viernes, 4 de mayo de 2018

El Reino que perdura eternamente {Tercera parte}


Hoy continuamos con el estudio de Encontrando a Jesús en el Antiguo Testamento. Puedes leer el artículo anterior en este enlace.
Si no pudiste descargar el cuestionario correspondiente al tema “El protagonista encubierto” aun puedes hacerlo, está disponible en este enlace y es gratis.

Continuamos con este hermoso estudio “Encontrando a Jesús en el Antiguo Testamento” y reflexionamos si continuamente vemos a Jesús a lo largo de todos los pasajes de la Biblia, tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento.







Hablemos de la familia. Antes del pecado del pueblo, en Sinar las familias eran unidas y esto producía que los ciudadanos fueran unidos también. Como la familia es el centro de cualquier país, las familias son muy importantes. El poder de un país radica en la unidad de las familias, porque por ellas es compuesto. Las familias fuertes, producen comunidades fuertes, que producen ciudades y países fuertes. Dios reconoce esto y como castigo separó a las personas al darles diferente lengua para que fuese más difícil lograr lo que querían, y la razón fue porque sus deseos fueron pecaminosos.

Dios no les estaba haciendo las cosas más difíciles porque le gusta ver que sufrimos; Él tenía un propósito santo al hacerlo. Esto se llama misericordia porque más pecado lleva más juicio, Dios está tratando de protegerlos pues el juicio será menos severo.
El otro lado de la moneda es que, al salvarnos, Cristo nos regaló una familia, la familia de Dios. Muchas de nosotras vivimos en ciudades lejos de nuestras familias de sangre, pero en Cristo tenemos una familia que Él nos ha regalado. Quizás hayas experimentado al llegar a la iglesia y convivir con hermanos que te sientes como en casa, como tu hogar y eso es sólo el Señor, Él se manifiesta a través de nuestros hermanos (Proverbios 17:17). Seamos intencionales en cultivar esas relaciones.

Dios separó a las personas comenzando en Sinar, sin embargo, Cristo nos use y no importa si somos judíos o gentiles, somos uno en Cristo.

Pero ahora en Cristo Jesús, vosotros, que en otro tiempo estabais lejos,
habéis sido acercados por la sangre de Cristo. Porque El mismo es nuestra paz,
quien de ambos pueblos hizo uno, derribando la pared intermedia de
separación, aboliendo en su carne la enemistad, la ley de los
mandamientos expresados en ordenanzas, para crear en sí mismo
 de los dos un nuevo hombre, estableciendo así la paz, y para reconciliar con
 Dios a los dos en un cuerpo por medio de la cruz,
habiendo dado muerte en ella a la enemistad.
Efesios 2:13-16

Cristo hace posible estas relaciones de familia, de amistades sanas y de edificación mutua. La familia que tenemos ahora en Cristo es más fuerte que la familia de sangre porque no es nuestra sangre, sino la sangre de Cristo la que nos hace familia.

En Sinar, Dios había creado la separación de los pueblos y Jesús abolió este mismo mandamiento cuando murió en la cruz por nuestros pecados. Él murió por ambos, judíos y no judíos. Para nosotros es sencillo de entender porque hemos nacido después de la cruz y hemos leído la Biblia en nuestra propia lengua. Pero esto no fue tan claro para los judíos porque ellos recibieron el mandato de Dios de vivir separados de los paganos, por esto decimos que el día de Pentecostés fue como una bisagra, nosotras también tenemos que mantenernos separadas, pero del mundo y no de una nacionalidad o una raza.

“El mundo” le llamamos a la manera de pensar contraria a la Palabra de Dios, ese sistema de antivalores. Para ilustrar esto veamos la definición bíblica de Santo. La palabra en hebreo es kadosh y su definición primaria es separado, y su segunda definición es sagrado. Dios es totalmente separado de nosotras porque Él es santo y nosotras impías en nuestro estado original y aunque fuimos formadas a Su imagen y semejanza, debemos representarle cuando caminamos en el mundo, así como nos redimió en Cristo; pero la realidad es que no podemos hacerlo, a menos que tengamos la morada del Espíritu Santo y caminemos con Él.

Lo que ha pasado es que la definición de pagano o del mundo ha cambiado, ahora no es judío y gentil, sino cristiano y no cristiano. Tenemos que mantenernos separados, pero estamos caminando en el mundo y tenemos que llegar al mundo porque representamos al Dios que lo creó y que ama a aquellos que lo habitan. Hay personas, por ejemplo, de todas razas, nacionalidades, tribus, lenguas, etc., que son cristianos; uno podría preguntarse ¿entonces como nos mantenemos separados y al mismo tiempo evangelizar el mundo?

Nosotras necesitamos quedarnos separadas de las creencias porque tenemos cosmovisiones opuestas, y en las formas de vivir aun en las prácticas culturales en las que nosotras no debemos participar porque son pecaminosas. Que todo el mundo lo haga no quiere decir que es correcto. Por ejemplo, el alcoholismo, la drogadicción, robar, mentir, todo el placer, etc. y debemos mantenernos separadas en el matrimonio como el mundo lo presenta, nosotras debemos mantenerlo de acuerdo con como Dios lo diseñó; y también así con nuestros socios en nuestros negocios. Sin embargo, nuestros empleados y clientes pueden ser no creyentes, y nuestro propósito de llegar al negocio debe ser diferente que los no creyentes.

¿Cómo sería nuestro país si todos los cristianos viviéramos como Dios manda? ¿Cómo sería mi país si vivo como Dios manda? La única persona con la que podemos comenzar a trabajar es con nosotras mismas, no tenemos ningún poder de cambiar a nadie, ni nosotras podemos cambiarnos, pero el Espíritu Santo que mora en nosotras nos guía y convence de nuestro pecado.

El Señor sabía que Él iba a llenar la tierra y Él está tratando de ayudarnos a llenar la tierra con creyentes, por eso el llamado a hacer discípulos. Estamos en un mundo caído donde las filosofías son totalmente opuestas a la forma en la que Dios quiere que vivamos, mientras más no creyentes hay, más difícil es para nosotras y los demás cristianos vivir como debemos y evangelizar a aquellos alrededor de nosotras; menos difícil será cuando tengamos esa disposición de vivir como Dios quiere.

Y si estamos viviendo en una comunidad donde hay más cristianos nuestra vida es más fácil porque hay más personas pensando parecido a nosotras. Deberíamos tener la misma cosmovisión, las mismas reglas, la misma forma y la misma sumisión a los mandamientos de Dios.

Cada una de nosotras deberíamos preguntarnos, ¿estoy dispuesta a seguir donde el Señor me guíe reconociendo que el mundo me dirá lo opuesto de lo que debo hacer? Eso lo podemos aplicar en todas las áreas (maternidad, esposa, trabajo, en familia, en la iglesia, en la televisión, revistas, en la forma de arreglarnos y de vestirnos).

El sistema de educación es opuesto a los valores de Cristo y estamos mandando a nuestros hijos allá. Por eso es tan importante orar y contrarrestar las mentiras que están diciendo en la escuela, por eso es por lo que necesitamos estar alertas, ver lo que están estudiando en sus libros en todo eso que es opuesto a nuestras creencias. Tenemos que usarlo como un ejemplo para que nuestros hijos comiencen a desarrollar su discernimiento, esa es una excelente oportunidad para que nuestros hijos tengan sabiduría.

Otra pregunta para nosotras es: ¿estoy buscando mi seguridad y significado en Cristo o en las imitaciones que el mundo me ofrece? ¿Estoy edificando mi propio reino o estoy dispuesta a hacer decisiones como Dios manda? reconociendo que esto incluye sacrificios y quizás ganar menos o no sobresalir o estar desfasada según el mundo. La realidad es que no importa si estoy viviendo por Él o no, la única fuente de seguridad y significado que perdura es Cristo. Sí importa vivir para Él porque Él es la fuente de toda seguridad por la eternidad.

Pero Dios le dijo: “¡Necio! Esta misma noche te reclaman el alma; y ahora,
¿para quién será lo que has provisto?” Así es el que acumula tesoro para sí,
y no es rico para con Dios.
Lucas 12:20-21

Ninguna de nosotras sabemos lo que mañana nos traerá, y por esto Mateo 6:19-21 nos manda: No os acumuléis tesoros en la tierra, donde la polilla y la herrumbre destruyen, y donde ladrones penetran y roban; sino acumulaos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni la herrumbre destruyen, y donde ladrones no penetran ni roban; porque donde esté tu tesoro, allí estará también tu corazón.”  Por eso el Señor nos dijo en Proverbios 4:23 Con toda diligencia guarda tu corazón, porque de él brotan los manantiales de la vida.” No solamente cuidarlo, sino guardarlo con toda diligencia.

Lo que podemos aprender de la historia de la torre de Babel es que Dios nos ha dejado aquí para que podamos trabajar tratando de llegar donde Él o que podamos hacer algo aparte de Él, ese es el sueño del mundo, pero no de Dios.

La verdad del Evangelio es una promesa de que seguimos a un Dios misericordioso y ha bajado para llegar a nosotras. Él edificará una ciudad para nosotros y nos la regalará para la eternidad.

Dios no necesita nuestra ayuda, sino, nuestra obediencia.

Pidamos a Dios que abra nuestro entendimiento para asimilar esto y obedecerlo, buscar su reino y su justicia y las demás cosas, las demás necesidades serán añadidas. Porque, así como el Señor cuida de los lirios y de las aves, también cuida de nosotras.





Hasta aquí el estudio de este bello tema. ¡Nos leemos pronto!

En Su Gracia

K A R L A



Damos muchas gracias a Dios por cada hermana del ministerio Mujer para la Gloria de Dios quienes nos dieron la oportunidad de compartir este estudio, un estudio de mucha bendición y edificación para el cuerpo de Cristo. Visita también Soy Mujer de Valor y déjanos tus comentarios. ¡No olvides que puedes escuchar el estudio en vivo directamente en este enlace!
Te pedimos nos apoyes en oración, por ellas y por nosotras para que podamos seguir llevando el mensaje del evangelio para edificación de su pueblo y la expansión del reino de Cristo. Oren por nuestra protección también para seguir adelante con su encomienda.

La próxima semana estudiaremos “El Dios capaz de hacer lo imposible” ¡No te lo pierdas! ¡Dios te bendiga!


No hay comentarios:

Publicar un comentario

¡únete a la comunidad instagram!

Licencia Creative Commons
Este blog y todo su contenido gráfico y escrito está protegido por derechos de autor bajo Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

¡Suscríbete a mi canal!

Blogging tips