lunes, 25 de mayo de 2015

¿Frustrada porque tu esposo no ora?






Cuando comencé con la idea de casarme, fue casi a los 24 años de edad, antes no tenía planes de matrimonio y mucho menos encerrarme en un hogar para cuidar niños y atender al marido, gracias a Dios cambió mi mentalidad, pero ¡no sabía cómo comenzar ni dónde! nadie me preparó para ello.


La verdad es que cuando encontré a Carlos, mi amado esposo, pensé que todo sería miel sobre hojuelas la vida en pareja, y en realidad ahora lo es; pero durante algún tiempo no fue así.


Tiempo después de casarme, comencé a frustrarme porque  él no buscaba a Dios como lo buscaba yo, sentía que sólo yo peleaba espiritualmente y comencé a frustrarme. Sin embargo después de tiempo comprendí que debía tomarlo con madurez y comenzar a orar por él y por nuestro matrimonio y sobre todo, creer en el poder de Dios.

Creo que todo depende de lo que estemos dispuestos a dar el uno por el otro, sería maravilloso que desde un principio se establecieran acuerdos basados en la Biblia para crecer maritalmente junto con Cristo, de verdad que nuestro matrimonio sería completamente diferente si acaso los dos nos entregáramos a Dios y derramáramos nuestro amor y nuestro matrimonio a los pies de Cristo; pero muchas ocasiones es sólo la mujer la que está de pie luchando e intercediendo por el varón y obviamente por el matrimonio. 


Es cansado el estar trabajando "por dos" espiritualmente, pero al final del día tiene su recompensa mujer, no te canses de hacer el bien, no desmayes, Dios tiene un propósito para tu matrimonio, el hecho que sientas que estás trabajando sola contra todo, y que no recibes el apoyo de tu esposo tiene un propósito, una razón de ser.


Ahora sé que si no hubiera orado tanto tiempo por mi esposo y mi matrimonio, nos hubiéramos ido a pique cuando estuvimos en crisis pensando en el divorcio, pero creo tanto en la oración que no tiene fecha de caducidad, creo en que Dios escucha nuestro clamor y que siempre está cuidando de nosotras como mujeres así que, creo que fue su misericordia, su amor y su propósito en mi esposo que todo cambió para bien, Dios nos usa antes de que las cosas sucedan, tenemos la oportunidad de orar para prevenir y no sólo para solucionar.



¿Por qué te cuento esto? Porque hoy quiero que estés tranquila, descansando en Dios, confiando en que tus oraciones son escuchadas y que la respuesta llegará tarde o temprano, deléitate en la presencia de Dios y el hará, el traerá paz a tu corazón, un amigo mío me decía: "¿Eso por lo que te preocupas tiene solución? -Si, ¿entonces por qué te preocupas? ¿No tiene solución? -No ¿Entonces por qué te preocupas? y es verdad, Dios tiene el control, no con esto quiero decir que te hagas de la vista gorda y dejes a un lado todo, No, lo que intento decirte es que descanses en el Señor, Él tiene el tiempo establecido para cada situación, no desmayes.



Te comparto el versículo que aplico para mi matrimonio ahora:


"Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto,
todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre
si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad."


Filipenses 4:8



Dejemos de pensar en todo lo malo que acontecía, en todo lo que dañaba, lo que traía dolor, rencor, etc. y decidamos obedecer a Dios y pensar en:


·                     Todo lo verdadero... nada como deleitarnos en su Palabra, para guiar nuestro matrimonio de acuerdo a sus enseñanzas


·                     Todo lo honesto... nuestra actitud determina el éxito o fracaso del  matrimonio, no nos ceguemos, sólo vamos a ser congruentes con lo que hacemos y decimos a nuestro esposo.

·                     Todo lo puro...  santifiquemos nuestro matrimonio, primero vamos a buscar santificarnos nosotras, buscando de Dios y entregando cada área a Él


·                     Todo lo amable... Amando a nuestro esposo tanto como Dios le ama a él, no viendo sus errores para frustrarnos sino como una oportunidad de crecer juntos, como pareja, al final del día oremos por que ellos nos vean igual que Dios nos ve.


·                     Todo lo de buen nombre... Ser de testimonio para nuestro esposo, recuerda: mis actos, mis palabras, mi amor por Dios hará cambios en él porque el Prov. 31: 28 dice: “Se levantan sus hijos y la llaman bienaventurada; Y su marido también la alaba" y yo lo creo y lo creo para ti también.


·                     Todo lo de virtud y alabanza... punto clave, la presencia de Dios en el hogar, en nuestro matrimonio, que Él sea partícipe de nuestra unión,  Él es quien nos da fuerza y dirige nuestro matrimonio.


Ya no sólo lo pienses, ahora actúa mujer, lucha por tu matrimonio y no desmayes, somos su "ayuda" ten en cuenta que ellos muchas veces no tienen ni idea de cómo trabajar en conjunto con Dios, así que seamos su complemento para que ellos se levanten como varones de honor y de virtud, hombres que sean proveedores primeramente en lo espiritual, hombres que reconocen el lugar que Dios les ha dado como cabeza de hogar.


Recibe bendiciones y fuerza de parte de Dios.





Renovada en Su Gracia


Karla



No hay comentarios:

Publicar un comentario

¡únete a la comunidad instagram!

Licencia Creative Commons
Este blog y todo su contenido gráfico y escrito está protegido por derechos de autor bajo Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

¡Suscríbete a mi canal!

Blogging tips