Jesús y el pan sin levadura {Primera parte}


Para comenzar…
Como cada lunes, te comparto el cuestionario del tema de esta semana con las preguntas para completar de acuerdo con tu estudio y preguntas para reflexionar.
Oremos pidiendo que el Espíritu Santo nos dé sabiduría y nos muestre lo que Dios desea mostrarnos, a través de los versículos que estudiaremos.






Limpiaos, pues, de la vieja levadura, para que seáis nueva masa,

sin levadura como sois; porque nuestra pascua, que es Cristo,

ya fue sacrificada por nosotros.

1 corintios 5:7


La semana pasada hablamos sobre la presencia de Jesús en el día de expiación y vimos como Dios en su sabiduría representó a Cristo en tantas diferentes formas; por ejemplo, a través del sumo sacerdote, el cordero de la pascua y el becerro de expiación. Así también encontramos otros símbolos que apuntan a Jesús y queremos compartir esto con ustedes. Nunca está de más revisar cada símbolo, cada historia, cada palabra porque Dios siempre nos habla de maneras diferentes y hoy queremos estudiar sobre la representación de Jesús a través del pan sin levadura.

Cada vez que aprendemos algo más en la Palabra, Dios nos revela que todavía hay mucho más escondido y es que ¿cómo podremos acabar de entender a Dios infinito e incontenible?

Nuestro Dios que es infinito en sí mismo, es infinito también en Su Palabra, más por Su misericordia solamente nos revela lo que podemos manejar en el momento, poco a poco, de esta forma no nos abrumamos, sino que nuestro apetito por conocerle más va creciendo.

La fiesta de los panes sin levadura se celebraba durante los siete días antes de llegar a la pascua, muchos piensan que las dos fiestas son parte de la misma pascua. La primera vez que leemos sobre esta fiesta es en Éxodo 2:17-18 que nos dice: “Y guardaréis la fiesta de los panes sin levadura, porque en este mismo día saqué vuestras huestes de la tierra de Egipto; por tanto, guardaréis este mandamiento en vuestras generaciones por costumbre perpetua. En el mes primero comeréis los panes sin levadura, desde el día catorce del mes por la tarde hasta el veintiuno del mes por la tarde.”  

Lo primero que observamos al leer este texto es que hay dos propósitos, primero, establecer un recordatorio de lo que el Señor hizo por los judíos al sacarlos de Egipto, y segundo, está relacionado a cultivar la gratitud a Dios por este mismo evento.

Es bueno resaltar que, por tradición, los judíos entienden que el día que se cruzó el Mar Rojo es el día de esta fiesta, el día del pan sin levadura; y realmente es hasta cuando fueron liberados de los egipcios que no estaban más en esclavitud. Lo que encontramos interesante es que el Señor nunca hace las cosas a medias, sino que siempre termina lo que comienza.

Sacar al pueblo de Egipto no era suficiente para que ellos pudieran vivir en paz y libertad, sino que ellos tenían que llegar a la tierra prometida, el lugar al que el Señor había preparado para ellos. Según Josué capítulo 5, la conquista de Jericó ocurrió durante esta misma fiesta.

Leamos Levítico 23:6-8 que nos dice ““El día quince del mismo mes es la fiesta de los panes sin levadura para el Señor; por siete días comeréis pan sin levadura.  “En el primer día tendréis una santa convocación; no haréis ningún trabajo servil.  “Y durante siete días presentaréis al Señor una ofrenda encendida. El séptimo día es santa convocación; no haréis ningún trabajo servil.”
La primera vez que tomaron el pan sin levadura sabemos que fue porque los judíos no podían hacer el pan de manera normal porque su salida era urgente; esto lo podemos leer en Deuteronomio 16:3, y por ende, no tenían el tiempo suficiente para que la masa creciera, sin embargo, como el Señor les indicó hacer este ritual anualmente estamos interesadas en indagar el significado del pan sin levadura porque ya no es un asunto de tiempo, sino de un mensaje que Dios quiere transmitir.

Estamos descubriendo el significado de este símbolo, sabemos que la levadura es un hongo de una sola célula que produce fermentación o descomposición de la masa mientras va consumiendo el alimento y esta se multiplica tan rápidamente que penetra toda la masa y es una excelente analogía de lo que hace el pecado en nuestra vida. Por esto es por lo que cuando en la Biblia encontramos la palabra levadura es casi siempre en referencia al pecado.

Leamos a Pablo corrigiendo a la iglesia en Corinto en la primera carta capítulo 5:6 “Vuestra jactancia no es buena. ¿No sabéis que un poco de levadura fermenta toda la masa?” Hay otras prácticas que toman lugar en esta fiesta del pan sin levadura, en 2 Crónicas 29-31 se puede leer de una de estas, en donde el rey Ezequías llamó al pueblo y al sacerdocio al arrepentimiento porque habían olvidado al Señor y hasta habían abandonado los rituales y la alabanza en el tabernáculo.

Leamos 2 crónicas 29:6-7 “Porque nuestros padres han sido infieles y han hecho lo malo ante los ojos del Señor nuestro Dios, le han abandonado, han apartado sus rostros de la morada del Señor y le han vuelto las espaldas. También han cerrado las puertas del pórtico y han apagado las lámparas, y no han quemado incienso ni ofrecido holocaustos en el lugar santo al Dios de Israel.”

Los sacerdotes se santificaron y luego limpiaron el templo, y cuando terminaron leemos en el capítulo 30:1 “Entonces Ezequías envió aviso por todo Israel y Judá, y también escribió cartas a Efraín y a Manasés, para que vinieran a la casa del Señor en Jerusalén a fin de celebrar la Pascua al Señor, Dios de Israel.” Si celebraron la pascua cuando terminaron ¿en qué momento limpiaron el templo y sus vidas?

En la fiesta del pan sin levadura que es la que estamos estudiando. No es de sorprenderse que el arrepentimiento del rey, de los levitas y del pueblo entero ocurriera durante esta fiesta, con la connotación al pecado que hace la Biblia con respecto a la levadura.

Leamos otro acontecimiento similar en 2 Crónicas 34:3, 5 donde el rey Josías dice “empezó a purificar a Judá y a Jerusalén de los lugares altos, de las Aseras, de las imágenes talladas y de las imágenes fundidas. Entonces quemó los huesos de los sacerdotes sobre sus altares y purificó a Judá y a Jerusalén.”

¿Cuándo fue hecho todo esto? 2 crónicas 35:16-18 “Así se preparó todo el servicio del Señor en aquel día para celebrar la Pascua y para ofrecer holocaustos sobre el altar del Señor, conforme al mandato del rey Josías. Y los hijos de Israel que estaban presentes celebraron la Pascua en ese tiempo, y la fiesta de los panes sin levadura por siete días. No se había celebrado una Pascua como ésta en Israel desde los días del profeta Samuel; tampoco ninguno de los reyes de Israel había celebrado una Pascua como la que celebró Josías con los sacerdotes, los levitas y todos los de Judá e Israel que estaban presentes, y los habitantes de Jerusalén. Esta Pascua se celebró en el año dieciocho del reinado de Josías.” Este rey trató de restituir la importancia de la celebración de la pascua.

En los libros de Moisés, es decir, en el pentateuco, encontramos 32 referencias que instruyen a no utilizar la levadura en las prácticas religiosas. Casi toda ofrenda al Señor tenía que ser sin levadura, simbolizando la extirpación del pecado en nuestras vidas porque nuestro Dios Santo busca que seamos santos como Él. Dios no cambia y hay varios pasajes aludiendo a esto en el Nuevo Testamento, es decir, no es solo una práctica del Antiguo Testamento, sino que su antitipo está en el Nuevo Testamento.

Por ejemplo: Mateo 16:11-12 muestra a Cristo hablando sobre las falsas enseñanzas de los fariseos y saduceos, leamos “¿Cómo es que no entendéis que no os hablé de los panes? Pero guardaos de la levadura de los fariseos y saduceos.  Entonces entendieron que no les había dicho que se guardaran de la levadura de los panes, sino de la enseñanza de los fariseos y saduceos.”

Hay otro pasaje donde Jesús hace referencia a los fariseos, vemos en Lucas 11:53-54 y 12:1 “Cuando salió de allí, los escribas y los fariseos comenzaron a acosarle en gran manera, y a interrogarle minuciosamente sobre muchas cosas, tramando contra Él para atraparle en algo que dijera. En estas circunstancias, cuando una multitud de miles y miles se había reunido, tanto que se atropellaban unos a otros, Jesús comenzó a decir primeramente a sus discípulos: Guardaos de la levadura de los fariseos, que es la hipocresía.”

Y vemos de nuevo en 1 corintios 5:6-8 donde la iglesia estaba tolerando la inmoralidad y Pablo dice: “Vuestra jactancia no es buena. ¿No sabéis que un poco de levadura fermenta toda la masa? Limpiad la levadura vieja para que seáis masa nueva, así como lo sois, sin levadura. Porque aún Cristo, nuestra Pascua, ha sido sacrificado. Por tanto, celebremos la fiesta no con la levadura vieja, ni con la levadura de malicia y maldad, sino con panes sin levadura de sinceridad y de verdad.” Pablo les decía que estar sin levadura era andar en sinceridad y verdad no en inmoralidades sexuales que es uno de tantos pecados que podemos tener nosotras.

 Él les advertía a la iglesia y a nosotras, que es por nuestra naturaleza pecaminosa, nuestro corazón engañoso y nuestra mente entenebrecida en ciertas áreas, cuando damos paso aunque sea a un pecado, poco a poco afectará nuestro caminar con el Señor y eventualmente tendrá un impacto en nuestra vida y de quienes nos rodean y puede ser que nos volvamos esclavos del pecado como dice Romanos 6:16 “ ¿No sabéis que cuando os presentáis a alguno como esclavos para obedecerle, sois esclavos de aquel a quien obedecéis, ya sea del pecado para muerte, o de la obediencia para justicia?”





Recuerda de orar y visitar Mujer para la Gloria de Dios para que puedas escuchar el estudio y contestar tu cuestionario mientras eres edificada con la hermana Cathy Scheraldi de Núñez, quien nos ha dado la oportunidad de compartir este bello estudio de su autoría.

¡Nos leemos pronto!

En Su Gracia
K A R L A


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