Regreso a Clases ¡Un caos!








¡Hola mi querida hermana! Hacía muchas semanas que no compartía un artículo de mi autoría y no puedo dejar de sonreír mientras te escribo. ¡Estoy feliz de que estés leyendo esto!

Hoy en México regresaron a clases en todas las escuelas y puedes darte cuenta porque ¡es un caos! Es común salir y ver a las mamás en jeans y zapatillas de deportes y el cabello amarrado en una coleta medio chueca, con las mochilas de sus hijos, los lunchs en mano, el bolso y su celular para fotografiar a sus pequeños entrando a un nuevo ciclo escolar.

La cosa es que, quizás haya descontrol el primer día de clases y muy probablemente durante todo el ciclo escolar. Dime si te ha pasado un día (o dos) lo siguiente:

Suena la alarma, sin querer la apagaste y te quedaste dormida 25 minutos más. - ¡No puede ser! Te levantas de un salto y corres a la habitación de tus hijos que siguen dormidos plácidamente (cosa que no hacen en las vacaciones y no me explico por qué), comienzas a vestirlos aun medio dormidos y para cuando terminas te das cuenta de que el pantalón del uniforme está a medio planchar, uno de los suéteres está lleno de pintura vinílica y no te habías percatado antes - ¡aaaah, no puede ser! Lo lanzas al cesto de la ropa sucia y buscas desesperadamente otro suéter que esté limpio (o medio limpio) y se lo pones.

Tus hijos, que para ese momento ya están despiertos, caminan de un lado a otro a lo que respondes - “lávense los dientes” ellos caminan tan leeeento que los llevas tú directamente, le cepillas los dientes, los peinas en un dos por tres y les pides que se sienten en la sala en lo que te pones algo decente para salir, es decir: un pantalón deportivo y una sudadera, te haces una coleta, te lavas la cara y sales en pantuflas.

Bajas corriendo y ¡no puede ser, las llaves del carro no están! Mientras las buscas desesperadamente tus hijos no dejan de preguntar “Má ¿qué me pusiste de lunch?” (Cierto… olvidaste el lunch). Sigues buscando las llaves que afortunadamente están bajo uno de los libros de texto que olvidaron guardar la noche anterior en su mochila. Con el tiempo super medido, sales corriendo, cierras la puerta con el pie, subes a tus hijos al carro, las mochilas en el maletero, rodeas el auto, abres el portón y sales manejando más rápido de lo habitual.

Llegas a la escuela y piensas para tus adentros “¡uf! ¡qué bueno que doña Susy trajo lunchs para vender!”  se los das a tus hijos que entran corriendo a su salón. El tiempo se detiene, suspiras, ¡adiós estrés! Regresas a tu auto caminando lentamente, bajas la mirada y te das cuenta de que traes una calceta rosa y una verde… ¡No puede ser!
Nota: lo sé no porque me haya pasado, ¡pero sé de alguien a quien sí le ocurrió! No te diré a quién porque mi hermana "La Maries" quien es la mayor de la familia, se podría ofender jajaja.

Fuera de toda broma, es muy probable que las mañanas sean caóticas para las mamás que tenemos más de un hijo y que tal vez van en diferentes escuelas u horarios, y esto se complica aún más cuando también tenemos que salir a trabajar.

Entonces, me surge una pregunta ¿cómo podemos evitar el caos cada mañana? Y la respuesta es: Planificando. En realidad, pudiera ser complicado en un inicio, pero conforme lo vamos implementando en casa, se nos hará cada vez más sencillo de llevar y crearemos un hábito positivo, descansaremos y nuestros hijos aprenderán a ser ordenados también.

Te cuento un poco de lo que hago y que me ha servido. Tengo 3 hijos, uno en kínder, uno en primaria y uno en secundaria. La ventaja que tengo es que los dos mayores ya han aprendido a aprovechar el tiempo y saben sus responsabilidades cada día. No te miento, seguimos fallando, pero también hemos aprendido a solucionar los imprevistos de manera que no afecte demasiado la rutina que tenemos cada mañana.

PLANIFICA.
Lo importante de planificar es llevarlo a cabo.
Un consejo que puedo darte es que planifiques cada semana para la semana siguiente; es decir, los martes, por ejemplo.

Planifica menús diarios.
Cada martes puedes utilizar la tarde para planificar los menús de la siguiente semana para cocinar (desayuno, comida, cena y también los lunchs de los niños), y adherirte totalmente a ese plan.

Esto sirve porque entonces puedes ver qué es lo que deberás comprar en el súper el fin de semana para todo lo que prepararás para tu familia. Es bueno, planea comidas que no sean tan complicadas y que al mismo tiempo sean saludables para todos.

Te doy un tip: Ya que hayas hecho tu menú semanal, ocupa un tiempo el domingo por la tarde para picar, rebanar, y separar los alimentos de acuerdo a lo que harás cada día. En esta tarea puedes incluir a tus hijos y a tu esposo, los niños siempre están dispuestos a ayudar en la cocina. Haciendo esto, cada día ahorrarás tiempo para cocinar y por las noches puedes preparar el lunch para que esté listo para la mañana siguiente.

UNIFORMES.
Aprendí de mi hermana la mayor (La Maries) a dejar listo el uniforme la noche anterior. Que todo esté listo para no estar corriendo por la mañana, zapatos lustrados, calcetas y todo lo necesario para que el niño o niña vayan presentables y cumplan con el uniforme.

Aquí, es necesario que nosotras estemos pendientes de que siempre estén limpios y planchados, ya sea que lo hagamos nosotras o alguien nos ayude, el uniforme debe estar completo la noche anterior.

ÚTILES ESCOLARES.
Al igual que el uniforme, los útiles escolares, libros, cuadernos y tareas deberán estar listos la noche anterior. Aquí es responsabilidad de cada niño el hacerlo, pero nosotras debemos supervisar que lo hagan y en todo caso, enseñarles a hacerlo desde pequeños, sobre todo porque así nos daremos cuenta si le hace falta algo de sus útiles y que debamos reemplazar.

Y por último… LEVÁNTATE ANTES QUE ELLOS. Por ejemplo, si a ellos los despiertas a las 7 a.m., trata de estar en pie al menos media hora antes o un poco más, así te dará tiempo para orar, para adorar a Dios y pedir de su gracia para tu vida y la vida de tus hijos. Estarás en paz, tranquila y tendrás tiempo para darles de desayunar y que no salgan de casa con el estómago vacío; así sea un vaso con licuado o un plato con cereal y leche, o quizá yogurt con cereales, pero que ellos salgan desayunados de su hogar.

En otra ocasión te compartiré ideas de menús para los lunchs, así como la manera en que organizo las tareas en mi hogar de manera que no termines agotada ni agobiada. Y recuerda, es muy probable que fallemos en el intento, no te detengas ni te desanimes, fija tu mirada en Cristo, descansa en Él, cuando sientas que no puedes más, recuerda que Él está contigo, que Él te fortalece y te da gracia para cada día terminarlo bien. Recuerda que en nuestro hogar no sólo estamos pasando el tiempo y cuidando hijos en lo que crecen y se van, estamos criando hijos que necesitan que su alma sea ministrada, su corazón enriquecido con el evangelio porque algún día con el favor y la misericordia de Dios, ellos estarán en la Eternidad a Su lado. Estamos preparando hijos para el Reino de Dios, vale la pena cada esfuerzo y cada día invertido en ellos.

Pues mucho me regocijé cuando vinieron los hermanos
y dieron testimonio de tu verdad, de cómo andas en la verdad.
No tengo yo mayor gozo que este,
el oír que mis hijos andan en la verdad.

3 Juan 1:3-4


En Su Gracia

KARLA

Comentarios

  1. Me encanto! Yo si soy muy organizada en las mañanas con mis tres hijos yo tengo una en 5 una en 4 y uno en primero todos en la primaria y si es muy importante para mi planificar. Desde hace un añ más o menos que encontré en mi vida a Karla me he dado a la tarea de orar antes de que ellos se levanten y me ha ayudado muchísimo porque me siento más calmada y me da más ánimos. Aun me falta muchísimo pero estas palabras y escritos me ayuda mucho.
    Gracia Karla

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    1. ¡Excelente Donatella! Gracias a Dios por su bondad y gracia diaria, te mando un abrazo grande y sigue en el camino mi querida amiga. Te quiero mucho!!!

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