miércoles, 10 de agosto de 2016

Reflexiones de una madre







Herencia de Jehová son los hijos… Somos quienes estamos formando a la siguiente generación. ¿te das cuenta de la gran responsabilidad que tenemos? A través de nuestra enseñanza, ejemplo, amor y dedicación a nuestros hijos, los estaremos guiando a su destino.





Te comparto una reflexión que me hizo meditar en lo que hacemos como madre. Somos bendecidas y afortunadas de tener a Dios con nosotras guiando a nuestros hijos.


Yo te di la vida, pero no la puedo vivir por ti.

Te puedo enseñar muchas cosas pero no te puedo forzar a aprender.

Te puedo mostrar el camino, pero no siempre puedo estar allí para guiarte.

Te puedo otorgar libertad, pero no puedo dar razón por ella.

Te puedo llevar a la iglesia, pero no puedo obligarte a creer.

Te puedo enseñar lo bueno y lo malo, pero no siempre puedo decidir por ti.

Te puedo comprar ropa hermosa, pero no te puedo hacer hermosa por dentro.

Te puedo ofrecer consejos, pero no puedo aceptarlos por ti.

Te puedo dar amor, pero no puedo imponértelo.

Te puedo enseñar a ser un amigo, pero no puedo obligarte a ser uno.

Te puedo enseñar a compartir, pero no te puedo forzar a ser generoso.

Te puedo enseñar a respetar, pero no puedo forzarte a mostrar honor.

Puedo afligirme por tus calificaciones bajas, pero no puedo dudar de tus maestros.

Puedo aconsejarte acerca de escoger amigos, pero no puedo escogerlos por ti.

Te puedo enseñar acerca del sexo, pero no puedo mantenerte puro.

Te puedo hablar de los hechos de la vida, pero no puedo construir tu reputación.

Te puedo prevenir acerca de tomar alcohol, pero no puedo decir NO por ti.

Te puedo amonestar acerca de las drogas, pero no puedo prevenir que las uses.

Te puedo hablar de metas grandiosas, pero no puedo realizarlas por ti.

Te puedo enseñar bondad, pero no puedo compelerte a ser benigno.

Te puedo advertir acerca de pecados, pero no puedo crear tu moral.

Te puedo amar como mi hijo o mi hija, pero no te puedo instalar en la familia de Dios.

Puedo orar por ti, pero no puedo obligarte a caminar con Dios.

Te puedo enseñar acerca de Jesús, pero no puedo hacer que a la fuerza sea tu salvador.

Te puedo enseñar a obedecer, pero no puedo obligarte a que Jesús sea tu Señor.

Te puedo aconsejar en cómo vivir, pero no puedo darte vida eterna.


Autor desconocido.




Gracias a Dios porque en Él encontramos dirección, fortaleza y amor para nuestra labor como madres. Te mando un abrazo y gracias por ser parte de las #MadresQueOran




En Su Gracia



Karla






Escribe tu e-mail y recibe las publicaciones directo a tu bandeja de entrada:

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Licencia Creative Commons
Este blog y todo su contenido gráfico y escrito está protegido por derechos de autor bajo Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
Blogging tips