Volviendo al principio {segunda parte}









Hola mi querida hermana, en un artículo anterior comenzamos con el estudio de Encontrando a Jesús en el Antiguo Testamento. Compartíamos contigo dónde es que tenemos que comenzar a buscarle, te compartí también un cuestionario que puedes ir contestando a medida que realizas el estudio, puedes descargarlo sin costo, aquí. Y puedes leer el primer artículo en este enlace.


Leíamos acerca del apóstol Juan en el Evangelio que escribió; el cual lo comienza con “En el principio” y es ahí donde debemos buscar a Jesús, en el comienzo de todo. Juan nos dice en el capítulo 20:31 cuál era su propósito al escribir su Evangelio, “pero éstas se han escrito para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios; y para que al creer, tengáis vida en su nombre.”


Jesucristo nos dice en Juan 5:39 “Examináis las Escrituras porque vosotros pensáis que en ellas tenéis vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí.” Busquémoslo en estas mismas escrituras.

Génesis 1:1 en la lengua hebrea, la cuarta palabra en realidad no es una palabra, sino 2 letras juntas, el “alef” que es el equivalente a la letra A de nuestro vocabulario, y “tav” que es el equivalente a la letra Z. Es decir que esto es el equivalente a decir “El Alfa y la Omega, el primero y el último, el principio y el fin” como se lee en Apocalipsis 22:13.

Jesús es el Dios desde el alfa hasta la zeta, el creador de todo; por eso Juan dice: “Todas las cosas fueron hechas por medio de Él, y sin Él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho” (Juan 1:3) y Pablo lo explica en Colosenses 1:16 “Porque en Él fueron creadas todas las cosas, tanto en los cielos como en la tierra, visibles e invisibles; ya sean tronos o dominios o poderes o autoridades; todo ha sido creado por medio de Él y para Él.”

Como vimos en Génesis 1, aquí se encuentran contenidas las verdades, sin embargo, se requiere excavación, estudio y la ayuda del Espíritu Santo. Tenemos que buscarlas, estudiar la Palabra y cada vez que escuchemos o leamos algún material de contenido bíblico, hagamos como los de Berea en Hechos 17:11 que dice: “Estos eran más nobles que los de tesalónica, pues recibieron la palabra con toda solicitud, escudriñando diariamente las Escrituras, para ver si estas cosas eran así.” Y hay diferentes formas de estudiar la Biblia. Por ejemplo, si estamos buscando sobre la persona de Jesús, no necesariamente estaremos estudiando palabra por palabra para ver lo que el versículo dice, sino que estamos tratando de ver el cuadro completo. Y puede que estemos leyendo palabra por palabra, sin embargo, estamos buscando la meta-narrativa en lo que estamos leyendo; la creación, la caída, la redención y la restauración. Y esto no es solamente con Génesis, sino con cada libro que leamos. En Génesis es sencillo encontrar la creación y la caída, pero ¿dónde está la redención y la restauración?

La primera vez que la redención es mencionada es en Génesis 3:15 con el castigo a la serpiente: “Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente y su simiente; Él te herirá en la cabeza, y tú lo herirás en el calcañar.”  Dios está hablando claramente de la crucifixión aquí. Especulamos que Satanás pensó que con la muerte de Jesús, había ganado. Sin embargo, con la resurrección sabemos que nuestra deuda fue cancelada, tal como leemos en Colosenses 2:13-14 “Y cuando estabais muertos en vuestros delitos y en la incircuncisión de vuestra carne, os dio vida juntamente con Él, habiéndonos perdonado todos los delitos, habiendo cancelado el documento de deuda que consistía en decretos contra nosotros y que nos era adverso, y lo ha quitado de en medio, clavándolo en la cruz.” Y el siguiente versículo (15) explica cómo Jesús hirió a Satanás en la cabeza: “Y habiendo despojado a los poderes y autoridades, hizo de ellos un espectáculo público, triunfando sobre ellos por medio de Él.”

En todo esto que leemos, es evidente que es Dios quien siempre toma la iniciativa. Pudiéramos pensar que Dios tenía un primer plan para nosotras, sin embargo cuando Adán y Eva pecaron, Él hizo un plan B. pero es cierto que cuando estudiamos las Escrituras, nos damos cuenta de que Dios tuvo un plan A y sigue ejecutando Su plan A.  “Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos ha bendecido con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo, según nos escogió en Él antes de la fundación del mundo, para que fuéramos santos y sin mancha delante de Él.”

Si el mundo nunca hubiera padecido de pecado, no existiría la necesidad de ser elegidos desde antes de la fundación del mundo, todos seríamos salvos y no sería necesario escoger a algunos para que fueran santos y sin mancha, ¡porque todos cumpliríamos con tal santidad!




Continuaremos el próximo viernes con la última entrega de este bello estudio. Recuerda de orar y visitar Mujer para la Gloria de Dios para que puedas escuchar el estudio y contestar tu cuestionario mientras escuchas y eres edificada con la hermana Cathy Scheraldi de Núñez, quien nos ha dado la oportunidad de compartir este bello estudio de su autoría.

¡Nos leemos pronto!

En Su Gracia

K A R L A

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