Jesús en el cordero de pascua {Segunda parte}



Hoy continuamos con el estudio de Encontrando a Jesús en el Antiguo Testamento.  Si no pudiste descargar el cuestionario correspondiente al tema “Jesús en el cordero de pascua” aun puedes hacerlo, está disponible en este enlace y es gratis.

Continuamos con este hermoso estudio “Encontrando a Jesús en el Antiguo Testamento” y reflexionamos si continuamente vemos a Jesús a lo largo de todos los pasajes de la Biblia, tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento.




Recordemos que los discípulos estaban comiendo la cena de la pascua y luego ellos fueron al Getsemaní a orar cuando Judas lo entregó a los principales sacerdotes y a los ancianos del pueblo. El día de la crucifixión fue el día 14 del mes de Nisán.
La costumbre con respecto al tiempo del sacrificio del cordero en la pascua inicial era que, a la tercera hora, es decir a las 9 de la mañana, el sumo sacerdote ataba al cordero que entregaba la familia al altar y esta es justamente la hora en la que Jesús fue clavado en la cruz.
Por seis horas el cordero de la pascua estaba en el altar mientras el sumo sacerdote oraba y hacía sus rituales. En la novena hora (3 p.m.) el sumo sacerdote se acercaba al altar y sacrificaba al cordero. Mateo 27:45-46 nos dice “Y desde la hora sexta hubo oscuridad sobre toda la tierra hasta la hora novena. Y alrededor de la hora novena, Jesús exclamó a gran voz, diciendo: Eli, Eli, ¿lema sabactani? Esto es: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?” y el versículo 50 nos informa “Entonces Jesús, clamando otra vez a gran voz, exhaló el espíritu” 
Juan añadió en su libro en el capítulo 19:30 “Entonces Jesús, cuando hubo tomado el vinagre, dijo: ¡Consumado es! E inclinando la cabeza, entregó el espíritu.”
A la misma hora en que el sacerdote estaba sacrificando al cordero en el templo, Jesús estaba siendo sacrificado en la cruz y la exclamación “Tetelestai” o “consumado es” en español, demuestra que la deuda quedó saldada, ya no sería necesario seguir sacrificando más animales porque el cordero perfecto aplacó una vez y para siempre la ira de Dios.
Es decir que mientras Jesús estaba siendo sacrificado en la cruz, los judíos que practicaban la pascua y que seguían su ritual estaban en ese mismo momento en el templo ofreciendo el cordero en sacrificio.
Esto nos recuerda a hebreos 10:11-12 “Y ciertamente todo sacerdote está de pie, día tras día, ministrando y ofreciendo muchas veces los mismos sacrificios, que nunca pueden quitar los pecados; pero Él, habiendo ofrecido un solo sacrificio por los pecados para siempre, se sentó a la diestra de Dios”
Y en Éxodo 12:46 hay otro detalle que leemos “Se ha de comer en una misma casa; no sacaréis nada de la carne fuera de la casa, ni quebraréis ninguno de sus huesos.” Y hasta que leemos en la crucifixión de Jesús, el mandato de no quebrar ningún hueso al cordero no tenía mucha lógica, y para entender mejor esto, hablemos acerca de la práctica de la crucifixión.
Sabemos que Jesús tuvo 6 tribunales, todos ilegales en la madrugada entre su arresto y crucifixión; después del tribunal de Pilato, los soldados azotaron a Jesús. Él debía cargar su cruz hasta el gólgota donde sería crucificado, pero debido a los azotes necesitó ayuda, Mateo 27:32 nos informa “cuando salían, hallaron a un hombre de Cirene llamado Simón, al cual obligaron a que llevara la cruz.” Tenemos que recordar que el propósito de la cruz no era solamente para crucificar y matar a las personas, sino que también era para humillarles al máximo y que tuvieran una muerte muy dolorosa.
Como las manos y los pies de las personas sacrificadas eran clavadas en la cruz, la forma en la que la persona respiraba era empujando los pies hacia abajo para levantar el pecho y así entonces, poder inhalar. Cuando los soldados querían acelerar la muerte, les fracturaban las piernas y las personas no podían empujarse hacia abajo y morían por asfixia.
Juan 19:32-33 “Fueron, pues, los soldados y quebraron las piernas del primero, y también las del otro que había sido crucificado con Jesús; pero cuando llegaron a Jesús, como vieron que ya estaba muerto, no le quebraron las piernas” entonces ahora si nos hace sentido porque los judíos no podían quebrar ningún hueso del cordero de la pascua.
Mateo 27:51-53 nos informa “Y he aquí, el velo del templo se rasgó en dos, de arriba abajo, y la tierra tembló y las rocas se partieron; y los sepulcros se abrieron, y los cuerpos de muchos santos que habían dormido resucitaron; y saliendo de los sepulcros, después de la resurrección de Jesús, entraron en la santa ciudad y se aparecieron a muchos.”
El velo que separaba el santísimo donde estaba la presencia de Dios se rasgó, no había más separación entre Dios y el hombre porque Jesús pagó el precio.
Vemos claramente la conexión entre Jesús el cordero de Dios y el cordero de la pascua. Imagina lo que ellos, los judíos, experimentaron al percatarse de las implicaciones que tenían todos los rituales que año tras año hicieron, sin saber el significado real al que apuntaban. Ellos lo hacían por obediencia, sin embargo, cuando el Espíritu Santo les quitó la venda que Satanás había puesto sobre sus ojos y los mantenía ciegos, ahora la luz del mundo Cristo, brilló en sus corazones por primera vez.
Hoy en día algunos del pueblo judío siguen celebrando todo este ritual esperando por el cordero como si nunca hubiese venido, esto debe hacernos sentir a nosotros que hemos recibido a Jesús como nuestro Señor y Salvador agradecidas porque Dios nos ha quitado la venda.
Y regresando a Mateo 27, nos menciona que la tierra tembló y las piedras se partieron. El hombre, la cumbre de la creación de Dios quien fue hecho a Su imagen, estaba rechazando a su creador y lo llevó hasta la cruz, sin embargo, su creación reaccionó con temblor ante su muerte.
Esto nos recuerda a Lucas 19:37 cuando Jesús entró a la ciudad montado en un pollino, las multitudes lo alabaron diciendo “Bendito el rey que viene en el nombre del Señor, paz en el cielo y gloria en las alturas” y leamos ahora Lucas 19:39-40 “Entonces algunos de los fariseos de entre la multitud le dijeron: Maestro, reprende a tus discípulos. Respondiendo El, dijo: Os digo que, si éstos callan, las piedras clamarán.” Y así lo hicieron cuando Cristo fue crucificado.
¿No es increíble a dónde llega la necedad del hombre que a Dios mismo lo trató con tal desprecio? Al mismo Rey de reyes y creador de todo fue tratado como un criminal en la cruz.
Algo más que este mismo versículo nos enseña, “los sepulcros se abrieron y los cuerpos de muchos santos que habían dormido resucitaron” eran los cuerpos de santos. Y recordamos lo que Jesús le dijo al ladrón antes de morir, leamos Lucas 23:43 “Entonces Él le dijo: En verdad te digo: hoy estarás conmigo en el paraíso.” Por esto Pablo dijo en 2 Corintios 4:14 “sabiendo que aquel que resucitó al Señor Jesús, a nosotros también nos resucitará con Jesús, y nos presentará juntamente con vosotros.” Esa es otra prueba de que nosotros vamos a resucitar.
Para nosotros la pascua representa nueva vida, Dios estaba preparando los corazones con la primera pascua, como leemos en Éxodo 12:1-2 “Y el Señor habló a Moisés y a Aarón en la tierra de Egipto, diciendo: Este mes será para vosotros el principio de los meses; será el primer mes del año para vosotros. Hablad a toda la congregación de Israel, diciendo: “El día diez de este mes cada uno tomará para sí un cordero, según sus casas paternas; un cordero para cada casa.
Dios estaba preparando a los judíos para su primera venida y ahora está preparándonos a nosotros para su segunda venida.
N.T. Wright dijo sobre la cruz, y que pone todo como en perspectiva:
“El enemigo real en todo caso no fue Roma sino los poderes de maldad detrás de la arrogancia y la violencia humana, en la cruz el reino de Dios venció sobre los reinos de este mundo cuando este rehusó unirse a la espiral de violencia. En la cruz amó a sus enemigos, puso la otra mejilla y dio la milla extra”
Lo que pasó fue la glorificación del mundo, el poder y estatus fueron expuestos y derrotados. Pidamos al Señor que abra nuestro entendimiento para que podamos entender la grandeza de lo que Jesús hizo por nosotros.






Hasta aquí el estudio de este bello tema. ¡Nos leemos pronto!

En Su Gracia

K A R L A


Damos muchas gracias a Dios por cada hermana del ministerio Mujer para la Gloria de Dios quienes nos dieron la oportunidad de compartir este estudio, un estudio de mucha bendición y edificación para el cuerpo de Cristo. Visita también Soy Mujer de Valor y déjanos tus comentarios. ¡No olvides que puedes escuchar el estudio en vivo directamente en este enlace!

Te pedimos nos apoyes en oración, por ellas y por nosotras para que podamos seguir llevando el mensaje del evangelio para edificación de su pueblo y la expansión del reino de Cristo. Oren por nuestra protección también para seguir adelante con su encomienda.

La próxima semana estudiaremos “Jesús el macho cabrío” ¡No te lo pierdas! ¡Dios te bendiga!




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