lunes, 1 de agosto de 2016

Bendiciendo a nuestros Hijos y Nietos







Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca, sino la que sea buena para la necesaria edificación, a fin de dar gracia a los oyentes.

Efesios 4:29

La lengua, un pequeño órgano tan difícil de domar, contamina todo el cuerpo y cambia el curso de nuestra vida. Nuestra manera de hablar debe mostrar que hemos sido cambiado desde por medio del Espíritu Santo, desde dentro tal cual nuestro Señor Jesucristo nos enseñó.



¿No entendéis que todo lo que entra en la boca va al vientre, y es echado en la letrina?
Pero lo que sale de la boca, del corazón sale; y esto contamina al hombre
Mateo 15:17-18 

En la Palabra de Dios, en el libro de los proverbios, en diversos versículos se nos muestra la diferencia entre un creyente transformado y alguien que no lo es.


Proverbios
10:6
12:18
14:3
15:28
10:11
12:19
15:2
18:21
10:31
13:2
15:4
21:23
10:20
13:3
15:14



Qué gran poder tenemos en la lengua, podemos dar vida y dar muerte. El libro de proverbios, que es un manual de vida, muestra de manera muy clara cómo es que habla una persona que deja guiar su habla por el Espíritu Santo al llenarse de Él y una persona que su corazón aún está dañado, lastimado o herido.

Nuestra lengua tiene poder porque somos hechas a imagen y semejanza de Dios, Dios habló y fue hecho. (Génesis 1) Jesús habló y fue desecho (Mateo 21:19) Él daba vida con su boca, hablaba bendición, edificaba y exhortaba a quienes le escuchaban.

Nuestra lengua debe ser usada para edificación y para bendecir a Dios, para levantar oración y exaltar su nombre tal cual se nos muestra en muchos de los Salmos.

Qué gran bendición proferir palabras que animen a quienes nos escuchan, dar vida a aquellos que su día es gris, ayudar a otros a encontrar la luz de Jesucristo a través de la Palabra que sale de nuestra boca y que es guiada por el dulce espíritu Santo.

Hablará mi lengua tus dichos,  porque todos tus mandamientos son justicia.Salmo 119:172 



Pero ¿Qué es bendecir?

En el hebreo Beraka significa: hablar bien, la entrega del poder, la entrega de la bondad y del favor de Dios a quienes son bendecidos.

Sabiendo eso ¿No crees que es importante, hermoso y una responsabilidad el bendecirlos?En la Biblia, el bendecir a otros siempre viene acompañado de la imposición de manos, los grandes patriarcas de la antigüedad bendijeron a sus hijos siguiendo el ejemplo de nuestro Dios en Génesis 1:28


¿Cómo podemos bendecir a nuestros hijos y nietos?

La Palabra de Dios en Marcos 10:13-16  RVC dice:


Llevaron unos niños a Jesús para que los tocara, pero los discípulos reprendieron a quienes los habían llevado.  Al ver esto, Jesús se indignó y les dijo: «Dejen que los niños se acerquen a mí. No se lo impidan, porque el reino de Dios es de los que son como ellos. De cierto les digo que el que no reciba el reino de Dios como un niño, no entrará en él.» Entonces Jesús tomó a los niños en sus brazos, puso sus manos sobre ellos, y los bendijo.


Vamos a bendecirlos todos los días, seamos tiernos y cariñosos con ellos, vamos a abrazarlos, a darles besos, a proferir palabras que les recuerden que son hijos del Dios eterno, que son amados y guardados por Dios. Recordémosle cuanto les amamos, cuanto les ama Dios y la identidad que tienen en Él.

Y también, vamos a bendecirnos a nosotras mismas, antes de vernos en el espejo y ver todas las imperfecciones que tenemos, demos gracias a Dios y bendigamos nuestro cuerpo, nuestra vida. Demos gracias a Dios porque somos sus hijas, somos victoriosas, somos ungidas por Dios, somos sanas, tenemos fuerza como las águilas, como el búfalo, somos como un árbol plantado a la orilla del río, Dios restaura nuestra salud y Él está con nosotras.


¿Qué palabras podemos decirles a nuestros hijos para que se sepan amados y bendecidos?

Necesitamos como padres a enseñarles a nuestros hijos y nietos a bendecirse ellos mismos, que se bendigan entre hermanos, entre primos porque el mundo les enseñará lo contrario.

Hablemos con ellos para que aprendan y entiendan el poder de la bendición y la protección de Dios, enseñémosles a hacerlo a través de la Palabra de Dios, tal  vez no el versículo textual ni la cita si son pequeños, pero si lo que la Palabra dice:

·        Soy amado.
·        Soy un hijo de Dios.
·        Vivo en victoria.
·        Tengo la paz de Dios.
·        Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.
·        Soy elegido por Dios.
·        He sido perdonado.
·        Dios está conmigo.
·        Él es mi fuerza.
·        Dios pelea mis batallas.
·        Dios cuida de mí y nunca duerme.

Desde hoy vamos a bendecirnos a nosotras mismas y a nuestros hijos y nietos conforme la Palabra de Dios, porque suficientes palabras negativas y maldiciones hemos escuchado y dicho a lo largo de nuestra vida. Ahora somos nuevas en Cristo, nuevas criaturas en Él.





Nuestra principal motivación al bendecirlos es para que el nombre de Dios sea glorificado, por eso escribamos esas bendiciones y expresemos verbalmente lo que Dios quiere que hablemos a nuestros hijos y nietos. Habla bendición a tu simiente, bendice su vida y a tus futuras generaciones en el nombre de Jesús.


Escuché una bendición que dio la Dra. Tere Alducin de Vida Nueva Para el Mundo y la comparto contigo:


Abraza a tus hijos hoy y diles:
Te pido perdón hijo mío por no haberte bendecido antes, eres una bendición a mi vida. Creo que tú serás de bendición para que otros conozcan de Jesús. Sé bendecido en el nombre de Jesús, estoy orgullosa de ti, Jesús tiene grandes planes para tu vida, sé bendecido con salud, sé bendecido con prosperidad, con la unción de Jesús, sé bendecido con amor, con creatividad, valentía, con habilidad, con abundancia, te bendigo con una voluntad fuerte para Jesús, con disciplina, con una magnífica familia. Dios bendiga las amistades de mis hijos. Hijo mío sé bendecido con ascensos y protección divina ante cualquier enfermedad, sé bendecido con un corazón obediente para Jesús, con actitud positiva en tu vida.
Eres bendito en la ciudad, bendito serás en el campo, bendito serás cuando entres y cuando salgas, bendita será toda la obra de tus manos y ella prosperará. Bendecido serás y nadie podrá quitarla en el nombre de Jesús. Bendito seas con la sanidad de todas las heridas de rechazo, bendito seas con la paz de Dios que sobrepasa entendimiento, bendito serás para quienes te conozcan, serás como un árbol plantado junto a corrientes de aguas, sé bendecido con la profundidad de entendimiento espiritual y que camines siempre muy cerca con Dios.

Gracias Padre porque son herencia tuya para tu gloria, bendice nuestra familia, nuestras relaciones, bendice nuestra iglesia y bendice a nuestros hijos en el nombre de Jesús, amén.

En Su Gracia

Karla





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2 comentarios:

  1. Que bendición haber encontrado esta pagina que Dios le bendiga y siga prosperandole en sabiduria

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    Respuestas
    1. amén Yan, mil gracias por saludar, Dios te bendiga y guarde! te mando un abrazo enorme!

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