Jesús en la fiesta de pentecostés {Primera parte}



Para comenzar…
Como cada lunes, te comparto el cuestionario del tema de esta semana con las preguntas para completar de acuerdo con tu estudio y preguntas para reflexionar.

Oremos pidiendo que el Espíritu Santo nos dé sabiduría y nos muestre lo que Dios desea mostrarnos, a través de los versículos que estudiaremos.

Hoy nos preguntamos ¿Cómo Cristo ha cambiado nuestra vida? ¿Cuál es el antes y el después que podemos ver en nuestro caminar espiritual?






Limpiad la levadura vieja para que seáis masa nueva, así como lo sois, sin levadura. Porque aun Cristo, nuestra Pascua, ha sido sacrificado.
1 Corintios 5:7

Hoy queremos estudiar el día de pentecostés a la par del día iniciado por Dios en Levítico y comparándolo con el día de Pentecostés en Hechos 2. Pero antes de adentrar en el tema, queremos comentar sobre las similitudes de 3 de las fiestas judías: la pascua, el Shavuot o pentecostés y el sukkot el día del tabernáculo.

Nosotras al no ser judías desconocemos el trasfondo de estas festividades que se celebraban e incluso se celebran hoy en día por el pueblo judío. El día de pentecostés es una de estas fiestas, las 3 tienen en común una peregrinación a Jerusalén.

Otro punto en común es que en las tres fiestas se tenía que traer las primicias y ofrecerlas en el templo en gratitud a Dios por la cosecha. La pascua era temprana en la primavera con la cosecha de la cebada, la Shavuot que significa las semanas en hebreo y también está la llamada pentecostés que significa cincuenta en griego. Esta fiesta significaba el final de la primavera por la cosecha del trigo, y la sukkot también llamada del tabernáculo, era en el otoño por la cosecha de las uvas y olivas.

Todo esto nos recuerda el día de acción de gracias que muchos países celebran y el más conocido en el de Estados Unidos el “thanks giving” es siempre bueno reconocer que sin importar qué tan arduo hayamos trabajado los resultados siempre van a depender del Señor.

El libro de Levítico nos recuerda las cosechas, la agricultura en general y sin importar cuál sea nuestra profesión, el éxito viene del Señor, y esto es en referencia a la labor de levantar a nuestros hijos; podemos hacer nuestro mayor esfuerzo o hasta afanarnos, pero todo va a depender de Dios, por esto Efesios 6:4 nos instruye “vosotros, padres, no provoquéis a ira a vuestros hijos, sino criadlos en la disciplina e instrucción del Señor.” Porque depende de Dios.

Claro está que ninguna de nosotras haremos todo perfecto, sin embargo, si aplicamos los principios bíblicos en la crianza de nuestros hijos, menores errores cometeremos y el Señor bendecirá nuestro esfuerzo.

Regresando al momento donde comenzó la fiesta de pentecostés, queremos leer Levítico 23:15-16 donde dice “Contaréis desde el día que sigue al día de reposo, desde el día en que trajisteis la gavilla de la ofrenda mecida; contaréis siete semanas completas. Contaréis cincuenta días hasta el día siguiente al séptimo día de reposo; entonces presentaréis una ofrenda de espiga tierna al Señor.”

Lo que podemos observar en esta porción es que esta fiesta fue celebrada 50 días después de la fiesta de pascua, y es importante resaltar que era una fiesta por la provisión y sustento de Dios a su pueblo. Retengamos esta idea porque en Hechos 2 notarán que la gratitud no es solamente por la provisión física de Dios con los alimentos y el agua, sino también por su provisión espiritual.

Es interesante ver que esto es similar al año del jubileo del cual habla Levítico 25:8-10 “Contarás también siete semanas de años para ti, siete veces siete años, para que tengas el tiempo de siete semanas de años, es decir, cuarenta y nueve años. “Entonces tocarás fuertemente el cuerno de carnero el décimo día del séptimo mes; en el día de la expiación tocaréis el cuerno por toda la tierra. “Así consagraréis el quincuagésimo año y proclamaréis libertad en la tierra para todos sus habitantes. Será de jubileo para vosotros, y cada uno de vosotros volverá a su posesión, y cada uno de vosotros volverá a su familia.”

Recordemos que la tierra de cada familia era asignada como un regalo de parte de Dios y si el dueño debía vender la tierra por causa de deudas o si tenía que venderse como esclavo por la misma razón, en el año del jubileo todas las deudas eran canceladas y la persona podía comenzar de nuevo; este fue un año de libertad y redención.

Vayamos al Nuevo Testamento al libro de Hechos 2:1-4 “Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos juntos en un mismo lugar. De repente vino del cielo un ruido como el de una ráfaga de viento impetuoso que llenó toda la casa donde estaban sentados, y se les aparecieron lenguas como de fuego que, repartiéndose, se posaron sobre cada uno de ellos. Todos fueron llenos del Espíritu Santoy comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba habilidad para expresarse.”

Como los diez mandamientos fueron dados 50 días después de la libertad de Egipto, los sacerdotes calculaban que Moisés recibió los diez mandamientos durante la celebración de esta fiesta. Esto es cuando Dios dio la ley a su pueblo, uniendo así al pueblo de Israel. Ahora vemos en Hechos que es el día en que el Espíritu Santo fue dado a su pueblo formando la comunidad espiritual de Cristo. La ley unificó al pueblo judío mientras que la morada del Espíritu Santo es lo que une a los cristianos. Sabemos también que el Espíritu Santo es quien nos da el poder necesario para cumplir con la ley dada en el monte Sinaí. Vemos esto cuando Cristo dijo a sus discípulos antes de su muerte que debían ser testigos de Él, sin embargo, tenían que esperar que su poder llegara, como lucas 24:49 nos dice “Y he aquí, yo enviaré sobre vosotros la promesa de mi Padre; pero vosotros, permaneced en la ciudad hasta que seáis investidos con poder de lo alto.” Refiriéndose al Espíritu Santo.

Es obvio que el poder viene del Espíritu Santo, pero hay algo más que vemos aquí, tan pronto como fueron llenos del Espíritu Santo Pedro predicó y tres mil personas fueron convertidas; entonces el día de Pentecostés no solamente fue el día que recibieron la ley en el Antiguo Testamento y al Espíritu Santo en el Nuevo Testamento, sino que también fue el día que la iglesia comenzó, se multiplicaron los cristianos y comenzó el pueblo a definirse como cristianos.

Leamos levítico 23:17 que dice “Traeréis de vuestras moradas dos panes para ofrenda mecida, hechos de dos décimas de un efa; serán de flor de harina, amasados con levadura, como primeros frutos al Señor.” ¿Hay algo aquí que te llame la atención?

Si, nos llama la atención que en la pascua la harina no podía tener levadura porque esta representaba al pecado, aquí se indica que la masa tenía levadura, es decir que esta ofrenda tiene un significado diferente al pan de la pascua, donde ese pan representaba a Jesucristo que vivió sin pecado y no tenía levadura. Esto nos recuerda a Efesios 2:11-13 que nos explica porque la diferencia entre estos dos panes, uno con levadura y otro sin levadura.

Recordad, pues, que en otro tiempo vosotros los gentiles en la carne, llamados incircuncisión por la tal llamada circuncisión, hecha por manos en la carne, recordad que en ese tiempo estabais separados de Cristo, excluidos de la ciudadanía de Israel, extraños a los pactos de la promesa, sin tener esperanza, y sin Dios en el mundo. Pero ahora en Cristo Jesús, vosotros, que en otro tiempo estabais lejos, habéis sido acercados por la sangre de Cristo.”

Hay dos panes, uno con levadura y otro sin levadura porque estos representaban a los dos pueblos, al gentil, quienes eran el pueblo aparte de los hebreos y el pueblo judío. Mas ahora por Cristo Jesús podemos ser un solo pueblo, y aunque tenemos la morada del Espíritu Santo nuestra naturaleza es pecaminosa y por lo tanto el pan con levadura representa el pecado.

También dice que se usará flor de harina y no solamente harina como esta era una harina molida muy fina, esta representa la justicia de Cristo y qué increíble representación de nuestra naturaleza limpiada por la sangre de Cristo mientras retenemos la naturaleza pecaminosa. Hay que aclarar que ya no somos esclavos del pecado, hemos sido liberados del pecado por el sacrificio de Cristo en la cruz, pero la presencia del pecado todavía está.




Recuerda de orar y visitar Mujer para la Gloria de Dios para que puedas escuchar el estudio y contestar tu cuestionario mientras eres edificada con la hermana Cathy Scheraldi de Núñez, quien nos ha dado la oportunidad de compartir este bello estudio de su autoría.

¡Nos leemos pronto!

En Su Gracia

K A R L A



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