El Dios capaz de hacer lo imposible {segunda parte}







Hola mi amada hermana, hoy continuamos escudriñando a través de la historia de Abraham para encontrar a Jesús en ella.

Recuerda que, si no has descargado el cuestionario correspondiente a este tema, lo puedes hacer directamente aquí, sin costo alguno para que puedas ir contestándolo conforme estudies con nosotras. 
El día de hoy nos formulamos la pregunta: ¿Confiamos en las promesas de Dios?



¿Qué pasó después que Adán pecó?
Génesis 3:23-24 dice: “Y el Señor Dios lo echó del huerto del Edén, para que labrara la tierra de la cual fue tomado. Expulsó, pues, al hombre; y al oriente del huerto del Edén puso querubines, y una espada encendida que giraba en todas direcciones, para guardar el camino del árbol de la vida.”

Dios está demostrando varias cosas; primero, Él tiene un plan y usará a quien Él quiera usar para llevar a cabo sus propósitos. Aunque aclaramos que Dios tiene misericordia aun con aquellos que fallan. ¡Gracias a Él! Dios mismo hizo vestiduras de piel para Adán y Eva no para cubrir su desnudez, porque en Génesis 3:7 leemos: “Entonces fueron abiertos los ojos de ambos, y conocieron que estaban desnudos; y cosieron hojas de higuera y se hicieron delantales.” Y en el versículo 21 leemos “Y el Señor Dios hizo vestiduras de piel para Adán y su mujer, y los vistió.”

Pudiéramos preguntarnos entonces, ¿por qué Dios los cubrió cuando ya estaban cubiertos? Creo que el secreto se encuentra en “la tela” que Dios usó para cubrirlos: vestiduras de piel. ¿Dónde se consigue la piel? De un animal. ¿La muerte había entrado en el mundo antes de ese punto? No. Entonces Dios sacrificó un animal, no para cubrir su desnudez sino para cubrir su pecado porque Ezequiel 18:20 nos enseña: “El alma que peque, ésa morirá…”

Ese fue el primer sacrificio y luego Dios instala la práctica donde los judíos tenían que sacrificar animales para la remisión de pecados, sin embargo, no pasemos por alto que quien sacrificó este animal, fue Dios mismo. ¿Quién es quien sacrificó al Mesías para pagar nuestra deuda con Dios? Dios mismo sacrificó a Su Hijo, y el Hijo se sacrificó a sí mismo voluntariamente.

Vemos entonces que en el hijo de la carne y en el hijo del Espíritu  es donde demuestra el primer y segundo Adán, sin embargo, 1 Corintios 15:22 nos demuestra la profundidad de la misericordia y bondad que Dios tiene con nosotras: “Porque, así como en Adán todos mueren, también en Cristo todos serán vivificados.” Dios tuvo compasión con Ismael porque en Génesis 21:17-18 cuando Agar está llorando porque cree que morirán en el desierto y nos dice que “Y oyó Dios la voz del muchacho que lloraba; y el ángel de Dios llamó a Agar desde el cielo, y le dijo: ¿Qué tienes, Agar? No temas, porque Dios ha oído la voz del muchacho en donde está. Levántate, alza al muchacho y sostenlo con tu mano; porque yo haré de él una gran nación.”

Antes de seguir, vamos a pensar en lo que Sara sintió; Sara sintió celos que son pecado. Y parte del problema es que ella había hecho un ídolo de su hijo. Y nos preguntamos, ¿cuántas veces hacemos lo mismo? los profesores nos dicen cosas y nosotras defendemos a nuestros hijos diciendo que no es así en lugar de sentarnos a evaluar que nosotras no estamos en el colegio, el profesor nos dice tal o cual cosa, y evaluar para conocer lo que sucedió y en ello poder hablar con nuestros hijos para usar ese tiempo como oportunidades de aprendizaje para nuestros hijos.

Y siguiendo con Abraham y Sara, nos podemos preguntar ¿Qué pensó Abraham? Sobre todo porque fue Sara la de la idea de que Abraham estuviera con Agar. Sara sufrió por su propio pecado, ella habría tenido que pausar y evaluar su vida, pero reaccionó en la carne.  Eso causó mucho daño a Abraham.

 Agar y Sara estaban pensando en sí mismas no en el bienestar de toda la familia. Cada una defendía a su propio hijo a expensas del otro hijo y eso es peligroso. Nosotras necesitamos tener una cosmovisión cristiana, somos una pequeña parte de un mundo grande, y nosotros debemos reflejar a Jesús como en Génesis 1, somos sus representantes y entonces tenemos que comportarnos como Jesús.

Y hablando del hijo de la promesa y el hijo de la carne, Isaac fue de la promesa, el Mesías iba a venir de él; Dios llamó a Ismael el hijo de la carne y Jesús el hijo del Espíritu en Gálatas 4, combinando esto con el hecho de que sabemos que la salvación es únicamente por Jesucristo como Hechos 4:12 nos instruye: “Y en ningún otro hay salvación, porque no hay otro nombre bajo el cielo dado a los hombres, en el cual podamos ser salvos.” Creemos que Dios nos está demostrando aquí que la salvación es por fe y solamente por fe.

Eso no quiere decir que no debemos hacer buenas obras, tenemos que reflejar a Cristo. Pero la salvación es por fe, igual que con Abraham. Cuando Abraham y sara trataron de ayudar a Dios trabajando en la carne, el resultado fue el nacimiento del hijo de la carne que no nos lleva a la salvación. Sin embargo, cuando por fe creyeron que Dios cumpliría su promesa aun bajo circunstancias imposibles, el resultado fue el nacimiento del hijo del Espíritu.

Nuestra salvación no es por obras, sino por fe como Efesios 2:8-9 nos instruye “Porque por gracia habéis sido salvados por medio de la fe, y esto no de vosotros, sino que es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe.” Y Pablo nos confirma esto cuando nos dice en Filipenses 3:8-9 “Y aún más, yo estimo como pérdida todas las cosas en vista del incomparable valor de conocer a Cristo Jesús, mi Señor, por quien lo he perdido todo, y lo considero como basura a fin de ganar a Cristo, y ser hallado en El, no teniendo mi propia justicia derivada de la ley, sino la que es por la fe en Cristo, la justicia que procede de Dios sobre la base de la fe”

Dios permite que Abraham mande a su primer hijo Ismael fuera de su casa, reconociendo que fue por el pecado de Sara, por los celos de Sara, para demostrar la necesidad de confiar solamente en Jesucristo y Dios en su bondad y soberanía cuidó de Ismael y Agar y haría de él una gran nación también.

Y se nota que, aunque no está hablando específicamente de Jesucristo, toda la historia es preparación para su venida, Abraham entendió lo que 2 Corintios 1:20 nos enseña “Pues tantas como sean las promesas de Dios, en El todas son sí; por eso también por medio de Él, Amén, para la gloria de Dios por medio de nosotros.”

Para resumir entonces, Jesucristo es la persona de la descendencia prometida hacia donde el nacimiento de Isaac estaba apuntando como Gálatas 3:29 nos dice: “Y si sois de Cristo, entonces sois descendencia de Abraham, herederos según la promesa.”



Por hoy terminamos el estudio esperando que haya sido de mucha bendición, te pedimos que no dejes de visitarnos el próximo viernes para terminar con este tema de “El Dios capaz de hacer lo imposible”

Recuerda de orar y visitar Mujer para la Gloria de Dios para que puedas escuchar el estudio y contestar tu cuestionario mientras escuchas y eres edificada con la hermana Cathy Scheraldi de Núñez, quien nos ha dado la oportunidad de compartir este bello estudio de su autoría.

¡Nos leemos pronto!

En Su Gracia

K A R L A



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