sábado, 28 de febrero de 2015

Diminuto error... {Perdiendo la promesa}





Es de madrugada, me bebo un café y pensaba irme a dormir cuando recordé mi lectura devocional en el libro de Números; leo la historia de Moisés y es increíble la forma en la que Dios lo usaba y hablaba a él.


Seguramente habrás leído o escuchado acerca de la tierra prometida y de cómo es que ninguno de los que salieron de Egipto logró entrar, todos murieron en el desierto durante los 40 años de su peregrinar; incluso su libertador Moisés no entró, vio de lejos el lugar por el cual había estado esperando tanto tiempo, ese lugar en el cual habría de entrar triunfante y respaldado por Dios. Años atrás oraba a Dios pidiendo misericordia para el pueblo y Dios le escuchaba, pero él tuvo un diminuto error que le costó la entrada al lugar que se le había prometido.


Y habló Jehová a Moisés aquel mismo día, diciendo:
 Sube a este monte de Abarim, al monte Nebo, situado en la tierra de Moab
que está frente a Jericó, y mira la tierra de Canaán,
que yo doy por heredad a los hijos de Israel;
 y muere en el monte al cual subes, y sé unido a tu pueblo,
así como murió Aarón tu hermano en el monte Hor, y fue unido a su pueblo;
 por cuanto pecasteis contra mí en medio de los hijos de Israel
en las aguas de Meriba de Cades, en el desierto de Zin;
porque no me santificasteis en medio de los hijos de Israel.
 Verás, por tanto, delante de ti la tierra; mas no entrarás allá,
 la tierra que doy a los hijos de Israel.


Números 32:48-52


Y es que se nos ha hecho fácil poner una escala al pecado cuando en realidad no es así, por ejemplo, se nos hace fácil decir “mentiras piadosas” y las maquillamos diciendo que es por guardarle el testimonio a alguien más y yo me pregunto ¿por qué he de mentir para cubrir el pecado de alguien más?, se nos hace fácil creer que el desahogarnos en familia no es pecado, cuando en realidad es chisme y murmuración, se nos hace fácil guardarnos el cambio de nuestro esposo sin avisarle, cuando en realidad es robo; se nos hace fácil comparar a nuestro esposo con el de nuestra amiga, cuando podríamos estar adulterando con nuestra mente y corazón; se nos hace fácil emitir juicio contra alguien solo porque no actúa igual que nosotros y con ello podríamos matar su testimonio y ser piedra de tropiezo para alguien más. Ya no se trata de nosotros sino que, deberíamos preguntarnos ¿lo que estoy haciendo glorifica a Dios? ¿Me acerca a Él? ¿Mi actitud lo santifica?


Podríamos seguir dando ejemplos y considerarlos “pequeños pecados” cuando con Dios todos los pecados son iguales; en la misma lista del asesino y el adúltero, está el celoso y el envidioso, no hay escalas del pecado, una mentirilla piadosa es mentira y es pecado.


Y manifiestas son las obras de la carne, que son:
adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia,
 idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos,
iras, contiendas, disensiones, herejías,
 envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a estas;
acerca de las cuales os amonesto, como ya os lo he dicho antes,
que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios.

Gálatas 5:19-21



Lo hemos leído, y sin embargo muchas seguimos actuando igual, mintiendo, en chismes, en contiendas, celos, etc. sin percibir la consecuencia de manera inmediata; es decir, decimos una mentira “piadosa” y no nos cae un rayo del cielo y pareciera ser que no pasa nada y entonces la siguiente ocasión se nos hará más fácil mentir y por lo tanto pecar.


¿Realmente no pasa nada?


Si bien vivimos bajo la Gracia de Dios por medio de Cristo, eso no es una licencia para pecar, he conocido personas que llegaron a aconsejarme que si pecaba bueno, Dios entendía mi debilidad y que no importaba mucho, que solo por la noche antes de dormir me pusiera a cuentas con Él y asunto resuelto. Y mientras leía la historia de Moisés me acordé de eso, de los pequeños errores que pueden ser clave para que no entremos a esa tierra prometida, para que no conquistemos metas, no alcancemos sueños y sinceramente me hizo ir con Dios y pedir perdón por ello.


Y habló Jehová a Moisés, diciendo:
Toma la vara, y reúne la congregación, tú y Aarón tu hermano,
y hablad a la peña a vista de ellos; y ella dará su agua,
y les sacarás aguas de la peña, y darás de beber a la congregación y a sus bestias.
Entonces Moisés tomó la vara de delante de Jehová, como él le mandó.
 Y reunieron Moisés y Aarón a la congregación delante de la peña,
 y les dijo: ¡Oíd ahora, rebeldes! ¿Os hemos de hacer salir aguas de esta peña?
 Entonces alzó Moisés su mano y golpeó la peña con su vara dos veces;
y salieron muchas aguas, y bebió la congregación, y sus bestias.
 Y Jehová dijo a Moisés y a Aarón: Por cuanto no creísteis en mí,
para santificarme delante de los hijos de Israel, por tanto,
no meteréis esta congregación en la tierra que les he dado.


Números 20:7-12


Lo leo y pienso

… Moisés escuchó claramente la indicación de Jehová
…No creyó
…Actuó en sus fuerzas
…Desobedeció
…Hizo su propia voluntad
…Un diminuto error


Y ¿cuántas veces actuamos así nosotras? ¿Y si esos pequeños errores están deteniendo que entremos a nuestra tierra prometida? ¿Qué tal que las horas que paso en el chisme están deteniendo la bendición que espero? ¿Y si mi actitud de indiferencia con mi esposo está deteniendo mi entrada a esa tierra de plenitud marital? ¿Y si las mentiras piadosas para guardar el testimonio de alguien está deteniendo mi florecer espiritual?... Diminutos errores que pueden costarnos la entrada a esa tierra donde fluye leche y miel.


Mujer, que no se quede en reflexión, necesitamos ¡acción!

¿Qué pequeños errores tendrás que dejar atrás?




Renovada en Su Gracia




Karla

lunes, 23 de febrero de 2015

¿Hasta Cuándo? {Esperando la tierra prometida}







Y hablaron a toda la congregación de los hijos de Israel, diciendo: 
La tierra por donde pasamos para reconocerla, es tierra en gran manera buena.
Si Jehová se agradare de nosotros, él nos llevará a esta tierra,
y nos la entregará; tierra que fluye leche y miel.
Por tanto, no seáis rebeldes contra Jehová, 
ni temáis al pueblo de esta tierra; porque nosotros los comeremos como pan;
su amparo se ha apartado de ellos, y con nosotros está Jehová; no los temáis.
 Entonces toda la multitud habló de apedrearlos.
Pero la gloria de Jehová se mostró en el tabernáculo de reunión
a todos los hijos de Israel

Números 14:7-10



El Pueblo de Israel estaba a punto de entrar a la tierra prometida, Moisés había enviado 12 espías para recibir un reporte de lo que veían, si era buena tierra o no, si el terreno era fértil o no, etc. 10 de los 12 espías dieron un reporte negativo a Moisés y al Pueblo, se llenaron de temor ante la gente y en pocas palabras decían que no era buena idea el establecerse en ese lugar. Josué y Caleb por el contrario vieron la tierra desde la perspectiva de Dios, vieron lo bueno del lugar, el fruto de ella, durante los 40 días que estuvieron espiando esa tierra ellos supieron que era la tierra donde fluía leche y miel; es decir, tuvieron el tiempo suficiente para reconocer todas las bondades que había en ese lugar. ¿no vieron a los gigantes de Anac? claro que los vieron, pero desde la perspectiva de Dios era solo un detalle mínimo el cual con su presencia y su poder vencerían porque, Dios ya se las había dado por heredad



          
Durante el transcurso de nuestra vida, Dios nos ha dado promesas, visiones, sueños y por su gracia nos ha dado un lugar donde vivir, nos sustenta cada día, nos da la bendición de ser madre, tía, hija, Dios nos ha dado tanto que si lo escribieramos sería una lista muy larga. Cuando Él dice que pensamientos de bien tiene para nosotras, ¡en realidad son de bien! Imagina a Dios planeando nuestra vida, sabe perfecto hasta donde llegaremos y todo lo que pasaremos si decidimos  alcanzar esa meta que Él trazó para nosotras. ¿Qué pasaría si Él nos enviara a “espiar” esa tierra que prometió nos daría?


¿Cuál es tu tierra prometida? ¿Cuál es el lugar que Dios te ha dado por heredad? Y no me refiero a algo físico solamente, ni a una casa o empleo sino a aquello por lo cual Dios te movió del lugar en el que estabas para llevarte a uno mucho mejor.

…la renovación de tu matrimonio
…la conducta de tus hijos
…el amor y respeto de la familia de tu esposo
…la unión familiar
…terminar una carrera profesional
…fin de la soltería
…ser madre
…ministerio nuevo
…el fruto de tus talentos
…etc.


Sus pensamientos no son como los nuestros, Él puede lograr mucho más de lo que pudiéramos pedir o incluso imaginar mediante su gran poder que actúa en nosotros, y yo creo que muchas veces por su gracia nos permite ver hasta donde llegaremos, para esforzarnos y ser valientes durante el tiempo que dure el viaje hasta esa tierra que prometió.


¿Cómo vemos esa tierra? ¿Actuamos como los 10 espías viendo lo negativo del viaje y del lugar al que llegaremos? ¿actuamos como Josué y Caleb confiando en quien nos envió? Es tan fácil perder la vista del lugar al que llegaremos por muchas razones que no son tan distintas a las de aquellos 10 espías porque, es más común ver lo negativo de las circunstancias y perder de vista que con Dios todo es posible.


¿Por qué? ¿Por qué centrarnos en lo que según nosotras no podemos, en lugar de enfocarnos en lo que si pudimos tiempo atrás y que seguramente podremos en un futuro?


Entonces toda la multitud habló de apedrearlos.
Pero la gloria de Jehová se mostró en el tabernáculo
de reunión a todos los hijos de Israel,

Números 14:10


Dios estaba con ellos…  y con nosotros está Jehová; no los temáis... ¿por qué dudaban tanto al grado de querer apedrearlos? ¿Por qué no creían a donde llegarían? Y lastimosamente hoy lo seguimos viviendo…


…¿tener un mejor matrimonio? ¿Acaso no conoces a mi marido? Imposible.
…¿hijos obedientes? No creo, tienen el carácter de su padre.
…¿me amará la familia de mi esposo? Imposible, son intolerantes.
…¿unión familia? No creo, nos hemos lastimado mucho
…¿terminar la carrera? ¿con lo caro que está todo?
…¿casarme? ¿¡a mis 40 años!?
…¿ser madre? Eso no es para mí.
…¿ministerio nuevo? Dudo mucho que Dios me use
…¿talentos? Pero no soy buena en nada.



Esa es la actitud de los 10 espías, sabiendo que es un lugar mejor pero viendo lo negativo de cada caso y si no fuera suficiente, contaminando a quienes les rodean haciéndoles creer que efectivamente, no es buena idea continuar.

Pero hoy podemos decidir tener la actitud de Josué y Caleb, callar las voces que dicen que no sigamos y confiar en aquél que nos envía a conquistar y que nos da la victoria.


Entonces Caleb hizo callar al pueblo delante de Moisés, y dijo:
Subamos luego, y tomemos posesión de ella; porque más podremos nosotros que ellos.

Números 13:30



Hoy podemos decidir escuchar la voz de Dios y reflexionar un poco cuando Él pregunta:



 y Jehová dijo a Moisés: ¿Hasta cuándo me ha de irritar este pueblo?
¿Hasta cuándo no me creerán, con todas las señales
que he hecho en medio de ellos?


Números 14:11



Cierto, hoy reconozco que siempre ha estado a mi lado… ora conmigo:


Amado Dios, perdóname  por poner mi vista en las circunstancias y en los gigantes que me hacen sentir menos fuerte de lo que soy, perdóname porque al centrarme en mis debilidades pierdo de vista el lugar al que me quieres llevar, perdóname también por no recordar todas las proezas y milagros que has hecho en el pasado, no sólo conmigo sino con tanta gente que te ama; hoy decido creerte, centrarme en los pensamientos de bien que tienes para mí y esperar tu llamado para entrar y conquistar esa tierra que me has prometido, hoy decido ver y reconocer las señales que has hecho en medio de nosotros y creer que tú eres mi escudo y que aunque haya gigantes en ese lugar que tú ya me has dado por heredad, tu presencia irá conmigo y me darás la victoria en tu tiempo, permíteme no desesperarme y que eso sea motivo para olvidar la verdadera razón por la cual tú me has permitido visualizar el lugar al que llegaremos. En Cristo Jesús, amén.



Renovada en Su Gracia



Karla


miércoles, 18 de febrero de 2015

Escuela para Madres {La madre que todo hijo debe tener}






"No hay escuela para padres… nadie nace sabiendo ser mamá… con el primer hijo experimentamos…" esos son sólo algunos de los comentarios que he escuchado desde antes de ser mamá y la verdad es que nos hace pensar en lo difícil que es serlo y a pesar de cada esfuerzo que hagamos, no lograremos ser una buena madre... no estoy de acuerdo en ello porque sí tenemos una escuela para padres… La Biblia.


Dios es el mismo ayer, hoy y por los siglos, así que lo que está escrito en su Palabra sirve para cualquier etapa de la vida, en cualquier época y en cualquier circunstancia.



Sinceramente, esto que escribo es más un recordatorio para mí como mamá; no te escribo pretendiendo ser la madre perfecta y que todo lo sabe porque estaría mintiendo, tengo muchos errores, de todos ellos Dios me levanta por su gracia y misericordia para mejorar y poder ser una mamá conforme a su corazón, así que créeme cuando te digo que te entiendo, que sé que muchas veces llegas a pensar que no es posible que falles siendo mamá de 3 hijos, cristiana, con conocimiento de Dios y sigas batallando en un área que ya deberías dominar.



Todos los días son un reto para las mujeres que somos mamás, todos los días necesitamos educar a nuestros hijos, todos los días es necesario que les hablemos de la Palabra de Dios y los eduquemos en base a ella, es lo mejor que podríamos hacer porque mira, si la educación que se imparte a ésta generación con todas las filosofías que hay en el mundo, funcionaran, tendríamos una mejor sociedad ¿No verdad? No funciona, eduquemos a nuestros hijos de acuerdo a lo que Dios nos enseña, a lo que está en su Palabra, de hecho escrito está:







Nada nuevo hay bajo el sol, si te das cuenta muchas de las actitudes que tienen son las que nosotras teníamos con nuestros padres a su misma edad, se repiten patrones de conducta, lo que es una ventaja para nosotras porque sabemos más o menos como responderán, y más aún si tenemos el conocimiento de Dios y de lo que nos enseña en su Palabra sabremos cómo debemos actuar. Así que creo que nuestros hijos necesitan algunas características en nosotras.


Madre que ame a Dios con todo su ser…


Nuestros hijos necesitan una madre que de verdad ame a Dios con todo su corazón, con toda su alma y con todas sus fuerzas porque de ser así, ellos aprenderán a amar a Dios, ellos estarán siendo instruidos en su Palabra, en el temor de Jehová y ¿sabes qué? Estarán más consientes y sabrán diferenciar entre lo santo y lo común, estarán consientes desde pequeños que todo les es permitido pero no todo les conviene, estarán consientes de que sus decisiones deberán ser guiadas por Dios para vivir en victoria; no los dejemos a la deriva mujer, amemos a Dios con todo nuestro ser, el deseo de nuestro corazón debiera ser que ellos, nuestros hijos, la herencia de Jehová lo amen con toda su fuerza, y que su reino sea establecido en ellos, no tendrán una vida color de rosa pero sabrán a quién acudir todos los días de su vida y sabrán también que si obedecen sus mandatos tendrán una vida bendecida.




Madre que viva en comunión con ellos...


Nuestros niños necesitan unos padres que estén con ellos, padres que estén presentes siempre; podemos estar las 24 horas del día a su lado y en verdad estar ausentes. ¿cómo vivimos en nuestro hogar? Si cada quien está en su recámara sin tener comunicación y contacto uno con otro, realmente no estamos juntos aunque nos separe 3 metros de distancia.




Eso es comunión con tus hijos ¿cierto? en tu casa, en el camino, al acostarte y cuando te levantes… todo el tiempo dedicado a enseñarle  la Palabra de Dios a tus hijos, realmente es nuestra responsabilidad y mira, es de ambos, del padre  y la madre, pero siendo realista, las mujeres somos las que pasamos más tiempo con ellos, así que apliquemos en nuestra vida el versículo que dice que la mujer sabia edifica su casa y realmente edifiquémosla sobre la Roca que es Jesucristo, para que así cuando vengan vientos impetuosos, mares y cualquier inclemencia no pueda derribarla con nosotros y nuestros hijos dentro.



Madre que les dé identidad...


Tenemos un elemento importantísimo en nuestro cuerpo tú y yo, la lengua… si la usamos bien daremos vida, si la usamos mal podemos dar muerte. ¿Qué les estamos diciendo a nuestros hijos? ¿Con qué palabras nos referimos a ellos?




La muerte y la vida están en poder de la lengua,
Y el que la ama comerá de sus frutos.

Proverbios 18:21




Leo este versículo y me vienen a la mente muchas de las palabras que alguna vez dije estando enojada y me duele en el alma, tal vez haya dañado con unas simples palabras, no puedo cambiar ese momento pero si puedo cambiar lo que viene ahora; tú y yo podemos decidir qué decir en cualquier situación, sobre todo con nuestros hijos; podemos decidir si las palabras que les diremos harán de ellos mejores personas o no.


Desde hoy mujer, decidamos y digamos a nuestros hijos palabras que bendigan su vida, no importa si vemos o no los resultados de inmediato Fiel es quien nos llamó. Digamos a nuestros hijos palabra de Dios, que ellos conozcan quienes son en Cristo, que sepan la importancia que tienen para con nuestro Señor y por supuesto mujer, necesitan escuchar palabras de aprobación de nuestra parte.



¡Eres el mejor en eso! ¡Tú puedes! ¡Si Dios contigo quien contra ti! ¡Tú has sido destinado para estar arriba y no abajo! ¡Eres bendecido, amado, respetado, elegido, eres luz dónde estás, le das sabor a mi vida, me bendices! Etc. palabras que alimenten su fe y les recuerde de quien son hijos. Démosle una identidad honrosa.



Madre que direcciona su vida







¿Hacia donde los estamos direccionando? De la mano de nuestro esposo necesitamos darles destino a nuestros hijos, necesitamos direccionar su vida, no lancemos a nuestros hijos como saetas sin dirección, necesitamos estar firmes en nuestro lugar, con el arco posicionado y con la mira en lo que Dios tiene para ellos, seguramente llegarán correctamente a su destino…




Ardua tarea mujer, sólo recuerda…











En Su Gracia




Karla













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lunes, 16 de febrero de 2015

Con Amor Real {Amando al hombre verdadero}





Enamorada del amor… así me describieron alguna vez, y si… la verdad es que me gusta mucho la idea del enamoramiento perpetuo, esa sensación de mariposas en el estómago cada día, la emoción por escribir y recibir cartas de amor, detalles inesperados que hacen saber que estás pensando en tu pareja, las llamadas y mensajes en el tiempo adecuado y sin duda las miradas coquetas y besos tiernos hacen querer vivir siempre así.


Muchos estudios han demostrado que esa etapa sólo dura alrededor del primer año de matrimonio y después todo se vuelve rutina y el enamoramiento cada vez es menor, sin embargo creo que dura el tiempo que cada uno desea que dure.


Hay tantas cosas que podemos hacer para mantener “la llama encendida” y créeme que no es fácil cuando tienes muchas tareas por realizar, levantarte cada mañana para ir a trabajar sin descuidar tu apariencia, cuidar de tus hijos cada día, programar las tareas del hogar, atender al bebé y a los demás niños cada vez que gritan tu nombre, mantener el orden y limpieza de tu hogar, tareas, pendientes laborales, cena, ropa, trastos, amigas… uf! y preguntarás: ¿en qué momento podemos mantener esa llama encendida si con todo lo que hacemos lo mejor sería descansar? Lo sé… me he sentido y me he preguntado lo mismo muchas veces.


Los mejores momentos románticos son los que no se planean mucho, habrá momentos en los que podamos preparar una cena linda con tulipanes, pero los momentos románticos son los inesperados ¿no crees? esos en los que es un día común y corriente y te sorprenden bailando o cantando, aquellas tardes en las que no te preguntan qué deseas sino que te llevan de la mano a caminar por un lindo parque, esas noches que se toman el tiempo para mirarse a los ojos y solo hablar de las virtudes de cada uno para enriquecerse mutuamente, esos besos tiernos cuando menos te lo esperas, son un bálsamo para cualquiera. Independientemente de la rutina dándole el valor que se merece el momento, dándole la importancia a tu pareja y brindándole de tu amor para nutrir su amor. 


Siempre tendremos tiempo uno para el otro, busquemos cualquier excusa para demostrarnos nuestro amor, el amor real, a nuestro hombre real… es fascinante leer novelas con hombres románticos que cabalgan en corceles blancos y pelean por el amor de su amada, nobles caballeros que escriben la historia de amor desde su corazón, hombres comunes que dan la vida por su amada y su mundo gira alrededor de ellas, hombres que no tienen ojos para nadie más que para su verdadero amor y lo gritan a todo el mundo; nuestro error sería querer un amor de ficción con un hombre real; habrá quienes lo tengan y sean muy felices, habrá quienes no posean eso y vivan con un hombre menos cariñoso, menos atento, menos rimbombante al hablar de su amada y habrá que aprender a amar esa parte de ellos también.





Amor Real… amándolo.

En un matrimonio sano, se buscará siempre el bienestar del otro aún por encima de sí mismo, y eso es increíble porque entonces ambos estaremos dando lo mejor de nosotros para nuestra pareja, lo mejor que podemos hacer por ellos es amarlos de la manera que Dios los ama


Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros; 
como yo os he amado, que también os améis unos a otros.

Juan 13:34



Amor Real… permaneciendo unidos

Pase lo que pase, el amor real permanece unido, se compromete a seguir hasta el final buscando lo mejor para los dos siempre de la mano de Dios.

y los dos serán una sola carne; así que no son ya más dos, sino uno.
Por tanto, lo que Dios juntó, no lo separe el hombre.

Marcos 10:8-9



Amor Real… perdona

Incluso perdona el no recibir amor de la manera que espera, entendiendo que cada uno tiene una forma para mostrar el amor, el amor real perdona ofensas, perdona la imperfección del otro y ofrece de gracia el perdón a su amado.


Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros,
como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo.

Efesios 4:32



Amor Real… ama a la manera de Dios

Podemos esperar ser amadas de una forma que tal vez nuestro esposo no sepa dar, pero la mejor forma de amar sin duda es a la manera de Dios, busquemos amarnos uno a otro en un amor de otro nivel, ya no al que hemos aprendido con el paso del tiempo sino como Dios nos enseña, y permanezcamos así unidos, amando nuestras imperfecciones, perdonando nuestras faltas y envejeciendo con dignidad y mucho amor…


El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia,
el amor no es jactancioso, no se envanece;
no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor;
no se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad.
Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.
El amor nunca deja de ser;

1 Corintios 13:4-8



¿Cómo lo amarás hoy? Me encantaría saber qué harás para enamorar a tu esposo hoy, cumplamos el mandamiento de nuestro Señor Jesucristo en Mateo 22:37-39


Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón,
y con toda tu alma, y con toda tu mente.
 Este es el primero y grande mandamiento.
 Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo.



*** Como a ti mismo… amemos de la manera que deseamos ser amadas.  ***


En Su Gracia



Karla


jueves, 12 de febrero de 2015

Blindando mi hogar {Escribiendo su Palabra}






Hace unos días recibí un mensaje de una de mis queridas sobrinas, ella me comentaba que se cambiará de hogar y que quería “Blindarla” con la Palabra de Dios; cuando lo leí mi corazón latió de alegría y agradecí el poder ser de apoyo para ella espiritualmente.


Recordé la Palabra en Deuteronomio 6:5-9 que dice:


Y amarás a Jehová tu Dios de todo tu corazón,
y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas.
Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón;
y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa,
y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes.
Y las atarás como una señal en tu mano,
y estarán como frontales entre tus ojos;
y las escribirás en los postes de tu casa, y en tus puertas.


Los judíos colocan en las puertas de sus casas  dentro de una cajita o receptáculo un pergamino  llamado “Mezuzá” el cual tiene escrito 2 porciones de la Torá, uno de ellos es precisamente el pasaje que acabamos de leer y otro más con Deuteronomio 11:13-21, esa es una característica muy singular en la casa de los judíos.


En nuestra cultura es muy común tener escritos versículos en cuadros hechos a mano o comprados y colgarlos en las paredes de nuestro hogar, es válido porque las estamos proclamando en nuestro hogar.


Así que en alguna ocasión cuando nos mudamos de casa lo que hicimos fue escribirlas a lápiz sobre las paredes de las habitaciones y orar por cada persona que estaría habitando en el hogar; posteriormente pintamos la pared, en realidad fue un acto de fe y de creer que la palabra estaba siendo declarada en ese hogar aún cuando nadie lo veía físicamente.


Te comparto los versículos que orábamos y escribimos en cada habitación por si te animas a escribirlas en las paredes, cuadros, tela o lo que vaya de acuerdo a la decoración de tu hogar.


En la sala de estar oramos para que siempre haya una comunión con Dios, sobre todo porque ese es el lugar donde oramos, así que podemos escribir  y orar:



“Ten ahora a bien bendecir la casa de tu siervo, para que permanezca perpetuamente delante de ti, porque tú, Jehová Dios, lo has dicho, y con tu bendición será bendita la casa de tu siervo para siempre."

2 Samuel 7:29


"La gloria postrera de esta casa será mayor que la primera, ha dicho Jehová de los ejércitos; y daré paz en este lugar, dice Jehová de los ejércitos."

Hageo 2:9

"Porque ahora he elegido y santificado esta casa,
para que esté en ella mi nombre para siempre;
y mis ojos y mi corazón estarán ahí para siempre."

2 Crónicas 7:16


pero yo y mi casa serviremos a Jehová."

Josué 24:15


Oremos para que el reino de Dios sea establecido en nuestro hogar, que cada persona que llega será bendecida porque el Espíritu de Dios habita en nuestro hogar, oremos para que todo lo que entra por las puertas y ventanas sean de bendición y nos den paz, oremos llamando a la provisión que viene de parte de Dios y que su gloria llene nuestra casa, en el nombre de Jesús amén.




En la cocina y lugares donde se almacena el alimento podemos escribir y orar:


Si anduviereis en mis decretos y guardareis mis mandamientos,
y los pusiereis por obra, yo daré vuestra lluvia en su tiempo,
y la tierra rendirá sus productos, y el árbol del campo dará su fruto.
Vuestra trilla alcanzará a la vendimia, y la vendimia alcanzará a la sementera,
y comeréis vuestro pan hasta saciaros, y habitaréis seguros en vuestra tierra.

Lev. 26:3-5


Y comerás y te saciarás, y bendecirás a Jehová tu Dios
por la buena tierra que te habrá dado."

Deuteronomio 8:10


Porque Jehová Dios de Israel ha dicho así:
La harina de la tinaja no escaseará, ni el aceite de la vasija disminuirá,
hasta el día en que Jehová haga llover sobre la faz de la tierra.

1 Reyes 17:14


Oremos para bendecir nuestros alimentos, oremos por la fuente de provisión de nuestro hogar pues por ahí es donde Dios nos bendice, bendigamos el pan diario, no sólo el físico sino el espiritual, alimentémonos con toda su Palabra y seamos agradecidas.



Para la habitación de los niños podemos escribir y orar:


"Como saetas en mano del valiente, 
    Así son los hijos habidos en la juventud.
    Bienaventurado el hombre que llenó su aljaba de ellos..." 

Salmos 127:4-5

-"Jehová te bendiga, y te guarde;
Jehová haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia;
Jehová alce sobre ti su rostro, y ponga en ti paz."

Números 6:24-26


Diré yo a Jehová: Esperanza mía, y castillo mío;
Mi Dios, en quien confiaré.
El te librará del lazo del cazador,
De la peste destructora.
Con sus plumas te cubrirá,
Y debajo de sus alas estarás seguro;
Escudo y adarga es su verdad

Salmo 91:2-4


Oye, hijo mío, la instrucción de tu padre,
    Y no desprecies la dirección de tu madre;
Porque adorno de gracia serán a tu cabeza,
Y collares a tu cuello.

Prov. 1:8-9


Oremos por nuestros hijos, por su protección divina, oremos por su descanso en esa habitación creyendo que ninguna arma forjada prosperará en su contra y tendrán dulces sueños y un divino descanso sin visiones nocturnas que no vengan de parte de Dios; oremos para bendecir su tiempo en nuestro hogar y fuera de el, oremos por que el reino de Dios sea establecido en su vida y ellos crezcan en sabiduría y estatura con Dios, bendigamos a cada uno de nuestros hijos con la bendición de Abraham, Isaac y Jacob, en el nombre de Jesús, amén.



Por  la habitación nupcial podemos escribir y orar:


"Sea bendito tu manantial, y alégrate con la mujer de tu juventud,
como cierva amada y graciosa gacela. Sus caricias te satisfagan en todo tiempo,
y en su amor recréate siempre."

Proverbios 18:19

"Mi amado es mío, y yo suya; 
    El apacienta entre lirios."

Cantares 2:16


"de cierto te bendeciré, y multiplicaré tu descendencia
como las estrellas del cielo y como la arena que está a la orilla del mar;
y tu descendencia poseerá las puertas de sus enemigos."

Génesis 22:17

-"Mejores son dos que uno; porque tienen mejor paga de su trabajo.
Porque si cayeren, el uno levantará a su compañero;
pero ¡ay del solo! que cuando cayere, no habrá segundo que lo levante.
También si dos durmieren juntos, se calentarán mutuamente; más
¿Cómo se calentará uno solo? Y si alguno prevaleciere contra uno,
dos le resistirán; y cordón de tres dobleces no se rompe pronto."

Eclesiastés 4:9-12



Oremos para bendecir nuestro matrimonio, nuestro lecho nupcial, las noches que estamos juntos, oremos para bendecir todo cuanto hagamos como y en pareja, cubramos cada aspecto de nuestra unión y recordemos que somos uno, que la bendición de Dios nos ha sido dada en el altar y conforme al pacto que realizamos ahora ya no somos dos, sino uno y por eso mismo nuestro matrimonio es bendecido por Dios, bendigamos nuestro corazón, nuestra mente y nuestro cuerpo para no pecar y mantenernos en comunión con Dios, en Cristo Jesús. Amén.




Estos son solo algunos de los versículos que podemos estar orando, puedes buscar en la Biblia y pedirle a Dios que te muestre por qué orar específicamente, Él sabe tu necesidad. ¡Ánimo mujer! Dios con nosotros, y si Dios con nosotros seguramente lo mejor está por venir. ¡Un abrazo!


Renovada en Su Gracia




Karla

Artículo escrito para Unidos Radio

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