José como tipología de Jesús {Tercera Parte}






Hoy continuamos con el estudio de Encontrando a Jesús en el Antiguo Testamento. Puedes leer el artículo anterior en este enlace.

Si no pudiste descargar el cuestionario correspondiente al tema “José como tipología de Jesús” aun puedes hacerlo, está disponible en este enlace y es gratis.

Continuamos con este hermoso estudio “Encontrando a Jesús en el Antiguo Testamento” y reflexionamos si continuamente vemos a Jesús a lo largo de todos los pasajes de la Biblia, tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento.







¿Estamos viendo a Dios obrar en todos los acontecimientos de nuestra vida?
Otra analogía que vemos entre José y Jesús es que ambos fueron falsamente acusados y declarados culpables injustamente. Génesis 39:17-18 Entonces ella le habló con estas palabras, diciendo: Vino a mí el esclavo hebreo que nos trajiste, para burlarse de mí; y cuando levanté la voz y grité, él dejó su ropa junto a mí y huyó afuera.”

Y con Jesús lo vemos en Mateo 26:60 “y no lo hallaron a pesar de que se presentaron muchos falsos testigos.”  En Génesis 40:23 José encontró favor con las autoridades de la cárcel haciéndolo encargado de los prisioneros porque el Señor estaba con él y todo lo que emprendía, el Señor lo hacía prosperar.

Y mientras José estaba en la cárcel, el copero y panadero del rey le ofendieron y fueron enviados a la cárcel exactamente dónde estaba José.
Mientras estaban presos, tanto el panadero como el copero tuvieron un sueño y Dios usó a José para interpretarlos. En el capítulo 41 leamos ahora cuando el mismo faraón tuvo un sueño y nadie de su séquito pudo interpretarlo. Entonces el copero se acordó de José en la cárcel y de cómo interpretó su sueño y el del panadero. Faraón entonces mandó llamarlo para que interpretara su sueño también.

Dios de nuevo interpreta los sueños a través de José y dice a Faraón que su sueño significaba que iban a tener 7 años de abundancia y luego 7 años de hambruna, José le sugiere al Faraón buscar un hombre prudente y sabio para ponerlo sobre la tierra de Egipto y que un quinto de la producción de la tierra de Egipto en los 7 años de abundancia fuera guardado para los 7 años de escasez. Todo esto lo podemos leer en Génesis 41.

¿A quién crees que Faraón eligió para toda esta labor? A José.
Cuando el favor de Dios está sobre un hombre, lo imposible sucede.

Faraón dijo a José en Génesis 41:39 “Y Faraón dijo a José: Puesto que Dios te ha hecho saber todo esto, no hay nadie tan prudente ni tan sabio como tú.” ¿Quién es nuestro consejero todo sabio?

Porque un niño nos ha nacido, un hijo nos ha sido dado,
y la soberanía reposará sobre sus hombros;
y se llamará su nombre Admirable Consejero, Dios Poderoso,
Padre Eterno, Príncipe de Paz.
Isaías 9:6

Otra analogía que encontramos es que a José le fue dada la posición más alta después del Faraón. Faraón dijo también a José: Mira, te he puesto sobre toda la tierra de Egipto. Y Faraón se quitó el anillo de sellar de su mano y lo puso en la mano de José; y lo vistió con vestiduras de lino fino y puso un collar de oro en su cuello. Lo hizo montar en su segundo carro, y proclamaron delante de él: ¡Doblad la rodilla! Y lo puso sobre toda la tierra de Egipto.  (Génesis 41:41-43)

¿Quién tiene nombre sobre todo nombre? Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le confirió el nombre que es sobre todo nombre, para que al nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en el cielo, y en la tierra, y debajo de la tierra, y toda lengua confiese que Jesucristo es Señor, para gloria de Dios Padre.” Filipenses 2:9-11

Sabemos que durante los 7 años de hambruna todos los países venían a Egipto para comprar comida a José porque el hambre era severa en toda la tierra. Lo que José guardó fue tanto que alcanzó no solo para los egipcios, sino que también fue suficiente para todos los que venían buscando ayuda.

Una analogía más con Jesús es que Él no vino solamente para cubrir el pecado de los judíos, sino para que su sacrificio fuera válido para todos aquellos que le reconozcan como Señor y Salvador a Jesús. Juan 6:35 nos dice: “Jesús les dijo: Yo soy el pan de la vida; el que viene a mí no tendrá hambre, y el que cree en mí nunca tendrá sed.”

Porque Jesús es el pan de vida.

El resto de la historia es bien conocida para nosotras, sabemos que, en el tiempo de la hambruna, 10 de los 11 hermanos de José se presentaron ante él para comprar comida; José los reconoce, pero ellos no le reconocieron a él porque lo daban por muerto.

Es interesante resaltar que algo parecido pasó con Jesús. Jesús no fue reconocido como el salvador, por eso lo crucificaron. Poco antes de morir mientras él hablaba con sus discípulos, Jesús les preguntó ¿Tanto tiempo he estado con vosotros y todavía no me conocen? (Juan 14:9)

José acusa a sus hermanos de ser espías para que trajeran a él a su hermano menor, Benjamín, y ató a su hermano Simeón para asegurar que volverían con Benjamín. Ellos compraron comida para el viaje, en el camino cuando abrieron sus sacos para alimentar a los asnos se dieron cuenta que el dinero todavía estaba en el atado y se asustaron. Cuando llegaron donde su padre, ellos le explicaron todo lo sucedido, Israel no quiso dejar salir a Benjamín, pero no tuvo otra alternativa dada la hambruna. Al final entonces regresó con los otros donde José.

Cuando los hermanos regresaron donde José, este les reveló finalmente quién él era: José su hermano. Los perdonó por el daño que le habían hecho y envió que trajeran a su padre donde él para que todos pudieran vivir cerca de él y este pudiera proveerles comida hasta que la hambruna pasara.

Sus hermanos pecaron contra José, sin embargo, el los perdonó y proveyó lo que ellos no podían proveer para sí mismos. Si no hubiera sido por la provisión de José, ellos habrían muerto porque no había alimento en ningún otro sitio.

¿Esto no es lo que Jesús también hizo por nosotras? Colosenses 2:13-14 nos explica:
“Y cuando estabais muertos en vuestros delitos y en la incircuncisión
de vuestra carne, os dio vida juntamente con El, habiéndonos perdonado
todos los delitos, habiendo cancelado el documento de deuda que consistía
en decretos contra nosotros y que nos era adverso,
y lo ha quitado de en medio, clavándolo en la cruz.”

Por un lado, José fue culpado como un criminal y pasó años en la cárcel, por una transgresión que no cometió. Por otro lado, Jesucristo vivió una vida sin pecado y fue crucificado como un criminal. José pasó tiempo con criminales en la cárcel, Jesucristo murió con malhechores uno a cada lado de Él. (Lucas 23:33)

Cuando José siendo joven contó a sus hermanos su sueño, Dios les estaba anunciando a través del mismo José que Él reinaría en el futuro. Vemos a Jesús también anunciando al sumo sacerdote que Él iba a reinar. “Jesús le dijo*: Tú mismo lo has dicho; sin embargo, os digo que desde ahora veréis al Hijo del Hombre sentado a la diestra del Poder, y viniendo sobre las nubes del cielo.” Mateo 26:64

Así como José se reveló a sus hermanos como lo vemos en Génesis 45:4 “Y José dijo a sus hermanos: Acercaos ahora a mí. Y ellos se acercaron, y él dijo: Yo soy vuestro hermano José, a quien vosotros vendisteis a Egipto.” Jesús se reveló en Mateo 17:5 “Mientras estaba aún hablando, he aquí, una nube luminosa los cubrió; y una voz salió de la nube, diciendo: Este es mi Hijo amado en quien me he complacido; a El oíd.”

Sabemos que toda la plenitud de la deidad reside corporalmente en Jesús, Colosenses 2:9 lo dice. Y sin duda, José era una tipología de Jesús.

A través del estudio de su vida vemos que antes de vencer la muerte, el Mesías habría también de sufrir.

Moisés pasó 2 capítulos describiendo la creación; un capítulo describiendo la caída y once capítulos describiendo el llamado y la vida de Abraham el padre de la fe. Tenemos que preguntarnos ¿por qué uso 13 capítulos para relatar la historia de un hombre que no era del linaje de Jesús, el Mesías? La respuesta es que José apuntaba al Mesías que habría de venir.

Pidamos al Señor que nos abra el entendimiento para asimilar todas estas verdades y crecer en nuestra fe y nuestro amor para Él.

Hemos estado viendo como el Antiguo Testamento ha provisto la fundación del Nuevo Testamento. Esta semana oramos y evaluamos si estamos viendo a Cristo en todas las historias de la Biblia y en cada acontecimiento en nuestra vida.

José vio la mano de Dios en todo lo que había ocurrido.





Hasta aquí el estudio de este bello tema. ¡Nos leemos pronto!

En Su Gracia

K A R L A



Damos muchas gracias a Dios por cada hermana del ministerio Mujer para la Gloria de Dios quienes nos dieron la oportunidad de compartir este estudio, un estudio de mucha bendición y edificación para el cuerpo de Cristo. Visita también Soy Mujer de Valor y déjanos tus comentarios. ¡No olvides que puedes escuchar el estudio en vivo directamente en este enlace!

Te pedimos nos apoyes en oración, por ellas y por nosotras para que podamos seguir llevando el mensaje del evangelio para edificación de su pueblo y la expansión del reino de Cristo. Oren por nuestra protección también para seguir adelante con su encomienda.

La próxima semana estudiaremos “Incomparable Poder” ¡No te lo pierdas! ¡Dios te bendiga!



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