El protagonista encubierto {Segunda parte}


Hola mi amada hermana, en la primera parte de este estudio hablamos acerca de cómo Jesucristo se encuentra desde el Génesis. Hoy vamos a continuar con esa búsqueda de Él en ese bello libro.

Recuerda que, si no has descargado el cuestionario correspondiente a este tema, lo puedes hacer directamente aquí, sin costo alguno para que puedas ir contestándolo conforme estudies con nosotras.  El día de hoy nos formulamos la pregunta: ¿Estamos viendo continuamente a Jesús en todos los pasajes de la Biblia, Antiguo y Nuevo Testamento?







En el artículo anterior nos preguntamos: ¿Cuál fue la primera cosa que se presentó en la historia de la creación? Aquí la respuesta:


Entonces dijo Dios: Sea la luz. Y hubo luz.
Génesis 1:3


Es exactamente igual para nosotras espiritualmente hablando, Juan 1:5 nos dice: Y la luz brilla en las tinieblas, y las tinieblas no la comprendieron.”  Los no creyentes caminan en las tinieblas porque el dios de este mundo ha cegado su entendimiento para que no vean el resplandor del evangelio de la gloria de Cristo que es la imagen de Dios (2 Corintios 4:4).  Juan 1:3-4 completa esta idea porque nos recuerda quién creó todo, leamos:Todas las cosas fueron hechas por medio de Él, y sin Él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho. En Él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres.” Y es Jesucristo quien trae esa luz a nosotras. 2 Corintios 4:6 Pues Dios, que dijo que de las tinieblas resplandeciera la luz, es el que ha resplandecido en nuestros corazones, para iluminación del conocimiento de la gloria de Dios en la faz de Cristo.” No nos confundamos, el sol y la luna, lo que nos trae luz física, fue creado en Génesis 1:14 y la luz de la que estamos hablando fue en Génesis 1:3, confirmando de nuevo que esta es la luz de Dios. Una es la luz física y otra la luz espiritual.

Entonces podemos ver la forma que Jesús creó al mundo, la creación y la salvación del mundo comienzan con el espíritu que da vida, y la vida en la creación y la salvación, comienzan con la luz. Lo siguiente que Jesús hizo lo podemos leer en Génesis 1:4b “… y separó Dios la luz de las tinieblas.”  Esto es lo que Dios hace con nosotras a través de la salvación. Leamos en Efesios 5:8 “porque antes erais tinieblas, pero ahora sois luz en el Señor; andad como hijos de la luz.”  Y 1 Tesalonicenses 5:5 nos confirma: “porque todos vosotros sois hijos de la luz e hijos del día. No somos de la noche ni de las tinieblas.”  Dios es quien trae la luz a nuestra mente y luego nos separa de las tinieblas. Nota que Efesios 5:8 no dice que estábamos en las tinieblas, sino que éramos tinieblas confirmando que somos nuevas criaturas.

Después que Dios separó las aguas para crear la tierra seca, leamos Génesis 1:11 donde dice:
“Y dijo Dios: Produzca la tierra vegetación: hierbas que den semilla, y árboles
 frutales que den fruto sobre la tierra según su género,
con su semilla en él. Y fue así.”

Es interesante que tan pronto como hubo tierra seca esta fuera fértil y comenzara a producir frutos, quiero recordarte que esto fue antes de la creación de los seres vivientes, justo antes Dios preparó todo para que cuando estos llegaran, el primer hombre, Adán y Eva tuvieran todo lo necesario para sobrevivir y ser productivos. ¿Y esto no es lo que espiritualmente ha hecho por nosotras? Juan 15: 16 nos recuerda: “Vosotros no me escogisteis a mí, sino que yo os escogí a vosotros, y os designé para que vayáis y deis fruto, y que vuestro fruto permanezca; para que todo lo que pidáis al Padre en mi nombre os lo conceda.” Él nos hace la morada del Espíritu Santo quien tiene muchos roles, y uno de esos roles es ayudarnos a producir fruto.

Gálatas 5:22-23  Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fidelidad,  mansedumbre, dominio propio; contra tales cosas no hay ley.”  entonces vemos que el Señor preparó todo en la creación para producir fruto, garantizando la supervivencia del mundo; y luego la iglesia sobreviviría hasta su segunda venida, y ahí estamos nosotras, eso no depende de nosotras sino de Él y su bondad. No nos impacientemos ni nos inquietemos, Él está en control.

Hay algo más que podemos ver en la forma en la que el Señor creó la tierra, como todo el libro está apuntando hacia Jesucristo lo que Él creó fue perfecto, sin embargo, no fue completo. ¿Qué queremos decir con esto? El número 7 es usado en múltiples ocasiones a lo largo de toda la Escritura, y usualmente este número representa la perfección o cuando algo está completado o terminado. ¿En cuántos días el Señor creó el mundo? En 6 días y después de ellos Él dijo: “Y fue la tarde y fue la mañana.” Y Génesis 2:2-3 nos informa:

“Y en el séptimo día completó Dios la obra que había hecho, y reposó en el día
 séptimo de toda la obra que había hecho. Y bendijo Dios el séptimo día y lo
santificó, porque en él reposó de toda la obra que Él había creado y hecho.”

Y no dijo “fue la tarde y la mañana” dando la impresión de que Él no había completado su obra, preguntémonos: ¿Dios se cansa? ¿Él necesita descansar?

La respuesta es NO.

¿Acaso no lo sabes? ¿Es que no lo has oído? El Dios eterno, el Señor,
 el creador de los confines de la tierra no se fatiga ni se cansa.
Su entendimiento es inescrutable.
Isaías 40:28

La palabra hebrea usada para reposar en esa parte que estudiamos en Génesis es “shabath” que significa descansar, pero también significa celebrar, cesar o desistir. Entonces el uso de esta palabra no necesariamente significa que Él había terminado el trabajo, sino que podría significar que Él estaba haciendo una pausa, o un interludio. Especulamos que Dios estaba apuntando a que había algo mejor que vendría en el futuro; esto sucedió antes de la caída. Sin embargo, como dijimos, esto era su plan original, incluyendo la caída. Él estaba preparando el camino para que, en un futuro, el creador viniera como el Salvador.

Entonces, al momento de la creación todo giraba en torno a un clímax, primero la llegada, luego la muerte y por último la resurrección de Jesucristo por la caída que habría de venir. Es importante recordar que todos los seres vivientes, menos el hombre, fueron creados según su género; sin embargo, el hombre fue creado a la imagen de Dios. Todos los hombres fueron creados para representar a un Dios santo y para que se enseñorearan sobre la tierra, sin embargo, con la caída no solamente el hombre se dañó, sino que toda la creación se vio afectada por el pecado. Romanos 8:22 nos dice: Pues sabemos que la creación entera a una gime y sufre dolores de parto hasta ahora.” Por la distorsión que el pecado produjo en el hombre, él tendría que ser recreado a la imagen de Dios como Romanos 8:29 nos dice: “Porque a los que de antemano conoció, también los predestinó a ser hechos conforme a la imagen de su Hijo, para que Él sea el primogénito entre muchos hermanos”  

Lo último que Dios va a restaurar es la tierra en sí misma como leemos en Apocalipsis 21:1-2 “Y vi un cielo nuevo y una tierra nueva, porque el primer cielo y la primera tierra pasaron, y el mar ya no existe. Y vi la ciudad santa, la nueva Jerusalén, que descendía del cielo, de Dios, preparada como una novia ataviada para su esposo.” Y para tratar de sintetizar lo que hemos estado hablando en la Nueva Jerusalén, ¿de dónde viene la luz que hay en ella?



Y con esa pregunta terminamos el estudio del día de hoy, esperando que haya sido de mucha bendición te pedimos que no dejes de visitarnos el próximo viernes para terminar con este tema de El protagonista encubierto

Recuerda de orar y visitar Mujer para la Gloria de Dios para que puedas escuchar el estudio y contestar tu cuestionario mientras escuchas y eres edificada con la hermana Cathy Scheraldi de Núñez, quien nos ha dado la oportunidad de compartir este bello estudio de su autoría.


¡Nos leemos pronto!

En Su Gracia
K A R L A




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