lunes, 30 de enero de 2017

Mamá, permanece firme en las pruebas









Hola amiga,

¿Estás pasando por pruebas y adversidades? ¿Te has sentido, o ahora mismo, te sientes abrumada? ¿Has sentido que te es difícil tomar tu Biblia y empezar a orar? ¿Tu hijo está pasando por alguna dificultad, enfermedad, o dolor?


Todas en la vida pasamos tiempos de verdadera dificultad y escuchamos a los demás decir que “todo estará bien”, lo cual es la verdad para los hijos de Dios, pero dentro de nosotras dudamos y nos sentimos inseguras de que Dios escuche nuestra oración. Nuestros hijos también se sentirán así, necesitarán tu consuelo y sobre todo apoyarse en tu fortaleza espiritual y convicción.


Es cierto que algunas veces aún pensamos que Dios se ha cansado de oír nuestra súplica y que nuestra oración es inútil.  Ah, querida amiga, eso es una gran mentira, si comprendiéramos lo grande, lo amplio, lo alto y lo profundo del amor de Dios para nosotras, nunca pensaríamos eso.  Pero somos carne y es por eso que debemos de conocer y meditar en Su Palabra y no dejarnos engañar por malos pensamientos, que solamente nos alejan de nuestro bondadoso Padre celestial.


Hoy quiero compartir contigo sobre éste tema, porque es importantísimo que aprendamos ¿cómo orar cuando estamos atravesando alguna prueba?; por cierto, que, a lo largo de nuestra vida, nos encontraremos con muchas de ellas, pero recordemos “a través de las pruebas, crecemos y su obra se perfecciona en nosotras.”


Uno de los versículos que más me han fortalecido es éste:


Y me ha dicho, bástate en mi GRACIA, porque mi poder
 se perfecciona en la debilidad.”

2 Corintios 12:9


Creo que la victoria durante la prueba es la oración fundamentada en Las Escrituras. Cuando leemos las escrituras, conocemos quién es Dios y quienes somos nosotros. Él es TODOPODEROSO creador del universo y todo lo que en él existe y nosotros, criaturas débiles y necesitadas de Él.  Aun así, a lo largo de la Biblia vemos SU amor constante y permanente, que Él es Fiel, que no cambia que permanece para siempre.


Dios desea y espera que oremos.


La Palabra de Dios nos anima constantemente a orar. En Tesalonicenses 5:17 leemos:

Orad sin cesar”  

Dios habla a nuestro corazón y su Espíritu Santo nos guía a través de la oración.



Me gustaría darte tres consejos para que permanezcas firme en las pruebas:


  • Empieza con unas palabras de gratitud.

Cuando estamos en prueba, nos pareciera que no tenemos nada por lo que dar gracias. Estamos en medio de la tribulación, como dicen: “atravesando el Niagara en bicicleta :)” y todavía ¿se nos pide dar gracias?  Sí, porque leemos en Tesalonicenses 5:18 “Dad gracias a Dios a Dios en todo porque esta es la voluntad de Dios para vosotros en Cristo Jesús


¿Cómo funciona esto?  Algo tan injusto, tan definitivo o tan malo. Sí, es ilógico, pero sabiendo que es lo que dice Su Palabra oran y dile al Señor que, aunque no comprendas, aunque sea tan difícil aceptar su voluntad, dale gracias porque El si tiene una razón y un propósito para todo eso.  Deja todo en las manos de Dios y agradécele porqués Él tiene un plan, Él estaba a favor tuyo y no en tu contra, Él no te ha olvidado y Él te llevara a donde de antemano ha planificado para ti y tu familia en amor. Te aseguro que después de esa oración (talvez no inmediatamente) poco a poco, empezarás a ver las cosas de manera diferente. ¡Ah! que descanso, y que paz amiga.


  • Enumera tus bendiciones

Empieza a ver cuántas bendiciones Dios ya había derramado sobre ti, primeramente
su gracia, su misericordia, la vida eterna, tu familia etc.



  • Ora conforme a Su Palabra

Cuando estamos en prueba tendemos a buscar culpables y si pudiéramos vengarnos, es muy probable que lo haríamos.  Pero esa no es la voluntad de Dios. Oremos bendiciendo a los que nos han ofendido o causado la aflicción.


“Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, 
haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen;”
Mateo 5:44


“no devolviendo mal por mal, ni maldición por maldición, sino por el contrario, 
bendiciendo, sabiendo que fuisteis llamados para que heredaseis bendición.”
I Pedro 3:9-10


Y por último algo de lo que debemos estar convencidas siempre, siempre, siempre:



  • No Dudar
La Palabra nos enseña a orar con confianza y gratitud. Cómo oró Jesús:

“—Padre, te doy gracias porque me has escuchado. Yo sé que siempre me escuchas, pero lo digo por el bien de esta gente que está aquí, para que crean que tú me has enviado.”
Juan 11:42


Así amiga, en medio de los problemas y la tribulación no pierdas la paz, sino ora y confía que tu vida, la de tu esposo y cada uno de tus hijos, está en SUS manos,




En el amor del Señor,


Isa




Mi meta es ayudar, inspirar y equipar a quienes tenemos la gran bendición y responsabilidad de ser padres, a ser más intencionales, creativos y agradables en nuestra crianza, para que la experiencia de la paternidad sea extraordinaria y dejemos un legado de bendición eterna a nuestros hijos, quienes son nuestro mayor tesoro. 
Puedes encontrar a Isa en Facebook, Instagram y en su blog Mami Educadora Personal


viernes, 27 de enero de 2017

Salmo 119 + Diario Devocional para imprimir







¡Hola mujer!

El próximo lunes comenzamos con el primer estudio bíblico de este año para gloria de Dios. Un placer poder compartir contigo más de la Palabra de Dios y lo que en grupo vamos aprendiendo.


Hoy te comparto el Diario Devocional para que lo puedas imprimir y comenzar el día 1 todas juntas. Te recuerdo que solo los días viernes estaré publicando acerca de este Salmo directamente en el blog.


Puedes descargar tu diario devocional sin costo, directamente desde este enlace, o bien dale clic en la imagen.





INTRODUCCIÓN

Este gran Salmo merece una gran introducción.
El autor no es nombrado; algunos lo atribuyen al Rey David, pero no está comprobado.


Ya que este Salmo glorifica a Dios y Su Palabra, menciona la Escritura una y otra vez. El Salmo es notable en cuanto a que seguido habla de la revelación escrita de Dios, Su palabra. Se menciona casi en cada verso. Los Masoretas dijeron que la Palabra de Dios es mencionada en cada verso excepto en Salmos 119:122. Otras personas cuentan de manera diferente (con desacuerdos en cuento a los versículos 84, 90, 121, y 132). Pero la Escritura es mencionada en al menos 171 de los 176 versículos.


En este Salmo hay 8 palabras básicas utilizadas para describir las Escrituras, la revelación escrita de Dios hacia nosotros:


·        Ley (torah, utilizada 25 veces en el Salmo 119): “El verbo al que pertenece significa ‘enseñar’ o ‘gobernad’; por lo tanto, al venir de Dios significa tanto la ‘ley’ y ‘revelación.’ Puede ser utilizado como una simple revelación o todo un conjunto de la ley.” (Kidner)


·        Palabra (dabar, utilizada 24 veces): La idea es de una palabra dicha, la palabra revelada de Dios hacia el hombre. “Saliendo de su boca y revelada por él hacia nosotros.” (Poole)


·        Juicios (mispatim, utilizada 23 veces): “De safat, juzgar, determinar, regular, ordenar, y discernir, porque juzgan nuestras palabras y obras; muestran el gobierno por las cuales deben ser reguladas; y nos llevan a discernir lo que está bien y mal, y decidir apropiadamente.” (Clarke)


·        Testimonios (edut/edot, utilizada 23 veces): Esta palabra está relacionada con la palabra de testigo. El obedecer Sus testimonios “significa lealtad hacia los términos del pacto hecho entre el Señor e Israel.” (VanGemeren)


·        Mandamientos (miswah/miswot, utilizada 22 veces): “Esta palabra enfatiza la autoridad directa de lo que es dicho . . . el derecho de dar órdenes.” (Kidner)


·        Estatutos (huqqim, utilizada 21 veces): El sustantivo se deriva del verbo “grabar” o “inscribir”; la idea es la de la palabra escrita de Dios y la autoridad de Su palabra escrita. “Declarando su autoridad y poder de darnos leyes.” (Poole)


·        Preceptos (piqqudim, utilizada 21 veces): “Esta es una palabra sacada de la esfera de un oficial o capataz, y de aquel hombre que es responsable de mirar con detenimiento una situación para tomar acción . . . Así que la palabra señala la instrucción particular del Señor, como de aquel a quien le importa el detalle.” (Kidner)


·        Palabra (imrah, utilizada 19 veces): Similar en significado que dabar, pero aún un término diferente. “La ‘palabra’ puede denotar cualquier cosa que Dios haya hablado, ordenado o prometido.” (VanGemeren)


Tomado del Comentario Bíblico de Guzik



El ámbito y designio general de este salmo es magnificar la ley divina, y hacerla honorable. Hay diez palabras por las cuales se nombra la revelación divina en este salmo, y cada una expresa lo que Dios espera de nosotros, y lo que nosotros podemos esperar de él.


1. La ley de Dios; proclamada por Él por cuanto es nuestro Soberano.
2. Su camino; es la regla de su providencia.
3. Sus testimonios; se declaran solemnemente al mundo.
4. Sus mandamientos; dados con autoridad.
5. Sus preceptos; no dejados como cuestión indiferente para nosotros.
6. Su palabra o sus dichos; la declaración de su mente.
7. Sus juicios; enmarcados en sabiduría infinita.
8. Su justicia; regla y norma de lo bueno.
9. Sus estatutos; siempre obligatorios.
10. Su verdad o fidelidad; es verdad eterna que durará por siempre.


Tomado del Comentario Bíblico de Mathew Henry


Ahora sí, estás equipada para comenzar este bello devocional el próximo 1 de febrero de 2017. Sé de bendición a otras mujeres y comparte con ellas este estudio. No olvides en visitar la página diariamente para leer y compartir con otras mujeres, lo que Dios está hablando a tu vida y los motivos de gratitud diarios. Te recuerdo que, al suscribirte al blog, recibirás directamente en tu bandeja de entrada las publicaciones que hagamos aquí.



Gracias por estar aquí, Dios continúe bendiciéndote y guardándote. Nos vemos aquí el próximo lunes con Madres que Oran. Mil gracias mujer, Dios te bendiga y te guarde.




¡Profundicemos en la Palabra de Dios y vivámosla día a día!


En Su Gracia


Karla


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lunes, 23 de enero de 2017

¿Cómo provocar a sus hijos?








¿Ha experimentado la parálisis de encontrar un buen libro sobre la crianza cristiana? Visitar su librería cristiana local en estos días puede ser una aventura frustrante. Usted puede quedarse más confundido que cuando llegó –instrucciones conflictivas, autores cuestionables, y muchas opciones. ¿Cuál es el mejor libro? y ¿por qué hay muchos títulos así que en primer lugar? La experiencia es abrumadora para muchos padres.


Usted no se encontrará esos problemas en la Biblia. De hecho, usted puede encontrarse en el extremo opuesto de la ecuación –la tentación de pensar que las Escrituras no dedican suficiente espacio para el tema de la crianza de los hijos.


Con todos los problemas que enfrentan los padres sin tiempo, podríamos esperar un libro entero, o por lo menos un capítulo completo de enseñanza en el Nuevo Testamento. Pero Dios, que es infinitamente sabio, les dio un versículo a los padres, eso es todo. Ponga atención en conocer las instrucciones concisas que Dios le da, ¿mamás y papás? Todo está incluido en Efesios 6:4.


El mandato de Pablo a los padres incluye dos partes. El primero es negativo. Él dice: “No provoquéis a ira a vuestros hijos” No los exasperes sin consideración. No los aguijonee innecesariamente. No los exaspere deliberadamente. No los desanime neciamente. Sino expréseles su amor a ellos tratándolos con dulzura, amabilidad, consideración y respeto. Después de todo, eso es una parte esencial de ser un buen ejemplo hacia ellos.


Pablo no estaba sugiriendo que cada vez que un niño se enoje, es el padre quien ha pecado. Obviamente, los niños pueden y se enojan al margen de cualquier provocación pecaminosa por parte de los padres.


Tampoco estaba excusando los niños por enojarse, independientemente de las circunstancias. Los niños tienen el deber de honrar a sus padres y obedecerlos de corazón, incluso cuando los padres los están irritando.


Sin embargo, sí sugiere que los padres que pecan de esta manera son doblemente culpables. No sólo violan sus derechos como padres, sino también hacen que sus propios hijos tropiecen.


La expresión, “provoquéis… a ira” es una palabra griega: “parorgiz”. Se aplica a todo tipo de rabia, desde un silencioso echar chispas, a estallidos de indignación, de rabia rebelde a toda ley. Los niños expresan su ira de manera diferente.





Los padres provocan a ira a sus hijos por diversos medios también. Durante mis años como pastor, he observado que muchos padres de diferentes maneras han hecho esto. Evite todo eso. Éstos son sólo algunos ejemplos:


1) La disciplina excesiva

Algunos padres aplastar a sus hijos con una disciplina excesiva. He conocido padres que parecían pensar que, si la disciplina es buena para un niño, la disciplina extra debe ser aún mejor. Constantemente agitó la amenaza del castigo corporal como si les placiera. Ningún padre debe estar muy dispuesto a castigar. Y ningún castigo debe ser brutal o amenazante. Los padres siempre deben administrar la disciplina por el bien del niño en la mente, nunca más de lo necesario, y siempre con amor.


2) La disciplina inconsistente

Otros padres provocan a sus hijos con una disciplina inconsistente. Si usted pasa por alto una infracción tres veces y castiga al niño gravemente la cuarta vez, confundirá y exasperará a su hijo. La disciplina de los padres debe ser coherente. Esa es una de las principales razones de que la crianza requiere diligencia a tiempo completo.


3) Falta de bondad

Algunos padres provocan a sus hijos con crueldad. Me estremezco cuando oigo a los padres decir cosas deliberadamente malintencionadas a sus hijos. Pero muchos padres lo hacen, parece y agravan el problema, que menudo parecen hacerlo en público. He oído a padres decir cosas a sus hijos que nunca le dirían a nadie. Esa es una manera segura para aplastar el corazón de un niño y provocándole a resentimiento.


4) Favoritismo

Otra manera de provocar a los padres a sus hijos es mostrar favoritismo. Isaac favoreció a Esaú por Jacob, y Rebeca prefirió a Jacob por Esaú (Génesis 25:28). El resentimiento que provocó su favoritismo causó una división permanente en la familia (Génesis 27). Pero Jacob cometió el mismo error con sus propios hijos, mostrando el favoritismo a los más jóvenes como él, y José, los hermanos de José conspiraron en acabar con él (Génesis 37). Aunque Dios soberanamente hizo mucho bien de lo sucedido a José (Génesis 50:20), eso no cambia el hecho de que Jacob y su familia tuvieron que soportar mucho dolor, angustia, y mal debido a la cadena de acontecimientos que comenzaron con el favoritismo de Jacob.


5) Excesos

Algunos padres realmente incitan a sus hijos a la exasperación a través de excesos. Ellos son demasiado permisivos. Las investigaciones de diferentes fuentes muestran que a los niños que se les da demasiada autonomía se sienten inseguros y sin amor. No es de extrañar. Después de todo, la Escritura dice que los padres que dejan que sus niños portarse mal sin consecuencias están en realidad mostrando desprecio por el niño (Prov. 13:24). Los niños saben eso por instinto, y los exaspera.


6) La sobreprotección

Por otro lado, algunos padres frustran a sus hijos por la sobreprotección. Los encierran, los asfixian, les niegan cualquier medida de libertad o confianza. Esa es una manera segura de provocar a un niño a la frustración: hacer que su hijo caiga en desesperación de jamás tener libertad alguna a menos que él o ella se rebelen.


7) La presión por los logros o metas

Un montón de padres despiertan en sus hijos la ira a través de su constante presión por logros o metas. Si nunca alaba a sus hijos cuando tienen éxito, pero siempre los impulsa a hacerlo mejor la próxima vez, si usted se olvida de la ayudarlos y alentarlos cuando fallan, o peor aún, si presiona a sus hijos por tratar de cumplir con las metas que nunca logra, seguro que lo resentirán. Está bien animar a nuestros hijos a sobresalir. De hecho, esa es una parte natural y normal de la crianza de los hijos (1 Tes. 2:11). Pero no se olvide de equilibrar su deseo de ver realizado su potencial con poca paciencia y comprensión, o provocará el más amargo tipo de resentimiento.


Otras formas de provocar a los padres sus hijos son por negligencia, la crítica constante, la condescendencia, la indiferencia, el desapego, la crueldad, la hipocresía, la falta de equidad, o la humillación deliberada. Todas esas cosas provocan a los hijos a la exasperación por el desaliento. Y eso es precisamente lo que dijo Pablo en el pasaje paralelo, Colosenses 3:21: “Padres, no provoquéis a vuestros hijos, para que no se desalienten”


No provocar a ira a vuestros hijos. Ese es el lado negativo de Efesios 6:4. La segunda parte del mandato de Pablo a los padres es positiva. Él dice, “criadlos en disciplina y amonestación del Señor.”  




Hasta entonces, aquí hay un par de preguntas para discutir en el hilo de comentarios:

(1) ¿De qué manera ve usted a los hijos en nuestra generación expresar nuestra ira provocada sus padres?

(2) ¿Cuál de los errores anteriores son más propensos a cometer en su paternidad-y por qué?


Artículo publicado originalmente en “Grace To You”  por el pastor John MacArthur


En Su Gracia
Karla





No olvides que todos los lunes tocaremos temas acerca de la crianza de nuestros hijos. Seguimos con #MadresQueOran aún puedes ser parte de algún grupo de oración por Whatsapp. ¡Únete!









Cada viernes de Febrero estudiaremos el hermoso Salmo 119 “Amando su Palabra”  ¡No te lo pierdas! El viernes 27 de Enero te estaré compartiendo el diario devocional para imprimir y la introducción a ese bello Salmo. ¡Nos leemos pronto!




viernes, 20 de enero de 2017

Tragedia en Monterrey y los deberes de los padres








Hace un par de días ocurrió una tragedia en la ciudad de Monterrey Nuevo León.
Parecía ser un día normal.

Supe la noticia de que había ocurrido “algo” en un colegio de Monterrey, donde hace años viví. Entré a Facebook para saber qué había ocurrido y estaba inundado de noticias, desde amarillistas hasta las más serias.

Un niño de 15 años había baleado a algunos de sus compañeros de clase, a su maestra y después se había disparado él mismo.

Como madre de familia pensé en mis hijos.

¿Y si mis hijos hubieran salido heridos?
¿Y si mis hijos hubieran sido quienes dispararon?
¿Y si mis hijos hubieran sido los que hicieron los memes de burla a la tragedia?


Es doloroso, muy doloroso ver que gran cantidad de niños y jovencitos han perdido el temor a todo, el respeto a las autoridades, la honra a los padres, el amor al prójimo y principalmente, el temor a Dios.


Como sociedad, ¿Qué estamos haciendo mal?

La sociedad está mal.
Las familias están mal.
Los hijos están mal.
El individuo está mal.

Todo comienza en uno mismo. Si como persona estamos mal, tendremos un mal matrimonio, una familia disfuncional, hijos deprimidos y, por ende, una sociedad corrompida.

Que esta tragedia nos ayude a mejorar y cuidar nuestro mayor tesoro: La familia.

Como sociedad, hemos cometido errores, hemos buscado la forma de darle a nuestros hijos los mejores colegios, los mejores regalos, viajes, premios a su conducta, hemos buscado que ellos estén lo más lejos de nosotros, aunque estemos en la misma habitación. Es más sencillo darle un video juego que jugar con ellos, es más sencillo darle un celular que escucharles y conversar con ellos.

Nos hemos convertido en los mejores cuidadores de nuestros hijos.
Nos hemos convertido en los mejores educadores de nuestros hijos.
En los mejores proveedores, pero, ¿somos sus padres? ¿somos sus pastores?
Tristemente en muchos matrimonios hay hijos, pero no en todos hay padres.

Hablo en general, con profundo dolor de lo que ahora se ve en las familias modernas. Por eso me atrevo a preguntar: ¿Hemos cumplido fielmente con la comisión que nos dejó escrita Dios en su Palabra?


Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón;
 y diligentemente las enseñarás a tus hijos, y hablarás de ellas cuando te sientes en tu casa
y cuando andes por el camino, cuando te acuestes y cuando te levantes.
 Y las atarás como una señal a tu mano, y serán por insignia entre tus ojos.
Y las escribirás en los postes de tu casa y en tus puertas.

Deuteronomio 6:6-9


Es un buen tiempo para reconocer que, como padres, necesitamos de Dios todo el tiempo, necesitamos que nos guíe en su verdad a través de la Palabra, necesitamos estar en comunión con Él todos los días porque nuestros hijos necesitan ser alimentados espiritualmente, ser criados en la disciplina y amonestación del Señor, ser formados de acuerdo a lo que la Palabra de Dios nos dice.




John Bunyan es uno de mis escritores y predicadores favoritos del siglo XVII, él escribió acerca de los deberes de los padres hacia los hijos lo siguiente, te lo comparto pues me ha sido de mucha bendición:


DEBERES DE LOS PADRES HACIA LOS HIJOS.

Juan Bunyan (1628-1688)

Si usted es padre de familia, un padre o una madre, entonces debe considerar su llamado como tal. Sus hijos tienen almas, y tienen que nacer de Dios al igual que usted, o de otra manera perecerán. Y sepa también que, a menos de que sea usted muy circunspecto en su conducta hacia ellos y en la presencia de ellos, pueden perecer por culpa de usted: lo cual debe impulsarle a instruirlos y también a corregirlos.

Primero, instruirlos como dice la Escritura


Y “criadlos en disciplina y amonestación del Señor,” 
y hacer esto diligentemente “estando en tu casa, y al acostarte, y cuando te levantes” 



Ef. 6:4; Deut. 6:7


A fin de hacer esto con propósito:

1. Hágalo usando términos y palabras fáciles de entender; evite expresiones elevadas, porque estas ahogarían a sus hijos. De esta manera habló Dios a sus hijos (Ose. 12:10) y Pablo a los suyos (1 Cor. 3:2). 

2. Tenga cuidado de no llenarles la cabeza de caprichos y nociones que de nada aprovechan, porque esto les enseña a ser descarados y orgullosos en lugar de sobrios y humildes. Por lo tanto, explíqueles el estado natural del hombre; converse con ellos acerca del pecado, la muerte y el infierno; de un Salvador crucificado, y la promesa de vida a través de la fe: “Instruye al niño en su carrera: aun cuando fuere viejo no se apartará de ella” (Prov. 22:6). 

3. Tiene que ser muy suave y paciente siempre que les enseña, para que “no se hagan de poco ánimo” (Col. 3:21).

4. Procure convencerlos por medio de una conversación responsable, que lo que usted les enseña no son fábulas sino realidades; sí, y realidades tan superiores a las que disfrutamos aquí que, aun si todas las cosas fueran mil veces mejor de lo que son, no podrían compararse con la gloria y el valor de estas cosas. Isaac era tan santo ante sus hijos, que cuando Jacob recordaba a Dios, recordaba que era el “temor de Isaac su padre” (Gén. 31:53). 

¡Ah! Cuando los hijos pueden pensar en sus padres y bendecir a Dios por su enseñanza y el bien que de ellos recibieron, esto no sólo es provechoso para los hijos, sino también honorable y reconfortante para los padres: “Mucho se alegrará el padre del justo: y el que engendró sabio se gozará con él” (Prov. 23:24, 25).  


Segundo, el deber de corregir.

1. Con sus palabras serenas, procure apartarlos del mal. Ese es el modo como Dios trata a sus hijos (Jer. 25:4, 5).

2. Cuando los reprenda, sean sus palabras sobrias, escasas y pertinentes, con el
agregado de algunos versículos bíblicos pertinentes; por ejemplo, si mienten, pasajes como Apocalipsis 21:8, 27. Si se niegan a escuchar la palabra, pasajes como 2 Crónicas 25:14-16.

3. Vigílelos, que no se junten con compañeros groseros e impíos; muéstreles con sobriedad un constante desagrado por su mal comportamiento; rogándoles tal como en la antigüedad Dios rogara a sus hijos: “No hagáis ahora esta cosa abominable que yo aborrezco” (Jer. 44:4).

4. Mezcle todo esto con tanto amor, compasión y compunción de espíritu, de modo que, de ser posible, sepan que a usted no le desagradan ellos mismos como personas, sino que le desagradan sus pecados. Así se conduce Dios (Sal. 99:8).

5. Procure con frecuencia hacer que tomen conciencia del día de su muerte y
del juicio que vendrá. Así también se conduce Dios con sus hijos (Deut. 32:29).

6. Si tiene que hacer uso de la vara, hágalo cuando esté calmado, y muéstreles juiciosamente: (1.) su falta; (2.) cuánto le duele tener que tratarlos de este modo; (3.) y que lo que hace, lo hace en obediencia a Dios y por amor a sus almas; (4.) Y dígales que, si otro medio mejor hubiera sido suficiente, nada de esta severidad hubiera ocurrido. Esto, lo sé por experiencia, será la manera de afligir sus corazones tanto como sus cuerpos; y debido a que es la manera como Dios corrige a los suyos, es muy probable que logre su fin.

7. Finalice todo esto con una oración a Dios a favor de ellos, y deje la cuestión en sus manos “La necedad está ligada en el corazón del muchacho; más la vara de la corrección la hará alejar de él” (Prov. 22:15).



Por último, tenga en cuenta estas advertencias:


      1. Cuídese de que las faltas por las cuales disciplina a sus hijos no las hayan aprendido de usted. Muchos niños aprenden de sus padres la maldad por las cuales los castigan corporalmente y disciplinan.

      2. Cuídese de ponerles buena cara cuando cometen faltas pequeñas, porque dicha conducta hacia ellos será un aliento para que cometan otras más grandes.

      3. Cuídese de usar palabras desagradables e impropias cuando los castiga, como ser insultos, groserías y
cosas similares: esto es satánico.

      4. Cuídese de acostumbrarlos a regaños y amenazas mezclados con liviandad y risas; esto endurece. No hable mucho, ni con frecuencia, sino sólo lo que es apropiado para ellos con toda sobriedad.





Oremos por la paz en los corazones de las familias afectadas, Dios bendiga a cada uno de ellos y les dé la oportunidad de conocerlo en estos momentos. Dios bendiga a cada padre de familia y les de consuelo.


En Su Gracia


Karla




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