lunes, 12 de diciembre de 2016

Enseñemos a nuestros hijos a orar.







Hace unos 9 años acostumbraba a orar en mi habitación, cerraba la puerta con llave y me arrodillaba al lado de la camita de mi hijo Daniel. Él en aquél entonces tenía 2 años, prendía la televisión con volumen bajito para que no despertara con mi voz mientras oraba; para mi sorpresa, un día sentí “un bultito” a mi lado, era él arrodillado orando no hablaba mucho pero tenía sus manitas juntas y con los ojitos cerrados, algo susurraba.



A partir de ese día, cada mañana oraba junto a él, pero no me tomé el tiempo para enseñarle a orar. Él veía cómo su mamá oraba y lo hacía también. Con el paso del tiempo entré a trabajar y cambié mi horario de oración, oraba antes de que amaneciera o muy tarde por la noche y Dany dormía, cambié esa “rutina” que tenía con él y no me percaté del error que fue.



Daniel comenzó a orar por los alimentos, a dar gracias por sus padres y abuelos, orar antes de dormir junto a papá y los domingos con la maestra de la escuelita dominical, pero era guiado en las oraciones, le decíamos una oración y él la repetía.



Hoy a la distancia me doy cuenta que fue un error el haber dejado de orar con él. Ellos aprenden más del ejemplo que les demos que de lo “teórico”. Si ellos como niños reciben dirección en la oración siendo guiados por sus padres, aprenderán qué decir; pero si sus padres oran con ellos interesándose en sus peticiones, debilidades, sueños, preocupaciones, etc. Y no sólo guiándoles en la oración, ellos aprenderán que todos necesitamos a Dios, que todos somos pecadores, cometemos errores y que separadas de Dios, nada podemos hacer.



Nuestros hijos nos ven como lo más cercano a Dios, y es necesario que ellos aprendan que también pueden acercarse a Dios y ser escuchados; que aprendan la necesidad que todos los hijos de Dios tenemos por Él.


Mostrémosle a nuestros hijos la necesidad que tenemos de Cristo ¿Cómo? Aceptando nuestros errores, pidiéndole perdón a nuestro esposo cuando le hemos faltado al respeto delante de ellos, pidiendo perdón cuando en un momento de enojo hemos dicho o hecho algo que los pudo haber lastimado. No somos perfectas, necesitamos tanto de Dios y ellos deben saberlo también, llevemos nuestras luchas y debilidades delante de Dios en familia, así como nuestra gratitud y alabanza.



Enseñemos a nuestros hijos a orar, alabar y adorar a Dios; no por religiosidad, no por cumplir “un tiempo específico” no porque haya “una fórmula” para hacerlo, sino porque ellos aprenderán a depender de Dios, se les hará un hábito y con ello una necesidad.



Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego,
 con acción de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento,
 guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.

Filipenses 4:6-7




·        Enseñémosles a nuestros hijos que sus peticiones son importantes para Dios.
·        Orar no es sólo pedir.
·        Pueden orar en todo tiempo.
·        Que no hay lugar, ni una postura “especial” para hacerlo.
·        Enseñémosle que debemos ser agradecidos.
·        Enseñémosle que la oración es un privilegio y una necesidad de todo hijo de Dios.
·        Y a confiar en la soberanía de Dios.




SUS PETICIONES SON IMPORTANTES PARA DIOS.


Aquí tenemos una gran responsabilidad con ellos, debemos darle la importancia que necesitan nuestros hijos, porque recordemos que ellos compararán o asociarán la relación que tienen con nosotros, con su relación con Dios. Si nosotras no le damos la importancia a sus necesidades, peticiones, etc. Creerán que tampoco son importantes para Dios.


Hablemos con nuestros hijos, miremos sus ojos, busquemos tiempo a solas con cada uno de ellos e interesémonos en su vida, en lo que les preocupa lo que les causa temor, enojo, etc. Y con ello, animemos a cada uno a orar y entregar sus cargas (por pequeñas que parezcan) a Dios y ser consolados por nuestro Dios.



ORAR, NO ES SÓLO PEDIR.


Orar no es sólo pedir. Tal vez nos encontremos con una lista enorme de peticiones de nuestros hijos hacia Dios, peticiones de todo tipo.  Es importante que les ayudemos a entender que la oración también es gratitud, alabanza, adoración, súplica, arrepentimiento y buscar su perdón. ¡Qué hermosa labor nos ha sido dada!  Guiar a nuestros hijos al encuentro de Cristo.




ORAR EN TODO TIEMPO.


Sobre todo, cuando nuestros hijos son pequeños, que no esperen a llegar a casa para orar con nosotras o hasta la hora de la oración para comunicarse con Dios. Oremos con ellos en cualquier momento del día, que ellos sepan que no hay un horario específico para orar, que todo el tiempo Dios nos escucha, aun cuando oremos en nuestro pensamiento.



ORAR EN CUALQUIER LUGAR.


No sólo en casa, ni en la iglesia sino en cualquier lugar. Demos ejemplo y aprovechemos los lugares en los que convivimos con ellos para hacerlo. En el auto mientras vamos al colegio, a la entrada del super, cuando estamos guisando, cuando los bañamos, oremos cuando estamos lavando, cuando cortamos el césped, oremos cuando recibimos una llamada inesperada, cuando vamos al parque a jugar.


Podemos orar en cualquier lugar y eso debemos enseñarlo a nuestros hijos, no necesariamente hacer una oración de 15 o 30 minutos, sino una oración breve de gratitud, por su favor, de protección. Ellos deben saber que no necesariamente deben arrodillarse siempre. Podemos orar de pie, sentados, acostados, postrados; Dios nos escucha, eso es bueno enseñarles a nuestros hijos.




SER AGRADECIDOS.


Nos olvidamos muchas veces en enseñarles a ser agradecidos con Dios. Los llevamos a la tienda y antes de salir les recordamos “¿Cómo se dice?” – Gracias. Pero rara vez nos detenemos a enseñarles a ser agradecidos con Dios, por lo que nos ha dado, lo que nos ha quitado, por las sanidades, la salud, su provisión, su cuidado, su presencia, misericordia, etc.


Que ellos sean agradecidos en todo y por todo, en las buenas y en las malas. Y hay actividades que también podemos aplicar con ellos.


·        Tarjetas de gratitud
·        Diario de gratitud
·        Pizarrón de gratitud
·        Cada uno da 3 motivos para dar gracias ese día a la hora de cenar.



LA ORACIÓN ES UN PRIVILEGIO DE LOS HIJOS DE DIOS.


¿Qué mayor privilegio que el poder hablar con Dios? Gracias al sacrificio de nuestro Señor Jesucristo es que hoy podemos acercarnos al Padre, buscar su rostro y ser escuchados.









Enseñemos a nuestros hijos que pueden acercarse a Dios, buscarlo en verdad y ellos tendrán la seguridad que Dios está cerca de ellos. La oración es una necesidad que debemos tener todos, ella nos comunica con el Padre. Si no oramos no tenemos comunión con Dios y caminamos a ciegas.



CONFIAR EN LA SOBERANÍA DE DIOS.


Aunque estén pequeños, ellos deberán ir aprendiendo que no todas nuestras oraciones serán contestadas como quisiéramos, pero de todas ellas Dios tienen control y sabe qué es mejor para nosotros.


Que no se entristezcan cuando alguna de sus oraciones no es respondida, que confíen en que Dios sabe más que nosotras y tienen cuidado de ellos.


Pero, sobre todo, ellos deberán ser enseñados que ese gran privilegio que tenemos los creyentes de hablar con el creador del universo, es gracias a Jesucristo. El sufrió y murió en la cruz para que nuestro Dios estuviera a nuestro alcance, para que pudiéramos buscarle y encontrarle.


Gracias a Jesús es que hoy podemos acercarnos al trono de la gracia para orar y adorar.



Así que, hermanos, teniendo libertad para entrar en el Lugar Santísimo por la sangre de Jesucristo,
por el camino nuevo y vivo que él nos abrió a través del velo, esto es, de su carne,
y teniendo un gran sacerdote sobre la casa de Dios, acerquémonos con corazón sincero, 
en plena certidumbre de fe, purificados los corazones de mala conciencia, 
y lavados los cuerpos con agua pura.

Hebreos 10:19-22



¿De qué manera Dios habla a tu vida hoy? ¿Acostumbras a orar con tus hijos? ¿Qué puedes aportar al tema del día de hoy? Me encantaría leerte en un comentario aquí, o en la página de Facebook. ¡Qué Dios te bendiga mujer!




En Su Gracia


Karla.



  



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