plantea cambiarlo nos cuesta dejarlo del todo.


         La vida con Dios no es sencilla, pero es lo mejor que podemos hacer, Él nos da las herramientas para cambiar nuestro vivir, Él cambia nuestro ser  desde dentro, nuestro entorno, sólo es cuestión de dejarnos guiar por Él, de atender su llamado y de estar listas para decir ¡Si, ahora haz de mi lo mejor! Cambia, quita, pon, da, corrige, instrúyeme en tu camino y dejo las ranas atrás, quita todo eso que está infestando mi hogar, mi vida y a los que me rodean y dame más de ti, llena mi corazón y mi vida con tu presencia, desarraiga todo aquello que esté infestando mi vida y que me impide ver tu bendición.


         Aprendamos de la vida de Faraón que al endurecer su corazón y postergar una noche más con todo lo que lo detenía y le hacía mal, en lugar de ceder el control a Dios y permitir que todo fuera de acuerdo a su voluntad, fue contraproducente pues, vinieron cosas más fuertes a su vida. No esperemos a que las cosas empeoren para darle a Dios lo mejor, para confiar en Él, escuchar su voz y hacer su voluntad.



“Oremos para prevenir, no sólo para solucionar”



Renovada en Su Gracia



Karla



miércoles, 21 de enero de 2015

La incomprendida túnica de colores {Honrando las decisiones de Dios}





         José el soñador… conocí esa historia hace años cuando me predicaron acerca de que los sueños se convierten en realidad si acaso se esperar y no temer, sin embargo esta semana me detuve a leer con calma su historia y no cabe duda que va más allá de los sueños.


         José, el penúltimo hijo de Jacob,  primogénito de Raquel la mujer que amaba, pastor de ovejas al lado de sus hermanos informaba a su padre lo mal que se portaban.


         Amado, muy amado por su padre despierta un odio de parte de sus hermanos quienes planean hacerle mal.


Esta es la historia de la familia de Jacob:
José, siendo de edad de diecisiete años, apacentaba las ovejas con sus hermanos;
y el joven estaba con los hijos de Bilha y con los hijos de Zilpa,
mujeres de su padre; e informaba José a su padre la mala fama de ellos.
Y amaba Israel a José más que a todos sus hijos,
porque lo había tenido en su vejez; y le hizo una túnica de diversos colores.
Y viendo sus hermanos que su padre lo amaba más que a todos sus hermanos,
le aborrecían, y no podían hablarle pacíficamente.


Génesis 37:2-4



         La túnica de colores hacía notar a todos quienes los conocían que era amado por su padre, tenía un lugar especial en su corazón y era muy amado; tal vez lo amaba más por ser el primogénito de la mujer que tanto amó, por ser concebido en la vejez y saber cumplida la promesa en él. La Biblia menciona que lo amaba más que a sus otros hijos, pero no menciona que tuviera distinción con ellos, el hacerle la túnica de colores no significa que a sus otros hijos no los amara sino que, confiaba más en José y lo tenía más cerca de su corazón.


         Fue incomprendido y odiado por sus hermanos por una túnica de colores que tipificaba que había hecho las cosas bien a los ojos de Jacob, el odio que despierta en sus hermanos creo que es por el hecho de que se confió en el menor y no en los 10 mayores, tal vez creían que no les amaba tanto como a José, tal vez se les hacía injusto que sólo José tuviera una túnica de colores cuando todos los demás también eran hijos.


         José… su error fue ser el consentido de su padre, el joven en quien el anciano Jacob depositó su confianza, el joven que había actuado bien a los ojos de su padre, el joven que Jacob decidió que fuese el portador de la incomprendida túnica de colores.


Y sucedió lo que habían planeado sin temor alguno… deshacerse de aquel que les estorbaba y fingir que nunca nada pasó, pues sus sueños confirmaban que sería grande y galardonado por Dios ante su familia y la sociedad, José el soñador, el que recibe bendición de parte de Dios para crecer y fructificar.


Y dijeron el uno al otro: He aquí viene el soñador.
 Ahora pues, venid, y matémosle y echémosle en una cisterna, y diremos:
Alguna mala bestia lo devoró; y veremos qué será de sus sueños.
 Cuando Rubén oyó esto, lo libró de sus manos, y dijo: No lo matemos.
 Y les dijo Rubén: No derraméis sangre; echadlo en esta cisterna que está en el desierto, 
y no pongáis mano en él; por librarlo así de sus manos,
para hacerlo volver a su padre.

Génesis 37:19-22




         ¿Cuál es tu túnica de colores? ¿Qué es aquello tan preciado que Dios ha depositado en ti? Tus dones, talentos, carisma, aptitudes, habilidades, todo aquello que denotan que eres una mujer privilegiada, una mujer que ha sido elegida para llegar a ser grande en eso que tú y Dios saben que eres buena.


         Siempre hay alguien que intercede por nosotros, siempre hay una persona enviada por Dios para guardar y proteger que los sueños y decisiones que Dios ha depositado en nosotras se cumplan. Muchos odiarán tu túnica de colores, muchos buscarán quitarla de ti y hacerte desaparecer en un acto de envidia y cobardía, pero Dios cumple su propósito en la vida de las personas, en todos aquellos que buscan hacer su voluntad y que entienden que las cargas de la vida son solo procesos para levantarnos con poder y dar testimonio de ellos a nuestros angustiadores y a quienes escuchen de nosotros.


         Y por otro lado, alguien tendrá una túnica de colores que nosotros habremos deseado tener, eso es casi seguro, alguien tendrá una túnica más brillante que la nuestra; no es malo desearla, lo malo sería convertirnos en esos angustiadores como los hermanos de José y buscar quitarla de encima del otro y fingir que nada pasó.


             Tú y yo hemos sido bendecidas con una túnica de colores, tú sabes cuál es la tuya, yo reconozco las que tienen algunas de las personas a las que amo y cuando veo lo bondadoso que ha sido Dios no solo conmigo sino con muchos, me pregunto:


            ¿Por qué atacar a quien ha sido bendecido por parte de Dios? ¿Cómo saber si ese a quien atacamos por envidia, recelo o por imparcialidad del Padre es quien el día de mañana se ocupará de proveer, suplir y dar lo mejor a mí y los míos? ¿y si soy yo quien tenga que hacerlo? ¿Será que debo honrar el lugar que le fue dado por parte de Dios y de esa manera honrar a Dios mismo?



La respuesta la encontré más adelante…


Entonces dijo José a sus hermanos: Acercaos ahora a mí.
Y ellos se acercaron. Y él dijo: 
Yo soy José vuestro hermano, el que vendisteis para Egipto.
Ahora, pues, no os entristezcáis, ni os pese de haberme vendido acá;
porque para preservación de vida me envió Dios delante de vosotros.
Pues ya ha habido dos años de hambre en medio de la tierra,
y aún quedan cinco años en los cuales ni habrá arada ni siega.
Y Dios me envió delante de vosotros, para preservaros posteridad sobre la tierra,
y para daros vida por medio de gran liberación.
Así, pues, no me enviasteis acá vosotros, sino Dios…

Génesis 45:4-8




         Tiempo atrás cuando los sueños de José nadie entendía el significado de ellos, nadie se detuvo a preguntarle a él que es lo que acontecería, dedujeron desde su envidia y su negatividad al saber que su padre lo había bendecido más que a ellos, nadie salvo su padre, se detuvo a pensar en lo que acontecería después y sacaron conclusiones y se deshicieron de él. ¿Cuántas veces hemos actuado así? ¿Cuántas veces nos han hecho eso a nosotras?



         Bendigamos a aquel que Dios ha bendecido en sobremanera, guardemos su espalda como lo hizo Rubén, cuidemos de esa bendición que Dios le ha otorgado a otros porque sin duda nosotras también tenemos una túnica de colores que debemos cuidar y agradeceremos que algún Rubén nos guarde la espalda y nos haga sentir protegidos a pesar de todo lo que está en nuestra contra.



         Bendigamos cada incomprendida túnica de colores, agradeciendo a Dios  que en su infinita misericordia todo tiene bajo control, hablemos como lo hizo José, sabiendo que cada túnica tiene un motivo y una razón de estar en la persona en la que está.



les respondió José: No temáis; ¿acaso estoy yo en lugar de Dios?
 Vosotros pensasteis mal contra mí, mas Dios lo encaminó a bien,
para hacer lo que vemos hoy, para mantener en vida a mucho pueblo.
 Ahora, pues, no tengáis miedo; yo os sustentaré a vosotros y a vuestros hijos.
Así los consoló, y les habló al corazón.


Génesis 50:19-21



Renovada en Su Gracia


Karla











lunes, 19 de enero de 2015

Dios de procesos {cambiando mentes y corazones desde siempre}





Leía la historia de Jacob en el capítulo 32 del libro de Génesis y me impresiona conocer como es que Dios le cambia toda su vida o la forma en la que él la veía, en una sola noche… ¡una noche!


Dios de procesos… todo cuánto he estado leyendo estas semanas me hace concluír que nuestro amoroso Dios nos procesa para pulirnos y llevarnos a más; es como si primero permitiera que experimentemos la vida sin depender al 100% de Él y después Él llega de lleno a nuestra vida y no sólo la completa sino que, la transforma de manera espectacular.


Jacob tuvo una vida nada fácil; desde su nacimiento fue audaz y buscó por sus propios medios el apoderarse de un lugar que no le correspondía y así obtener una bendición que tampoco era para Él, sin embargo todo ello ayudó a que lograra ser eso que Dios tenía destinado que fuese.


Y salió el primero rubio, y era todo velludo como una pelliza;
y llamaron su nombre Esaú.
Después salió su hermano, trabada su mano al calcañar de Esaú;
y fue llamado su nombre Jacob
 Y era Isaac de edad de sesenta años cuando ella los dio a luz.


Génesis 25:25-26



         Todo eso que pasó con Jacob me hace pensar y recapacitar en todo lo que he hecho en mi vida sin haber dependido de Dios. Y bueno, muchos actuamos por ignorancia, Jacob era hijo y nieto de dos varones que estaban en comunión con Dios asi que, conocimiento tenía pero ¿qué fue lo que lo impulsó a hacer lo que hizo sin meditar nada?


         Jacob pasa por un proceso de cambio, con problemas familiares, celos, engaños, miedos, rechazos, etc. lo que sembró en su juventud lo cosechó años más tarde.


·        Engañó a su padre y fue engañado por su suegro. (Gen 27:22-24)
·        Estafa a su hermano y fue estafado por su suegro. (Gen 31:5-7)


Lo que más llama mi atención es que, a pesar de ser un hombre con muchas debilidades y errores, Dios tiene un llamado especial para él, y eso me fortalece pues, veo que los grandes hombres y mujeres de la Biblia son como tú y como yo, humanos  con errores, pecadores, con debilidades, miedos, etc. no es que hayan sido un modelo terminado como pudieramos pensar, todos tuvieron un proceso de cambio para llegar a ser lo que fueron. ¿te imaginas? Todo lo que hemos pasado realmente nos lleva cada día a acercarnos más a lo que Dios tiene destinado para nosotras, eso hace que cambie la forma de ver los contratiempos diarios ¿cierto?



Jacob, el engañador es transformado en Israel, el príncipe de Dios



         Puedo ver en casi todas las historias Bíblicas como es que Dios movía de lugar a sus hijos, creo que es una forma de “movernos de la zona de confort” podríamos estar acostumbradas a vivir la vida sin Dios y creer que estamos bien, sin embargo, nuestro Señor de una u otra forma nos mueve a más y nos lleva siempre en la dirección correcta, así lo hizo con Jacob también.


Y se levantó aquella noche, y tomó sus dos mujeres, y sus dos siervas,
 y sus once hijos, y pasó el vado de Jaboc.
Los tomó, pues, e hizo pasar el arroyo a ellos y a todo lo que tenía.
Génesis 32:22-23


         Jacob se queda solo… hay cosas que se hablan a solas con Dios, exclusivamente con Él. Podemos orar en común acuerdo con otros y hasta hacer un devocional junto a nuestro esposo pero, determinadas cosas son entre Dios y nosotras,  entre Padre e hija.


Así se quedó Jacob solo; y luchó con él un varón hasta que rayaba el alba.

Génesis 32:24



         Jacob a solas con Dios, lucha con Él durante toda la noche. ¿cuántas veces sentimos que estamos peleando contra Dios y su voluntad? Hay cosas que Dios nos las da y aunque nosotros peleemos, luchemos y hagamos todo en nuestra fuerza, si no es de parte de Él podemos estar peleando toda una noche o más sin recibir nada.  Es un proceso de cambio, Jacob lo experimentó y he entendido que la perseverancia es muy importante.


                                                   
Así se quedó Jacob solo; y luchó con él un varón hasta que rayaba el alba.
Y cuando el varón vio que no podía con él, tocó en el sitio del encaje de su muslo, 
y se descoyuntó el muslo de Jacob mientras con él luchaba.
 Y dijo: Déjame, porque raya el alba. Y Jacob le respondió:
No te dejaré, si no me bendices.


Genesis 32:24-26



¿Te ha pasado que estás toda la noche buscando su respuesta? ¿Todo un mes? ¿años? Perseverancia mujer, Jacob no le soltó hasta obtener la bendición. He experimentado tiempo atrás la falta de respuesta a alguna oración y la dejé en el olvido. Error, las oraciones tienen poder y no tienen fecha de caducidad, hoy entiendo que todo es un proceso de parte de Dios para forjar mi carácter y mi dependencia hacia Él. Si Jacob luchó físicamente con Dios y obtuvo la bendición de su parte ¿cómo podría yo desfallecer y alejarme sin buscarle más?



 Y el varón le dijo: ¿Cuál es tu nombre? Y él respondió: Jacob.
Y el varón le dijo: No se dirá más tu nombre Jacob, sino Israel;  
porque has luchado con Dios y con los hombres, y has vencido.
Entonces Jacob le preguntó, y dijo: Declárame ahora tu nombre. Y el varón respondió: 
¿Por qué me preguntas por mi nombre? Y lo bendijo allí.
 Y llamó Jacob el nombre de aquel lugar, Peniel;  porque dijo: Vi a Dios cara a cara, y fue librada mi alma. 
Y cuando había pasado Peniel,  le salió el sol; y cojeaba de su cadera.


Génesis 32:22-31



               ¿Por qué luchó con Dios? Me lo he preguntado muchas veces, ¿qué quería mostrarle Dios a Jacob? Y creo que Jacob necesitaba un cambio de mentalidad, tras sufrir engaños, persecución, estafa, problemas familiares, celos entre sus esposas, desamor, etc. Jacob tenía problemas tan comunes el día de hoy y él necesitaba renovarse; tal vez con tanto conflicto olvidó la bendición que su padre le había dado, la promesa de ser padre de millares y una nación grande, tal vez se había acostumbrado a vivir tranquilo pero sin cumplir el propósito por el cual había sido creado y Dios tuvo que renovarlo, cambiarle su nombre y recordarle quien era, cambiarle su imagen para que todos supieran que había estado con Dios, tal cual lo hace contigo y conmigo, después de estar con Dios nuestra vida no vuelve a ser la misma; le cambia el carácter y lo hace humilde y a la vez valiente, lo preparara en una noche para cumplir lo que le había prometido tiempo atrás. Dios, nuestro Dios de procesos renueva personas de manera espectacular.


Así que, la próxima vez que nos sintamos pelear con Dios, perseveremos en oración buscando su voluntad, su bendición sabiendo que todo ayuda a bien a los que le amamos y recordando todo aquello que nos prometió tiempo atrás, perseverando para ser la mujer que Él dijo que seríamos. ¡Dios es bueno!


Mantengamos firme la esperanza que profesamos,
porque fiel es el que hizo la promesa.


Hebreos 10:23 NVI





Renovada en Su Gracia



Karla


jueves, 15 de enero de 2015

Los invisibles {humillados y exaltados}





Durante mucho tiempo, mucho tiempo, me sentí como la mujer invisible, de hecho hacía bromas en fiestas de disfraces diciendo que ese era mi disfraz y nadie me podía ver. Y es que en verdad así me sentía y ahora que volteo atrás y me veo en la segunda década de mi vida, me doy cuenta que no era invisible pero así me sentía por muchas razones, y leía el libro de Génesis y me encuentro con Lea… una mujer invisible…


Y Labán tenía dos hijas: el nombre de la mayor era Lea,
 y el nombre de la menor, Raquel.
 Y los ojos de Lea eran delicados,
pero Raquel era de lindo semblante y de hermoso parecer.
Y Jacob amó a Raquel, y dijo:
Yo te serviré siete años por Raquel tu hija menor.


Génesis 29:16-19



Lea, la hermana mayor, ella era la de los ojos bonitos; no se da más información acerca de su vida y la historia en el capítulo 29 se centra en Raquel y el amor que Jacob le profesaba y cuanto trabajó por conseguir el poder casarse con ella a quien tanto amaba.


Y Jacob amó a Raquel, y dijo: Yo te serviré siete años por Raquel tu hija menor.
 Y Labán respondió: Mejor es que te la dé a ti,
 y no que la dé a otro hombre; quédate conmigo.
 Así sirvió Jacob por Raquel siete años;
y le parecieron como pocos días, porque la amaba.


Génesis 29:18-20



Pero, me pongo en el lugar de Lea y pienso ¿qué sentiría Lea al ver que su hermana menor saldría en boda espectacular y ella no? Ella tenía ojos bonitos… pero Raquel era de lindo semblante y de hermoso parecer… no me centro en la belleza física sino en las veces que nos podemos sentir como Lea en todo sentido, en cada área de la vida por ejemplo: Siempre habrá alguien mejor que nosotras como mamá, como esposa, como hermana, como hija, como nuera, como vecina, como empleada, como estudiante, etc. Lo importante es NO centrarnos en las fortalezas de otros sino en las nuestras, de lo contrario nos podemos sentir invisibles.


         ¿Qué habrá sentido cuando su padre la entrega a un hombre que no la ama, sólo por cumplir la costumbre de que primero se case la mayor? Me pongo en el lugar de Lea y me gusta imaginar lo que pudo haber sucedido entre líneas de la Biblia y pienso:


Tal vez Lea se sentía menospreciada, humillada y hasta cierto punto “el último recurso” ¿no había nadie interesado en ella para casarse? Ser solterona no era buena idea y menos cuando la hermana menor está por casarse con un hombre maravilloso que además la ama con locura, tan así que trabaja 7 años por ella... 7 años…


¿qué sentiría la mañana siguiente a la noche de bodas cuando su flamante esposo la rechaza?


Y sucedió que a la noche tomó a Lea su hija,
y se la trajo; y él se llegó a ella.
 Y dio Labán su sierva Zilpa a su hija Lea por criada.
Venida la mañana, he aquí que era Lea;
y Jacob dijo a Labán: ¿Qué es esto que me has hecho?
¿No te he servido por Raquel? ¿Por qué, pues, me has engañado?


Génesis 29:23-25




¿Por qué guardó silencio y fue parte del engaño por parte de su padre para con  Jacob? Tal vez se había mentalizado en que sería una invisible toda su vida si acaso su padre no ayudaba un poco en que saliera de esa anonimidad, y la entregaba a manera de engaño a un hombre quien no la amaba. ¿Por qué aguantó el estar al lado de un hombre que amaba a su hermana? ¿Qué sería aquello que la impulsaba a levantarse todas las mañanas?


         Y leo como es que Dios mira la aflicción de Lea y la engrandece en gran manera; es como si diera algo especial a quienes han sufrido “injustamente” no cabe duda que todo ayuda a bien a los que amamos a Dios y sinceramente he aprendido estos días que mis circunstancias y todo aquello que no puedo controlar, Dios lo usa para forjar mi carácter y procesarme, para cuando sea el tiempo perfecto bendecirme y darme aquello que no me podía confiar siendo inmadura y sintiéndome invisible e inmerecedora de todo.



         La aflicción de Lea es recompensada por Dios, tanto que aquella mujer invisible y menospreciada por su esposo es quien le da 7 hijos a Jacob, 6 varones que posteriormente sería la mitad de las tribus de Israel.


Y vio Jehová que Lea era menospreciada,
 y le dio hijos; pero Raquel era estéril.

Génesis 29:31



         Demos gracias a Dios por todo, por todas aquellas situaciones que parecieran estar en nuestra contra, todas las situaciones diferentes a lo que esperamos no son más que un proceso en el cual, Dios nos va perfeccionando y cambiando la forma de ver y de actuar, pues comenzamos a vivir de acuerdo a lo que Él nos enseña y caminamos en fe.



         Tal vez todo eso que nos aflige hoy, mañana sea motivo de alegría, regocijo y dé fruto abundante en nuestra vida. Actuemos como Lea y como Jacob, aceptemos eso que no nos gusta y aguardemos con paciencia el tiempo necesario para recibir lo prometido.  No menospreciemos lo que nos ha sido dado por parte de Dios sin que hayamos pedido y que probablemente no nos guste del todo y confiemos en que, tarde o temprano recibiremos la recompensa de su parte si tan solo sabemos esperar y agradecer.


Cumple la semana de ésta, y se te dará también la otra,
 por el servicio que hagas conmigo otros siete años.

Génesis 29:27




Renovada en Su Gracia


Karla







         

¡únete a la comunidad instagram!

Licencia Creative Commons
Este blog y todo su contenido gráfico y escrito está protegido por derechos de autor bajo Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

¡Suscríbete a mi canal!

Blogging tips