Jesús, el macho cabrío {Segunda parte}


Hola mi amada hermana, hoy continuamos escudriñando a través de la historia de Jacob para encontrar a Jesús en ella.

Recuerda que, si no has descargado el cuestionario correspondiente a este tema, lo puedes hacer directamente aquí, sin costo alguno para que puedas ir contestándolo conforme estudies con nosotras. 




Cuando estudiamos Levítico 16 leemos en el versículo 4 “Se vestirá con la túnica sagrada de lino, y los calzoncillos de lino estarán sobre sus carnes, y se ceñirá con el cinturón de lino y se cubrirá con la tiara de lino (estas son vestiduras sagradas). Lavará, pues, su cuerpo con agua y se vestirá con ellas.”

El lavarse con agua fue un símbolo de que el sacerdote tenía que limpiarse, purificarse de su inmundicia para entrar en la presencia del Señor. Ezequiel 36:23,25 nos demuestra quién es quién nos limpia, leamos: “Vindicaré la santidad de mi gran nombre profanado entre las naciones, el cual vosotros habéis profanado en medio de ellas. Entonces las naciones sabrán que yo soy el Señor’ —declara el Señor Dios— ‘cuando demuestre mi santidad entre vosotros a la vista de ellas. Entonces os rociaré con agua limpia y quedaréis limpios; de todas vuestras inmundicias y de todos vuestros ídolos os limpiaré.”

El agua significaba la purificación del pecado. Esto nos recuerda a hebreos 10:21-22 “y puesto que tenemos un gran sacerdote sobre la casa de Dios, acerquémonos con corazón sincero, en plena certidumbre de fe, teniendo nuestro corazón purificado de mala conciencia y nuestro cuerpo lavado con agua pura.”
La única forma en que Dios aceptaba el ofrecimiento del sacrificio en el Antiguo Testamento era cuando el sumo sacerdote entraba en arrepentimiento con una fe plena en que Dios perdonaría sus pecados, y esto es igual para nosotros.
Hay otro significado bíblico que es importante recalcar aquí: ¿Cuál es el agua que nos limpia? Juan 15:3 “Vosotros ya estáis limpios por la palabra que os he hablado.” La única persona que nos puede limpiar es Dios, y por esto Él ordenó poner una pila de bronce con agua entre la tienda de reunión y el altar (Éxodo 30:18).
Leamos acerca de los detalles de la ropa sagrada que los sacerdotes tenían que ponerse, porque en cada detalle Dios estuvo presente.
Era una túnica sagrada de lino y los calzoncillos eran de lino, el cinturón y la tiara también de lino. Nos llama la atención la ropa que vistió Jesús en una visión que apareció a Juan en Apocalipsis 1:13, recordemos que Jesús pidió enviar esta carta a las siete iglesias para traerlas al arrepentimiento y se presenta como nuestro sumo sacerdote, leamos: “y en medio de los candelabros, vi a uno semejante al Hijo del Hombre, vestido con una túnica que le llegaba hasta los pies y ceñido por el pecho con un cinto de oro.”
Levítico 16:5 pide al sumo sacerdote tomar de la congregación de los hijos de Israel, dos machos cabríos para ofrenda por el pecado y un carnero para el holocausto; él debía ofrecer un novillo por sus propios pecados y los de su familia, luego él tomaba dos machos cabríos de la congregación de los hijos de Israel y lo presentaba delante del Señor a la entrada de la tienda de reunión. Es muy interesante lo que el Señor le mandó a hacer con ellos.

Y echará suertes Aarón sobre los dos machos cabríos, una suerte por el Señor, y otra suerte para el macho cabrío expiatorio. Aarón ofrecerá el macho cabrío sobre el cual haya caído la suerte para el Señor, haciéndolo ofrenda por el pecado. Pero el macho cabrío sobre el cual cayó la suerte para el macho cabrío expiatorio será presentado vivo delante del Señor para hacer expiación sobre él, para enviarlo como macho cabrío expiatorio al desierto.
Levítico 16:8-10

El cabrío donde caía la suerte claramente representaba a Jesucristo como la ofrenda por el pecado.
Después de limpiar el tabernáculo con la sangre, se presentaba el sacerdote, el macho cabrío vivo y leemos en el versículo 21: “Después Aarón pondrá ambas manos sobre la cabeza del macho cabrío y confesará sobre él todas las iniquidades de los hijos de Israel y todas sus transgresiones, todos sus pecados, y poniéndolos sobre la cabeza del macho cabrío, lo enviará al desierto por medio de un hombre preparado para esto.”
Entonces, los pecados del pueblo eran imputados sobre el macho cabrío expiatorio, el sacerdote lo llevaba fuera del pueblo, al desierto.
Esto es un poco difícil de entender y por eso hay varias explicaciones diferente sobre lo que significa el “Azazel” que significa separación. Y una de estas explicaciones que han surgido por los estudiosos de la Biblia es que “Azazel” era un lugar en el desierto donde llevaban al macho cabrío sacrificado. Otra explicación es que este macho cabrío representaba a Satanás porque era el opuesto del Señor Dios santo, con todos los pecados del pueblo. Nosotras personalmente creemos que el macho cabrío era otra forma de representar a Jesús, lo que Él es.
Porque simbólicamente el macho cabrío representa   a Jesús llevando los pecados sobre sí y los sacó del pueblo como 2 Corintios 5:21 nos enseña “Al que no conoció pecado, le hizo pecado por nosotros, para que fuéramos hechos justicia de Dios en El.” Una vez que Jesús carga con nuestros pecados, no son mencionados por Dios, son erradicados.
El profeta Isaías predijo justo esto 800 años antes de que naciera Jesús, como leemos en Isaías 53:6 “Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, nos apartamos cada cual por su camino; pero el Señor hizo que cayera sobre Él la iniquidad de todos nosotros.” Vemos que después de aceptar los pecados del pueblo, el macho cabrío era echado fuera del pueblo y esto podía ser representado con el hecho de que Jesús fue crucificado en un lugar fuera de la ciudad. Él personificó el cabrío de expiación removiendo los pecados de los culpables.
Isaías 53:3,12 nos explica “Fue despreciado y desechado de los hombres, varón de dolores y experimentado en aflicción; y como uno de quien los hombres esconden el rostro, fue despreciado, y no le estimamos. Por tanto, yo le daré parte con los grandes y con los fuertes repartirá despojos, porque derramó su alma hasta la muerte y con los transgresores fue contado, llevando Él el pecado de muchos, e intercediendo por los transgresores.” Y al ver a Cristo como nuestro “Azazel” aquél que fue separado, podemos entender un poquito mejor lo que Jesucristo exclamó a gran voz diciendo: “Elí, Elí lema sabactani” esto es “Dios mío, Dios mío ¿por qué me has abandonado?” Mateo 27:46
La verdad es que solamente Dios puede desarrollar un ritual donde todo apunte a Jesús en una forma tan perfecta.


Por hoy terminamos el estudio esperando que haya sido de mucha bendición, te pedimos que no dejes de visitarnos el próximo viernes para terminar con este tema de “Jesús, el macho cabrío.”

Recuerda de orar y visitar Mujer para la Gloria de Dios para que puedas escuchar el estudio y contestar tu cuestionario mientras escuchas y eres edificada con la hermana Cathy Scheraldi de Núñez, quien nos ha dado la oportunidad de compartir este bello estudio de su autoría.

¡Nos leemos pronto!

En Su Gracia
K A R L A


Comentarios

Entradas populares de este blog

Oremos por nuestro esposo {De la cabeza a los pies}

¿Matrimonio sin sexo?

12 formas de llegar al corazón de un hijo Rebelde

No soy la mujer maravilla