jueves, 1 de marzo de 2018

El espejo empañado








Todo parece normal cuando estamos bien.
La vida es color de rosa cuando las cosas marchan tal como nosotras las planeamos.
Pero ese trono en nosotras es engañoso.


Hemos sido engañadas con la idea de que podemos hacer todo, de que merecemos todo y de que seremos como Dios (Gén. 3).


No, ninguna de esas tres cosas es cierta.


Cada una de nosotras tiene debilidades tan grandes que día a día tratamos de ocultarlas, no sólo del mundo, sino de nosotras mismas y lo que es peor, de Dios. Nos vemos al espejo y lo vemos empañado porque fingimos que todo está bien, que cada día la lucha es menor, que cada vez duele menos y que si no lo mencionamos (tu debilidad) quizás desaparezca con el paso del tiempo.


No desaparecerá, solo está escondida.
Somos débiles y es bueno.
Eso nos ayuda a depender más y más de Dios.


Cuando nos creemos autosuficientes y que todo lo podemos, nos olvidamos poco a poco de Dios; confiamos en nuestras fuerzas para hacer que esa debilidad desaparezca, que termine lo más pronto posible y con ello aprendemos a depender de nosotras mismas y nuestras capacidades, así como de otros que están cerca.


Pero lo cierto es que le necesitamos a Él.
Dios es suficiente.
En un día caótico en casa, le necesitamos a Él.
Él nos creó, Él nos hizo sus hijas y nos llama a depender de Él en todo.


Nos es sencillo mirar a nuestro entorno y ver lo que hemos construido, lo que nuestra profesión nos ha dejado, lo que con nuestras manos y sudor hemos levantado. Y nos olvidamos de que nada es por nosotros realmente y nos olvidamos de esa debilidad que hemos pretendido esconder. No me refiero a debilidades carnales o a algún pecado oculto, me refiero a eso que nos hace recordar que Dios es Dios y nosotros tan solo barro, una neblina pasajera.


Pablo lo descubrió y nos lo comparte en 2 Cor 12…

“Conozco a un hombre en Cristo, que hace catorce años (si en el cuerpo, no lo sé; si fuera del cuerpo, no lo sé; Dios lo sabe) fue arrebatado hasta el tercer cielo. Y conozco al tal hombre (si en cuerpo o fuera del cuerpo, no lo sé; Dios lo sabe), que fue arrebatado al paraíso, donde oyó palabras inefables que no le es dado al hombre expresar. De tal hombre me gloriaré; pero de mí mismo en nada me gloriaré, sino en mis debilidades. Sin embargo, si quisiera gloriarme, no sería insensato, porque diría la verdad; pero lo dejo, para que nadie piense de mí más de lo que en mí ve, u oye de mí. Y para que la grandeza de las revelaciones no me exaltase desmedidamente, me fue dado un aguijón en mi carne, un mensajero de Satanás que me abofetee, para que no me enaltezca sobremanera; respecto a lo cual tres veces he rogado al Señor, que lo quite de mí. Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo. Por lo cual, por amor a Cristo me gozo en las debilidades, en afrentas, en necesidades, en persecuciones, en angustias; porque cuando soy débil, entonces soy fuerte.”


2 Corintios 12:2-10 (Énfasis mío)



¿Cuál es tu debilidad?
¿Un hijo o hija pródigo?
¿Un esposo inconverso?
¿Una enfermedad?
¿Escasez económica?


Cada una de esas pruebas que nos debilitan, en realidad nos hacen fuertes en el Señor. Cada prueba nos pule más para la vida eterna que nos espera. Cada sufrimiento nos hace más pacientes para llegar a la meta triunfantes. Cada angustia y quebranto nos acerca más al trono de la gracia de Dios. Cada lágrima derramada Él la ha guardado ¿no es así lo que menciona el Salmo 56:8? Nada ha salido de su control.


Cada uno de esos quebrantos nos ha hecho más sensibles a la voz de Dios, nos hace sensibles al dolor de otros y nos hace dependientes de Él todo el tiempo. Si confiáramos en nuestros logros, triunfos, incluso en los dones y talentos que Dios nos ha dado para terminar con nuestras debilidades, nos volveríamos insensibles y autosuficientes. No serviríamos para servir.


Hoy gózate en las debilidades que tengas, da gracias a Dios por cada una de esas pruebas que has tenido, por cada hijo que aún no regresa al redil, por ese esposo por el cual has orado por años, da gracias mujer. Gózate en el sufrimiento, gózate en el Dios que te ve. No minimizo el sufrimiento que puedas estar teniendo, pero juntas necesitamos ver que todas las circunstancias adversas, todo el dolor que podamos estar experimentando son un instrumento redentor en las manos de nuestro Dios para transformarnos cada día más a la imagen de Cristo. Todas las cosas ayudan a bien a quienes le amamos. (Rom 8:28)


Nunca, nunca olvides que Cristo nos prometió: “…he aquí yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo. Amén” (Mateo 28:20) Él está con nosotras todos los días, los días buenos y los días malos, los días en los que triunfamos y los días en los que nuestra debilidad se hace manifiesta vez tras vez. Él está presente los días en los que lloramos y clamamos porque nuestras pruebas parecen interminables e insoportables; Dios nos dice: “Tranquila, mi gracia es suficiente, estoy todos los días contigo”.  


Y hoy… hoy es ese día.


Hay esperanza mujer, no temas ni te intimides porque cuando somos débiles, ¡en Él nos fortalecemos!





En Su Gracia

K A R L A

   

2 comentarios:

  1. A veces cuando siento desánimo y el enemigo ataca mi mente me hace pensar que todo este dolor sólo se olvida haciendose cocowash... luego recuerdo en QUIEN HE CREIDO, que aunque no es el tiempo de responder la oración... EL ESTÁ EN CONTROL y nos dará la victoria. GLORIA A TU NOMBRE �� MI CRISTO MI REY NADIE ES COMO TU ��

    ResponderEliminar
  2. Es verdad . Si todo fuera color de rosa si no hubiera sufrimiento no nos acordariamos de Dios . Tenemos q sufrir y sentir la nesesidad de Dios para valorar lo que tenemos q es gracias a Dios . Si no creemos en Dios no somos nada .

    ResponderEliminar

¡únete a la comunidad instagram!

Licencia Creative Commons
Este blog y todo su contenido gráfico y escrito está protegido por derechos de autor bajo Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

¡Suscríbete a mi canal!

Blogging tips