Incomparable poder {Primera parte}






Para comenzar…
Como cada lunes, te comparto el cuestionariodel tema de esta semana con las preguntas para completar de acuerdo con tu estudio y preguntas para reflexionar.
Oremos pidiendo que el Espíritu Santo nos dé sabiduría y nos muestre lo que Dios desea mostrarnos, a través de los versículos que estudiaremos.




Hoy queremos comenzar a buscar a Jesús en el libro de Éxodo. El tema primordial de este libro es la redención, por lo que es obligatorio que encontremos al menos pinceladas de nuestro redentor Jesús en el libro.

El inicio de este libro se ubica en Egipto mencionando a los hijos de Israel que fueron en busca de comida durante la hambruna en el tiempo en el que José estaba a cargo. En esos tiempos ellos fueron fecundos y se multiplicaron mucho, sin embargo, esa generación murió.

“Y se levantó sobre Egipto un nuevo rey que no había conocido a José; y dijo a su pueblo: He aquí, el pueblo de los hijos de Israel es más numeroso y más fuerte que nosotros.”
Éxodo 1:8-9

Los esclavos eran más fuertes y más numerosos.

El versículo 10 nos informa lo que los egipcios estaban pensando, tenían miedo de que el país fuera invadido por otro país lo cual era muy común en esos tiempos; ellos, los judíos podían aliarse con el enemigo y pelear contra ellos.

Nosotras no hemos vivido experiencias como esta en la actualidad, sin embargo, el libro de Génesis nos relata cómo sucedía una invasión tras otra donde diferentes reyes gobernaron, mucha inestabilidad. De hecho, esto incitó a los judíos uno de sus mayores pecados. En lugar de confiar en Dios como su rey, ellos quisieron un rey de carne y hueso, un hombre que les reinara como en las otras naciones. (1 Sam 8:5)

“Entonces pusieron sobre ellos capataces para oprimirlos con duros trabajos. Y edificaron para Faraón las ciudades de almacenaje, Pitón y Ramsés.”
Éxodo 1:11

Sabemos que permanecieron bajo la esclavitud de los egipcios por 400 años hasta que Dios comenzó a ejecutar su plan para liberarlos, levantó a Moisés para ser un libertador para ellos. Debemos recordar cuál fue la razón por la que ellos estaban en cautiverio, el Salmo 106:39-42 nos dice: “Así se contaminaron en sus costumbres, y fueron infieles en sus hechos. Entonces se encendió la ira del Señor contra su pueblo, y Él aborreció su heredad. Los entregó en mano de las naciones, y los que los aborrecían se enseñorearon sobre ellos. Sus enemigos también los oprimieron, y fueron subyugados bajo su poder.”

Especulamos que algunos piensan “pero yo nunca he estado en esclavitud, el país donde vivo siempre ha sido un país libre” esto puede ser verdad, sin embargo, hay otras formas de esclavitud en nuestros días; por ejemplo, antes de estar en Cristo nuestra alma estaba cautiva por el diablo como Jesús mismo nos dijo en Juan 8:34 “En verdad, en verdad os digo que todo el que comete pecado es esclavo del pecado” ¿quién no es esclavo del pecado? Lo que es increíble es que nos creíamos libres, pero, Satanás había cegado nuestro entendimiento, así como permanecen ciegos todos los que no tienen la morada del Espíritu Santo 2 Cor 4:4 nos lo explica.

¿Quién liberó a los judíos de los egipcios?
Muchos dirán que fue Moisés, sin embargo, él fue el individuo que el Señor usó para liberarlos, quien realmente los libertó fue Dios como lo leemos en Josué 24:17 “porque el Señor nuestro Dios es el que nos sacó, a nosotros y a nuestros padres, de la tierra de Egipto, de la casa de servidumbre, el que hizo estas grandes señales delante de nosotros y nos guardó por todo el camino en que anduvimos y entre todos los pueblos por entre los cuales pasamos.”
Los judíos eran totalmente incapaces de liberarse a sí mismos y por esto necesitaban de la intervención de Dios. Nosotras estábamos en la misma situación, somos incapaces y por ende necesitamos un Salvador como Colosenses 2:13 nos dice “Y cuando estabais muertos en vuestros delitos y en la incircuncisión de vuestra carne, os dio vida juntamente con El, habiéndonos perdonado todos los delitos”
¿Una persona que está muerta puede hacer algo? Claro que no. Estamos vivos físicamente, pero espiritualmente estamos muertos hasta que el Espíritu Santo regenera nuestra mente para que podamos reconocer nuestros pecados, hasta que Jesús viene a morar en nosotros espiritualmente que hay vida en nosotros. Por esto Juan 6:44 nos dice: “Nadie puede venir a mí si no lo trae el Padre que me envió, y yo lo resucitaré en el día final.”
Proverbios 14:12 nos instruye: “Hay camino que al hombre le parece derecho,
pero al final, es camino de muerte.” así era que estábamos cada una de nosotras antes de que Jesucristo viniera a nuestras vidas, no solo los que están perdidos ahora en el mundo, nosotras estábamos así. Juan 10:10 nos dice “El ladrón sólo viene para robar y matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia.”
Leamos lo que Pablo escribió en Romanos 3:10-12, 18 “no hay justo, ni aun uno; 11 no hay quien entienda, no hay quien busque a Dios; todos se han desviado, a una se hicieron inútiles; no hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno. No hay temor de Dios delante de sus ojos.” El problema es que en el mundo en el que vivimos, nosotras necesitamos trabajar para conseguir las cosas, no importa si es información, educación, fama, dinero, elogios, todo. Dios nos está diciendo que en la esfera espiritual esto es totalmente lo opuesto. Tenemos que cambiar nuestra cosmovisión porque la realidad es que no podemos hacer nada por nosotras, sino que es Dios quien lo hace todo.
No solo la vida física que Él nos da, sino la libertad que Él también nos da. Juan 8:36 dice: “Así que, si el Hijo os hace libres, seréis realmente libres.” Concluimos que la figura del faraón fue una analogía de lo que Satanás hace y Moisés representó lo que Jesucristo hace por nosotros. Faraón quería mantenerlos bajo su sujeción, mientras que Dios quería darles su libertad.
Otra analogía que podemos ver es en cómo los judíos fueron liberados por sangre. Recordemos que hubo 10 plagas contra los egipcios porque cada vez que Moisés pedía permiso al faraón para poder salir, el faraón lo negaba. Lo que encontramos interesante también, es que tanto la primera plaga, como la última tienen que ver con sangre.
Con la primera plaga, el agua del Nilo su diosa de la fertilidad es convertido en sangre, y todos los peces se murieron. El río de fertilidad mató a todos sus peces, Dios estaba enseñándoles que no hay otro dios como Él. y aunque la sangre salvaría a los judíos, no fue cualquier sangre, sino la sangre de Cristo como lo veremos más adelante.
Con la última plaga Yahweh instruyó a los judíos a tomar un cordero macho, de un año, sin mancha y cuando Dios les indicara ellos tendrían que matarlo al anochecer. Éxodo 12:7 leemos las instrucciones: “Y tomarán parte de la sangre y la pondrán en los dos postes y en el dintel de las casas donde lo coman.” Y en el versículo 12-13 leamos lo que el Señor iba a hacer: “Porque esa noche pasaré por la tierra de Egipto, y heriré a todo primogénito en la tierra de Egipto, tanto de hombre como de animal; y ejecutaré juicios contra todos los dioses de Egipto. Yo, el Señor. “Y la sangre os será por señal en las casas donde estéis; y cuando yo vea la sangre pasaré sobre vosotros, y ninguna plaga vendrá sobre vosotros para destruiros cuando yo hiera la tierra de Egipto.”

Con esta afirmación terminamos el día de hoy, esperamos nos acompañes el próximo miércoles para continuar estudiando “Incomparable poder” en este bello estudio de “Encontrando a Jesús en el A.T.”

Recuerda de orar y visitar Mujer para la Gloria de Dios para que puedas escuchar el estudio y contestar tu cuestionario mientras eres edificada con la hermana Cathy Scheraldi de Núñez, quien nos ha dado la oportunidad de compartir este bello estudio de su autoría.

¡Nos leemos pronto!
En Su Gracia
K A R L A

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