jueves, 28 de mayo de 2015

Suegras Vs Nueras







¿Qué clase de nueras somos?


Sin duda el mejor ejemplo bíblico de una buena nuera es Rut, el dejar su país, su cultura, su familia y su comodidad por seguir a la madre de su esposo, habla muy bien de ella y más sabiendo que ya nada la ataba a su suegra, esa mujer llamada Noemí...


Respondió Rut: No me ruegues que te deje, y me aparte de ti;
porque a dondequiera que tú fueres, iré yo, y dondequiera que vivieres, viviré.
Tu pueblo será mi pueblo, y tu Dios mi Dios.
Donde tú murieres, moriré yo, y allí seré sepultada;
así me haga Jehová, y aun me añada,
que sólo la muerte hará separación entre nosotras dos.


Rut 1: 16-17



¿Pero qué había hecho esa mujer para que su nuera no quisiera separarse de ella? ¿Por qué Rut no se fue de su lado?


La historia cuenta que enviudaron la suegra y sus dos nueras, tristemente quedaron solas las 3 mujeres, cualquiera podría pensar en que, si ya no hay un lazo que las una, dejarían de ser suegra o nuera la una de la otra, pero vemos que el corazón de una suegra realmente puede ser como el de una madre para la nuera, y a su vez las nueras podemos ver una madre en las suegras. ¿Qué clase de nuera somos?



Creo que Noemí entendía que al morir sus hijos, ella sería la protectora de sus nueras puesto que menciona:



Entonces se levantó con sus nueras, y regresó de los campos de Moab; 
porque oyó en el campo de Moab que Jehová había visitado a su pueblo para darles pan.

Rut 1:6



Tomó a sus dos nueras para ir en busca de pan, para sustentarlas y suplir las necesidades que ellas tenían en ese momento; me gusta imaginarme la situación como si fuera en estos tiempos, tal vez Noemí pensó  por un momento en que ya no había nada que las uniera ni que las obligara a estar con ella, sin embargo pensaba en su bienestar, era una mujer agradecida y puedo ver que Rut también lo era:



Y Noemí dijo a sus dos nueras: Andad, volveos cada una a la casa de su madre; Jehová haga con vosotras misericordia, 
como la habéis hecho con los muertos y conmigo. Os conceda Jehová que halléis descanso, 
cada una en casa de su marido. Luego las besó, y ellas alzaron su voz y lloraron

Rut 1:8-9




“Regrésate a casa de tus padres donde se que estarás bien, sin preocupaciones, donde te sustentarán más que yo, Dios te bendiga y te recompense por la bondad que tuviste con mi hijo y conmigo…  vuelve a casarte y se feliz”



Una suegra agradecida, una suegra que reconocía el valor de su nuera; creo que el hecho de tener una unión de ese tipo es de ambas partes; para que funcione bien ambas mujeres deben estar consientes del lugar y del papel que tienen en la vida del varón, una es la madre, la dadora de vida y la mujer que siempre estará ahí buscando la felicidad de su hijo, la mujer que daría su vida a cambio de la de su hijo y que en definitiva eso nadie lo cambiará.



Por otro lado está la esposa, la mujer que será su compañera de toda la vida, la mujer que lo verá triunfar y fracasar, la mujer que conocerá sus sueños y sus secretos y que lo amará a pesar de sus fallas, la mujer que le dará una descendencia y que será uno sólo con él. Cada una tiene una parte importante e inigualable en la vida del varón, cuando ambas lo entienden la fraternidad puede ser extraordinaria, de lo contrario puede ser muy dañina y peligrosa.



¿Qué clase de nuera y suegra queremos ser?

Sé que no siempre las relaciones son como desearíamos que fueran, hay suegras que no entienden el papel que tienen con sus hijos a partir del matrimonio y sé que hay nueras que tampoco entienden el papel que la madre tiene y se encuentran en una lucha de poder donde el afectado sin duda es el varón. Imagínate estar en medio de las dos mujeres que más ama en la tierra y no poder complacer a ninguna de las dos, debe ser difícil.



¿Qué hago si mi suegra no es lo que me gustaría que fuese?

Hónrala, ámala, es difícil por supuesto, pero no hemos sido llamadas a amar a quienes nos aman, sino a TODO mundo; seamos las nueras que nos gustaría tener y amemos a nuestra suegra de la manera que deseamos ser amadas por nuestras nueras y yernos. ¿Y si no me ama? Amala igual, se agradecida, veámoslo así: esa mujer es quién ha dado a luz al hombre que hoy amas por encima de los demás hombres, es la mujer que fue conducto para que hoy tú estés completa con tu esposo y tengas una descendencia. Lo importante es que aunque tu suegra no haya cumplido “tus” expectativas es la madre de tu esposo y lo mejor es que amemos a esa mujer y demos lo mejor de nosotras para estar bien con ambos, si ellas cumplen o no, si toman su papel como debería ser o no, no importa, ámala igual, respétala igual sembremos para cosechar algo agradable en un futuro.



Algo grande viene a través de la honra, imagínate a Rut si hubiera regresado a Moab ese día… hoy no sería parte de la historia de Jesucristo, jamás habría tenido la oportunidad de ser la mujer de Booz y encontrar nuevamente la felicidad y la bendición de ser madre.



Anhelemos ser una nuera de la que se diga como de Rut:


“pues tu nuera, que te ama, lo ha dado a luz;
y ella es de más valor para ti que siete hijos.”

Rut 4:15


Ella se convirtió más en una hija que una nuera, ella fue de alta estima a los ojos de su suegra y de la gente, ella que obedeció, supo de honra y permitió que su corazón fuera lleno de amor para dar y recibir. Anhelo ser eso para mi suegra y no como Judit y Basemat  las nueras de Isaac y Rebeca de quienes se dice:



Y cuando Esaú era de cuarenta años, tomó por mujer a Judit hija de Beeri heteo,
y a Basemat hija de Elón heteo; y fueron amargura de espíritu 
para Isaac y para Rebeca.

Gen 26:34-35



Padre en el nombre de Jesús, gracias porque siempre tienes una palabra que me hace dar cuenta que las cosas a la luz de tu Palabra son claras, precisas y que sin duda nos llevan a bendición abundante, hoy te pido que permitas que el corazón de mi suegra y el mío puedan entender que no hay luchas de poder pues ambas tenemos un papel específico en la vida de mi esposo y que ambas buscamos el mismo fin: Que él sea feliz por toda su vida y sea pleno. Gracias porque a través de esa mujer hoy yo gozo de tener a mi lado al amor de mi vida, ser uno con él y vivir toda mi vida y la eternidad amándonos como solo los esposos pueden amarse. Amén.




{Recuerda} 

 “Hagan todo lo posible por vivir en paz con todos.” 

Romanos 12:18 ntv





Dedicada a Servirle



Karla




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lunes, 25 de mayo de 2015

¿Frustrada porque tu esposo no ora?






Cuando comencé con la idea de casarme, fue casi a los 24 años de edad, antes no tenía planes de matrimonio y mucho menos encerrarme en un hogar para cuidar niños y atender al marido, gracias a Dios cambió mi mentalidad, pero ¡no sabía cómo comenzar ni dónde! nadie me preparó para ello.


La verdad es que cuando encontré a Carlos, mi amado esposo, pensé que todo sería miel sobre hojuelas la vida en pareja, y en realidad ahora lo es; pero durante algún tiempo no fue así.


Tiempo después de casarme, comencé a frustrarme porque  él no buscaba a Dios como lo buscaba yo, sentía que sólo yo peleaba espiritualmente y comencé a frustrarme. Sin embargo después de tiempo comprendí que debía tomarlo con madurez y comenzar a orar por él y por nuestro matrimonio y sobre todo, creer en el poder de Dios.

Creo que todo depende de lo que estemos dispuestos a dar el uno por el otro, sería maravilloso que desde un principio se establecieran acuerdos basados en la Biblia para crecer maritalmente junto con Cristo, de verdad que nuestro matrimonio sería completamente diferente si acaso los dos nos entregáramos a Dios y derramáramos nuestro amor y nuestro matrimonio a los pies de Cristo; pero muchas ocasiones es sólo la mujer la que está de pie luchando e intercediendo por el varón y obviamente por el matrimonio. 


Es cansado el estar trabajando "por dos" espiritualmente, pero al final del día tiene su recompensa mujer, no te canses de hacer el bien, no desmayes, Dios tiene un propósito para tu matrimonio, el hecho que sientas que estás trabajando sola contra todo, y que no recibes el apoyo de tu esposo tiene un propósito, una razón de ser.


Ahora sé que si no hubiera orado tanto tiempo por mi esposo y mi matrimonio, nos hubiéramos ido a pique cuando estuvimos en crisis pensando en el divorcio, pero creo tanto en la oración que no tiene fecha de caducidad, creo en que Dios escucha nuestro clamor y que siempre está cuidando de nosotras como mujeres así que, creo que fue su misericordia, su amor y su propósito en mi esposo que todo cambió para bien, Dios nos usa antes de que las cosas sucedan, tenemos la oportunidad de orar para prevenir y no sólo para solucionar.



¿Por qué te cuento esto? Porque hoy quiero que estés tranquila, descansando en Dios, confiando en que tus oraciones son escuchadas y que la respuesta llegará tarde o temprano, deléitate en la presencia de Dios y el hará, el traerá paz a tu corazón, un amigo mío me decía: "¿Eso por lo que te preocupas tiene solución? -Si, ¿entonces por qué te preocupas? ¿No tiene solución? -No ¿Entonces por qué te preocupas? y es verdad, Dios tiene el control, no con esto quiero decir que te hagas de la vista gorda y dejes a un lado todo, No, lo que intento decirte es que descanses en el Señor, Él tiene el tiempo establecido para cada situación, no desmayes.



Te comparto el versículo que aplico para mi matrimonio ahora:


"Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto,
todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre
si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad."


Filipenses 4:8



Dejemos de pensar en todo lo malo que acontecía, en todo lo que dañaba, lo que traía dolor, rencor, etc. y decidamos obedecer a Dios y pensar en:


·                     Todo lo verdadero... nada como deleitarnos en su Palabra, para guiar nuestro matrimonio de acuerdo a sus enseñanzas


·                     Todo lo honesto... nuestra actitud determina el éxito o fracaso del  matrimonio, no nos ceguemos, sólo vamos a ser congruentes con lo que hacemos y decimos a nuestro esposo.

·                     Todo lo puro...  santifiquemos nuestro matrimonio, primero vamos a buscar santificarnos nosotras, buscando de Dios y entregando cada área a Él


·                     Todo lo amable... Amando a nuestro esposo tanto como Dios le ama a él, no viendo sus errores para frustrarnos sino como una oportunidad de crecer juntos, como pareja, al final del día oremos por que ellos nos vean igual que Dios nos ve.


·                     Todo lo de buen nombre... Ser de testimonio para nuestro esposo, recuerda: mis actos, mis palabras, mi amor por Dios hará cambios en él porque el Prov. 31: 28 dice: “Se levantan sus hijos y la llaman bienaventurada; Y su marido también la alaba" y yo lo creo y lo creo para ti también.


·                     Todo lo de virtud y alabanza... punto clave, la presencia de Dios en el hogar, en nuestro matrimonio, que Él sea partícipe de nuestra unión,  Él es quien nos da fuerza y dirige nuestro matrimonio.


Ya no sólo lo pienses, ahora actúa mujer, lucha por tu matrimonio y no desmayes, somos su "ayuda" ten en cuenta que ellos muchas veces no tienen ni idea de cómo trabajar en conjunto con Dios, así que seamos su complemento para que ellos se levanten como varones de honor y de virtud, hombres que sean proveedores primeramente en lo espiritual, hombres que reconocen el lugar que Dios les ha dado como cabeza de hogar.


Recibe bendiciones y fuerza de parte de Dios.





Renovada en Su Gracia


Karla



lunes, 18 de mayo de 2015

10 formas de alentar a un esposo deprimido






         Se dice que los cristianos no deberíamos pasar por depresiones, pero la verdad es que, la hemos experimentado en diferentes épocas de nuestra vida. Muchas veces estuve quebrantada y con el ánimo al suelo; eso me ocurrió justo antes de conocer a Cristo, fui quebrantada cuando llegué a Él, más tarde en otra época fui quebrantada nuevamente y volví a acudir a Él, cada vez que me entristecía en sobremanera acudía a Cristo.


Porque la tristeza que es según Dios
produce arrepentimiento para salvación,
de que no hay que arrepentirse;
pero la tristeza del mundo produce muerte.

2 Corintios 7:10


         ¿Sabes de qué hablo? Por supuesto que lo sabes… la gran mayoría hemos pasado por momentos en que la tristeza ha sido tan grande que nos llegamos a sentir “rotos”.



         Hace poco sufrí una depresión por la muerte de mi padre y es tremendo lidiar con ella a solas, porque aunque estoy convencida del lugar en el que está no deja de dolerme su ausencia, tal vez el duelo sería menos doloroso cuando lo compartes con tu familia, sin embargo la distancia física es enorme y cada uno ha vivido su duelo a solas. Así que mientras te escribo, quiero que sepas que sé muy bien cómo es que te sientes cuando estás deprimida y no sólo eso, sino todo lo que experimentamos con una depresión, muchas veces creemos que todos están en nuestra contra y podemos experimentar:



·        Soledad
·        Rechazo
·        Autocompasión
·        Dolor
·        Angustias
·        Llanto
·        Sentimientos de fracaso
·        Incomprensión
·        Reclamos
·        Sentimientos de injusticia


Y tal vez ni siquiera lo están haciendo en contra nuestra sino que, por la misma depresión vemos las cosas desde otra perspectiva y nos ponemos a la defensiva. Tú y yo como mujeres contamos con el apoyo incondicional de nuestro esposo o de alguna amiga con quien podemos acudir a solicitar consejo, oración y ¿por qué no? Sólo que nos escuche hablar.


         Tuve un padre excepcional, quien los últimos años de su vida los dedicó a cuidar a mi madre mientras el calló por amor un cáncer estomacal; cuidó cada noche de mi madre y sus achaques de anciana cuando quien sufría dolores intensos era Él. Por amor sufrió, por amor calló su dolor, por amor calló su depresión y nadie pudimos ayudarlo a aminorar nada de eso, cuando decidió hablar comenzó su cuenta regresiva de 10 días para morir, fue demasiado tarde.
Todo ello me lleva a pensar que al final de mis días o de los días de mi esposo, sólo nos tendremos uno a otro y que el anhelo de mi corazón es aprender a pasar todas y cada una de las tormentas de la vida juntos y con Dios protegiéndonos; puedo imaginarme caminando de la mano de mi esposo y elegir entre bajar el rostro para protegerme de la lluvia o disfrutar del paisaje con él, levantar la mirada y ver no sólo el pequeño camino que sigo, sino el enorme espacio que podemos abarcar juntos.




Y Cuando es nuestro esposo quien sufre ¿estamos ahí para apoyarle?

         Es difícil que ellos soliciten ayuda contra la depresión, de hecho tal vez no sepan que están deprimidos, así que ahí es donde entramos nosotras; te comparto 10 formas de alentarlo y hacerle saber cuán importante es para ti.



1.   Escúchalo.

No sólo lo que dice de manera verbal, esas palabras “indecibles” muchas veces dicen más, sólo es cuestión de observar y dejar de lado el querer recibir siempre la atención e interesarnos en sus actitudes, su forma de caminar, su nivel de sueño si es bajo o por el contrario duerme de más, la forma en la que come, su vestimenta, en qué emplea su tiempo libre, ellos podrán sonreír pero algo denotará que no la está pasando bien.
Seamos rápidas para escuchar y en todo caso mujer, podemos ayudarle a expresarse si ellos no son tan comunicativos, claro sin abrumarlos, ni presionarlos, ellos son distintos a nosotras por eso también seamos lentas para hablar…


2.  Creé en él

Cuando estamos en depresión, lo último que queremos escuchar es lo malo que ha salido todo, y de esa forma culparnos por las fallas. Nuestro esposo necesita de nosotras, cuando nadie más pueda creer el él nosotras debemos darle la confianza que lo haga levantarse y pelear por más, hacerle saber que puede realizar con éxito todo lo que se proponga, que una falla no determina quién es él, sino que sirve para conocer su potencial.


3. Mímalo, aliéntalo.

¿Quién mejor que la mujer de sus sueños alentándolo? Nosotras los conocemos y vivimos a su lado las buenas y las malas rachas, alentémoslo y mimémoslo. Se me ocurre que podemos prepararle su comida o postre favorito, invitarles un helado, quizá solo una buena taza de café sea el inicio de una muy buena noche romántica…


4. Tómate un día (o más) para él.

Si tienes la oportunidad de estar en tu casa acompañándolo por uno o más días será de bendición pues pueden planear salir los dos a un lugar tranquilo y relajarse; unas mini vacaciones donde puedan estar en comunión uno con otro y olvidarse de las presiones y de todo aquello que aqueje a tu esposo, será un buen momento para disfrutarse mutuamente.



5. No lo rechaces

Parece increíble el rechazo hacia alguien en depresión pero sucede, y tal vez sea por estar acostumbradas a ver la vivacidad de la persona y sus mejores momentos iluminando su rostro que, al estar en depresión nos causa el no querer estar a su lado, es normal, por lo regular buscamos a personas que nos hagan sentir mejor y por eso mismo ellos nos necesitan a su lado, si otros lo rechazan, nosotras debemos estar ahí vendando heridas y sanando su corazón tal cual ellos lo hacen por nosotras.


6.  Perdona sus errores y decisiones equivocadas.

¡Te lo dije! Créeme, esas palabras jamás funcionan y menos cuando la persona sabe que ha fallado y que eso tuvo graves consecuencias, no lo ataques, por el contrario perdona cada uno de sus errores, cada mala decisión tomada, sólo recuerda que todas las cosas ayudan a bien a los que amamos a Dios y que tal vez esas “malas decisiones” sean una de las diferentes formas que tiene Dios para  hablar a cada persona. Bendice sus decisiones, puedes aprovechar para compartirle de la soberanía de Dios y de cómo es que puede descansar en Él, así como recibir su guianza  posteriormente en cada decisión que vaya a tomar.
  

7. Intercede por él.

No nos cansemos de orar por nuestro esposo, descansando en que algún día recibiremos la respuesta correcta de parte de Dios para su vida. Nuestra intercesión por ellos es poderosa porque somos uno, y sin duda necesitamos orar por ellos; y más aún cuando están en depresión, nuestra oración debe ser sin cesar porque sólo Dios puede curar un corazón herido y humillado así que, en todo momento Dios es bueno y siempre es bueno hablar de Dios.


8.  Comparte con él la Palabra de Dios

Recuerda que la Palabra de Dios es viva y eficaz y nunca vuelve vacía, es un tiempo perfecto para hablarles de lo que Dios nos dice a través de la Biblia, más aún si ellos no son creyentes porque, debemos aprovechar los momentos que Dios nos regala para hablarles al corazón con un versículo lleno del amor de Dios. Léele versículos que lo animen, escríbele notitas con un versículo y déjaselas en su lunch, en el espejo del baño, en su cartera, envíale un mensaje de texto, la intención es que sepa que hay un amoroso Dios que se preocupa por él y que tiene la respuesta a sus preguntas en un hermoso libro.
  


9. No asumas su papel

Un error común es quitarlo de su lugar cuando está vulnerable, muchas veces es inconscientemente y hasta en un intento por ayudarle pero, a contrario, el quitarlos de su lugar es asumir un rol que no nos corresponde ni físicamente ni espiritualmente, su lugar ha sido establecido por Dios y nosotras debemos honrarlo y levantarlos en oración para que aún cuando estén en aflicción, su lugar siga siendo el que Dios le brindó.



10. Mantente firme en la palabra de Dios

Tú le darás la fuerza necesaria para salir adelante, “Mejores son dos que uno; porque tienen mejor paga de su trabajo. Porque si cayeren, el uno levantará a su compañero; pero ¡ay del solo! que cuando cayere, no habrá segundo que lo levante.
( Ecl 4:9-10) necesitas estar en oración, en ayuno y alimentándote con la Palabra de Dios para levantarlo con poder, tú eres lo más cercano que tiene, bendícelo y sé bendecida tú también, cumplan el propósito por el cual son matrimonio y prosperen juntos.





Pon en Jehová tu esperanza, confía en Él y Él hará mujer, todo lo podemos en Cristo quien nos da la fuerza y Él estará sanando de la aflicción a nuestro esposo porque Él la venció, no te intimides, nuestro Dios va contigo donde quiera que estés y te dará la victoria.









Dios te bendiga, mujer.





Renovada en Su Gracia

Karla




lunes, 11 de mayo de 2015

Con un pie en el mundo





Hace mucho que estudié este tema y me impactó, hace unos días lo volví a leer como parte de mi devocional y ¡ah! Quiero compartir lo que aprendí o entendí.

Resulta que existió un hombre de Dios llamado Elí que tenía dos hijos (Ofni y Finees) quienes eran sacerdotes de Jehová, ambos eran impíos, eran pecadores y no tenían conocimiento de Jehová. ¿Es posible que sirvan a Dios sin conocerle? Si. Motivo por el cual el pecado es común, es normal y menosprecian el servicio a Jehová.

En ese mismo tiempo, había un chico llamado Samuel quien fue producto de la oración de Ana a Dios, un derramamiento de adoración a Él y de persistencia delante de Dios para recibir la bendición de ser madre. Él fue consagrado al servicio de Dios y no tenían ni idea que sería un gran profeta con el que Dios tocaría y cambiaría el rumbo del pueblo de Israel.

Eli que fue un sumo sacerdote y un juez de Israel conocía de los pecados que cometían sus hijos y aunque les advirtió de las graves consecuencias de sus actos, ellos decidieron seguir pecando contra Dios. (Puedes leer la historia en 1 Samuel 2)


No, hijos míos, porque no es buena fama la que yo oigo;
pues hacéis pecar al pueblo de Jehová.
Si pecare el hombre contra el hombre, los jueces le juzgarán;
mas si alguno pecare contra Jehová, ¿quién rogará por él?
Pero ellos no oyeron la voz de su padre,
porque Jehová había resuelto hacerlos morir.


1 Samuel 2:24-25


¿Hacerlos morir? No olvidemos que Dios es “Santo, Santo, Santo”  y ellos estaban pecando contra Jehová mismo al menospreciar su santidad, pasar por alto su soberanía y preferir los placeres del mundo que vivir en santidad a Jehová. ¿Por qué dudar de su poder?


Llegó a Elí un varón de Dios para hacerle saber que sus hijos estaban pecando y que Dios había resuelto quitarlo de su lugar como sacerdote  para siempre… ¡para siempre!  Porque había honrado más a sus hijos (y sus decisiones fuera de Dios)     que a Dios mismo.


¿Por qué habéis hollado mis sacrificios y mis ofrendas, que yo mandé ofrecer en el tabernáculo; 
y has honrado a tus hijos más que a mí,
engordándoos de lo principal de todas las ofrendas de mi pueblo Israel?
 Por tanto, Jehová el Dios de Israel dice: Yo había dicho que tu casa y la casa de tu padre 
andarían delante de mí perpetuamente; mas ahora ha dicho Jehová:
Nunca yo tal haga, porque yo honraré a los que me honran,
y los que me desprecian serán tenidos en poco.

1 Samuel 2:29-30



¡Qué tremendo! Y sabes que con tristeza se sigue viendo esa situación en muchos corazones de hombres y mujeres de Dios, un pie en el mundo y uno en las cosas de Dios. Un pie en santidad y otro en banalidad. No podemos servir a dos amos, no podemos decirnos consagrados para Dios y seguir permitiéndonos cosas que no agradan y no glorifican en nada a nuestro amado Padre.


Mujer, no olvidemos la soberanía de Dios, no olvidemos el poder que Él tiene para quitar y dar vida. ¿Y la gracia? Porque podemos pensar que Él ya no actúa como en el Antiguo Pacto, que su misericordia se extiende cada día, y que su gracia nos libra de su furia; Dios es el mismo ayer, hoy y por los siglos y es Santo ayer, es Santo hoy y será Santo por la eternidad y ¿qué demanda de nosotros para poder estar en comunión con Él? Santidad.


Seguid la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor.

Hebreos 12:14


Hemos adquirido muchas veces más temor por el hombre que por Dios mismo, nos preocupamos más por agradar al hombre que al  mismo Dios. Tengamos cuidado con eso mujer. Y este artículo no es para condenar ni juzgar a nadie, sino para exhortar y hacer un llamado a re direccionar nuestra forma de vida si acaso es incorrecta.


Este pasaje Bíblico, la historia de Eli y sus hijos me hacen reflexionar en mi propia vida y en la de mis hijos. En cómo es que a pesar de que yo tenga conocimiento de Dios y le sirva, no quiere decir que mis hijos serán igual, necesito enseñarles, orar con ellos, consagrarlos a Dios tal cual lo hizo Ana con Samuel, exhortarles, instruirles en el camino desde pequeños y llevarlos por un camino de Santidad que empieza en uno mismo y nuestra relación con Dios; hablarles las cosas claramente, sin maquillarle nada porque entonces caeríamos en el juego que cayó Elí, y hablarles la palabra de Dios, mencionarles que todo cuanto hagamos debe ser para darle honra y gloria al nombre de Jehová el Santo de Israel, si no cumple ese fin, entonces ¡no lo hagas! Porque hay camino que al hombre le parece derecho, pero al final es camino de muerte. Cuidemos de nuestros hijos, nuestra relación con Dios y vivamos una vida de Santidad a Jehová.


Y si te dijeran ¡ah! Pero en el Nuevo testamento vivimos por gracia de Dios... si, es correctísimo, pero en el Nuevo pacto nuestro amado Jesús en voz de Pablo nos dijo:



Todo me es lícito, pero no todo conviene; 
Todo me es lícito, pero no todo edifica.

1 Corintios 10: 23



Todo el capítulo 10 de 1 Corintios  es un llamado a vivir en santidad, para vivir una vida que glorifique a Dios. Seamos sensibles a la voz de Dios en su Palabra, Él nos muestra en ella la forma que debemos vivir una vida conforme Él la diseñó para nosotros. ¡Ánimo mujer! Todo cuanto hagamos, compremos, comamos, vistamos, hablemos… ¡todo! Preguntémonos ¿esto glorifica a Dios?  ¿Esto me acerca más a su corazón? ¿Mi vida espiritual es vivificada? y si no es así, es necesario re direccionarnos con Dios.



Dios te bendiga y guarde mujer, no dejes de orar y de honrar y glorificar su nombre.



Renovada en Su Gracia




Karla


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