Jesús en el cordero de pascua {Primera parte}


Para comenzar…
Como cada lunes, te comparto el cuestionario del tema de esta semana con las preguntas para completar de acuerdo con tu estudio y preguntas para reflexionar.
Oremos pidiendo que el Espíritu Santo nos dé sabiduría y nos muestre lo que Dios desea mostrarnos, a través de los versículos que estudiaremos.
¿Es una meta de nuestra vida acercarnos más a Cristo?




…Cristo, nuestra Pascua, ha sido sacrificado.
1 corintios 5:7
                                                                                                     
La semana pasada, estudiamos cómo el sacerdocio levítico quedó anulado al Jesucristo interceder por nosotros sacrificándose a sí mismo una vez y para siempre, como hebreos 10:10 nos instruye. “Por esta voluntad hemos sido santificados mediante la ofrenda del cuerpo de Jesucristo ofrecida de una vez para siempre.”
Él no fue un sacerdote más intercediendo por nosotros, Él fue el sacrificio mismo. Hoy queremos estudiarle a Él como el cordero de la pascua.
Hay costumbres judías que nosotras no necesariamente conocemos, y por ende su significado nos puede pasar desapercibido; por ejemplo, el ritual del día en que la familia elegía el cordero que se habría de sacrificar en la pascua.
Éxodo 12:3-6 leemos las instrucciones que Dios le dio a Moisés: “Hablad a toda la congregación de Israel, diciendo: “El día diez de este mes cada uno tomará para sí un cordero, según sus casas paternas; un cordero para cada casa. “Mas si la casa es muy pequeña para un cordero, entonces él y el vecino más cercano a su casa tomarán uno según el número de personas; conforme a lo que cada persona coma, dividiréis el cordero. “El cordero será un macho sin defecto, de un año; lo apartaréis de entre las ovejas o de entre las cabras. “Y lo guardaréis hasta el día catorce del mismo mes; entonces toda la asamblea de la congregación de Israel lo matará al anochecer”
Como leímos, Dios les ordenó elegir al cordero cinco días antes de sacrificarlo. Y es importante señalar que las ovejas que las familias compraban eran propiedad de los saduceos para que las ovejas pudieran estar con las familias desde el día 10 al 14 cuando eran sacrificadas, las familias la elegían el día 9, es decir el domingo antes de la pascua.
Pudiéramos entonces preguntarnos ¿por qué se explica todo esto? ¿qué es lo que celebramos antes de la pascua? El domingo de ramos o de palmas.
Leemos en Marcos 11:1-2 “Cuando se acercaban a Jerusalén, por Betfagé y Betania, cerca del monte de los Olivos, envió a dos de sus discípulos, y les dijo: Id a la aldea enfrente de vosotros, y tan pronto como entréis en ella, encontraréis un pollino atado en el cual nadie se ha montado todavía; desatadlo y traedlo.”
Y luego leemos en los versículos 7 al 11 “Entonces trajeron el pollino a Jesús y echaron encima sus mantos, y Jesús se sentó sobre él. Y muchos tendieron sus mantos en el camino, y otros tendieron ramas que habían cortado de los campos. Los que iban delante y los que le seguían, gritaban: ¡Hosanna! Bendito el que viene en el nombre del Señor; Bendito el reino de nuestro padre David que viene; ¡Hosanna en las alturas!  Y entró en Jerusalén, llegó al templo, y después de mirar todo a su alrededor, salió para Betania con los doce, siendo ya avanzada la hora.”
Y esto es justo lo que Zacarías 9:9 profetizó más de 500 años antes de que ello ocurriera. “Regocíjate sobremanera, hija de Sion. Da voces de júbilo, hija de Jerusalén. He aquí, tu rey viene a ti, justo y dotado de salvación, humilde, montado en un asno, en un pollino, hijo de asna.” Y como el versículo 11 de Marcos 11 dice “siendo ya avanzada la hora”, entonces este era precisamente el tiempo cuando las familias elegían sus ovejas.
Es decir, todos los detalles que en la Palabra se dan, tiene un por qué y nosotros no sabemos, pero pongamos mucha atención. No pasemos por alto que esta era la misma hora que los discípulos estaban eligiendo su oveja para Jesucristo.
Mateo 21:9-11 nos dice “Regocíjate sobremanera, hija de Sion. Da voces de júbilo, hija de Jerusalén. He aquí, tu rey viene a ti, justo y dotado de salvación, humilde, montado en un asno, en un pollino, hijo de asna.” Cuando Jesús entró en Jerusalén la ciudad se agitó y vemos que estaban proclamando a Jesús como el Mesías, sin embargo, ellos mismos no se dieron cuenta de que lo estaban eligiendo el cordero de la pascua.
Es interesante lo que clamaban “Hosanna en las alturas” Hosanna significa sálvanos, ellos no entendían el verdadero significado de lo que estaban clamando porque buscaban un rescatador político, sin embargo, Dios estaba ofreciéndoles a alguien aun mejor, alguien que los salvaría no de los romanos, sino de la ira de Dios.
Según los historiadores judíos, en los tiempos de Jesús, los zelotes querían derrotar al gobierno y batían las ramas de las palmas y cantaban repetitivamente Hosanna. También clamaban esto en los días de fiesta llamado El Halel porque estaban los salmos de bendiciones 113 al 118.
Salmo 118:25-26 “Te rogamos, oh Señor: sálvanos ahora; te rogamos, oh Señor: prospéranos ahora. Bendito el que viene en el nombre del Señor; desde la casa del Señor os bendecimos.”
Revisemos la historia de la celebración de la primera pascua, leemos en Éxodo que los judíos fueron esclavos en Egipto durante 400 años. Y recordemos que José fue vendido por sus hermanos y él llegó a ser la mano derecha del faraón y a causa de una hambruna, los hermanos de José fueron hasta Egipto buscando comprar comida y ahí se encuentran con que el gobernador es el hermano que ellos habían vendido. José los perdona y toda la familia se muda a Egipto, luego todos ellos mueren incluyendo el faraón.
Leemos en Éxodo 1:8-11 “Y se levantó sobre Egipto un nuevo rey que no había conocido a José; y dijo a su pueblo: He aquí, el pueblo de los hijos de Israel es más numeroso y más fuerte que nosotros. Procedamos, pues, astutamente con él no sea que se multiplique, y en caso de guerra, se una también con los que nos odian y pelee contra nosotros y se vaya de la tierra. Entonces pusieron sobre ellos capataces para oprimirlos con duros trabajos.” 
El pueblo judío clamaba al Señor y Dios levantó a Moisés con su hermano Aarón para libertarlos, creo que todos conocemos la historia: Moisés fue al faraón nueve veces y cada vez este se rehusaba a dejar salir al pueblo judío y entonces Dios envió una serie de plagas que afectó solamente a los egipcios, siempre guardando a los judíos.
Entonces, con la décima visita con el faraón y su petición de liberar a los judíos, Dios envió al ángel de la muerte a pasar por la tierra y cada primogénito egipcio murió en ese momento.
Los judíos que habían sacrificado un cordero y pintado con la sangre de él los dinteles de las puertas, fueron salvos porque obedecieron según las instrucciones que Dios les dio. En Éxodo 12 podemos leer sobre los diferentes requisitos que debía de cumplir el cordero que apuntaba a Jesucristo en ese entonces. El primer requisito era que cada familia necesitaba hacerlo, Éxodo 12:3 nos explica “Hablad a toda la congregación de Israel, diciendo: “El día diez de este mes cada uno tomará para sí un cordero, según sus casas paternas; un cordero para cada casa.”
En Juan 1:29 Juan el bautista exclamó cuando vio a Jesús “He ahí el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo.”
La salvación es por fe y así como los judíos creyeron que el ángel de la muerte pasaría de largo por sus casas al obedecer la instrucción de pintar los dinteles con la sangre de los corderos, nosotros también tenemos que creer en Jesús como nuestro Salvador y obedecerle como nuestro Señor, porque espiritualmente hablando, Él es quien cubre nuestras vidas con su sangre derramada en la cruz.
En el Antiguo Testamento el pueblo se presentaba ante Dios como una unidad familiar ante Dios al momento de ofrecer sus sacrificios por sus pecados, es decir que una familia, padre e hijos solo tenían que ofrecer en sacrificio a un cordero, sin embargo, desde el día de pentecostés en Hechos 2 el Espíritu Santo mora en los creyentes y entonces la sangre no es aplicada a la familia sino de manera individual, aun en el Antiguo Testamento la salvación siempre ha sido individual.
 Éxodo 12:5 nos dice “cordero será un macho sin defecto, de un año; lo apartaréis de entre las ovejas o de entre las cabras.” El macho sin defecto está apuntando a que Jesús sería un varón, sin pecado, el hecho de que el cordero tenía que ser joven, de hasta un año, apuntaba al poder y el vigor que tendría Jesucristo quien estaba en la prima de Su vida cuando completó su propósito en la tierra y fue crucificado.
Éxodo 12:6 nos explica “Y lo guardaréis hasta el día catorce del mismo mes; entonces toda la asamblea de la congregación de Israel lo matará al anochecer.” Cinco días después de elegir al cordero, la familia tenía que matarlo; es interesante que el cordero llegaba a ser conocido por las personas de la casa y no solamente un animal nunca visto, esto era así porque este animal representaba la expiación por sus pecados y recibir perdón. Era necesario que hubiera una conexión entre animal y las personas, esto es lo que Jesús hizo por nosotros y la última semana de su vida aun más, Jesús paso mucho tiempo muy cerca de sus apóstoles.



Recuerda de orar y visitar Mujer para la Gloria de Dios para que puedas escuchar el estudio y contestar tu cuestionario mientras eres edificada con la hermana Cathy Scheraldi de Núñez, quien nos ha dado la oportunidad de compartir este bello estudio de su autoría.

¡Nos leemos pronto!

En Su Gracia
K A R L A


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