lunes, 16 de febrero de 2015

Con Amor Real {Amando al hombre verdadero}





Enamorada del amor… así me describieron alguna vez, y si… la verdad es que me gusta mucho la idea del enamoramiento perpetuo, esa sensación de mariposas en el estómago cada día, la emoción por escribir y recibir cartas de amor, detalles inesperados que hacen saber que estás pensando en tu pareja, las llamadas y mensajes en el tiempo adecuado y sin duda las miradas coquetas y besos tiernos hacen querer vivir siempre así.


Muchos estudios han demostrado que esa etapa sólo dura alrededor del primer año de matrimonio y después todo se vuelve rutina y el enamoramiento cada vez es menor, sin embargo creo que dura el tiempo que cada uno desea que dure.


Hay tantas cosas que podemos hacer para mantener “la llama encendida” y créeme que no es fácil cuando tienes muchas tareas por realizar, levantarte cada mañana para ir a trabajar sin descuidar tu apariencia, cuidar de tus hijos cada día, programar las tareas del hogar, atender al bebé y a los demás niños cada vez que gritan tu nombre, mantener el orden y limpieza de tu hogar, tareas, pendientes laborales, cena, ropa, trastos, amigas… uf! y preguntarás: ¿en qué momento podemos mantener esa llama encendida si con todo lo que hacemos lo mejor sería descansar? Lo sé… me he sentido y me he preguntado lo mismo muchas veces.


Los mejores momentos románticos son los que no se planean mucho, habrá momentos en los que podamos preparar una cena linda con tulipanes, pero los momentos románticos son los inesperados ¿no crees? esos en los que es un día común y corriente y te sorprenden bailando o cantando, aquellas tardes en las que no te preguntan qué deseas sino que te llevan de la mano a caminar por un lindo parque, esas noches que se toman el tiempo para mirarse a los ojos y solo hablar de las virtudes de cada uno para enriquecerse mutuamente, esos besos tiernos cuando menos te lo esperas, son un bálsamo para cualquiera. Independientemente de la rutina dándole el valor que se merece el momento, dándole la importancia a tu pareja y brindándole de tu amor para nutrir su amor. 


Siempre tendremos tiempo uno para el otro, busquemos cualquier excusa para demostrarnos nuestro amor, el amor real, a nuestro hombre real… es fascinante leer novelas con hombres románticos que cabalgan en corceles blancos y pelean por el amor de su amada, nobles caballeros que escriben la historia de amor desde su corazón, hombres comunes que dan la vida por su amada y su mundo gira alrededor de ellas, hombres que no tienen ojos para nadie más que para su verdadero amor y lo gritan a todo el mundo; nuestro error sería querer un amor de ficción con un hombre real; habrá quienes lo tengan y sean muy felices, habrá quienes no posean eso y vivan con un hombre menos cariñoso, menos atento, menos rimbombante al hablar de su amada y habrá que aprender a amar esa parte de ellos también.





Amor Real… amándolo.

En un matrimonio sano, se buscará siempre el bienestar del otro aún por encima de sí mismo, y eso es increíble porque entonces ambos estaremos dando lo mejor de nosotros para nuestra pareja, lo mejor que podemos hacer por ellos es amarlos de la manera que Dios los ama


Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros; 
como yo os he amado, que también os améis unos a otros.

Juan 13:34



Amor Real… permaneciendo unidos

Pase lo que pase, el amor real permanece unido, se compromete a seguir hasta el final buscando lo mejor para los dos siempre de la mano de Dios.

y los dos serán una sola carne; así que no son ya más dos, sino uno.
Por tanto, lo que Dios juntó, no lo separe el hombre.

Marcos 10:8-9



Amor Real… perdona

Incluso perdona el no recibir amor de la manera que espera, entendiendo que cada uno tiene una forma para mostrar el amor, el amor real perdona ofensas, perdona la imperfección del otro y ofrece de gracia el perdón a su amado.


Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros,
como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo.

Efesios 4:32



Amor Real… ama a la manera de Dios

Podemos esperar ser amadas de una forma que tal vez nuestro esposo no sepa dar, pero la mejor forma de amar sin duda es a la manera de Dios, busquemos amarnos uno a otro en un amor de otro nivel, ya no al que hemos aprendido con el paso del tiempo sino como Dios nos enseña, y permanezcamos así unidos, amando nuestras imperfecciones, perdonando nuestras faltas y envejeciendo con dignidad y mucho amor…


El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia,
el amor no es jactancioso, no se envanece;
no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor;
no se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad.
Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.
El amor nunca deja de ser;

1 Corintios 13:4-8



¿Cómo lo amarás hoy? Me encantaría saber qué harás para enamorar a tu esposo hoy, cumplamos el mandamiento de nuestro Señor Jesucristo en Mateo 22:37-39


Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón,
y con toda tu alma, y con toda tu mente.
 Este es el primero y grande mandamiento.
 Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo.



*** Como a ti mismo… amemos de la manera que deseamos ser amadas.  ***


En Su Gracia



Karla


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