El Dios del pacto {tercera parte}




Hoy continuamos con el estudio de Encontrando a Jesús en el Antiguo Testamento. Puedes leer el artículo anterior en este enlace.
Si no pudiste descargar el cuestionario correspondiente al tema “El Dios del pacto.” aun puedes hacerlo, está disponible en este enlace y es gratis.

Continuamos con este hermoso estudio “Encontrando a Jesús en el Antiguo Testamento” y reflexionamos si continuamente vemos a Jesús a lo largo de todos los pasajes de la Biblia, tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento.





Resumamos algunas promesas dadas a Abraham y como esas promesas apuntan a Jesús, La primera promesa donde menciona que una nación grande vendría de Abraham en Génesis 12:2; esta nación grande no son los judíos como raza sino todos los que creemos en el Mesías Jesucristo.

La segunda promesa es que Abraham tendrá un nombre grande como dice Génesis 12:2 su nombre “el padre de los judíos” era grande porque el Mesías, Jesucristo vendría de su linaje.

La tercera promesa dada a Abraham es que tendría una descendencia innumerable, así como las estrellas del cielo y la arena del mar. Ahí estamos nosotros incluidas nosotras y todas las siguientes generaciones.

La cuarta promesa dada a Abraham es la tierra de Canaán que leemos en Génesis 12:7; 13:14-17; 15:18-21; 17:8 Dios es Dios de toda la tierra no solamente Canaán y después de la muerte de Jesús se hizo evidente que la tierra prometida para cada uno de nosotros es donde Dios nos ha puesto. Como 1 Cor 12:18 nos demuestra: “Ahora bien, Dios ha colocado a cada uno de los miembros en el cuerpo según le agradó.” El día de Pentecostés fue la bisagra donde el Espíritu santo demostró que el pueblo de Dios era más que los judíos, sino que la familia de Dios incluía todas las naciones, tribus y lenguas como se lee en Apocalipsis 7:9

La quinta promesa, la bendición universal a través de Abraham que leemos en Génesis 12:3 de toda lengua, tribu y nación habrá personas que amarán y obedecerán a Jesucristo.

Todo está relacionado, Él está revelando su plan.

La sexta promesa, donde Dios promete ser el protector y soberano de Abraham y su descendencia como leemos en Génesis 15:1; 17:8. Jesucristo nos dijo en Mateo 28:18-20 “Y acercándose Jesús, les habló, diciendo: Toda autoridad me ha sido dada en el cielo y en la tierra.  Id, pues, y haced discípulos de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, enseñándoles a guardar todo lo que os he mandado; y he aquí, yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo.”

La realidad es que la Biblia entera está escrita para revelar a Jesús y cuando la leemos es con esta perspectiva que necesitamos leerla. Cuando estudiamos la Biblia, debemos preguntarnos si estamos mirando a Jesús en el Antiguo y Nuevo Testamento y pensar en lo que Él ha hecho a la luz de toda la Biblia. Algunas preguntas que nos ayudan son:

¿Cómo esté pasaje se coloca en la historia de la redención? ¿Cómo este pasaje ilumina el plan de Dios? ¿Jesús está explícitamente mencionado? ¿Qué está haciendo Jesús aquí? ¿Qué aprendemos de Jesús en este pasaje? ¿Es el evangelio anticipado o prefigurado en alguna forma? ¿El texto tiene un sentido de expectativa sobre algo que pasará en el futuro? ¿Qué debemos esperar y cuando pasará? ¿Cómo esto debe motivarnos hacia la acción ahora en el presente?

Estas preguntas nos ayudan a buscar a Jesús donde Él no está específicamente mencionado, sin embargo, los pasajes están refiriéndose a Él, pero tenemos que excavar la información.

Regresando a Génesis, nos quedamos al principio del capítulo 17 y comencemos ahora con el versículo 9 donde Dios inicia la señal del pacto de la circuncisión. En tiempos antiguos tener una señal de pacto era común. Recordemos que el pacto que Dios hizo con Noé fue el arcoíris y es muy importante resaltarlo porque el arcoíris no significa lo que el mundo de maldad quiere decir hoy lo que significa.

Cada vez que vemos un arcoíris recordamos que es el pacto de Dios con Noé, es Dios siendo fiel a su promesa de que nunca más se convertirían las aguas en diluvio para destruir toda carne. Y esa promesa nos alcanza a nosotras también. Dios hizo un pacto con Moisés también ¿recuerdas lo que era? Mantener el día de reposo.

Aun hoy en día cada cultura tiene señales de un pacto, por ejemplo, en muchas culturas las personas casadas usan un anillo en el cuarto dedo para demostrar el pacto con su pareja. Nosotros lo usamos en la mano izquierda mientras que los griegos lo usan en la mano derecha, pero es una señal de pacto. En algunas escuelas o empresas hay uniformes que representan a la organización y mientras están en el trabajo o en clases es necesario usarlos, así mismo con los equipos deportivos, cada uno tiene un uniforme que lo diferencia del resto. O en los países musulmanes, por ejemplo, la ropa de las mujeres cubre todo menos los ojos.

Preguntémonos: ¿Por qué la circuncisión? No es una señal visible como lo es el arcoíris, sino más bien privada y dolorosa. Especulamos que la razón es que Dios está diciendo “Yo soy Dios sobre todo” aun sobre lo más íntimo de su ser. Como los judíos tenían que circuncidar a cada niño cuando tenían 8 días de edad, las familias estaban demostrando que sus hijos eran parte del pueblo de Dios, el único real Dios y aunque los niños no recordaban la ceremonia, cada joven sabría que es diferente a otros del mundo que los rodeaba.

Hoy nos preguntamos ¿Tu corazón ha sido circuncidado por Cristo?
¿Cuál es la señal de pacto nuestro con Dios? El bautismo.

La circuncisión tenía 2 propósitos, el primero fue demostrar que Dios estaba purificando a la persona, segundo, lo estaba identificándolo como hijo y demostrando que tenía una relación con Dios. sin embargo, vamos a decir que tenía una señal negativa, era un recordatorio que cualquiera que no lo hiciera iba a ser apartado del pueblo, igual que se apartaba el prepucio del pene.

Esto explica porque el Señor le salió en una posada para matar a Moisés cuando regresaba de Egipto porque no había circuncidado a su hijo, su esposa Séfora lo realizó entonces. (Éxodo 4) Moisés era un líder y no estaba siendo obediente a ese pacto, el Señor lo iba a matar. Los líderes deben cuidar su caminar.

Así que, podemos preguntar ¿por qué nosotros entonces no circuncidamos a nuestros hijos? Romanos 2:28-29 “Porque no es judío el que lo es exteriormente, ni la circuncisión es la externa, en la carne; sino que es judío el que lo es interiormente, y la circuncisión es la del corazón, por el Espíritu, no por la letra; la alabanza del cual no procede de los hombres, sino de Dios.” esto nos lleva de nuevo a Jesucristo, Abraham no lo tenía en sí, ellos esperaban la promesa.

Abraham tenía la obligación de hacer la circuncisión por la ley, pero nosotras tenemos a Cristo, le creemos a Él, la circuncisión miraba hacia a Jesús a futuro, mientras que el bautismo (que es la señal que hoy hacemos para decir que somos de Dios), mira hacia atrás, mira hacia la cruz.

Jesús es quien proveyó la limpieza hacia la cual la circuncisión estaba apuntando, nuestros pecados fueron perdonados en la cruz y Dios aceptó la vida perfecta que Jesús vivió. Y en derramar su sangre por nosotros, la ira de Dios fue aplacada para nosotras. Esa ira que estaba sobre nuestra cabeza fue aplacada por la sangre de Jesús.

Queremos enfatizar aquí, que esto no es para todo el mundo, sino solamente para aquellos que van donde Él, se humillan, piden perdón, por sus pecados y se arrepienten de ellos, lo que significa que hay un cambio en la forma de vivir. Ya uno no vive para sí mismo sino para Él, para Jesucristo.

Cristo cumplió con el juicio del pacto también. Sacaron a Jesús de la ciudad para crucificarlo y aún más, Él fue apartado de Dios cuando nuestros pecados fueron puestos sobre sus hombros. Leemos en Mateo 27:46 “Y alrededor de la hora novena, Jesús exclamó a gran voz, diciendo: Eli, Eli, ¿lema sabactani? Esto es: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?”

Ya no necesitamos circuncidar a los varones porque Él cumplió el propósito de esta señal, y ahora tenemos una nueva señal, el bautismo. Justo antes de la ascensión de Cristo ¿qué dijo a sus discípulos? “Id, pues, y haced discípulos de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo,” Mateo 28:19

Y Pablo refiere al bautismo como circuncisión en Colosenses 2:11-14
“en El también fuisteis circuncidados con una circuncisión no hecha por manos, al quitar el cuerpo de la carne mediante la circuncisión de Cristo; habiendo sido sepultados con El en el bautismo, en el cual también habéis resucitado con El por la fe en la acción del poder de Dios, que le resucitó de entre los muertos. Y cuando estabais muertos en vuestros delitos y en la incircuncisión de vuestra carne, os dio vida juntamente con El, habiéndonos perdonado todos los delitos, habiendo cancelado el documento de deuda que consistía en decretos contra nosotros y que nos era adverso, y lo ha quitado de en medio, clavándolo en la cruz.”

Ahora no es el prepucio el que está circuncidado, sino el corazón y tampoco solo los hombres sino también las mujeres. Nuestro Dios es un Dios de propósito y un Dios del pacto. Desde Génesis Él ha buscado a Su pueblo y lo ha protegido también.

Toda la Biblia se trata de Jesús y del mensaje de redención. Es tan interesante que podemos ver el liderazgo masculino al ordenarle circuncidarse y las mujeres no teníamos que hacerlo; pero ahora que en el bautismo es una señal para todos. Aunque el bautismo es una señal pública, muestra el nacido de nuevo y que su alma ya ha sido circuncidada.

El Señor nos ayude a asimilar todas estas verdades para obtener una obediencia total, una rendición a su voluntad.

¿Realmente estamos creyendo en Dios? ¿Nuestro corazón ha sido circuncidado por Dios? ¿Ya nos rendimos a Dios?





Hasta aquí el estudio de este bello tema. ¡Nos leemos pronto!

En Su Gracia

K A R L A



Damos muchas gracias a Dios por cada hermana del ministerio Mujer para la Gloria de Dios quienes nos dieron la oportunidad de compartir este estudio, un estudio de mucha bendición y edificación para el cuerpo de Cristo. Visita también Soy Mujer de Valor y déjanos tus comentarios. ¡No olvides que puedes escuchar el estudio en vivo directamente en este enlace!

Te pedimos nos apoyes en oración, por ellas y por nosotras para que podamos seguir llevando el mensaje del evangelio para edificación de su pueblo y la expansión del reino de Cristo. Oren por nuestra protección también para seguir adelante con su encomienda.

La próxima semana estudiaremos “Una terrible prueba de fe” ¡No te lo pierdas! ¡Dios te bendiga!




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