Jesús en la fiesta de Pentecostés {segunda parte}


Hola mi amada hermana, hoy continuamos escudriñando a través de la historia de el pan sin levadura para encontrar a Jesús en ella.

Recuerda que, si no has descargado el cuestionario correspondiente a este tema, lo puedes hacer directamente aquí, sin costo alguno para que puedas ir contestándolo conforme estudies con nosotras. 




Los judíos presentaban sus primicias varias veces al año, por ejemplo, vemos en el libro de Éxodo 23 en la fiesta del pan sin levadura que celebraban la cosecha de la cebada. Vemos también el Levítico 23 esta fiesta que estamos estudiando hoy que es la fiesta de las semanas celebrando la cosecha del trigo, y leamos en Levítico 23:21 que nos dice “En este mismo día haréis también una proclamación; habréis de tener una santa convocación. No haréis ningún trabajo servil. Estatuto perpetuo será para todas vuestras generaciones dondequiera que habitéis.”

El hecho de que en este día no se pudiera trabajar significa que nuestra salvación y la morada del Espíritu Santo no es por obras, sino que es un don de Dios dado por fe como nos explica Tito 3:5-6 “Él nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino conforme a su misericordia, por medio del lavamiento de la regeneración y la renovación por el Espíritu Santo, que El derramó sobre nosotros abundantemente por medio de Jesucristo nuestro Salvador”

Es interesante que no solamente mecería los dos panes sino también dos corderos como leemos en Levítico 23:20 “Entonces el sacerdote los mecerá junto con el pan de los primeros frutos y los dos corderos, como ofrenda mecida delante del Señor; serán cosa sagrada del Señor para el sacerdote.” El sacrificio del cordero no fue requerido con la ofrenda del pan sin levadura y obviamente porque el Mesías fue sin pecado, sin embargo, los dos corderos aquí demuestran que ambos judíos y gentiles, fueron aceptados a través del sacrificio de Jesucristo y eso es un gran regalo, el saber que, aunque nosotras no éramos parte del pueblo hebreo, el Señor nos ha injertado al pueblo suyo por la obra de Jesús.

Hay otro aspecto de comparación de los días de pentecostés del Antiguo y Nuevo Testamento donde queremos enfocarnos, es un texto un tanto largo, sin embargo, hay similitudes entre lo que pasó en Éxodo en el día de pentecostés y en Hechos, leamos Éxodo 19:9, 16-22 dice así “Y el Señor dijo a Moisés: He aquí, vendré a ti en una densa nube, para que el pueblo oiga cuando yo hable contigo y también te crean para siempre. Entonces Moisés comunicó al pueblo las palabras del Señor.  Y aconteció que, al tercer día, cuando llegó la mañana, hubo truenos y relámpagos y una densa nube sobre el monte y un fuerte sonido de trompeta; y tembló todo el pueblo que estaba en el campamento. Entonces Moisés sacó al pueblo del campamento para ir al encuentro de Dios, y ellos se quedaron al pie del monte. Y todo el monte Sinaí humeaba, porque el Señor había descendido sobre él en fuego; el humo subía como el humo de un horno, y todo el monte se estremecía con violencia. El sonido de la trompeta aumentaba más y más; Moisés hablaba, y Dios le respondía con el trueno. Y el Señor descendió al monte Sinaí, a la cumbre del monte; y llamó el Señor a Moisés a la cumbre del monte, y Moisés subió. Y el Señor dijo a Moisés: Desciende, advierte al pueblo, no sea que traspasen los límites para ver al Señor y perezcan muchos de ellos. También que se santifiquen los sacerdotes que se acercan al Señor, no sea que el Señor irrumpa contra ellos

Nosotras al leer esto podemos pensar ¡ah, qué interesante! Y podemos comenzar a buscar las razones de esto y aunque no tenemos nada en contra de escudriñar lo que el señor quiere que aprendamos, al contrario, tenemos que hacerlo, sin embargo, creemos que perdemos algo cuando no nos ponemos en el lugar donde estaban ocurriendo los hechos. Leamos de nuevo “hubo truenos y relámpagos y una densa nube sobre el monte y un fuerte sonido de trompeta” ¿tú crees que es una sorpresa lo que siguiera de esta declaración, de que tembló todo el pueblo? Quizá pensemos que fue algo a la ligera pero no fue así.

En toda esta narración nos sigue diciendo que el Monte Sinaí humeaba porque el Señor había descendido como fuego, el sonido de la trompeta aumentaba, estaban pasando muchas cosas al mismo tiempo, lo que el Señor quiere resaltar aquí no es solamente el temor del pueblo, Su presencia tan manifiesta, sino que hay algo más que el Señor quiere enseñarnos.

Como Dios no cambia, nosotras que vivimos después de Cristo haberse encarnado y resucitado es que hemos entendido que la salvación es por gracia y no hay nada que nosotras podamos hacer para ganarla, pero a veces mal interpretamos esto y vemos a Jesús como si fuera igual que nosotras, como uno más, pero es muy importante que entendamos que Él no es como nosotras, fue semejante a nosotras en su encarnación, en su paso por la tierra pero Él es Dios, no podemos olvidar que la reverencia que Cristo merece se le da porque Él es Dios.

Comparemos el texto que leímos en Éxodo con Hechos 2:1-4 que dice “Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos juntos en un mismo lugar. De repente vino del cielo un ruido como el de una ráfaga de viento impetuoso que llenó toda la casa donde estaban sentados, y se les aparecieron lenguas como de fuego que, repartiéndose, se posaron sobre cada uno de ellos. Todos fueron llenos del Espíritu Santoy comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba habilidad para expresarse.”

Noten que dice “de repente vino del cielo un ruido como el de una ráfaga de viento impetuoso que llenó toda la casa” en el Antiguo Testamento hubo truenos, relámpagos y un fuerte sonido de trompeta y en el Nuevo Testamento un viento impetuoso, una manifestación audible, pero sin ser aterradores como en el Antiguo Testamento porque la tierra no tembló, ni tampoco se lleno el lugar con humo.

Dios usa su misma creación, lo que Él ha creado, para manifestarse y hacer que nos volvamos a Él, y Romanos 1:20 nos dice “Porque desde la creación del mundo, sus atributos invisibles, su eterno poder y divinidad, se han visto con toda claridad, siendo entendidos por medio de lo creado, de manera que no tienen excusa.”

En el Antiguo Testamento dice que el lugar se llenó de humo y en el Nuevo Testamento nos dice que se aparecieron lenguas como de fuego que se repartieron y posaron sobre cada uno de ellos. El fuego ya no era externo, sino que ahora arde en cada creyente, vino a morar en nuestros corazones.

Hay otra similitud que no es con Levítico sino con el libro de Éxodo 19-20 que nos relata el mismo acontecimiento y en el capítulo 32:19-20  leemos de cuando Moisés bajó de la montaña con los diez mandamientos y dice así “Y sucedió que tan pronto como Moisés se acercó al campamento, vio el becerro y las danzas; y se encendió la ira de Moisés, y arrojó las tablas de sus manos, y las hizo pedazos al pie del monte. Y tomando el becerro que habían hecho, lo quemó en el fuego, lo molió hasta reducirlo a polvo y lo esparció sobre el agua, e hizo que los hijos de Israel la bebieran.”

Moisés confronta a su hermano Aarón y este al igual que Adán con Eva le echó la culpa al pueblo, leamos lo que dice en los versículos 25-28 “Y viendo Moisés al pueblo desenfrenado, porque Aarón les había permitido el desenfreno para ser burla de sus enemigos, se paró Moisés a la puerta del campamento, y dijo: El que esté por el Señorvenga a mí. Y se juntaron a él todos los hijos de Leví. Y él les dijo: Así dice el Señor, Dios de Israel: “Póngase cada uno la espada sobre el muslo, y pasad y repasad por el campamento de puerta en puerta, y matad cada uno a su hermano y a su amigo y a su vecino.” Y los hijos de Leví hicieron conforme a la palabra de Moisés; y cayeron aquel día unos tres mil hombres del pueblo.” Los levitas, la misma familia de Aarón tenían que haber matado a su pueblo por revelarse a los designios del Señor.



Por hoy terminamos el estudio esperando que haya sido de mucha bendición, te pedimos que no dejes de visitarnos el próximo viernes para terminar con este tema de “Jesús en la fiesta de Pentecostés.”

Recuerda de orar y visitar Mujer para la Gloria de Dios para que puedas escuchar el estudio y contestar tu cuestionario mientras escuchas y eres edificada con la hermana Cathy Scheraldi de Núñez, quien nos ha dado la oportunidad de compartir este bello estudio de su autoría.

¡Nos leemos pronto!

En Su Gracia
K A R L A


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