lunes, 23 de febrero de 2015

¿Hasta Cuándo? {Esperando la tierra prometida}







Y hablaron a toda la congregación de los hijos de Israel, diciendo: 
La tierra por donde pasamos para reconocerla, es tierra en gran manera buena.
Si Jehová se agradare de nosotros, él nos llevará a esta tierra,
y nos la entregará; tierra que fluye leche y miel.
Por tanto, no seáis rebeldes contra Jehová, 
ni temáis al pueblo de esta tierra; porque nosotros los comeremos como pan;
su amparo se ha apartado de ellos, y con nosotros está Jehová; no los temáis.
 Entonces toda la multitud habló de apedrearlos.
Pero la gloria de Jehová se mostró en el tabernáculo de reunión
a todos los hijos de Israel

Números 14:7-10



El Pueblo de Israel estaba a punto de entrar a la tierra prometida, Moisés había enviado 12 espías para recibir un reporte de lo que veían, si era buena tierra o no, si el terreno era fértil o no, etc. 10 de los 12 espías dieron un reporte negativo a Moisés y al Pueblo, se llenaron de temor ante la gente y en pocas palabras decían que no era buena idea el establecerse en ese lugar. Josué y Caleb por el contrario vieron la tierra desde la perspectiva de Dios, vieron lo bueno del lugar, el fruto de ella, durante los 40 días que estuvieron espiando esa tierra ellos supieron que era la tierra donde fluía leche y miel; es decir, tuvieron el tiempo suficiente para reconocer todas las bondades que había en ese lugar. ¿no vieron a los gigantes de Anac? claro que los vieron, pero desde la perspectiva de Dios era solo un detalle mínimo el cual con su presencia y su poder vencerían porque, Dios ya se las había dado por heredad



          
Durante el transcurso de nuestra vida, Dios nos ha dado promesas, visiones, sueños y por su gracia nos ha dado un lugar donde vivir, nos sustenta cada día, nos da la bendición de ser madre, tía, hija, Dios nos ha dado tanto que si lo escribieramos sería una lista muy larga. Cuando Él dice que pensamientos de bien tiene para nosotras, ¡en realidad son de bien! Imagina a Dios planeando nuestra vida, sabe perfecto hasta donde llegaremos y todo lo que pasaremos si decidimos  alcanzar esa meta que Él trazó para nosotras. ¿Qué pasaría si Él nos enviara a “espiar” esa tierra que prometió nos daría?


¿Cuál es tu tierra prometida? ¿Cuál es el lugar que Dios te ha dado por heredad? Y no me refiero a algo físico solamente, ni a una casa o empleo sino a aquello por lo cual Dios te movió del lugar en el que estabas para llevarte a uno mucho mejor.

…la renovación de tu matrimonio
…la conducta de tus hijos
…el amor y respeto de la familia de tu esposo
…la unión familiar
…terminar una carrera profesional
…fin de la soltería
…ser madre
…ministerio nuevo
…el fruto de tus talentos
…etc.


Sus pensamientos no son como los nuestros, Él puede lograr mucho más de lo que pudiéramos pedir o incluso imaginar mediante su gran poder que actúa en nosotros, y yo creo que muchas veces por su gracia nos permite ver hasta donde llegaremos, para esforzarnos y ser valientes durante el tiempo que dure el viaje hasta esa tierra que prometió.


¿Cómo vemos esa tierra? ¿Actuamos como los 10 espías viendo lo negativo del viaje y del lugar al que llegaremos? ¿actuamos como Josué y Caleb confiando en quien nos envió? Es tan fácil perder la vista del lugar al que llegaremos por muchas razones que no son tan distintas a las de aquellos 10 espías porque, es más común ver lo negativo de las circunstancias y perder de vista que con Dios todo es posible.


¿Por qué? ¿Por qué centrarnos en lo que según nosotras no podemos, en lugar de enfocarnos en lo que si pudimos tiempo atrás y que seguramente podremos en un futuro?


Entonces toda la multitud habló de apedrearlos.
Pero la gloria de Jehová se mostró en el tabernáculo
de reunión a todos los hijos de Israel,

Números 14:10


Dios estaba con ellos…  y con nosotros está Jehová; no los temáis... ¿por qué dudaban tanto al grado de querer apedrearlos? ¿Por qué no creían a donde llegarían? Y lastimosamente hoy lo seguimos viviendo…


…¿tener un mejor matrimonio? ¿Acaso no conoces a mi marido? Imposible.
…¿hijos obedientes? No creo, tienen el carácter de su padre.
…¿me amará la familia de mi esposo? Imposible, son intolerantes.
…¿unión familia? No creo, nos hemos lastimado mucho
…¿terminar la carrera? ¿con lo caro que está todo?
…¿casarme? ¿¡a mis 40 años!?
…¿ser madre? Eso no es para mí.
…¿ministerio nuevo? Dudo mucho que Dios me use
…¿talentos? Pero no soy buena en nada.



Esa es la actitud de los 10 espías, sabiendo que es un lugar mejor pero viendo lo negativo de cada caso y si no fuera suficiente, contaminando a quienes les rodean haciéndoles creer que efectivamente, no es buena idea continuar.

Pero hoy podemos decidir tener la actitud de Josué y Caleb, callar las voces que dicen que no sigamos y confiar en aquél que nos envía a conquistar y que nos da la victoria.


Entonces Caleb hizo callar al pueblo delante de Moisés, y dijo:
Subamos luego, y tomemos posesión de ella; porque más podremos nosotros que ellos.

Números 13:30



Hoy podemos decidir escuchar la voz de Dios y reflexionar un poco cuando Él pregunta:



 y Jehová dijo a Moisés: ¿Hasta cuándo me ha de irritar este pueblo?
¿Hasta cuándo no me creerán, con todas las señales
que he hecho en medio de ellos?


Números 14:11



Cierto, hoy reconozco que siempre ha estado a mi lado… ora conmigo:


Amado Dios, perdóname  por poner mi vista en las circunstancias y en los gigantes que me hacen sentir menos fuerte de lo que soy, perdóname porque al centrarme en mis debilidades pierdo de vista el lugar al que me quieres llevar, perdóname también por no recordar todas las proezas y milagros que has hecho en el pasado, no sólo conmigo sino con tanta gente que te ama; hoy decido creerte, centrarme en los pensamientos de bien que tienes para mí y esperar tu llamado para entrar y conquistar esa tierra que me has prometido, hoy decido ver y reconocer las señales que has hecho en medio de nosotros y creer que tú eres mi escudo y que aunque haya gigantes en ese lugar que tú ya me has dado por heredad, tu presencia irá conmigo y me darás la victoria en tu tiempo, permíteme no desesperarme y que eso sea motivo para olvidar la verdadera razón por la cual tú me has permitido visualizar el lugar al que llegaremos. En Cristo Jesús, amén.



Renovada en Su Gracia



Karla


2 comentarios:

  1. Buenísimo... Le sumaría Viajar a mi tierra prometida 😉😉😎😎😎, eres una bendición mi princesa amada... Mi hermana en la distancia ..

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    Respuestas
    1. ciertooooo!!! bueno, eso lo sabemos tú, Dios y yo jejejeje te quiero mucho amiga mía!!! un abrazote!

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