Entradas

Mostrando entradas de mayo, 2016

Rut – El romance de la redención

Imagen
Hoy termino con ésta serie devocional del libro de Rut. En los dos últimos capítulos nos muestra la belleza de la redención, una historia llena de amor y de compasión que nos hace dar cuenta de lo afortunadas que somos por tener un pariente redentor.


Desde el primer capítulo, Noemí insistía en que Rut no se quedara sola, sin casar, por ello después de tiempo que estuvo trabajando en los campos de Booz, Noemí  cree necesario que Rut rehaga su vida. Estuvieron trabajando juntos durante el tiempo de la siega, hubo oportunidad de enamorarse y conocerse. (Rut 3:1-2)

Rut escucha 4 consejos que le da Noemí:

Te lavarás, pues, y te ungirás, y vistiéndote tus vestidos, irás a la era;  mas no te darás a conocer al varón hasta que él haya acabado de comer y de beber. Y cuando él se acueste, notarás el lugar donde se acuesta, e irás y descubrirás sus pies,  y te acostarás allí; y él te dirá lo que hayas de hacer.
Rut 3:3-4

·Báñate y perfúmate ·Ponte el mejor de tus vestidos ·Espera a que se vaya a dormir ·Cú…

Rut – Todo por amor

Imagen
La historia de Rut es una muestra del amor de Dios, de cómo nos llama y nos da protección y cuidado. El capítulo 2 del libro de Rut nos muestra la manera en la que Dios cuida y recompensa a quienes le buscan primeramente a Él. (Mateo 6:33) La conversión de Rut es evidencia de la gracia soberana de Dios.


Todo parecía en  contra de Rut, muere su suegro, su esposo y su cuñado, se va de la tierra que le vio nacer acompañada de su suegra quien le pinta un panorama desolador, se va sin nada a un lugar que no conocía y de donde su esposo había salido por ser castigado con hambruna.

Rut pudo desanimarse y hasta amargarse por todo cuanto acontecía en su vida y en la de sus seres amados, sin embargo ella siguió adelante, confiando en un Dios que no conocía pero si había escuchado decir que Él había visitado el pueblo nuevamente para darles pan. Un Dios misericordioso que se acuerda de su gente y les visita para alimentarles y bendecirles, un Dios de amor.

Siendo una mujer extranjera, no tenía opo…

Rut - Quitando la amargura

Imagen
Anduvieron, pues, ellas dos hasta que llegaron a Belén; y aconteció que habiendo entrado en Belén, toda la ciudad se conmovió por causa de ellas, y decían: ¿No es ésta Noemí? Y ella les respondía: No me llaméis Noemí, sino llamadme Mara; porque en grande amargura me ha puesto el Todopoderoso.
Rut 1:19-20

Rut decide irse con Noemí a la tierra de Belén, entrando a esa tierra hubo un gran alboroto porque Noemí regresaba después de años de estar lejos de su hogar, ahora acompañada de una moabita.

Noemí reconocía que estaba amargada, sin alegría, acabada, pedía que la llamaran así “amarga” ¿A qué grado estaba su amargura que ya era algo normal en su vida? Estaba enojada con Dios, lo culpaba de sus calamidades y decide cambiarse el nombre. No fue Dios sino la decisión de ellos al salir buscando lo mejor por sus propios medios alejándose de la voluntad de Dios.

Yo me fui llena, pero Jehová me ha vuelto con las manos vacías. ¿Por qué me llamaréis Noemí, ya que Jehová ha dado testimonio contra mí,

Rut – Elijo seguir a Dios

Imagen
En el devocional anterior, vimos cómo es que un mal testimonio puede afectar la decisión de seguir o no a Dios. Vimos que es necesario analizar las motivaciones por las cuales buscamos a Dios, si es sólo por recibir provisión de parte de Él o si lo buscamos por amor, porque Él nos amó primero.


Y Noemí dijo: He aquí tu cuñada se ha vuelto a su pueblo y a sus dioses; vuélvete tú tras ella.
Rut 1:15


Orfa se regresa a sus dioses, a su pueblo idólatra. Después de haber estado casada con un hombre del pueblo de Dios, sus convicciones de seguir con sus dioses no habían cambiado.  Al final salió a relucir que su corazón seguía perteneciendo a su dios.

Que nadie nos desenmascare por vivir un cristianismo a medias, por vivir en medio de dos creencias. No debemos ser tibios, ni medio cristianos, ni medio del mundo.


Respondió Rut: No me ruegues que te deje, y me aparte de ti; porque a dondequiera que tú fueres, iré yo, y dondequiera que vivieres, viviré. Tu pueblo será mi pueblo, y tu Dios mi Dios. Donde…