miércoles, 24 de mayo de 2017

Envejeciendo con Dignidad {Tito 2}







Hasta ahora hemos estudiado como vivir el evangelio y la sana doctrina en la construcción de nuestro carácter de acuerdo a lo que nos enseña el Libro de Tito en el capítulo uno. Recién comenzaremos a estudiar el capítulo 2 donde se nos muestra el papel que cada persona tiene en el cuerpo de Cristo, en la familia y en la sociedad. 


Pablo inspirado por el Espíritu Santo, deja una serie de instrucciones para los miembros de las iglesias, de las cuales tenemos mucho por aprender y vivir, y comienza con los ancianos, el le escribe a Tito lo siguiente: 


Enseña a los ancianos a tener dominio propio, respeto y buen juicio.
Enséñalos a fortalecerse en la fe y a tener amor y paciencia.

Tito 2:2


Hace unos días conversando con mi esposo, platicábamos de lo maravilloso que es envejecer con dignidad, siendo ejemplo para las siguientes generaciones. Recordábamos las virtudes que tenían su abuelo y mi papá y que hoy recordamos con alegría y gratitud.


Sin duda debemos amar y honrar a los ancianos (Levítico 19:32), reconocer su camino por esta tierra, las cosas que Dios les ha permitido vivir y de las que podemos aprender, la sabiduría adquirida y las interminables historias que tienen por platicar. Algún día con el favor de Dios, seremos ancianas también.


El versículo 2 nos habla de ancianos, de varones entrados en años, es un término diferente al que traduce “anciano” con referencia al oficio ministerial. Habla de envejecer con dignidad, de ser reverentes, honorables, solemnes, prudentes, sensatos y saludables en su vida espiritual.


¡Qué grandioso es poder llegar a la edad de la vejez con tantas cosas que enseñar a otros! Dios bendiga a cada anciano, gracias a Dios que nos permite conocer y recibir instrucción por parte de esos hombres piadosos, prudentes, sobrios, hombres de virtud de quienes tenemos mucho que aprender. Enseñemos a nuestros hijos a honrar a los ancianos, demos ejemplo de ello.



E N V E J E C I E N D O    C O N    D I G N I D A D


¿Y qué de la mujer? Recuerdo cuando cumplí 15 años de edad mi hermana Alejandra que es mayor que yo 7 años, me dijo: “A partir de ahora la vida se te pasará volando”, créeme que no entendía a qué se refería pensé que los años duraban lo mismo si tenía 7, 15 o 40. Pero ella tenía razón, no porque los años “vuelen” literalmente, sino porque de pronto un día abres los ojos siendo la misma muchachita que hace poco cumplía 15, pero ahora con 25 años más, una familia formada, temores diferentes, kilos de más, y problemas tan diferentes a los de la juventud. ¡En qué momento comenzamos a envejecer! Cada día, un poco más. 


Un día te miras al espejo y te das cuenta que el reflejo no es el mismo de años atrás, y no sólo por las arrugas y líneas de expresión, sino que la enseñanza, la experiencia, la madurez, el temor a Dios, la piedad, el perdón, el amor te han cambiado desde dentro y lo ves reflejado en el exterior. Es increíble lo que los años, el temor a Dios y las actitudes pueden reflejar en el cuerpo.

¿Conoces alguna mujer mayor que te sea de inspiración para cuando envejezcas? Alguna mujer que digas: “¡Ah! Así me gustaría ser, verme, comportarme, tener la sabiduría de ella cuando envejezca” tal vez sea tu madre o alguien más. Pero, ¿Cómo es la anciana que describe Pablo que engalana las páginas de la Biblia? 

Conozcamos a esa mujer que sigue motivándonos a envejecer con dignidad.


Asimismo, las ancianas deben ser reverentes en su conducta:
no calumniadoras ni esclavas de mucho vino, que enseñen lo bueno,  
que enseñen a las jóvenes a que amen a sus maridos, a que amen a sus hijos, 
a ser prudentes, puras, hacendosas en el hogar, amables, sujetas a sus maridos,
para que la palabra de Dios no sea blasfemada.

Tito 2:3-5



Estas son algunas características que el apóstol Pablo menciona de las mujeres piadosas de aquel tiempo, características que denotan una vida llena de la presencia de DiosTal vez hoy tengas 20 años y ves a futuro lejano la vejez, tal vez tengas 40, 50, 60 años y te des cuenta (como yo) que han pasado 10 o 20 años y aún no eres la persona que quisieras ser, pero aún no llegas a la final. No te apresures, eventualmente llegaremos a la final, un día a la vez; con caídas, con luchas, con fracasos, con desánimo, con falta de voluntad tal vez, pero en pie, con nuestros ojos puestos en aquél que comenzó la obra en nosotras y quien la terminará.


Gracias a Dios porque estamos aprendiendo, creciendo, madurando en Él, tiene cuidado de nosotras, somos sus hijas, nos ama... Y nos ayuda en cada necesidad, día a día hasta el momento en el que nos llame a Su Presencia y estemos con Él.



P R E P A R Á N D O N O S   P A R A   L A   V E J E Z


Hagamos un alto el día de hoy y analicemos nuestra vida sea cual sea la edad que tengamos, y contestemos las siguientes preguntas:


·         ¿Cómo ha cambiado mi carácter?
·         ¿Qué tipo de mujer quiero ser en un futuro?
·         ¿Cómo es que quiero envejecer?
·         ¿Qué estoy haciendo para florecer y vivir en plenitud en cada etapa de mi vida?
·         ¿Estoy aprovechando bien el tiempo?
·         ¿Buscamos intencionalmente a Cristo?


El cambio en nosotros radica en qué tan intencionales somos en buscar a Cristo y cuanto anhelamos vivir para la Gloria de Dios. Algún día nos sentaremos con una taza de café y veremos en retrospectiva, y nos daremos cuenta de cuánto ha valido la pena vivir toda una vida glorificando a Dios.


El conocer a Cristo, vivir de acuerdo a Él y a su sana doctrina, nos debe proyectar a futuro, a buscar ser mejores en Él, mejor hija, mejor hermana, mejor esposa, mejor madre, mejor vecina, mejor cristiana, mejor perdonadora, mejor sierva.


Un día a la vez, y aprovechar el tiempo en aquello que vale la pena, compartir el evangelio, orar, pasar tiempo con la familia, sirviendo a alguien más, etc. Haciendo aquello que tú sabes es honroso para la vida con Cristo; perdonando, quitando amargura, siendo testigos del amor de Dios en nosotras.


Hoy tal vez aun no somos ancianas, pero, ¿Cómo nos estamos preparando para la vejez? ¿Cómo queremos terminar nuestros días? ¿Cómo queremos ser recordadas por aquellos que amamos y con quienes nos hemos cruzado en esta vida?


Estas preguntas deben alentarnos a vivir cada día de manera intencional, a buscar vivir con el diseño divino, a fortalecernos en Dios y en el poder de Su Fuerza y dar gracias por cómo nuestro carácter está siendo transformado por Dios.


A medida que estudiamos las características que Pablo menciona de las ancianas piadosas, nos daremos cuenta de qué es lo que necesitamos reforzar en nuestra vida, qué es lo que Dios está permitiendo en nosotras para poder caminar hacia una vejez piadosa y virtuosa.


·         Reverentes en su porte.
·         Maestras del bien.
·         No calumniadoras.
·         No esclavas del vino.
·         Discipular a las más jóvenes en amar a sus maridos.
·         En amar a sus hijos.
·         Prudentes.
·         Castas.
·         Cuidadosas de su casa.
·         Buenas y sujetas a su marido.


Puntos que parecen inalcanzables quizá, tratemos de desglosar cada uno de ellos para fortalecer las áreas débiles en nosotras y caminar en victoria día a día.


Reflexionemos a través de estos versículos que desarrollaremos más adelante y meditemos cómo es que estamos viviendo nuestra vida el día de hoy, qué es lo que estamos sembrando para la vejez, cómo nos estamos preparando para aquellos años y según Tito 2:2-5 contestemos:


·         ¿Qué tenemos que enseñar? ¿Cómo lo haremos?
·         ¿Cómo debería ser el carácter de una anciana?
·         ¿Cuáles son algunas de sus responsabilidades?
·         ¿Qué deben enseñar a las más jóvenes?
·         ¿De qué manera honro a los ancianos?



Palabra fiel es ésta, y en cuanto a estas cosas quiero que hables con firmeza,
para que los que han creído en Dios procuren ocuparse en buenas obras.
Estas cosas son buenas y útiles para los hombres.

Tito 3:8



Mi oración es que a través de este bello libro y este estudio, seamos animadas, fortalecidas y llenas de fe para llegar a ser aquello que Dios ha contemplado para cada una de nosotras. ¡Nos leemos pronto!


En Su Gracia

K A R L A




No hay comentarios:

Publicar un comentario

Licencia Creative Commons
Este blog y todo su contenido gráfico y escrito está protegido por derechos de autor bajo Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
Blogging tips