viernes, 4 de noviembre de 2016

Tesalonicenses {Resumen semana 4}








¡Hola mujer! Hoy terminamos la semana 4 de este devocional de Tesalonicenses. ¿Cómo te ha ido en la lectura de su Palabra? Estoy segura que ha sido de bendición leer detenidamente esta carta. Hoy te comparto mis anotaciones acerca de los versículos que estudiamos esta semana. ¡Mil gracias por acompañarme!




Lectura del día lunes: 1 Tesalonicenses 5:12-15


Pablo ruega a los Tesalonicenses que sean considerados que reconozcan a quienes trabajan entre ellos, reconocer a los líderes, a quienes trabajan hombro a hombro con ellos, con nosotras, aquellos quienes están a nivel de siervos. Reconocer a quienes presiden, instruyen, dirigen y muestran la Palabra de Dios a los congregantes.


Tengamos en buena estima, amarles por su obra, no por su título, no por quienes son sino porque trabajan y sirven al Señor. Vivamos en paz, sin estar en discordia con nuestros líderes.


Pablo ruega a los tesalonicenses que le ayuden a amonestar a los ociosos, llama a que seamos de apoyo a los líderes para hablar con aquellos que no siguen reglas, quienes caminan fuera del orden.  A los de poco ánimo. Porque una de las características del cristiano es que las aflicciones del mundo Cristo las llevó en la cruz, los de poco ánimo necesitan de ayuda para llenarse de valentía y fortaleza en Cristo. A los débiles necesitamos ayudarles a que salgan adelante, necesitan oraciones para que ellos sean fortalecidos en Dios.


Nos hace un llamado a ser pacientes con todos. ¡Con todos! No solo con aquellos que son fáciles de amar y de ayudar. Necesitamos ser pacientes con los que son difíciles, los que no se dejan amar ni enseñar, ser pacientes con aquellos que no reciben el evangelio, ser pacientes y amorosos.


Y, por último, en el mundo se nos ha enseñado que “quien me la hace, me la paga” pero la Palabra de Dios dice lo contrario en este versículo “Que ninguno pague a otro mal con mal” no busquemos venganza, procuremos hacer el bien dentro y fuera de casa. Perdonemos, busquemos la paz con todos, arreglemos todo asunto pendiente con quienes tengamos que arreglarlo y busquemos a Dios



PARA REFLEXIONAR:

¿Qué es lo que Dios me está mostrando específicamente hoy? ¿Qué debo arreglar? ¿Con quién debo estar en paz? ¿Por quién debo orar que tenga poco ánimo, que esté débil en la fe?






Lectura del día martes: 1 Tesalonicenses 5:16-22

El gozo es una característica que debe distinguir al cristiano. Nosotras somos felices por tener a Dios. Él es la fuente de nuestro gozo, no las circunstancias, no lo que poseemos, no nuestro esposo. Es Dios quien a través de las penas o tristezas somos felices.


Hemos subestimado el tiempo de oración durante todo el día; nos hemos enfocado en el tiempo que hemos destinado para hacerlo cuando todo el día podemos hablar con Dios. ¿Qué nos impide hacerlo?


Orar NO se trata solo de un tiempo exclusivo, de estar de rodillas, de estar en un cuarto a solas. Eso es perfecto, sin embargo, orar es hablar con Dios. Tenemos la oportunidad de orar durante todo el día, y tal vez en lugar de estar escuchando novelas o programas de revista, podemos estar hablando con Dios mientras hacemos limpieza, conducimos el auto, nos bañamos, cocinamos, etc. Oremos en todo tiempo.


Demos gracias en todo. No dice “por” dice “en” todo. Es fácil ser agradecidas cuando las cosas van bien o cuando hemos recibido una bendición o la respuesta a una de nuestras oraciones. Aquí Pablo nos instruye a ser agradecidas en todo, cuando se nos ha quitado algo de parte de Dios, cuando no tenemos respuesta a nuestra oración, estando todo mal, etc.


Spurgeon escribió: Cuando el gozo y la oración están casados, el primer hijo es la gratitud.
Estemos gozosas, oremos sin cesar, seamos agradecidas con Dios porque esa es la voluntad de Dios.


No apaguéis al Espíritu. No reprimas el fuego del Espíritu Santo que mora en ti. El Espíritu Santo se expresa a través de nuestras acciones y actitudes, cuando hacemos lo contrario a lo que se nos enseña de Él, apagamos su fuego, damos pue a que la naturaleza carnal y pecaminosa salgan a flote extinguiendo su fuego.


No menospreciar la profecía. La Palabra de Dios, no menospreciemos la enseñanza que en ella encontramos, en estos tiempos se da que las personas han dejado de estudiar y escudriñar la Palabra por leer lo que otros han escrito. Dentro de la profecía que se habla entre los creyentes debemos tener mucho cuidado de no dar oído a cualquiera que se dice ser profeta porque como en Tesalónica, había quieres especulaban sobre el final de los tiempos. La palabra de Dios es la palabra profética más segura.


Examinarlo todo, retened lo bueno. Sobre todo, en estos tiempos donde la tecnología está de punta y donde la información la tenemos al alcance de un clic de mouse. Miles de sitios web que dicen y parecen ser cristianos y no lo son.


Aún dentro de las congregaciones pareciera todo bueno, pero, a la luz de la Palabra de Dios nos podemos dar cuenta que no todo lo que pensamos es bueno, o sea, necesitamos examinarlo todo y retener lo bueno. Aunque parezca inofensivo debemos abstenernos de todo aquello que va en contra de lo que Dios nos enseña.



PARA REFLEXIONAR:
¿El gozo es una característica en mi vida? ¿Oro durante todo el día o he minimizado eso? ¿Qué tan agradecida soy? ¿Amo y escudriño la Palabra como Dios me pide hacer? ¿Me tomo el tiempo para escuchar, analizar a la luz de la Palabra lo que llega a mí?







Lectura del día miércoles: 1 Tesalonicenses 5:23-28

Dios de paz, Él es nuestra paz. Nos aparte por completo, que sea Él quien nos guarde todo nuestro ser, espíritu, alma y cuerpo para cuando nuestro Señor Jesucristo vuelva. Que sea Él quien nos saque adelante y nos lleve a la victoria, que aprendamos a depender de Él y dejemos la autosuficiencia.


El que nos llama lo cumplirá, nos dejará la victoria. Pablo pide que oren por él y es una solicitud que deberíamos hacer nosotras, pedir apoyo a otros en oración porque solas no es sabio luchar.








Lectura del día jueves: 2 Tesalonicenses 1:1-3

Esta carta dirigida a los tesalonicenses, está escrita por Pablo en compañía de Silas y su compañero Timoteo. Silas llegó con Pablo a Tesalónica (Hechos 16:19-24) o sea que los tesalonicenses conocían a Timoteo. Pablo fundó esa iglesia en su visita a Tesalónica (Hechos 17:1-9) era una iglesia joven y el no estar con ellos le preocupaba a Pablo así que les escribe.

El típico saludo de Pablo nos deja ver que conocía el carácter de Dios. Nuestro deber es dar gracias a Dios por todos aquellos a quienes les hemos compartido de Cristo. Demos gracias porque están siendo fortalecidos y van creciendo en la fe, su amor y compañerismo va en aumento entre ellos.


PARA REFLEXIONAR:

¿Soy diligente al dar gracias a Dios por las personas a quienes les he compartido el evangelio? Tal vez no recuerde el nombre de todos, pero Dios sabe quiénes son. ¿Qué tanto doy gracias por ellos? ¿Soy diligente al acrecentar el amor y compañerismo entre los hermanos en Cristo


Lectura del día viernes: 2 Tesalonicenses 1:4-12
(Este resumen lo compartiré en conjunto con la semana entrante)









Feliz fin de semana mujer, te mando un abrazo enorme, Dios te bendiga y te guarde.




En Su Gracia


Karla




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