viernes, 4 de marzo de 2016

Un amor sin límite {Efesios}




Anteriormente hablamos de Pablo como un hombre que oraba continuamente,  que conocía el poder de la oración y la dependencia de Dios. Hoy terminamos de estudiar  el capítulo 3 de la carta a los Efesios y Pablo nos muestra la forma en que oraba y agradecía a Dios por la vida de las personas y de su crecimiento espiritual.


Por esta causa doblo mis rodillas ante el Padre de nuestro Señor Jesucristo,  
de quien toma nombre toda familia en los cielos y en la tierra.

Efesios 3:14-15

Una actitud de reverencia a nuestro Dios, de saber que le pertenecemos, que ya no somos extrañas en el cielo pues nos ha adoptado. Tomamos su nombre no sólo nosotras sino también nuestra familia, a quienes han sido salvados aún desde antes de que la iglesia existiera, a todos aquellos que aún faltan por ser salvos también tomarán nombre como su familia porque el que santifica y los que son santificados, de uno son todos (Hebreos 2:11) ¡Qué maravilla ser hijos y parte de la familia de Dios! Actuemos, caminemos con esa convicción.


para que os dé, conforme a las riquezas de su gloria, el ser fortalecidos con poder en el hombre interior por su Espíritu;  para que habite Cristo por la fe en vuestros corazones, a fin de que, arraigados y cimentados en amor,  seáis plenamente capaces de comprender con todos los santos cuál sea la anchura, la longitud, la profundidad y la altura,  y de conocer el amor de Cristo, que excede a todo conocimiento, para que seáis llenos de toda la plenitud de Dios.

Efesios 3:16-19


Pablo oró para que os dé conforme a las riquezas de su Gloria:

1.      El ser fortalecidos con poder en el hombre interior por su Espíritu.
Continuamente oramos por sanidad física,  por fortaleza ante determinadas situaciones, por favores, etc., ¿Cuántas veces oramos para ser fortalecidas espiritualmente? Mujer, necesitamos orar por nuestro interior, recuerda la palabra que dice: “por tanto no desmayamos, antes aunque este nuestro hombre exterior se va desgastando, el interior no obstante se renueva de día en día” (2Cor 4:16). No descuidemos la parte espiritual de nuestra vida. Para vivir la vida cristiana necesitamos poder, el poder del Espíritu Santo para crecer espiritualmente en gracia y llegar a la madurez plena.


2.     Para que habite Cristo por la fe en nuestros corazones
¿Qué más hermosa oración por otros que pedir que Cristo habite en su corazón? Por la fe le recibimos, por fe creemos que vive y reina por los siglos, por fe confiamos en que habita en nuestro corazón; por fe tenemos una relación con Él, hablamos con Él, pedimos al Padre en su nombre y permanecemos en Él.
Cuando por fe creemos que le hemos recibido y que habita en nuestro corazón, nuestra vida no es la misma de antes, Él no vino a nosotras de visita sino que se ha quedado permanentemente en ti y en mí por medio del Espíritu Santo. Recuerda su palabra que dice: “Y el que guarda sus mandamientos, permanece en Dios y Dios en él. Y en esto sabemos que él permanece en nosotros, por el Espíritu que nos ha dado” (1 Juan 3:24)


3.     Para ser arraigados y cimentados en amor.
Pablo ora para que el creyente sea arraigado y cimentado en amor, para comprender la anchura, la longitud, profundidad y altura y de conocer el amor de Cristo que excede todo conocimiento para ser llenos de toda la plenitud de Dios.
Que esa sea nuestra oración también, por nosotras, por nuestra familia y por cada persona que cree en Jesús; que todos lleguemos a estar firmes en Cristo, a permanecer en Él y a conocer el grande e inmenso amor de Cristo.
Un amor que excede el conocimiento humano, pues es hasta que le conocemos que entendemos que tan inmenso es su amor que cubre todas las faltas, que perdona todos los pecados de la humanidad ¿cómo no compartir y orar por ese grande amor? Oremos para extender y de verdad vivir conociendo que el sacrificio de Jesús nos conecta con el Padre Celestial, según sus planes desde antes de la fundación del mundo y que se extiende hasta la eternidad.

Tan grande e inexplicable amor para la mentalidad humana, sólo ha de experimentarse a través del Santo espíritu, quien nos guía y nos revela tan grande amor, para ser llenos de toda esa plenitud de Dios a través del amor de Cristo.



Oremos con poder, confiando en que somos escuchadas, renovemos nuestra mente, busquemos ser fortalecidas espiritualmente.



Y a Aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder que actúa en nosotros,  a él sea gloria en la iglesia en Cristo Jesús por todas las edades, por los siglos de los siglos. Amén.

Efesios 3:20-21

No desmayes, Dios nos ha dado más de lo que podemos imaginar, más de lo que hemos pedido por su gracia, bondad, amor y misericordia.


En Su Gracia

Karla




Gracias por estudiar este hermoso capítulo conmigo, una disculpa enorme por estar ausente durante dos semanas, los planes del señor son diferentes a los nuestros y en ocasiones, nos mueve la agenda y nuestros compromisos para estar en quietud y mostrarnos cosas que a simple vista no son perceptibles.

Gracias por cada mensaje que me enviaron, por sus oraciones y sus muestras de cariño ¡Dios les bendiga y les guarde!


La próxima semana comenzamos el capítulo 4 de Efesios, estudiaremos la conducta y carácter de la iglesia ¡No te lo pierdas!




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