Jesús en el tabernáculo {Tercera parte}





Hoy continuamos con el estudio de Encontrando a Jesús en el Antiguo Testamento.  Si no pudiste descargar el cuestionario correspondiente al tema “Jesús en el tabernáculo” aun puedes hacerlo, está disponible en este enlace y es gratis.

Continuamos con este hermoso estudio “Encontrando a Jesús en el Antiguo Testamento” y reflexionamos si continuamente vemos a Jesús a lo largo de todos los pasajes de la Biblia, tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento.





La última pieza importante en este lugar era el candelabro de oro y podemos leer todas sus especificaciones precisas en Éxodo 25:31-40. Este utensilio era diferente a los otros dos porque el versículo 31 nos explica “Harás además un candelabro de oro puro. “el símbolo que resalta aquí es la deidad y el propósito de un candelero es dar luz. Es interesante que esta era la única fuente de luz en este lugar.

La única fuente de luz en nuestra vida, nuestro único pan, lo que sacia nuestra sed, la única puerta es Jesús.

En el lugar santísimo, solo el sumo sacerdote podía entrar y solamente un día al año, el día de la expiación. ¿Te puedes imaginar una vida sin Jesús? Los judíos solo un día podían tener acceso a Dios. Qué bendición que nosotros tenemos esa entrada a Dios siempre, y tenemos la morada del Espíritu Santo es una bendición enorme.

En el lugar santísimo es el lugar donde Dios moraba, la misma presencia de Dios. El sumo sacerdote entraba con el miedo de que Dios lo matara si no había perdonado sus pecados antes de que entrara. Entraba con un cordón largo, con una campanita atada a sus tobillos por si él moría, la gente pudiera sacarle.

Éxodo 26:31-34 “Harás además un velo de tela azul, púrpura y escarlata, y de lino fino torcido; será hecho con querubines, obra de hábil artífice. Y lo colgarás sobre cuatro columnas de acacia revestidas de oro; sus ganchos serán también de oro, sobre cuatro basas de plata. Colgarás el velo debajo de los broches, y pondrás allí, detrás del velo, el arca del testimonio; y el velo os servirá como división entre el lugar santo y el lugar santísimo. Y pondrás el propiciatorio sobre el arca del testimonio en el lugar santísimo.”

El primer objeto que se veía era un velo que tenía 4 pulgadas de anchura y tenía los colores azul, púrpura y escarlata.
·        El azul representaba el cielo
·        El purpura representaba la realeza
·        El escarlata la redención por la sangre derramada.

Ya sabemos que estamos entrando en la presencia del Rey.
Recordemos lo que pasó con este velo en el momento de la muerte de Jesús. Leamos Mateo 27:50-51 “Entonces Jesús, clamando otra vez a gran voz, exhaló el espíritu. Y he aquí, el velo del templo se rasgó en dos, de arriba abajo, y la tierra tembló y las rocas se partieron”

Imaginamos la impresión que tuvieron los sacerdotes de ese tiempo, estamos hablando de una cortina de 4 pulgadas de ancho, y la separación entre Dios y los hombres ya no existía.

Hebreos 10:19-20 nos dice: “Entonces, hermanos, puesto que tenemos confianza para entrar al Lugar Santísimo por la sangre de Jesús, por un camino nuevo y vivo que El inauguró para nosotros por medio del velo, es decir, su carne” ¡Ese velo representaba su carne!

Dentro del lugar santísimo encontramos, según Éxodo 25:21-22 esto que dice así “Y pondrás el propiciatorio encima del arca, y en el arca pondrás el testimonio que yo te daré. Allí me encontraré contigo, y de sobre el propiciatorio, de entre los dos querubines que están sobre el arca del testimonio, te hablaré acerca de todo lo que he de darte por mandamiento para los hijos de Israel.” Esto era ante la Presencia de Dios.

Levítico 16:15 nos dice lo que el sumo sacerdote debía hacer el día de la expiación “Después degollará el macho cabrío de la ofrenda por el pecado que es por el pueblo, y llevará su sangre detrás del velo y hará con ella como hizo con la sangre del novillo, y la rociará sobre el propiciatorio y delante del propiciatorio.” Y Jesús mismo entro ahí con su propia sangre.

¡Qué imagen tan perfecta de lo que Cristo hizo por nosotros!

Hebreos 9:11-12 nos dice “Pero cuando Cristo apareció como sumo sacerdote de los bienes futuros, a través de un mayor y más perfecto tabernáculo, no hecho con manos, es decir, no de esta creación, y no por medio de la sangre de machos cabríos y de becerros, sino por medio de su propia sangre, entró al Lugar Santísimo una vez para siempre, habiendo obtenido redención eterna.”

Jesús roció su propia sangre sobre el propiciatorio dándonos redención eterna y expiación ¡Gloria a Dios!

Hebreos 9:3-4 nos dice “Y detrás del segundo velo había un tabernáculo llamado el Lugar Santísimo, el cual tenía el altar de oro del incienso y el arca del pacto cubierta toda de oro, en la cual había una urna de oro que contenía el maná y la vara de Aarón que retoñó y las tablas del pacto”

Todo estaba almacenado en una urna de oro, de nuevo, significando la deidad de Cristo. La vara de Aarón que retoñó simboliza la resurrección, porque una vara muerta volvió a tener vida y brotaron flores y almendras. El simbolismo de Cristo es muy obvio. Y, por último, tenía las tablas del pacto donde los 10 mandamientos fueron escritos. Jesús vino y vivió una vida perfecta, sin pecado ¿, para cumplir los mandamientos como hebreos 10:7 nos dice “He aquí, yo he venido (en el rollo del libro está escrito de mi) para hacer, oh Dios, tu voluntad.”

En resumen, el atrio demostraba que Jesús es el único camino hacia la salvación a través de la justificación. El lugar santo mostraba que Jesús es la verdad, nuestra luz y nuestra necesidad de santificación y el lugar santísimo donde Él es la vida y su glorificación nos dio vida eterna con Él.

Pidamos al Señor que nos abra el entendimiento para que podamos entender la grandeza de lo que Jesús hizo por nosotros.



Hasta aquí el estudio de este bello tema. ¡Nos leemos pronto!

En Su Gracia

K A R L A


Damos muchas gracias a Dios por cada hermana del ministerio Mujer para la Gloria de Dios quienes nos dieron la oportunidad de compartir este estudio, un estudio de mucha bendición y edificación para el cuerpo de Cristo. Visita también Soy Mujer de Valor y déjanos tus comentarios. ¡No olvides que puedes escuchar el estudio en vivo directamente en este enlace!
Te pedimos nos apoyes en oración, por ellas y por nosotras para que podamos seguir llevando el mensaje del evangelio para edificación de su pueblo y la expansión del reino de Cristo. Oren por nuestra protección también para seguir adelante con su encomienda.

La próxima semana estudiaremos “El eterno y sumo sacerdote” ¡No te lo pierdas! ¡Dios te bendiga!

Comentarios

Entradas populares de este blog

Oremos por nuestro esposo {De la cabeza a los pies}

¿Matrimonio sin sexo?

12 formas de llegar al corazón de un hijo Rebelde

No soy la mujer maravilla