lunes, 29 de junio de 2015

Por sobre todas las cosas {Verdadero Amor}





¿Cuánto amamos a Dios?
¿En verdad lo amamos por sobre todas las cosas?


         Es muy sencillo decir que amamos a Dios, es muy creíble de hecho; pero cuando estamos en situaciones difíciles o en situaciones muy felices ¿qué tanto le amamos? ¿Nos olvidamos de Él y buscamos a alguien más? ¿Lo hacemos en nuestras fuerzas?


Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón,
y con toda tu alma, y con toda tu mente.

Mateo 22:37


Por encima de todo, por encima de tu esposo, de tus hijos, de tus padres, de ti misma… de todo mujer, de todo.


Hoy cumpliría 82 años de vida mi padre, tuve un sueño hace dos noches donde lo vi agonizando; en mi sueño lo abracé y lloraba arrodillada al lado de la cama del hospital y viendo sus hermosos ojos azules le pregunté: ¿Qué haré sin ti? ¿Qué será de mi vida ahora que no estés? Y en mi sueño escuché una voz que me dijo: “Yo soy tu proveedor, yo soy tu sustentador y soy tu Padre” en el mismo sueño pedía perdón a Dios y a mi papá terrenal, a Dios por haber puesto a mi papá antes que a él y necesitar de él cuando debía pensar sólo en Dios.


¿Por qué te cuento esto? Porque sin darme cuenta mi papá ocupaba un lugar encima de Dios, pensaba en mi papá y recurría a él antes que a Dios y mira, puede parecer inofensivo o hasta natural o lógico; pero ahora que lo analizo bien me doy cuenta que el amor por mi papá es enorme, tan enorme que no podría medirlo, mi necesidad por tenerlo cerca es igual de grande, y parecía obvio pues él y yo éramos confidentes, muy cercanos, hablábamos mucho y compartíamos gustos y creencias similares, nos unía un vinculo increíble y lo amo. Sufrí mucho su perdida, sufrí en silencio y te confieso que aún lloro cuando lo recuerdo pero, ocupaba un lugar que le pertenecía a Dios. ¿Es posible? Si y me dolió reconocerlo.


Esto no quiere decir que debemos amar menos a nuestros seres queridos, o que debemos dejar de amarles, lo que  quiero decir es que nuestro amor debe ser aún mayor por Dios. Esa necesidad de sentirlo cerca debe ser mayor cada día, mayor que lo que podamos sentir por cualquier persona, padres, esposo, hijos.



Mi amiga y compañera de oración Herlinda me preguntaba:

¿Cuándo fue la última vez que sufriste por no estar en la presencia de Dios?
¿Cuándo te ha dolido no escuchar la voz de Dios por un solo día?
¿Qué tan grande es tu necesidad de estar cerca de Dios?



Y ¿sabes qué? Fue una cubetada de agua helada a mi vida, porque créeme cuando te digo que si me duele no escuchar la voz de Dios, siento esa necesidad de estar en oración con Él, he sufrido por no estar en su presencia pero… ¿cuánto tiempo? Porque una cosa es amar a Dios con todo nuestro corazón y anhelar estar en su presencia y buscarle en oración y leer su Palabra solo por amor, y otra hacerlo por costumbre y religiosidad; son cosas diferentes. Ahora, si comparamos esa necesidad y el amor que tenemos por las personas a quienes amamos, con nuestra necesidad y amor por Dios. ¿Cuál es mayor?



Así que hoy es necesario analizar nuestra vida, pedirle a Dios que escudriñe nuestro corazón y nos haga saber si hay alguien o algo que esté tomando su lugar sin que nos demos cuenta. ¿Qué es eso que anhelamos más que estar con Dios? ¿El amor de nuestro esposo? ¿La lejanía de los hijos? ¿El ministerio? Que repito, no es malo que les amemos, sino que sepamos darles el lugar que les corresponde.



Busquemos primeramente el reino de Dios y su justicia y todo lo demás será añadido… pero primeramente Él, siempre Él. Amémosle con todo nuestro corazón   ¡con todo! Y si lo hacemos cumplamos lo que establece su Palabra y hablemos de ella a quienes nos rodean, comenzando en nuestro hogar y dejando bien claro el que el primer lugar en nuestra vida es Dios, y con ello nuestros hijos sabrán darle ese mismo lugar, y será una bendición para nuestras futuras generaciones.



Y amarás a Jehová tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas. 
Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón; y las repetirás a tus hijos, 
y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes. 
Y las atarás como una señal en tu mano, y estarán como frontales entre tus ojos;  
y las escribirás en los postes de tu casa, y en tus puertas.

Deuteronomio 6:5-9






Renovada en Su Gracia


Karla




Escribe tu correo electrónico:


Delivered by FeedBurner

jueves, 25 de junio de 2015

Amo a mi esposo {Jueves de gratitud}






Imagino mi vida sin mi esposo y me produce dolor, lo imagino casado con alguien más  y realmente llego a las lágrimas, pues lo amo con todo mi corazón.
Debo confesar que no era así hace unos años atrás, vivía enamorada de él casi superficialmente y te lo cuento con lágrimas en los ojos porque sé que desperdicié mucho tiempo de amor entre los dos por estar enfocada 100% a mi profesión, me duele pensar que pude haberlo perdido por mi inmadurez, por orgullo y sobre todo por no amarlo de la manera que Dios me ama a mí y me pide que lo ame a él. 

Todos los días agradezco a Dios por la vida de mi esposo, por nuestro matrimonio y por el propósito por el cual Dios nos unió.



Por esto dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer,
y los dos serán una sola carne; así que no son ya más dos, sino uno.
Por tanto, lo que Dios juntó, no lo separe el hombre.

Marcos 10:7-9


Trabajo todos los días para ser la mujer idónea que Dios quiere que sea, me esfuerzo para hacerlo feliz y que esté confiado en mí; sufro cada vez que imagino que no soy lo suficiente para él, lloro en secreto por si acaso no soy su mujer ideal, oro por estar siempre en su corazón y ser más de lo que él espera que sea... He decidido amarlo todos los días de mi vida y dar lo que me corresponde y mucho más para hacerlo feliz.


Pero de pronto me detuve a analizar que Dios nos unió con un propósito, nuestro noviazgo y nuestros primeros años de matrimonio sólo eran parte de un plan perfecto que estaba escrito por Dios, y supe que el amor por mi esposo NO era más grande porque yo no había entendido el amor de Dios en mi, y tampoco había entendido que el amor va mucho más allá de todo el sentimentalismo que el mundo nos vende a través de la televisión, y las grandes producciones de Hollywood.


Y comencé a amar a mi esposo como Dios me ama a mí, pero no quiero "idolatrar" nuestro amor, nuestro matrimonio, quiero y anhelo que Dios siempre esté en primer lugar en mi corazón. Anhelo estar siempre enamorada de Él y reconocer cómo es que siempre ha estado aquí conmigo.


Amo a mi esposo, él estuvo en mis 3 cesáreas cuando llegaron nuestros hijos, 
estuvo al lado mío o fuera del hospital pendiente de mi, 
pero el control de todo lo tuvo Dios.


Amo a mi esposo, él estuvo conmigo en cada lágrima que derramé cuando perdí empleos, 
pero Dios era quien me consolaba y me daba descanso.


Amo a mi esposo, él estuvo abrazándome cada vez que alguien me rechazó, 
pero fue Dios quien me llenó de su amor y me levantaba con poder.


Amo a mi esposo, él me amó mucho más cuando yo pensé que había dejado de amarlo, 
pero fue Dios quien nos dio restauración, su perdón y nos complementó a los dos con su amor... 
hoy lo amo mucho más que la primera vez que le dí el "si".




Mi esposo siempre ha estado a mi lado, pero NO ha suplantado a Dios en mi corazón, mi salvador es Jesús y oro cada día por que no haya "lucha" entre el amor de ambos sino que siempre esté consciente de que el amor de Dios es lo primordial sin su amor nuestro matrimonio no tendría razón ni propósito para estar juntos...


No sé si en la eternidad seguiremos unidos, no lo sé, cuando leí Mateo 22:30 "Porque en la resurrección ni se casarán ni se darán en casamiento, sino serán como los ángeles de Dios en el cielo." sufrí, pero hoy lo disfruto, lo amo, vivo con la esperanza de que todos los días mi amor crezca en Cristo para repartirlo a mi esposo y si acaso en la eternidad estemos o no juntos, mi anhelo es llegar a los brazos de nuestro Dios y unirnos con nuestra verdadera alma gemela... nuestro amado Jesús.


Hoy agradezco tanto por dejarme experimentar el amor con mi esposo a la manera de Dios.


Mujer, ama a Dios incondicionalmente, déjate amar y experimenta ese mismo amor con tu esposo... hoy que es jueves de gratitud, reconoce y recuerda todas aquellas cosas que te enamoraron (y te siguen enamorando) de tu esposo, háblale, escríbele una carta de amor, cocínale su postre favorito, hazle saber que lo amas y lo agradecida que estás con Dios por su vida ¡bendícelo! Ora por él, y hazle saber que estás enferma de amor por él…


Yo os conjuro, oh doncellas de Jerusalén, si halláis a mi amado,
Que le hagáis saber que estoy enferma de amor.

Cantares 5:8



Renovada en Su Gracia


Karla



Escribe tu correo electrónico:


Delivered by FeedBurner

martes, 23 de junio de 2015

El adulterio en la mujer Cristiana {¿Qué hago?}




El matrimonio es para toda la vida… dicen los matrimonios de hace décadas, y es algo con lo que estoy completamente de acuerdo; sin embargo, hoy en día las relaciones maritales se están viendo afectadas por el adulterio y bueno, no es de ahora ese tema, siempre ha existido.

Pero lo que me causa tristeza de todo esto es, que antes para adulterar era necesario salir de casa, buscar lugares escondidos donde ver a la otra persona; hoy en día es tan sencillo adulterar a través de las redes sociales y los dispositivos móviles aún cuando tu esposo está sentado al lado tuyo viendo el televisor.


Pero… ¿Por qué adultera la mujer Cristiana? ¿Por qué crees tú? ¿Qué es aquello que desata el adulterio? Porque seamos honestas mujer, el adulterio existe sin hacer distinción de raza, edad, cultura, religión o creencias personales; solo que se oculta más en las personas con conocimiento de Dios, que en las que no lo tienen.


Es una tristeza que no se toquen temas como estos, necesitamos estar alerta tanto mujeres casadas, como las solteras. Evitar a toda costa adulterar, fornicar y no solo nosotras, nuestras hijas y nietas también deben estar alerta en ello y conocer las consecuencias de dichos actos.


En el antiguo testamento, el pecado de adulterio se castigaba con muerte; imagina qué tan sagrado es el lecho nupcial o matrimonio para Dios que, el castigo era tan severo.

Si fuere sorprendido alguno acostado con una mujer casada con marido, ambos morirán, 
el hombre que se acostó con la mujer, y la mujer también; así quitarás el mal de Israel.

Deuteronomio 22:22



Y desgraciadamente estos temas en su mayoría son dirigidos al varón, también las mujeres corremos peligro de adulterar. Pero ¿Por qué se da el adulterio en la mujer? Sabes, muchas son las razones que podríamos mencionar, muchas tal vez hasta las veríamos como una razón “justificada” si lo analizamos con nuestra mente carnal, sin embargo, el pecado no tiene justificación para cometerse.

Ninguna razón es válida para pecar… ninguna.



Te daré mi punto de vista sobre el tema, la mujer está constantemente siendo “atacada” o “influenciada” por los medios masivos de comunicación; prendes el televisor y encuentras en ella historias de novela donde el varón es un príncipe azul, romántico y bien parecido; los compañeros de trabajo son tan exitosos y atentos contigo, ese varón que te escribe por mensajes de texto a través de facebook y que aunque no lo conoces, sabe por lo que estás pasando… son tan diferentes a tu esposo… tu esposo no conoce de Dios aunque dice que si, no sabe tratarte como una mujer de verdad, no tiene el cuidado que los otros si lo tienen. ¿Por qué habrías de soportar eso? ¿Qué no eres una mujer de valor? Si él no te valora, huye con quien si lo haga…

¿Viste el común denominador?

·        El poner nuestra mirada en el varón… buscamos "llenar" con ellos vacíos que sólo nuestro Dios puede suplir.
·        El ocio de la vida, sin buscar de Dios.
·        El desviar nuestra mirada a lo que realmente importa. ¿Puedes enumerar todo lo bueno y maravilloso de tu esposo y no sólo lo malo?



Esto ataca tanto a mujeres creyentes y las que no lo son. Todos los humanos somos capaces de hacer cualquier cosa. ¡Cualquiera! Pero es el temor de Dios, lo que hace que nos detengamos, es recordar el poder de Dios en nuestra vida lo que hace que huyamos de la tentación, es recordar el sacrificio de Jesús en la cruz, lo que nos detiene de cometer actos pecaminosos.

¿Por qué entonces, si sabemos todo eso seguimos pecando? Porque nos hemos separado un poco (o mucho) de la presencia de Dios, estamos desviando nuestra mirada de Él para ver lo que lo de alrededor me ofrece, es muye peligroso mujer, poner un pie fuera de su voluntad ¿por qué? Porque entonces dejaremos de ver las cosas a través de su santidad. Se nos hará “normal” el pecado en nuestra vida. ¿Cómo lo sé? Porque he pecado al salirme de su camino, y se también lo fácil que es sacar un pie de ahí y de repente darte cuenta que ya estás totalmente fuera del lugar de donde nunca debiste haber salido y por supuesto, se lo difícil que es regresar a ese lugar.

¿Pecaste? ¿Estás en adulterio? Mujer… huye de eso. Antes de que sea demasiado tarde.


¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones,  ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios.

1 Corintios 6:9-10


¿Qué hacer? Creo que lo principal es darse cuenta que estamos pecando, que aunque la sociedad diga que no hay problema, que es normal; tú y yo sabemos que moral y espiritualmente no es correcto y actuar para salir de ello.

1.      Huye de la tentación. Recapacita mujer, saldrás dañada en toda área de tu vida. No pierdas todo por un momento de placer. (1 Corintios 6:18)

2.      Confiesa tu pecado a Dios, no lo encubras más. Mira que Dios perdona el pecado y nos pide no lo hagamos más. Él nos limpia, lee lo que dice en 1 Corintios 6:11. Pide perdón a tu esposo y busquen ayuda los dos, ambos necesitan estar firmes en la Palabra de Dios y en la Fe para que puedan sobrellevar y sanar las heridas prontamente.  Pide consejo a líderes de tu iglesia y busquen la restauración matrimonial; si tu esposo no es creyente, ora mucho por él, por su corazón y mujer, clama a Dios por sabiduría y el momento adecuado para confesarlo y si es necesario decirlo o esperar. (Efesios 4:32)

3.      Cuida tu mente, tus ojos, aún tus palabras. Y comienza a llenarte con la Palabra de Dios; nada como ella para darte vida y recordar todo lo hermoso que ha hecho Dios contigo. (Salmo 119:25-32)

4.      Aléjate de todo aquello que pudiera hacerte recordar o regresar; no traigas a memoria las cosas pasadas, elimínalas de tu mente, de tu vida y levántate en victoria. Pierde contacto con esa persona, aléjate de la tentación, huye del pecado, bendícelo pero no vuelvas más, o por lo menos hasta que estés bien cimentada en la fe, en Cristo.

5.      Mantente en la voluntad de Dios, en Su camino. No te alejes ni a diestra ni siniestra de Él, y camina sabiéndote perdonada, amada y sin ganas de volver atrás.


Tus ojos miren lo recto,
Y diríjanse tus párpados hacia lo que tienes delante.
 Examina la senda de tus pies,
Y todos tus caminos sean rectos.
No te desvíes a la derecha ni a la izquierda;
Aparta tu pie del mal.


Proverbios 4:25-27




Renovada en Su Gracia



Karla


miércoles, 17 de junio de 2015

De vida o muerte Parte 2 {¿Valoramos su presencia?}





Días atrás te compartía de lo peligroso que es no tener la presencia de Dios en nuestra vida, y hoy hablaremos de un tema que también es de vital importancia.


¿Qué pasa cuando lo tenemos y no le valoramos? ¿Es posible? ¿Tú qué crees?


Leo 1 Samuel  desde hace unas semanas y lo vuelvo a leer porque cada vez que lo hago entiendo cosas que no había entendido y me hacen reflexionar y el querer más de Dios y mejorar para Él.


Por ejemplo, en el capítulo 12 cuando el profeta Samuel habla con el pueblo de Israel y les dice que ha sido un hombre íntegro delante de Dios y de los hombres, esto derivado a su temor de Dios y el saber el poder que tiene. Les hace saber que no hay nadie más poderoso que Dios para cuidarles, guiarles y rescatarles; les recuerda todas las veces que Dios usaba a algún varón, para guiarles pero, el poder lo tenía Dios.


Les recuerda también que cada vez que los rescataba, ellos se perdían por ir detrás de ídolos, o por confiar en ellos mismos y, ¿sabes qué? Hasta por creer que Dios no les veía, huían de su presencia. Y piden un rey para ellos cuando se vieron acorralados.



Y habiendo visto que Nahas rey de los hijos de Amón venía contra vosotros, me dijisteis: 
No, sino que ha de reinar sobre nosotros un rey; siendo así que Jehová vuestro Dios era vuestro rey. 
Ahora, pues, he aquí el rey que habéis elegido, el cual pedisteis; 
ya veis que Jehová ha puesto rey sobre vosotros.

1 Samuel 12:12-13



Dios les había dado a  Saúl por rey en Israel, sin embargo Samuel, (el profeta) les hace ver que no era necesario, Dios es suficiente. Pero el pueblo rechazó el gobierno de los jueces y buscaban un rey, pero el deseo de ellos era ser como las otras naciones, desechando así el reinado de Dios.



Y le dijeron: He aquí tú has envejecido, y tus hijos no andan en tus caminos; 
por tanto, constitúyenos ahora un rey que nos juzgue, como tienen todas las naciones.
Pero no agradó a Samuel esta palabra que dijeron: Danos un rey que nos juzgue.  
Y Samuel oró a Jehová. Y dijo Jehová a Samuel: Oye la voz del pueblo en todo lo que te digan;
 porque no te han desechado a ti, sino a mí me han desechado, para que no reine sobre ellos.

1 Samuel 8:5-7



Eso fue una decisión equivocada, y tristemente hoy en día en la vida de muchas personas sigue siendo una realidad pues, la confianza la tienen en los hombres y no en Dios al 100%. Necesitamos mujer, ser fieles a Dios, obedientes a Él, depositar nuestra confianza solo en Él y claro, habrá guía de algún otra persona pero, no suplanta nunca el lugar, la importancia ni el poder de Dios. Debemos ser agradecidas con todo lo que Él nos da, Él es suficiente.



¿Qué nos pide?


Si temiereis a Jehová y le sirviereis, y oyereis su voz, y no fuereis rebeldes a la palabra de Jehová, y si tanto vosotros como el rey que reina sobre vosotros servís a Jehová vuestro Dios, haréis bien. Más si no oyereis la voz de Jehová, y si fuereis rebeldes a las palabras de Jehová, la mano de Jehová estará contra vosotros como estuvo contra vuestros padres.

1 Samuel 12:14-15



¿Sabes? El alejarse de Dios y confiar más en un hombre, fue como decirle a Dios “Ya no te necesitamos” el rey que esté a nuestro mando nos librará de todo lo que nos acontezca… veamos, ¿en nuestra vida lo hemos hecho? ¿Cuántas veces acudes primero a una sesión con terapeutas en lugar de la oración? ¿Cuántas veces nos tomamos una pastilla contra el dolor en lugar de ir a buscar sanidad divina? ¿Cuántas veces confiamos nuestros hijos a las autoridades en lugar que a Dios mismo? ¿Cuántas veces recurrimos al divorcio, en lugar de ir con aquél que nos unió? ¿ Cuántas veces vamos a buscar consejería con alguien, en lugar de leer y escudriñar su Palabra? ¿Delegamos nuestra oración a otros, en lugar de orar por nosotras mismas? Suplantamos el lugar de honra y todopoderoso de Dios, por simples mortales.


Samuel les mostró el poder de Dios con algo sobrenatural, llovió cuando no era tiempo de lluvia ( 1 Sam 12:16-18) hoy tal vez no veas algo como eso, pero voltea a ver todo lo que ha hecho Dios por ti, mira a tu esposo quien te ama a pesar de tus errores, mira a tus hijos que te aman y crecen cada día en el Señor, mira tú alacena y verás que siempre hay algo que comer, mira la sanidad que tienes así sea por fe, mira cuán bueno ha sido nuestro Dios contigo y conmigo. ¿Por qué no buscarle y estar con Él sin suplantarle? Para estar bien en nuestra vida Sólo Él es suficiente, teniéndolo a Él, su reino en nosotras y en nuestro hogar, todo será añadido. (Mat 6:33)


Samuel les dijo:

Y Samuel respondió al pueblo: No temáis; vosotros habéis hecho todo este mal; pero con todo eso no os apartéis de en pos de Jehová, sino servidle con todo vuestro corazón.  No os apartéis en pos de vanidades que no aprovechan ni libran, porque son vanidades. Pues Jehová no desamparará a su pueblo, por su grande nombre; porque Jehová ha querido haceros pueblo suyo.

1 Samuel 12:20-22



No te apartes mujer, ni por costumbre, ni por curiosidad, ni por creer que puedes hacerlo sin que pase algo, no te apartes, mantente distante de todo aquello que pudiera tomar el lugar de Dios, recuerda que todo es lícito, pero no todo conviene ¿Glorifica a Dios? ¿Te acerca a Cristo? Si no… huye de ello.



Y por último, Samuel les dijo:

Así que, lejos sea de mí que peque yo contra Jehová cesando de rogar por vosotros;
 antes os instruiré en el camino bueno y recto. 
Solamente temed a Jehová
Y servidle de verdad con todo vuestro corazón,
Pues considerad cuán grandes cosas ha hecho por vosotros.

1 Samuel 12:23-24




Convirtámonos en esas mujeres que oran y velan por los nuestros, enseñémosle a servir a Jehová, amarle y temerle, hagámoslo por amor a Él y por gratitud.


Mi anhelo es que tú y yo seamos como la mujer descrita en Tito 2:3-5


Las ancianas asimismo sean reverentes en su porte; no calumniadoras, no esclavas del vino, 
maestras del bien; que enseñen a las mujeres jóvenes a amar a sus maridos y a sus hijos, 
 a ser prudentes, castas, cuidadosas de su casa, buenas, 
sujetas a sus maridos, para que la palabra de Dios no sea blasfemada.




Renovada en Su Gracia


Karla


Artículo Anterior  {De vida o muerte Parte 1}

lunes, 15 de junio de 2015

*Renovada*Fortalecida*Plena* {Presentación libro}





¡Hola! ¿Cómo estás? Yo estoy muy contenta y agradecida con Dios porque después de mucho tiempo de orar y planear con Él, por fin sale a la venta el libro


Soy Mujer de Valor

*Renovada*Fortalecida*Plena*


Todas pasamos por un proceso desde que nuestro Señor Jesucristo nos encuentra y nos llama a seguirle.

Tenemos una transformación día a día, pero  ¿Qué pasa con el paso del tiempo? Muchas ocasiones nos adentramos a orar por las necesidades de otros, las del esposo, las de los hijos, del hogar, del empleo, de los padres… ¿y nosotras? ¿Acaso nos damos un tiempo a solas con Dios? ¿Esa comunión de Padre e hija?


Este libro es a  base de mucha oración, es un libro donde encontrarás 40 días de oración específica por ti, por tus necesidades espirituales y personales, son 40 días en camino a la renovación de ti misma, a vivir fortalecida en Dios y a encontrar la plenitud espiritual.


Son 40 días que buscamos la renovación espiritual que comprenda toda una vida y, ¿Qué mejor que la oración para cumplir tal fin?


Te invito a que lo leas, a que te adentres en la oración y que seas una mujer Renovada, Fortalecida y Plena…

Desde ya quiero agradecerte todo el apoyo que me has brindado y que brindas a este proyecto. Si tú como yo anhelas un toque fresco con Dios y una renovación total en ti, tienes que leer este libro y dejarte guiar por el Espíritu Santo cada día mientras oramos juntas.


Vive Renovada, Fortalecida y Plena… una vida tal cual, nuestro amoroso Dios diseñó para ti.



Para adquirir el libro es sencillo, sólo sigue este enlace: Soy Mujer de Valor *Renovada*Fortalecida*Plena* lo encontrarás en amazon.  (nota: el precio es en pesos mexicanos ;) )


Otra cosa, si pasas por ahí y lo adquieres, mucho agradeceré dejes un comentario (review) para saber qué te ha parecido y cómo te ha ayudado en tu caminar con Dios.

Si no puedes ver el video da (clic aquí)






Mil gracias mujer y que sea de mucha bendición.


Renovada en Su Gracia



Karla

jueves, 11 de junio de 2015

Jueves de Gratitud {Por nuestro esposo}




Hoy es jueves de Gratitud, cada semana dedicaremos este tiempo para agradecer a Dios por algo en específico; esta ocasión será por nuestro esposo,  y si estás en espera de él también es válido, así que manos a la obra.


¿Cuántas veces agradecemos por nuestro esposo? De verdad, sé sincera y haz memoria de tus oraciones o de las veces que agradeces en el día y, piensa cuantas veces agradeces por él y en qué circunstancias.


Es muy sencillo dar gracias a Dios por el hombre maravilloso que tenemos, pero ¿y si es todo lo contrario a cuando nos casamos?  Porque seamos honestas, muchas veces la rutina, el cansancio, el tiempo que llevamos juntos, presiones, etc. pueden afectar el comportamiento de alguno de los dos o de ambos en muchos casos.



Cuéntame, ¿qué es lo que agradeces de tu esposo?


·        Su fidelidad (a Dios, a ti, a tu hogar)
·        Su amor
·        Su paciencia
·        Su entrega
·        Su diligencia
·        su dedicación a ti
·        su tiempo
·        ¿qué más?



¿Te cuesta trabajo agradecer por él? Es común en matrimonios en los que hubo mucho dolor, tal vez el príncipe con el que te casaste terminó por convertirse en humano y sus errores, lastimaron tu corazón, tal vez hubo violencia física o verbal, maltrato, desamor. Y todo eso impide que agradezcamos a Dios por su vida y que lo bendigamos.
Hoy seremos libres de todo ese sentir ¿sabes por qué? Porque necesitamos tener un corazón limpio y libre de rencor, un corazón que emane la paz de Dios al hablar y sea de bendición a quienes nos escuchan.



Perdona todo cuanto te hizo, y vuelve a perdonar y a perdonar hasta que al recordar todo eso, ya no tengas ese sentimiento de enojo o dolor, que lo puedas recordar como una experiencia que te hizo acercar a Dios.
Bendícelo. Aunque creas que no puedes hacerlo, hazlo. Estarás bendiciendo al hombre que es uno por contigo, al padre de tus hijos y al varón que por gracia de Dios algún día le servirá.


"Jehová te bendiga, y te guarde; Jehová haga resplandecer su rostro sobre ti, 
y tenga de ti misericordia; Jehová alce sobre ti su rostro, y ponga en ti paz."

Números 6:24-26


Haz una lista mujer de todas las cosas por las que agradeces su vida, y entrégalas a Dios en oración, podrías hacer una lista de las cosas que te desagradan y de igual forma entregarlas a Dios creyendo que por su gracia todas ellas serán transformadas por el Espíritu Santo y su fruto fluirá a través de tu esposo.



Es tu decisión orar y bendecir a quien es tu compañero para toda la vida, y vivir los beneficios de ello. Sé fuerte y valiente, mujer.


Te bendigo en el nombre de Jesús.



Karla.


Artículo escrito para Unidos Radio


Escribe tu correo electrónico:


Delivered by FeedBurner

miércoles, 10 de junio de 2015

De Vida o Muerte parte 1 {Sin su presencia, nada somos}





Hace una semana que he estado leyendo 1 Samuel y no podía avanzar de los no capítulos 4 al 6, parecía que necesitaba aprender algo de esos 3 capítulos que no había entendido aún. Vez tras vez lo leía y el domingo en la reunión ese fue el tema. Supe no sólo que era Dios hablándome puntualmente sino que, era necesario compartirlo con todas ustedes porque es de vida o muerte.

Antes de la venida de Cristo, en el Antiguo Testamento, la presencia de Dios estaba en el arca del pacto que habían  construido según las características que el mismo Dios les había encomendado hacer. No cualquiera tenía acceso al Padre, sólo el sumo sacerdote que tenía entrada una sola vez al año para solicitar el perdón de sus pecados (levítico 16:11). Todos sabían que la gloria de Dios estaba en ese lugar, y era preciado para los Israelitas y terror para sus enemigos.

Llama mi atención el capítulo 4 donde Israel se enfrenta en batalla contra los filisteos, increíblemente fueron derrotados, al regresar al campamento los ancianos decidieron traer el arca del pacto desde Silo, lugar en el cual había estado desde años atrás. Acordaron que debían traerla para que les ayudara a vencer a los filisteos.


Cuando volvió el pueblo al campamento, los ancianos de Israel dijeron:
¿Por qué nos ha herido hoy Jehová delante de los filisteos?
Traigamos a nosotros de Silo el arca del pacto de Jehová,
Para que viniendo entre nosotros nos salve de la mano de nuestros enemigos.

1 Samuel 4:3


Hay 2 cosas que llaman me hacen reflexionar; uno es que ellos sabían que sin la presencia de Dios no tenían ni lograrían nada, y dos es que, me hace pensar en los momentos en que sólo buscamos a Dios para obtener algún beneficio, en las pruebas y luchas, en la angustia pero ¿y cuando todo está bien? ¿Dejamos olvidado a Dios en algún lugar como Silo, lejos de nosotras?

Cuando llegó el arca al campamento fue tal la alegría que gritaron tan fuerte que la tierra tembló ¿te imaginas? El arca tipifica la presencia de Dios ¿Cómo actuamos ante su presencia? Que lo santo no se vuelva común en nuestra vida, demos a Dios el lugar de honra que tiene, nuestra alegría  por ella debe ser desde dentro.



Cuando los filisteos oyeron la voz de júbilo, dijeron: ¿Qué voz de gran júbilo es esta en el campamento de los hebreos? Y supieron que el arca de Jehová había sido traída al campamento.  Y los filisteos tuvieron miedo, porque decían: Ha venido Dios al campamento. Y dijeron: ¡Ay de nosotros! pues antes de ahora no fue así. ¡Ay de nosotros! ¿Quién nos librará de la mano de estos dioses poderosos? Estos son los dioses que hirieron a Egipto con toda plaga en el desierto.

1 Samuel 4:6-8



¿Qué o quiénes te hacen la guerra en tu vida? ¿Enfermedades, vicios, falta de perón, orgullo, miedos, familia inconversa, hábitos ocultos? Todo eso que te pudiera detener de llegar al lugar donde Dios desea que estés no debería ser un problema si acaso está la presencia de Dios. Todo aquello debería “temblar” ante la presencia de nuestro Dios.

Sin embargo, en la historia cuenta que los israelitas aún con el arca perdieron la batalla, y no solo eso sino que la robaron también. ¿Te imaginas? Quedarte sin la presencia de Dios debería ser motivo de alerta, de alarma en nuestra vida.

         Al leerla me preguntaba ¿por qué perdieron si tenían la presencia de Dios entre ellos? y se me venían a la mente respuestas tales como:

·        No buscaban una comunión con Dios hasta tener un problema, es como minimizar la importancia de su presencia en nuestro diario vivir.
·        En su urgencia buscan su presencia, es como poner el en altar de lo importante solo lo urgente.
·        Sus enemigos reconocían el poder de Dios y se esfuerzan para hacerlos caer. Me hace recordar que cuando más busco de Dios, las pruebas son más fuertes.


Sin Dios nada somos, eso debe estar presente en nuestra mente y nuestro corazón, y honrar su presencia. ¿No tiembla tu corazón al pensar que tal vez la presencia de Dios pudiera ya no estar en ti?


Hoy quiero detenerme aquí, mujer es necesario que pidamos a Dios que nos examine, que examine nuestro corazón para saber si acaso nuestras acciones, actitudes o estilo de vida están enfocadas en otras cosas que no sea Su Presencia

Es necesario reconocer si aún es lo más importante en nuestra vida, si lo buscamos por amor, o si solo acudimos a Él cuando las presiones de la vida, las luchas diarias son invencibles en nuestra fuerza.


¿Cuánto anhelas la presencia de Dios?


En su Gracia


Karla


La segunda parte en el próximo artículo. Recibe bendiciones mujer.

¡únete a la comunidad instagram!

Licencia Creative Commons
Este blog y todo su contenido gráfico y escrito está protegido por derechos de autor bajo Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

¡Suscríbete a mi canal!

Blogging tips