lunes, 27 de julio de 2015

4 armas para defender tu hogar




Todos los días estamos en una lucha espiritual.
Debemos estar consientes de que en los aires de esta tierra, se encuentran espíritus de maldad.
La Biblia menciona esto en Efesios 6:10



Porque no tenemos lucha contra sangre y carne,
sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores
de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad
en las regiones celestes.



Esto es una realidad en nuestros días, pero también es cierto que nuestro Dios no nos ha dejado desprotegidas contra  ello sino que, nos menciona que Él es nuestra fuerza y nos da armas especiales para hacerle frente a las asechanzas del enemigo.


Por lo demás, hermanos míos, fortaleceos en el Señor,
y en el poder de su fuerza. Vestíos de toda la armadura de Dios,
para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo.

Efesios 6:10-11


En otra ocasión hablaremos de la armadura de Dios pieza por pieza, pero hoy quiero hablar del papel que tú y yo tenemos en nuestro hogar. Habla de esto con tu esposo pues, es responsabilidad de ambos el salvaguardar el hogar; mira que he visto en muchas ocasiones como es que el varón delega esa responsabilidad a la mujer; nosotras somos quienes nos levantamos a orar por la familia, quienes estamos más al pendiente del crecimiento espiritual de cada uno de nuestros hijos y del esposo también. Es un privilegio mujer, y sé que amas tanto como yo esa oportunidad de levantar a la familia en oración, sin embargo necesitamos orar aún más por que nuestro esposo sea quien tome ese papel e imparta bendición al hogar. Si tu esposo también lo hace ¡Que bendición, oremos y apoyémosle también!


Si supieras que una guerra se ha desatado en contra de ti y de tu familia, ¿qué harías? ¿A quién acudirías? ¿Dónde esconderías a tus hijos? ¿Pelearías o huirías?


Subió destruidor contra ti; guarda la fortaleza, vigila el camino,
Cíñete los lomos, refuerza mucho tu poder.

Nahúm 2:1


Guarda la Fortaleza

En tiempos antiguos, los pueblos o familias construían fortalezas para guardarles; el principal objetivo era mantener a salvo al ejército o las tropas que estaban listas para defender a quienes estuvieren dentro.
Eran construidas altas, con muros fuertes para impedir que fueran derribadas y dejar vulnerables tanto al pueblo como a las tropas. ¿Cuál es nuestra principal fortaleza? Nuestro Dios...  debemos sacar fuerzas de Él cuando nosotras creamos que ya no podemos más, debemos confiar en su gran poder. ¿Y cómo guardo esa fortaleza? ¿Cómo me mantengo firme en ella?  Amando su Palabra… Conociéndola, leyéndola todos los días, atesorándola en nuestro corazón, memorizando versículos, creyendo en ella, viviéndola.
Visualízalo así, tu hogar esta en el centro de una fortaleza que está cimentada y construida con la Palabra de Dios, en ella encuentras poder, autoridad, salvación, sanidad, todas las maravillas que nuestro  Dios ha hecho por nosotras se encuentran ahí escritas, pero si no la conocemos no sabremos de que nos está protegiendo y cómo usar cada arma que nos proporciona en ella. Tú eres quien está situada en lo alto de esa fortaleza vigilando los alrededores ¿Te subirías a un muro que no conoces si es firme? Necesitamos estudiar y guardar esa fortaleza que es la que nos lleva a conocer a nuestro Dios.


Vigila el camino

Eres un atalaya de tu hogar, nadie estará más interesado en el bienestar de tu hogar, que tú misma al lado de tu esposo y cimentados en Dios.
¿Cómo vigilar el camino? En otras ocasiones hemos hablado acerca de sólo tener en casa cosas, música, películas, etc. que glorifiquen a Dios, y así mismo de actuar de manera íntegra, de llevar una vida como Dios lo pide ¿sabes por qué? Porque debemos vigilar el camino de nuestros hijos. ¿Hacia donde están dirigiendo sus pasos? ¿Qué decisiones están tomando? ¿Les estorbamos el pecado o somos permisivas? Ahora, nosotras los guiamos ¿qué pasa si tú y yo no vigilamos nuestro propio camino? Los estaremos llevando a la perdición también. Seamos sabias, vigilemos el camino por el que andamos, las palabras que decimos, todo aquello que declaramos con nuestra boca porque somos guía de ellos.

Cíñete los lomos

Debemos ser firmes, ceñirnos los lomos quiere decir tomar la decisión de a quien vamos a servir, ser firmes en lo que vamos a hacer a partir de ahora. Ya conocemos la Palabra de Dios, poco o mucho pero, tenemos conocimiento de lo que agrada y lo que desagrada a Dios ¿por qué seguir postergando el tiempo para dejar las cosas que desagradan a Dios? Vamos a ceñirnos los lomos este día mujer, y decidir a quién vamos a servir. Mira a tu alrededor  ¿No vale la pena que demos todo a Dios por tener una vida conforme el la diseñó? ¡Claro que sí! Nuestros hijos lo valen, nuestro matrimonio lo vale, nuestro esposo lo vale, tú y yo lo valemos, valemos la Sangre de Cristo.


Refuerza Mucho Tu Poder


Fortaleceos en Jehová y en el poder de su fuerza… Mujer, sólo Dios puede darnos la fuerza cuando creemos que ya no hay solución, cuando vemos que vienen ejércitos en nuestra contra y de pronto nos sentimos solas, cubriendo un hogar junto a nuestro esposo; el nos da la fuerza cuando vemos que los caminos de nuestros hijos no son los correctos y que cada vez se desvían más, Él nos da la fuerza cuando nuestro esposo nos abandona, cuando nuestros hermanos nos rechazan, cuando la gente en la que confiamos nos traiciona. Él nos da la fuerza cuando lo que estamos haciendo, a todo el mundo le pareciera ser en vano.


Guardemos la Palabra de Dios
Cuidemos nuestra vida e integridad delante de Dios
Decidamos seguir y servir a Cristo
Fortalezcámonos en Dios para vencer.

Porque la recompensa es grande…



Porque Jehová restaurará la gloria
Nahúm 2:2



En Su Gracia

Karla

No hay comentarios:

Publicar un comentario

¡únete a la comunidad instagram!

Licencia Creative Commons
Este blog y todo su contenido gráfico y escrito está protegido por derechos de autor bajo Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

¡Suscríbete a mi canal!

Blogging tips