miércoles, 20 de enero de 2016

Las cuentas deberán estar en ceros {Viaja Ligera}

    


Tal vez te hayas visto en la necesidad de pedir prestado dinero, materia prima o servicios. Tal vez eres una mujer que usa mucho su tarjeta de crédito. ¿Te alcanza para solventar todos tus gastos? Vivimos en una cultura donde las tarjetas de crédito se otorgan a cualquiera que tenga más de 18 años. Hace apenas unos días recibí un documento que me felicitaba por tener una tarjeta de crédito autorizada, jamás la solicité y por supuesto la rechacé.


En México hay gran cantidad de tiendas departamentales que venden a crédito, abonos chiquitos pero con un tiempo de vida del crédito excesivo. No tiene caso perder la paz por no tener con que liquidar algo que parecía bueno al principio. Hasta en esas cosas debemos pedir la dirección de Dios y saber si es sabio engancharnos con un crédito o no.







Comencé este tema mencionando las tarjetas de crédito, sin embargo muchos de nosotros no tenemos ese tipo de deudas, pero si deudas personales y gastos excesivos.



¿Cuántas veces hemos pedido prestado dinero, mercancías, servicios, etc. y no hemos pagado? Es nuestra responsabilidad hacerlo, si acaso no tienes la liquidez para hacerle frente a ellas, es bueno y cortés el hablar con tus acreedores y hacerles saber que por el momento no te es posible liquidar, puedes solicitar que te extiendan el plazo y comprométete a pagar lo antes posible.


No sabes las veces que tuvimos que hacerlo nosotros, pero gracias a Dios nos entendieron y es una bendición. No es bueno tener deudas, de hecho es penoso; sin contar la paz que te quitan al estar presionado por tener que pagarlo cuando tal vez tus finanzas siguen mal.


Hagamos lo posible por tener las cuentas deudoras en ceros.



Tal vez te pase lo mismo que nos sucedía a mi esposo y a mí, pensábamos que no nos alcanzaba con lo que ganábamos, que tal vez si nos pagaran un poco más, si tan solo pudiera conseguir otro empleo o si no estuviera todo tan caro, podríamos tener más dinero, menos deudas y vivir tranquilos.



Nada de eso es totalmente cierto, si analizamos bien lo que hacemos con el dinero que entra al hogar podemos darnos cuenta de que mal gastamos. No es que no nos alcance, lo usamos mal.



Por ejemplo, si te propongo que hagamos un diario de gastos al día dime ¿En qué crees tú que lo gastes mal? Tal vez diariamente tomas refresco, o diariamente te comes un chocolate o un café de autoservicio o algo que lo tienes ya como costumbre.



Si lleváramos un diario de gastos, fácilmente nos daríamos cuenta que en realidad no es que no nos alcance, vamos dejando peso a peso en cosas que realmente no necesitamos, pero si queremos. Yo no necesito comer un chocolate diario para estar saludable, pero si quiero comerlo todos los días porque me gustan mucho. Saqué la cuenta de cuánto gasto en esos “gustitos” diarios y me topé con la realidad de que el costo mensual de ello,  excede a la mensualidad del diplomado teológico que quiero tomar. ¿Te das cuenta? No es que no nos alcance, a veces no sabemos cómo gastarlo.



Si sacamos las cuentas de nuestros gastos que no son indispensables, los que hacemos con nuestros hijos y en familia ¿cuánto tendríamos a fin de mes? Tal vez comprar un paquete de galletas, un refresco en lata, un chocolate, unos cacahuates y un mazapán para cuando salimos a caminar no parezca un gasto excesivo al día, ¿y al mes?









Ahora que lo vemos así, nos podemos dar cuenta de que para salir de deudas no es necesario cambiar de empleo, encontrar otro de medio tiempo,  sacarse la lotería, recibir una herencia o ganar mucho más de lo que ganamos ahora. Basta con cambiar nuestra forma de pensar, de gastar y centrarnos en qué es lo que realmente necesitamos comprar y no lo que “creemos es necesario” comprar.



Trata de ver que no todo lo que está en oferta, ¡es una oferta! Si compras un artículo hoy que está en oferta pagándolo con tu tarjeta de crédito, al noveno mes te darás cuenta que ya no es oferta si sigues pagando el 30% de interés.


Antes de realizar cualquier compra pregúntate: “¿Realmente lo necesito o sólo lo quiero?” empieza poco a poco, paso a paso, toma decisiones correctas en este momento para que en un futuro las gratificaciones sean mayores y puedas viajar ligera, libre de deudas.
                                                                



En Su Gracia


Karla




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6 comentarios:

  1. Woooo que tema. Gracias Karla. Son nuestras malas decisiones. Eso demuestra mi falta de sabiduría, pero aveces no están los recursos y es fácil comprar algo con crédito. Estamos en el mundo del consumismo.

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    1. siii Karen :( tal vez si usamos las TdC lo ideal sería que pagaramos al mes, para evitar los intereses y gastar de más ¿no crees? Un abrazo!

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  2. Muy buen tema tenemos que aplicarnos a ser más diligentes y buscar la sabiduría de Dios
    Yo ya pase por eso y es muy angustiante gracias a Dios me puso los medios de gracia y pude salir de mi desorden

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    1. si, coincido contigo, quitan la paz las deudas! un abrazo!

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  3. Muy buen tema tenemos que aplicarnos a ser más diligentes y buscar la sabiduría de Dios
    Yo ya pase por eso y es muy angustiante gracias a Dios me puso los medios de gracia y pude salir de mi desorden

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