martes, 17 de marzo de 2015

Debajo de la cama {Limpiando a conciencia}





Uno de los lugares que me es muy necesario limpiar es debajo de la cama; siempre encuentro calcetines sucios de mis hijos, juguetes que creía perdidos, pedazos de pan, ropa sucia, polvo y hasta arañas. ¡Es increíble que todos los días cuando meto la escoba salgan cosas! Mi amado esposo me dice que no es necesario haga limpieza a conciencia diariamente, pero cuando ve la cantidad de cosas que salen de debajo de las camas, cambia de opinión. Y es que si echamos un vistazo, cada habitación pareciera estar completamente limpia,  hasta que revisamos debajo de cada mueble.


Leía el libro de Josué y me encuentro con la maravillosa intervención de Dios al derribar los muros de Jericó, para entrar y poseer la tan preciada tierra; a medida que leía cómo Dios actuaba a favor del pueblo y como respaldaba a Josué me sorprendía más y más por la forma en la que Dios se manifiesta a nuestra vida y cómo eso alcanza a quienes nos rodean.


Dios le entregó la ciudad y dio una orden específica:


No se queden con ninguna cosa que esté destinada para ser destruida,
pues, de lo contrario, ustedes mismos serán destruidos por completo
y traerán desgracia al campamento de Israel.

Josué 6:18 ntv


Y de todo el pueblo solo a un hombre se le ocurrió “guardar” 3 objetos, lo que ocasionó el enojo de Dios y por supuesto la derrota del pueblo en batalla.


Lo que me llama la atención es, ¿cuántas veces nos ha ocurrido lo mismo y seguimos sin entender? ¿cuánto tiempo más estaremos guardando cosas que no debemos y traemos desgracia a nuestro hogar? Porque convengamos que todo cuanto hacemos ya no solo nos afecta a nosotras sino a nuestro esposo (pues somos uno) y a nuestros hijos a quienes les damos ejemplo,  aprenden de nosotras y estamos guiando su vida espiritual y terrenal.


En diversas ocasiones me he preguntado ¿ah, por qué me salen mal las cosas? ¿qué hice mal? y comienzo una discusión con Dios de cosas que tal vez ni tengo que hacerlo porque no recuerdo que hay escondido algo en mi corazón, en el cajón del olvido o... debajo de mi cama...


Tal cuál leo que le pasó a Josué…


Entonces Josué clamó:
—Oh Señor Soberano, ¿por qué nos hiciste cruzar el río Jordán
si vas a dejar que los amorreos nos maten?
¡Si tan solo nos hubiéramos conformado con quedarnos del otro lado!
Pero el Señor le dijo a Josué:
—¡Levántate! ¿Por qué estás ahí con tu rostro en tierra? 
¡Israel ha pecado y ha roto mi pacto! Robaron de lo que les ordené
que apartaran para mí. Y no solo robaron sino que además mintieron
y escondieron los objetos robados entre sus pertenencias.

Josué 7:7,10-11 ntv



Josué no tenía ni idea de lo que estaba sucediendo, pero Dios es fiel y si como Josué, buscamos su presencia no solo nos escucha, sino que nos hace saber qué es lo que está fallando. Tal vez ni siquiera recordamos o no sabemos que estamos guardando algo que nos está afectando.


Y necesitamos actuar cuanto antes.


Levántate, santifica al pueblo, y di: Santificaos para mañana;
porque Jehová el Dios de Israel dice así: Anatema hay en medio de ti,
Israel; no podrás hacer frente a tus enemigos,
hasta que hayáis quitado el anatema de en medio de vosotros.


Josué 7:13



¡Levántate!

No es momento de auto compadecerte ni de buscar culpables, es momento de actuar, de escarbar en tu corazón, en tu memoria y ver qué es eso que no debías tener y lo tuviste, eso que guardaste como secreto y que era pecado, eso oculto que opera en tu vida y que no te has atrevido a entregarlo a Dios en oración. ¡levántate y hazlo mujer! busca, recuerda, pregunta, limpia todo.


¡Santifícate!

Hay una característica en Dios que es elevada 3 veces, nuestro Dios es SANTO, SANTO, SANTO… no dice poderoso, poderoso, poderoso, dice Santo 3 veces… Ya no se trata de si eso oculto era algo que parecía insignificante, o tal vez pensabas que podía servirte a futuro, tal vez ni siquiera sabes si es necesario tenerlo pero lo tienes… y necesitamos santificarnos porque Él es santo.


En nuestra vida es necesario nos preguntemos ¿Glorifica a Dios? Esto que voy a colgar en mi habitación ¿le glorifica? La música que permito escuchen mis hijos ¿glorifica al Creador? Esas imágenes que comparto ¿glorifican a Dios? Mi plática con la gente ¿exalta la santidad de Dios? Lo que veo, escucho y digo ¿le glorifica? Y créeme que no es legalismo, sino una actitud de santidad a Jehová. ¿por qué habríamos de introducir a nuestro hogar cosas que no agradan a Dios? Lo mismo en nuestra vida, en nuestro corazón.


Vamos a santificarnos mujer, quitemos de en medio de nosotras todo aquello que no le glorifica, saquemos de nuestras pertenencias todo aquello que robamos, ocultamos y mentimos acerca de tenerlas… porque es muy sencillo decir que no hemos hecho nada malo, o justificamos el haberlo hecho. No importa si fue en ignorancia o con alevosía, quitemos de en medio de nosotras eso que nos aleja de Dios y que impide que las bendiciones lleguen a nuestra vida y por consiguiente nuestro hogar.


Hablemos con Dios, entreguémosle todo eso que no le glorifica, desechémoslo de nuestro corazón y de nuestro hogar, santifiquemos nuestra vida y demos gloria a Dios.


¡ánimo mujer, Dios aún extiende su misericordia!



Renovada en Su Gracia




Karla


1 comentario:

  1. Hola Karla,gracias a Dios por todo lo que compartes porque siempre me es de mucha bendición,tengo una necesidad y he estado orando por ello,espero que me puedas regalar algo de tu tiempo (adryx86@hotmail.com) de antemano gracias,y que nuestro Señor te siga usando bendiciendote a ti y tu preciosa familia y que guarde la obra que El a levantadoen tu vida

    ResponderEliminar

¡únete a la comunidad instagram!

Licencia Creative Commons
Este blog y todo su contenido gráfico y escrito está protegido por derechos de autor bajo Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

¡Suscríbete a mi canal!

Blogging tips