Los milagros no son suficientes {Primera Parte}




Para comenzar…
Como cada lunes, te comparto el cuestionario del tema de esta semana con las preguntas para completar de acuerdo con tu estudio y preguntas para reflexionar.
Oremos pidiendo que el Espíritu Santo nos dé sabiduría y nos muestre lo que Dios desea mostrarnos, a través de los versículos que estudiaremos.





Porque Él ha saciado al alma sedienta,

y ha llenado de bienes al alma hambrienta
.

Salmos 107:9


Hoy queremos buscar a Jesús en el agua que salió de la peña de Horeb. Para situarnos en la historia, después de las 10 plagas que Dios envió a los egipcios, los judíos salen de Egipto y anduvieron 3 días en el desierto para llegar a Mara donde el agua que encontraron era amarga, y por esto comenzaron a quejarse.

Leamos lo que Moisés hizo en Éxodo 15:25-26

“Entonces él clamo al Señor y el Señor le mostró un árbol y él lo echó en las aguas y las aguas se volvieron dulces y Dios les dio allí un estatuto y una ordenanza, y allí los puso a prueba y dijo: Si escuchas atentamente la voz del Señor tu Dios y haces lo que es recto ante sus ojos y escuchas sus mandamientos y guardas todos sus estatutos no te enviaré ninguna de las enfermedades que envié sobre los egipcios porque Yo el Señor soy tu sanador.”

Recordemos que ellos recibieron codornices cada tarde y maná cada mañana, y el Señor mismo era quien les guiaba con una columna de nube por el día y una columna de fuego para alumbrarlos cada noche. (Éx. 13:21)

Ahora, ellos llegan a la montaña de Horeb donde no encontraron agua para beber, e inmediatamente se comenzaron a quejar aun cuando habían visto todas estas manifestaciones y cuidado y provisión de Dios. Como leímos, para este momento ya eran muchos los milagros que ellos habían visto suceder uno tras otro, entonces ¿qué hacen cuando llegan? Leamos Éxodo 24:1-3 “Entonces Dios dijo a Moisés: Sube hacia el Señor, tú y Aarón, Nadab y Abiú, y setenta de los ancianos de Israel, y adoraréis desde lejos. Sin embargo, Moisés se acercará solo al Señor, y ellos no se acercarán, ni el pueblo subirá con él. Moisés vino y contó al pueblo todas las palabras del Señor y todas las ordenanzas; y todo el pueblo respondió a una voz, y dijo: Haremos todas las palabras que el Señor ha dicho.”

¿Les suena esto familiar? ¿se parece a nosotras? claro que sí porque, así como ellos vieron milagros como el abrirse el mar Rojo y demás, quizá nosotras no hemos visto los milagros en el plano físico así, pero el milagro más grande es que el Señor nos ha salvado, nos ha sanado, nos ha provisto, nos ha sustentado y nuestro corazón, tristemente, es el mismo que el del pueblo de Israel, de queja, de murmuración, de ingratitud.

Después de que el Señor milagrosamente les respondió con el agua dulce, siguieron culpando a Moisés. Después de las diez plagas y con la primera relacionada específicamente con el agua del Nilo convertida en sangre, después de ver milagros día tras día, después de experimentar la gracia de Dios en acciones, ¿no creen que los judíos debían saber que Dios estaba en control?

Comparando el incidente en Mara con este en Refidem hay algunas diferencias entre ambos. Comenzando con Mara, ellos acababan de salir de Egipto y pasaron 3 días sin encontrar agua, ellos acababan de ver el milagro que Dios hizo al abrir el mar Rojo en dos, y acababan también de vivir las 9 plagas; probablemente no habían tenido ni tiempo para reflexionar pues todo fue tan rápido, quizás no pudieron apreciar los hechos insólitos que acababan de acontecer.

¿Es Jesús quien sacia nuestra sed?

Este evento del agua en Refidem ocurrió tan solo dos semanas después de que cruzaron el mar Rojo, ya ellos no solo habían salido ilesos de todas las plagas y de los egipcios, sino que también recibían codornices y maná diariamente desde que entraron al desierto. Debían haberse dado cuenta de que el Señor para este momento les había probado que no les iba a dejar morir de hambre o de sed en el desierto.

Dios podía proveer suficiente comida para todos, el capítulo 16 versículo 18 nos dice que Cuando lo midieron con el gomer, al que había recogido mucho no le sobró, ni le faltó al que había recogido poco; cada uno había recogido lo que iba a comer.” o sea que la obra del Señor en su favor había sido suficientemente evidente, era obvio que Dios quería lo mejor para ellos, su pueblo.

Lo mismo para nosotras, esto nos recuerda el versículo de Jeremías 29:11 que dice “Porque yo sé los planes que tengo para vosotros” —declara el Señor— “planes de bienestar y no de calamidad, para daros un futuro y una esperanza.” y leamos los 3 versículos siguientes porque demuestra lo que ellos no estaban haciendo bien y tristemente muchas veces tampoco hacemos, leamos “Me invocaréis, y vendréis a rogarme, y yo os escucharé. “Me buscaréis y me encontraréis, cuando me busquéis de todo corazón.“Me dejaré hallar de vosotros” —declara el Señor— “y restauraré vuestro bienestar y os reuniré de todas las naciones y de todos los lugares adonde os expulsé” —declara el Señor— “y os traeré de nuevo al lugar de donde os envié al destierro.”

La realidad es que ellos no querían estar más incómodos de lo que ya habían experimentado, estaban pensando desde un punto de vista muy carnal, muy humano, terrenal, como la mayoría de nosotros pensamos.

Hay otra diferencia en Mara, Dios cambió el agua amarga por agua dulce mostrándoles que Él estaba en control de las dificultades de la vida y que es omnipotente; pero en Refidem no había agua, ellos estaban en un área seca y árida y de una peña sólida salió agua para toda esta gente, esto es asombroso.



Con esta afirmación terminamos el día de hoy, esperamos nos acompañes el próximo miércoles para continuar estudiando “Los milagros no son suficientes” en este bello estudio de “Encontrando a Jesús en el A.T.”

Recuerda de orar y visitar Mujer para la Gloria de Dios para que puedas escuchar el estudio y contestar tu cuestionario mientras eres edificada con la hermana Cathy Scheraldi de Núñez, quien nos ha dado la oportunidad de compartir este bello estudio de su autoría.

¡Nos leemos pronto!

En Su Gracia

K A R L A




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