miércoles, 10 de junio de 2015

De Vida o Muerte parte 1 {Sin su presencia, nada somos}





Hace una semana que he estado leyendo 1 Samuel y no podía avanzar de los no capítulos 4 al 6, parecía que necesitaba aprender algo de esos 3 capítulos que no había entendido aún. Vez tras vez lo leía y el domingo en la reunión ese fue el tema. Supe no sólo que era Dios hablándome puntualmente sino que, era necesario compartirlo con todas ustedes porque es de vida o muerte.

Antes de la venida de Cristo, en el Antiguo Testamento, la presencia de Dios estaba en el arca del pacto que habían  construido según las características que el mismo Dios les había encomendado hacer. No cualquiera tenía acceso al Padre, sólo el sumo sacerdote que tenía entrada una sola vez al año para solicitar el perdón de sus pecados (levítico 16:11). Todos sabían que la gloria de Dios estaba en ese lugar, y era preciado para los Israelitas y terror para sus enemigos.

Llama mi atención el capítulo 4 donde Israel se enfrenta en batalla contra los filisteos, increíblemente fueron derrotados, al regresar al campamento los ancianos decidieron traer el arca del pacto desde Silo, lugar en el cual había estado desde años atrás. Acordaron que debían traerla para que les ayudara a vencer a los filisteos.


Cuando volvió el pueblo al campamento, los ancianos de Israel dijeron:
¿Por qué nos ha herido hoy Jehová delante de los filisteos?
Traigamos a nosotros de Silo el arca del pacto de Jehová,
Para que viniendo entre nosotros nos salve de la mano de nuestros enemigos.

1 Samuel 4:3


Hay 2 cosas que llaman me hacen reflexionar; uno es que ellos sabían que sin la presencia de Dios no tenían ni lograrían nada, y dos es que, me hace pensar en los momentos en que sólo buscamos a Dios para obtener algún beneficio, en las pruebas y luchas, en la angustia pero ¿y cuando todo está bien? ¿Dejamos olvidado a Dios en algún lugar como Silo, lejos de nosotras?

Cuando llegó el arca al campamento fue tal la alegría que gritaron tan fuerte que la tierra tembló ¿te imaginas? El arca tipifica la presencia de Dios ¿Cómo actuamos ante su presencia? Que lo santo no se vuelva común en nuestra vida, demos a Dios el lugar de honra que tiene, nuestra alegría  por ella debe ser desde dentro.



Cuando los filisteos oyeron la voz de júbilo, dijeron: ¿Qué voz de gran júbilo es esta en el campamento de los hebreos? Y supieron que el arca de Jehová había sido traída al campamento.  Y los filisteos tuvieron miedo, porque decían: Ha venido Dios al campamento. Y dijeron: ¡Ay de nosotros! pues antes de ahora no fue así. ¡Ay de nosotros! ¿Quién nos librará de la mano de estos dioses poderosos? Estos son los dioses que hirieron a Egipto con toda plaga en el desierto.

1 Samuel 4:6-8



¿Qué o quiénes te hacen la guerra en tu vida? ¿Enfermedades, vicios, falta de perón, orgullo, miedos, familia inconversa, hábitos ocultos? Todo eso que te pudiera detener de llegar al lugar donde Dios desea que estés no debería ser un problema si acaso está la presencia de Dios. Todo aquello debería “temblar” ante la presencia de nuestro Dios.

Sin embargo, en la historia cuenta que los israelitas aún con el arca perdieron la batalla, y no solo eso sino que la robaron también. ¿Te imaginas? Quedarte sin la presencia de Dios debería ser motivo de alerta, de alarma en nuestra vida.

         Al leerla me preguntaba ¿por qué perdieron si tenían la presencia de Dios entre ellos? y se me venían a la mente respuestas tales como:

·        No buscaban una comunión con Dios hasta tener un problema, es como minimizar la importancia de su presencia en nuestro diario vivir.
·        En su urgencia buscan su presencia, es como poner el en altar de lo importante solo lo urgente.
·        Sus enemigos reconocían el poder de Dios y se esfuerzan para hacerlos caer. Me hace recordar que cuando más busco de Dios, las pruebas son más fuertes.


Sin Dios nada somos, eso debe estar presente en nuestra mente y nuestro corazón, y honrar su presencia. ¿No tiembla tu corazón al pensar que tal vez la presencia de Dios pudiera ya no estar en ti?


Hoy quiero detenerme aquí, mujer es necesario que pidamos a Dios que nos examine, que examine nuestro corazón para saber si acaso nuestras acciones, actitudes o estilo de vida están enfocadas en otras cosas que no sea Su Presencia

Es necesario reconocer si aún es lo más importante en nuestra vida, si lo buscamos por amor, o si solo acudimos a Él cuando las presiones de la vida, las luchas diarias son invencibles en nuestra fuerza.


¿Cuánto anhelas la presencia de Dios?


En su Gracia


Karla


La segunda parte en el próximo artículo. Recibe bendiciones mujer.

4 comentarios:

  1. Es muy importante Lo que dices, gracias a Dios porque lo buscamos para darle siempre gracias y no solamente para pedir su ayuda. Gracias por compartir y precisamente hoy mi pastor me dijo que leyera ese libro y con tu publicación me queda mas que claro que tengo que comenzar ya. Dios les bendiga

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    Respuestas
    1. gracias a Dios +admin un abrazo y que Dios te siga guiando y bendiciendo!!

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    2. gracias a Dios +admin un abrazo y que Dios te siga guiando y bendiciendo!!

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  2. Es muy importante Lo que dices, gracias a Dios porque lo buscamos para darle siempre gracias y no solamente para pedir su ayuda. Gracias por compartir y precisamente hoy mi pastor me dijo que leyera ese libro y con tu publicación me queda mas que claro que tengo que comenzar ya. Dios les bendiga

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